viernes, 25 de noviembre de 2016

Hoy por Pepe

Miguel Ángel –Pepe- Rozón De León (Santo Domingo, Mar.21.1952), uno de los grandes baloncelistas dominicanos de todos los tiempos, 16 años en la selección de mayores, cuatro apariciones en la historia de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (Panamá en 1970, Santo Domingo en 1974, donde se le seleccionó como Jugador Mas Valioso, Medellín en 1978 y La Habana en 1982), cuatro en Centro-Basket (Caracas en 1971, San Juan en 1973, donde fue líder en rebotes capturados, Santo Domingo en 1975 y Panamá en 1977, donde logró medalla de oro), una en Juegos Panamericanos (San Juan en 1979), e integrante del conjunto que asistió al Mundial de Manila en Filipinas (1978), inmortal del deporte dominicano, ha sufrido un accidente cardiovascular.

Hoy Pepe Rozón está en cuidados intensivos en el Centro Médico Moderno en el sector de Los Prados.

Su familia está pidiendo una cadena de oración para su pronta recuperación. No voy a negar que el Señor es misericordioso y que hace milagros; precisamente en él, se necesita humanidad y magnanimidad, en ese que fue el jugador mejor dotado físicamente para la practica de la disciplina, por lo menos en su época, la más gloriosa que ha conocido el deporte del aro y el balón en República Dominicana. Recordar que se inició jugando de pívot y terminó convertido en escolta, una transición dificil.

También entiendo que se necesita solidaridad y recursos.

Aunque suene particularmente extraño, ahí tiene que acudir de manera solidaria y a manos llenas Rafael Fernando Uribe Vásquez, presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL); Luis Mejía Oviedo, presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD); Eduardo Najri de SouthGate (SOGA), arrendatario del equipo nacional absoluto en la rama masculina; Milton Díaz, presidente del Club San Lázaro; José P. Monegro, presidente de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA), Danilo Díaz Vizcaíno, ministro de Deportes y Recreación; y además, Felipe Vicini, presidente del programa CRESO (Creando Sueños Olímpicos), como también José Ramón Peralta (José Ramón Francisco de Jesús Peralta Fernández, y yo que me quejo de los míos, de mis cuatro nombres: Luis Rafael Tomás Demetrio), ministro administrativo de la Presidencia de la República, Rubén Jiménez Bichara, vice-presidente de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE). ¡Paro de contar!
Selección de 1975 de visita en España

Sobre Pepe hay muchas leyendas y muchas anécdotas, todo el mundo ha de tener una, de muy variadas pintas. En su momento fue también alguien contra quien una parte de la sociedad dominicana, tan cerrada, excluyente, timorata y con tan escasa visión, quiso ensañarse, siendo uno de los iconos de la juventud de entonces, ni las historias de bestias negras, ni de cancerberos, ni de dolores, ni de angustias consiguieron doblegar su indomable espíritu, bañado eternamente de una esperanza titánica y deslumbrante teñida por anhelos de libertad, sin renunciar un ápice a la solidaridad con sus compañeros.

Más adelante, ya sin las presiones de la cancha se lanzó a varias empresas; resistió sin quiebros ni debilidades algunas la espera de la llamada ronca del más alto Olimpo de la dominicanidad que abraza el músculo, las destrezas físicas y todo el cuerpo: el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicana. 

Yo contaré la mía, donde Miguel Ángel Rozón me ganó todos los cuartos: casi llegando a los 30 años de edad, Pepe recibió una beca universitaria en los Estados Unidos, junto a mi compañero de colegio y vecino Ismael Cristóbal Tapia Japa (El Ñoño, para otros Pintalabios, para los de siempre Ismaelito), específicamente fueron a un colegio de dos años, cuyo nombre tendré que buscar con más calma; a los pocos meses Ismael regresó al país.

Selección de 1978, Medellín
Pepe, quien para los norteamericanos fue Mike, siguió los estudios y de ahí saltó a William Jewell College una universidad de cuatro años en la comunidad de Liberty (Missouri), un suburbio de Kansas City, donde concluyó con un grado en sociología en 1985. Dos veces fue miembro del equipo de estrellas de la conferencia (1983-84 y 1984-85) y es aún reconocido como uno de los grandes integrantes de los Cardinals; el programa es aún dirigido por el entrenador Larry Holley, quien cumple su campaña número 38, esta allí desde 1979-80.

Las marcas de Pepe en William Jewell fueron 20-8 en el 1983-84 y 25-7 en el 1984-85, campeones de la Heart of America Athletic Conference (HAAC). Las actuaciones individuales también requerirían más tiempo para exponerlas.


La historia atlética de Pepe es harto conocida. Originalmente era corredor de 400 metros lisos, miembro de las pre-selecciones nacionales de atletismo; en los albores de la epoca post-trujillismo integró equipos infantiles de Villa Francisca, impactando de tal manera sobre su sensibilidad, a la sazón casi infantil, que ahí prendió el gusanillo del baloncesto; después pasó por Villa Duarte y Villa Carlos (fusión de Villa Francisca y San Carlos para luchar con el poderoso equipo de San Lázaro a finales de la década de los años de 1960), existía en su corazón una precocidad combativa. En los últimos eventos celebrados en el desaparecido Eugenio María de Hostos ya vestía la franela de San Lázaro, haciendo pareja con Luis Manuel –Manolo- Prince, y aquella combinación se hizo eterna ante los ojos de los fanáticos.

Desde esta humilde tribuna, nuestros respetos y consideración al inmortal y al ser humano noble, desinteresado, con alma eternamente juvenil, a quien ha vivido repleto de humanidad y cordura solidaria.

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