sábado, 25 de marzo de 2017

Cumpleaños en San Carlos y extremaunción para BAMESO

La ciudad de Santo Domingo se ha llenado de “guaguitas anunciadoras”, en Chile las guaguas son los bebés, pero aquí las guaguas son los autobuses y las “guaguitas” son vehículos destartalados que sirven para la venta al detalle y el transporte livianos de mercancías. La mañana arranca con una vocinglera “guaguita” que me vendía “cerezas a 10, a 10, a 10, pura vitamina C, marchanta, aquí van las cerezas pueblo”. Aquello fue demasiado para mis oídos después que la noche anterior estuve deleitándome con unos estudios sobre las obras Johann Schmelzer (1620 en Scheibbs; 1680 en Praga), compositor y violinista austriaco ubicado en el periodo barroco.

violas de gamba
De Schmelzer estuve trabajando en su archiconocida Sonata Quarta para violín, violón o viola de gamba, clavecín y tiorba (semejante al laúd, de mayores dimensiones); después me deleité con la Ciaccona en A mayor para violín, violón o viola de gamba, clavecín y tiorba, y también con Baletto a cavallo, esta con una instrumentación basada en violines, trompetas, timpani y trombones más orquesta.

Por supuesto de cuando en vez trataba de echar un vistazo al marcador de la pelotita de ABADINA (Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional) y tengo que llegar a la conclusión que soy masoquista. Como le comentó alguien a uno de mis hijos: “es que tu papá tiene que darse ese baño de la dominicanidad que nada aporta a ningún ser humano sobre la faz de la tierra, o crees que es casualidad que todos los domingos ahora está monitoreando al imbecil de Guillermo Gómez, se detiene por lo menos dos minutos en ese absurdo llamado Robertico y después pasa a hacer lo mismo con el monigote de Daniel Sarcos, por suerte nunca le ha dado por escuchar a Martínez Pozo y al cabrón de Euri Cabral”.
 
laúd
San Lázaro había marcado seis puntos en el primer cuarto en la fecha previa pero lo de San Carlos fue un desvarío, hicieron sólo cinco puntos en igual periodo (Mar.24.2017) y la procesión continuó hasta el minuto catorce donde sólo convirtieron dos puntos más. Pensaba para mis adentros si Eddie Jones Luciano ya había empezado a hacer travesuras para marear a los muchachos en lo referente a asuntos económicos.

Los de Juan Pablo Brito se las arreglaron para marcar 18 enteros en apenas seis minutos, impensables segundos antes, y se fueron a la pausa larga apenas con 4 de diferencia frente a sus rivales de la noche El Millón (29-25). Era de esperarse un regreso contundente de la tropa de Abraham Disla Nivar pero entraron en un laberinto del que no regresaron jamás. A 10 minutos para el cierre de las acciones El Millón dominaba por 8 unidades y pudieron poner un muro frente a las aspiraciones de los sancarleños, pero no pasó así… parece que le pidieron el cemento a Donald Trump; los occidentales se durmieron y pasados los 40 minutos aquello estaba como empezó, con la pizarra igualada, solo que esta vez a 67 puntos.

Vino un tiempo adicional, otro más, un tercero, y en el cuarto el San Carlos cerró con un punto de ventaja. Había pasado el evento. Que El Millón apenas usó a su importado Gideon Gamble por 18 minutos, tratando de regresar después de un tobillo lastimado no es óbice para ninguna justificación. Los foráneos del San Carlos Lovell Cook y Christian Ellis apenas sumaron 2 unidades en 31 minutos y 10 rebotes. Cook intentó 6 lances sin acertar ninguno y apenas bajó 1 balón desde las tablas… ¿está de gratis en el evento?... ¿es Cook Jones-Luciano y aún no lo sabemos?... ¿está lesionado o en su primera salida lo cortaron con una gonorrea que no ha podido curar?

tiorba
Erickson Sánchez se fue a las duchas con 33 puntos, pero el muchachito tira como un campeón, soltó 23 bombas, algunas veces haciendo esfuerzos inauditos, por momentos he llegado a pensar que el balón pesa más que él; por supuesto, eso sólo lo vemos en “el bakebol” criollo. Le secundó Roberto Ramírez, que puso 24 (triple-doble (24/10/10), otro “alita corta”, porque “el bakebol” es eso, trabajo sin desarrollo, sin semilleros, cualquier tipo como Juan Guerrero (en Venezuela) o el mismo Leandro Cabrera son milagros de la naturaleza. Kevin Valdez agregó 15 e hizo un doble-doble con 10 rebotes (me gustaba ese peloterito, pero se estancó) y Erick Gómez puso, si, así como lo lee, puso, 10.

Tener que contar como un tipo como Erick Gómez, díscolo absoluto, fuera de condiciones, en cancha es señal inequívoca de que estamos estancados. Es mejor un trabajo colectivo como el que hicieron Claudio Calero y Willy Arias, que sin mojar hicieron lo posible por empapar y bajaron 20 rebotes entre los dos. San Carlos también puso en cancha a Joey De La Rosa, un proyecto ambicionado en selecciones formativas, pero que nunca se consiguió.


