lunes, 2 de octubre de 2017

Amenidades para el primer lunes de octubre

Me encanta recibir las notas de prensa de la autoria de Diego Roberto Pesqueira, coronel de la Policía Nacional (teniente coronel he leído más de una vez), vocero de esa institución en el pasado, también portavoz de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), hasta Abr.29.2017; periodista del matutino Hoy, relacionista público de la Asociación de Comerciantes de la Avenida Duarte, director de Protocolo de la Policía Nacional y presidente del Club San Carlos, hasta Oct.01.2017, imagino que algunos otros “brillitos” ha de tener.

Diego Roberto Pesqueira
El tipo se hace repetir una y otra vez: “periodista y gloria del deporte”. En su cuenta de Twitter podemos ojear: “periodista del periódico Hoy. Gloria del Deporte Dominicano en la disciplina de Lucha Olímpica”.

Un adelantado biógrafo señalaba: “oriundo de la ciudad de La Vega, creció en el barrio San Carlos, Santo Domingo, República Dominicana, a pesar de todas las necesidades vividas se convirtió en un destacado atleta de la selección nacional de lucha olímpica representando a su país en más de quince ocasiones en torneos internacionales y es un reconocido comunicador y periodista del periódico Hoy… ha mantenido su humildad y esencia sin olvidar sus orígenes… un profesor de lucha olímpica de San Carlos fue a mi casa y le dijo a mi madre que debía practicar para consumir esa energía. Así empecé en el ya desaparecido Centro Social Obrero desarrollándome en el deporte hasta llegar a ser gloria del deporte dominicano (eso relataba el propio Pesqueira)… gracias al deporte me integré a los cuerpos castrenses y curse mis estudios en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en ciencias de la comunicación”.

Como colofón la nota indicaba: “Diego Pesqueira sigue viviendo en el mismo hogar de hace años en el barrio San Carlos y sigue manejando el mismo automóvil desde hace años. No olvida sus orígenes y exhorta a los jóvenes a trabajar por y para su país”.
Diego Roberto Pesqueira, 2004

Nunca he podido entender lo reiterativo que es el personaje de marras con lo de “gloria del deporte dominicano”. ¿Cargará permanentemente con inexplicables accesos a una tristeza inconsolable y se muestra incompetente para superar dicha condición?... entiendo que como muchas otras disciplinas la lucha olímpica, por omisión o mal manejo de sus autoridades, no concita ningún interés en las páginas deportivas copadas por el béisbol, baloncesto, algo de automovilismo, boxeo y voleibol, más los intereses de los editores deportivos (también la lidia de gallos dos veces a la semana en Diario Libre)… amen de que inexplicablemente se incluyen en ellas las esquelas mortuorias; República Dominicana es el lugar del globo terráqueo que menos espacio dedica al futbol, pero lo reiterativo del coronel Pesqueira abre espacios sobre su situación psicológica.

En un artículo publicado en Hoy (Sep.30.2004), apócrifo, se señalaba que Pesqueira escribiría un libro sobre los avatares de la disciplina en República Dominicana, donde expondría: “las razones por la que el país carece de atletas de alto rendimiento y dirigentes capacitados”. Presentaría datos sobre las causas que impiden un mayor desarrollo y las deserciones de atletas de alta competición. Aseguraba que la publicación contendría revelaciones que originarían controversias en el ámbito deportivo nacional.

Afirmaba  que los mayores aportes habían hecho a la lucha en las últimas dos décadas eran Antonio de Jesús Acosta Corletto, también conocido por el mote de El Collin, quien nunca fue atleta de esa disciplina, pero que lo expulsó por 20 años de toda actividad, y Onésimo Rufino Gómez (Jun.07.1947 en Santiago; eterno secretario general y director técnico de FEDOLA, miembro de la delegación dominicana a los Juegos Olímpicos de 1968), ligado a la misma por más de 40 años, y que la disciplina existe en gran parte por sus aportes.

Club San Carlos
Según la nunca bien actualizada página del Comité Olímpico Dominicano (COD), hasta el año 2007 los medallistas dominicanos de la especialidad en Juegos Panamericanos habían sido: José Sabino, 1991 (bronce), 48 kilogramos; Jansel Ramírez, 2007 (bronce), 55 kilogramos; Ángelo Alberto Mota, 2003 (plata), 2007 (plata) 66 kilogramos; y José Arias, 2007 (plata), 84 kilogramos.