De La Rosa (6’11, 290, C, Feb.09.1992) estuvo tres años en Florida International University y concluyó su elegibilidad académica en el 2014-15 en St. John’s University; cada año su participación fue menor (7.9, 7.1 y 5.9 minutos, por supuesto con los Redmen apenas 4.7, en un nivel de exigencia mayor). Ayer se presentó en muy bajas condiciones físicas.

El Millón especuló y las cosas no le salieron bien. Pese a lo amplia que se vio su partida el ritmo ante un rival maniatado y sin ideas indicaba que la estructura hacía aguas. Los 60 minutos es mucho tiempo y un lapso que se presta para muchas interrogantes: cuatro jugadores con un doble-doble: Corporán (29/10/10, en este caso triple-doble), Guzmán (31/15), Cabrera (18/16) y Heriberto Alcántara (14/14), pero ni esa espectacular noche los salvó de las hogueras. Hasta la línea de libres se les cerró, 59 visitas para solo acertar 36 veces (un pirrico 61.0 por ciento).

Los porcentajes nos develan que el juego fue malo, malísimo para ambas escuadras. San Carlos se anotó 102 intentos para sólo cristalizar 40 (39.2 por ciento), detrás el arco 29.7 por ciento (11-de-37) y desde la línea aún peor: 56.4 por ciento (22-de-39). Del otro lado del cargo oigo las voces de Osiris Duquela, Sergio Abreu y Luis Guerrero: trabajo, fundamentos, repetición, integridad, trabajo, fundamentos, repetición, integridad, trabajo, fundamentos, repetición, integridad. El Millón no fue mejor: 44.3 por ciento desde el campo y 24.0 por ciento detrás del arco.

Casa Pilatos de Sevilla
Por cierto: Tongo (José Corporán), un verdadero armador se cierra a la emotividad, se olvida de las rencillas juveniles con el oponente de turno y se dedica a conducir las acciones. En las gradas anoche Leandro De La Cruz que según palabras de Félix Aguasanta ha sido el point-guard más inteligente que jamás ha tenido el país. Tongo pregunta quienes fueron esos dos portentos y respuestas hallaras. Es más, yo que tu, voy y me le siento al lado a De La Cruz, lo cuestiono sobre mi juego, debilidades, aciertos y qué tengo que hacer para mejorar. Porque los que pululan por ahí, endiosados por la prensa, eran para jugar en los montes y con las culebras.

¿Por qué todas las notas de la dirección de prensa de ABADINA son similares?... ¿hay originalidad en esos escritos?... una de las de ayer: “Erickson Sánchez y Roberto Ramírez se combinaron para 57 puntos para los sancarleños”. En un partido de tantas alternativas limitarse a esa pendejada, repetida, deja mucho para hablar.

El primer partido de la jornada entre Mauricio Báez y BAMESO fue puro trámite. Los de Villa Juana marcaron dominio desde el primer cuarto y después se dedicaron a mantener distancias. Los primeros diez minutos concluyeron 29 a 13 y los del Mejoramiento Social no fueron capaces de ganar uno de los siguientes tres parciales. Tan cómoda eran los vientos que empataron dos de ellos, pero les faltó “mollero”. Mauricianos y bamesianos, los términos locales, marcaron los mismos tantos en la segunda mitad. ¡Wayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!


Aquí hay gente que trabaja, trabaja, trabaja, pero el talento en los jugadores bajo sus orientaciones no termina de desarrollarse, los mismos errores, las mismas carencias, cuerpos llenos de debilidades; la situación no escapa a ningún equipo. Pasa en la ciudad capital, pasa en el Distrito Nacional, pasa en el torneo de la provincia de Santo Domingo, pasa en Santiago…. ¿pasará en las películas?... imagínese en poblaciones apartadas. No se mejoran los jugadores… ¿y esos jugadores como personas?... ¡mejor me callo!

¡Después se molestan cuando uno pregunta!... ¡la mediocridad!... este baloncesto tiene demasiadas deudas pendientes en ciudades y campo.

¿Melvyn Miedlop López Guillen es Miguel Almonte un jugador para un superior que se respete?

¿Melvyn Miedlop López Guillen es Brayan Martínez un jugador para ser incluido en una pre-selección nacional?

¿Melvyn Miedlop López Guillen por qué le anunciaste a Gerardo Suero Castillo que estaba fuera de la pre-selección nacional el mismo día de su cumpleaños?

¿Melvyn Miedlop López Guillen por qué le estas dando una bancoterapia de proporciones bíblicas a Melvin Richardson, un tirador de 50 por ciento detrás del arco, que toma rebotes y se entrega?

¿Melvyn Miedlop López Guillen por qué robarle o piratearle, como quieras llamarlo, a Oscar Balbuena a Huellas del Siglo para no utilizarlo?

¡Desaparece Melvyn Miedlop López Guillen… no importas cuantas veces invoques el nombre de Cristo!... ¡eres un maldito Judas!... ¡los mismos mauricianos te comerán las pelotas!


¿Hablar de BAMESO?... no, no, no, dígales que no. Su presente no es bueno, su pasado tampoco lo fue. Son 13 reveses de manera consecutiva y parece que nada motiva a realizar cambios profundos a la directiva de esa organización.

El “bakebol”. El “bakebol”. ¡Oigan la bullaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!... ¿o oigo la burla?

El baloncesto dominicano prisionero de su intrascendencia.






No hay comentarios:

Publicar un comentario