Por supuesto, tampoco voy a hacer un paralelismo entre Pesqueira y el cubano Héctor Milian (oro olímpico en 1992; oro en Campeonato Mundial en 1991; tres plata en Campeonato Mundial, 1993, 1995 y 1999; y un bronce en Campeonato Mundial en 1997), el surcoreano Sim Kwon-Ho  (dos oro olímpicos, 1996 y 2000; dos oro en Campeonato Mundial, 1995 y 1998, y un bronce en Campeonato Mundial, 1993), o el sueco Mikael Ljungberg (un oro olímpico, 2000; un bronce olímpico, 1996; dos plata en Campeonato Mundial, 1993 y 1995, y un bronce en Campeonato Mundial, 1999), para sólo señalar los que entiendo sus contemporáneos, porque hablar del ruso Viktor Igumenov (cinco oro en Campeonato Mundial  1966, 1967, 1969, 1970, 1971), o el polaco Andrzej Wronski (dos oro olímpicos, 1988, 1996; un oro en Campeonato Mundial, 1994; una plata en Campeonato Mundial, 1999; y dos bronce en Campeonato Mundial, 1993, 1997), o el cubano Filiberto Ascuy Aguilera (dos oro olímpicos, 19996, 2000; un oro en Campeonato Mundial, 2001; una plata en Campeonato Mundial, 1998; y dos bronce en Campeonato Mundial, 1995, 1997 y 2002), sería demasiado.

Tan anónima es la lucha olímpica que apenas en su quincuagésimo primer ceremonial el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicana, con quien usted puede estar de acuerdo o no, llevará al templo de la inmortalidad a su primer atleta en la persona de Anyelo Mota Brea o Ángelo Alberto Mota, como figura en la página del COD, quien competía en los 66 kilogramos y ganó tres medallas de plata en Juegos Panamericanos (2003, 2007 y 2011), siete medallas en Campeonatos Panamericanos de Lucha, incluyendo dos de plata (2003 y 2009) y cinco pódium en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, entre ellos dos oro en 2002 (El Salvador) y 2010 (Mayagüez), y plata en Cartagena (2006).
Acosta Corletto

La última nota de prensa de Pesqueira tuvo sus génesis en las elecciones del Club San Carlos (Oct.01.2017), donde salió ganancioso Johnny Peguero, “reconocido dirigente deportivo de larga trayectoria en esa entidad deportiva”. Acompañarán al recién estrenado presidente Jorge Almanzar, secretario general (leyenda del baloncesto de esa entidad); Carmen Casado, secretario de organización; Tomás Ramírez, secretario de deportes; Melvin Maldonado, secretario de cultura; Step Peña, encargado de relaciones públicas; y Luis Acevedo, secretario de finanzas. Almanzar también aspiró a la presidencia, quien: “en procura de continuar con la armonía unificaron sus aspiraciones (Peguero y Almanzar) y estructuraron la plancha unitaria”.

¿Plancha unitaria?... me huele al eterno recurso que utiliza el benemérito asesor de los clubes capitalinos Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido por el repetido mote de Leo Corporan.

¿Habrá tenido Heredia Castillo alguna velita encendida ahí?... participaron 235 miembros, 232 votos validos y tres nulos. ¿Usaron las mismas argucias que Carles Puigdemont en el accidentado proceso catalán?... ¿colocarán Pesqueira y Peguero algún cartel en los negocios cercanos señalando a sus opositores: “a partir de hoy, a favor de un derecho fundamental de todo sancarleño que se siente demócrata, usted no es bienvenido. Seguramente otros muchos establecimientos estarán encantados de recibir su dinero?".

Peguero
Previo al proceso eleccionario Pesqueira cercenó las aspiraciones de otros aspirantes, y según anunció estuvo: “bajo la supervisión de más de 10 clubes hermanos y un representante legal”. Las instalaciones fueron selladas por elementos de seguridad privada, y en las redes sociales se publicó: “con lo que se gastó en alrededor de 65 efectivos, se hubiese podido auxiliar a las cinco familias que perdieron sus casas tras un incendio, en la calle Francisco Henríquez y Carvajal 154, del sector. ¿La cancha al servicio de la comunidad?... la dureza facial de éstos dirigentes opacos, de vergüenza”.

Mis fuentes me confirmaron a media mañana de Oct.02.2017 que la imposición de Peguero estaba monitoreada desde el Club Mauricio Báez, por su “eterno asesor”, el inconfundible Heredia Castillo, y seguida atentamente por Rafael Fernando Uribe Vásquez, el mismo que conocemos por el desdibujado mote de Rafelin, presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL).

¿Qué buscará este par, siempre perverso, hasta en los tuétanos?... después hubo quienes se trasladaron a las cercanías del aeropuerto del Higüero… “pa’ seguí la fieta’ y el vacilón

Heredia Castillo también las tiene tomadas contra Francis Méndez (abogado sancarleño), quien en diversas ocasiones ha aspirado a la presidencia del San Carlos.

Del manejo económico de Pesqueira en el San Carlos, ni en los centros espiritistas. El buen amigo Federico Borrás publicó en sus redes sociales: “estoy buscando el informe económico de la gestión de Pesqueira, al frente a la cancha de San Carlos y no hemos podido encontrar nada. Eso es una irresponsabilidad, puesto que ha manejado dinero de los impuestos que pagamos todos. También he buscado alguna publicación del recién electo presidente, Johnny Peguero, en cuanto al manejo de una cuenta, donde se depositan los pagos por concepto de alquiler de la cancha. Si esos son los autodenominados dirigentes transparentes, nos jodimos”. Agregaba además: “¡cuánta hipocresía por parte de los llamados impolutos, que dirigen el baloncesto dominicano!”.

Lo que nadie quiere admitir es que “la privatización” u ocupación de los clubes
Almanzar
deportivos y culturales que pululan en el país, en manos de directivas, muchas veces salidas de sus propias entrañas, es la forma más baja y rastrera que esos interesados han creado para su lucro personal, algunos con más exitosos que otros. Leo, Pesqueira, Rubén Montes de Oca, Andrés Liberato, Miguel Balaguer, Tolben Jaquez, Sucre Mateo Lantigua,
Edwin Javier Castillo, Alcides Mercedes Soto, Milton Díaz, los más conocidos entre cientos, han ido quitando lo que todos los dominicanos hemos construido como nación, que debería generar ganancias y recreación colectivas, para colocarlas en manos que sólo generan ganancias para ellos y sus allegados.

No descarto que estos dirigentes busquen la privatización definitiva de los clubes y los incluyan en sus patrimonios personales, libre de costo. Objetivos estratégicos de usureros que tratan de vivir de las arcas gubernamentales. Poco a poco la actividad deportiva se ha llenado de “batatas políticas” incapaces de conocer otros modos de brindar servicios de calidad o de desarrollar proyectos privados. El Gobierno Dominicano está obligado por virtud de la Constitución de la República a proveer áreas de recreación más allá de estas organizaciones donde ha invertido por años infinidad de recursos.

Mota Brea
¿Qué sucede con los derechos establecidos por virtud de la Constitución no se están atendiendo?... ¿debería en ese juego involucrarse con honestidad el Gobierno Dominicano para impedir que estas directivas comerciales sigan violentando leyes y espacios?... podrán saltar muchos señalando que no están plegados a la misma lógica de los privatizadores capitalistas, pero ejercen exactamente las mismas funciones. En barrios y comunidades un grupo de malandrines, revestidos como mansos corderos, han cometido la remoción de los deberes inherentes al Gobierno Dominicano siguiendo la lógica del juego neoliberal.

Los ciudadanos de las comunidades donde están estas organizaciones, muchas carenciadas se encuentran entre dos fuegos muy difíciles de congeniar: estas pseudo-élites encumbradas, dispuestas a todo para no perder ni un ápice de influencia, y las del imaginario de quienes tienen la obligación de hacer cumplir las leyes envueltos en un imaginario neo-trujillismo, muchas veces revestido de un manso manto peledeísta. La colectividad no tiene derecho a decidir, acorde o no con el marco legal.

Aquí se ha jugado con excesos descarados a arrastrarnos sin ningún tipo de garantías, lanzando salvavidas a grupos y personas en decadencia.

El reto, lo sensato es que de cara al provenir se alcancen acuerdos que permitan redefinir la forma organizativa de clubes, asociaciones y federaciones deportivas y que superados ese neo-trujillismo imperante seamos capaces de  convivir en la riqueza de la pluralidad. Por supuesto, esto no se logrará sin un cambio drástico en las más altas esferas del deporte y del propio Gobierno Dominicano.
Mikael Ljungberg

Diego Pesqueira, quien según sus propias declaraciones: “cumplió su promesa de sólo permanecer un período al frente de esa entidad deportiva y dar paso a otra persona que pueda seguir los proyectos que se encuentran en desarrollo”, echando definitivamente en un armario su proyecto para presidir la Federación Dominicana de Lucha Amateur (FEDOLA), de su proclamada Federación Nacional de Asociaciones de Lucha Olímpica de la República Dominicana (FENADELORD), deberá sobreponerse a ese trastorno limite de su personalidad, vencer miedos, dejar de tomar decisiones erróneas, dejar de usar tantos mecanismos defensivos, superar las tantas heridas narcisistas, remordimientos y culpas, ese síndrome de arrogancia, los síntomas somatomorfos, sólo así se permitirá proyectarse mentalmente, en el mundo exterior cuando se sienta invadido por la tristeza. 

Mientras tanto se seguirá comiendo los mocos al no concluir con: “las constantes violaciones a los estatutos, maltratos a los atletas y entrenadores, uso sin resultados de más de 114 millones de pesos en los pasados 7 años y 8 meses (hasta mediados del 2016) y otras situaciones graves”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario