sábado, 20 de noviembre de 2021

 
José Andrés Villalón Morales primero que Tuto Cocco Pastoriza; dos figuras a venerar
Noviembre 17 del 2021
tres-de-tres
 
 
El primer dominicano en destacarse en el baloncesto fue el también puertoplateño José Andrés Villalón Morales (Feb.03.1889 en Puerto Plata; 1971), que se desempeñaba como delantero, fue presidente de la clase graduanda del 1907, y accedió a una beca en una institución que hoy está en la NCAA División I, donde estudió ingeniería civil. Pasó que la historia se tragó a Villalón porque este permaneció en Estados Unidos, vivió en Connecticut, Indiana, y Pennsylvania.
 
Morales Languasco
Esta institución universitaria empezó su rodaje para a campaña 1895-96: traduzcamos 127 temporadas, incluyendo la actual; exhibe marca de 1469-1258, lleva sólo 11 visitas la post-temporada de la NCAA, incluyendo 8 presencias en el NCAA Tournament; 18 campeonatos de conferencia, y jamás  ha aparecido en el Top-25 de Prensa Asociada.

Hijo de José María Villalón Puente y Luisa Morales Languasco (fallecida en Jul.24.1895 en Puerto Plata), y a su vez relacionado con Tancredo Castellanos Martínez, María Octavia Dubocq Pastoriza, y el padre Castellanos (Rafael Conrado Castellanos y Martínez, 1875; 1934). Con el advenimiento del asesinato de Ulises Heureaux, Lilis, Presidente de la República (Jul.26.1899) sus partidarios deciden encarcelar a los desafectos de la dictadura lilisista. Entre los señalados se encontraba Carlos Felipe Morales Languasco (Ago.23.1867 en El Higo, Luperón, Puerto Plata; Mar.01.1914 en Paris, Francia), sacerdote, militar, y político, Presidente de la República (Nov.24.1903 a Ene.12.1906), quien posteriormente casó con Aurelia Castellanos Pelegrin, Lela, porque pensaban los lilisistas que vengaría la muerte de su hermano el también general Agustín Francisco Morales Languasco.

El padre Morales estaba destinado a Sánhez y se le avisó que iba a ser apresado. Ahora tendré la tarea de investigar si bautizó, la primera vez a mi abuela Dorita; porque ya estando en Santiago, y siendo Horacio Vásquez (Felipe Horacio Vásquez Lajara, Oct.22.1860 en Moca; Mar.25.1936 en Tamboril, Santiago), Presidente de la República, pasó por la casona familiar, y virtualmente la secuestró. Un par de horas más tarde se apareció en la casa con la niña, sonriente, y le dijo a mi bisabuelo Genaro, que lo esperaba sable en mano: «don Genaro, yo vine, tomé la niña, y me la llevé a la iglesia, hice que el sacerdote me la bautizara, lo obligué; por supuesto Trina es la madrina [María de los Ángeles Trinidad de Moya Pérez, 1863; 1941]; yo sé que ella ya estaba bautizada, pero yo no podía darme el lujo de no ser su compadre. Para mí es y será un verdadero honor ser parte de su familia».

Todo lo que he leído sobre la bonhomía de Genaro Pérez Tavares me supera. Esos detalles están recogidos en Clío, órgano de la Academia Dominicana de la Historia. «Luchó contra la anexión a España, enfrentó la dictadura de Ulises Heureaux, a pesar de que era su ministro de Justicia. Actuó como conciliador en momentos en que las guerras internas debilitaban la República. No solo se distinguió como exitoso abogado, juez, funcionario, sino como brillante educador, primer rector del Instituto Profesional de Santiago, naciente universidad de la región del Cibao. Sus actuaciones en la vida social, política, magisterial, fueron tan influyentes y su conducta tan recta que llegaron a señalarlo para presidente de la República en periodos de desestabilización de la sociedad. Los años no vencieron su espíritu revolucionario: ya anciano tuvo fuerzas y valor para oponerse a Trujillo, rechazándole la posición de “consejero especial” cuando este iniciaba su oprobiosa tiranía. Murió a los 93 años lúcido y prácticamente activo físicamente según testimonian las reseñas de su deceso, aunque La Información de su natal Santiago dice que al fallecer contaba 96 años de edad. Tuvo una descendencia numerosa que heredó su integridad y su temperamento intransigente con la opresión y la injusticia», escribía Ángela Peña en Hoy (Mar.12.2018).

Si fuera a cobrar favores, entre otros muchos, empezaría por Bautista Rojas Gómez (Nov.06.1951 en Salcedo, hoy provincia Hermanas Mirabal), actual Senador de la República, cuyo abuelo fue un bendecido por Genaro Pérez.

SS. Simon Dumois

Morales Languasco llegó a Puerto Plata, alcanzó a embarcarse en el SS. Simon Dumois (Ago.01.1899), destinado al transporte de mercancías, cargando con su sobrino José Andrés Villalón Morales; arribaron a Suffolk, Boston, Massachusetts, en Ago.07.1899.

Tuto Tavárez, que me encanta por el uso de: «Mi Bola de Cristal Empañada», se refirió en Nov.14.2021 a un equipo clase D para 1960. Toda referencia del baloncesto santiagués, en sus orígenes, pasa por los Pollitos de Santiago, que entre otros integraban Leo Antuñano (Leonardo Aurelio Antuñano López, Ago.23.1927 en Puerto Plata; Feb.22.2004 en Santiago), Gustavo A. Bonelly, Cucho, Bienvenido Tabaré Carrón Estévez, Gustavo Rafael Estrella Almonte, Tavito (Ene.28.1928 en Santiago; Abr.13.1992 en Santo Domingo, hijo de Gustavo Adolfo Estrella Ureña, y una incombustible María Aurora Almonte, que al final no era Almonte sino Bermúdez; inmortal del deporte dominicano en softbol; papá junto a Dolores De Los Santos Pou de mis seis primos Estrella De Los Santos, incluida Olga, selección nacional de baloncesto), Manuel García Saleta, Puchito (falleció Dic.29.2008; en su momento tesorero del Comité Olímpico Dominicano, fundador de la Federación Dominicana de Natación, presidente de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional; hermano de Juan Ulises, Wiche, padre del olimpismo dominicano), Oscar Gobaira Abi-Saad (Oct.05.1926 en Santiago; Dic.02.2004 en Santiago; inmortal del deporte dominicano), Rafael Pierret, Héctor Ramírez, Ramirito, Guido Ricardo, José Ramia Yapur, Pupilo (hermano del celebrado abogado santuarios Julián Ramia Yapur), Víctor Sued, y Rafael Sergio Uribe Fernández (Ene.05.1926 en Santiago; inmortal del deporte dominicano), todos colocados alfabéticamente, que rivalizaban con los temidos Mosqueteros de la Normal de Santo Domingo.

Debería empezar a cerrar estas líneas, creo haber volcado mucha información. Quizás debí guardármelas para más adelante, pero todos somos hijos de la muerte, y lo único seguro es que la guadaña terminará visitándonos, para ratificar su invicto. Según mis médicos, podría llegar hasta los 130 años, y aún no llego a la mitad; ¡la creeeeeeeeeeeeeeta!... los hijos de Genaro Pérez picaron la centena de años; mi mamá llegó a 92; mi abuela Dorita, los 90. En los últimos 45 días me he realizado más pruebas clínicas, y he visitado más médicos como jamás antes en mi vida; con un sólo resultado: todo positivo. Para más detalles, fui al oftalmólogo (oculista, en mis tiempos), y lo voy a definir como un buen sinvergüenza, pero de trato exquisito, tuvimos una conversación que pudo haber durado horas, si no llega el próximo paciente. Pues este me dijo, y ahí la desfachatez: «don Luis, increíblemente usted tiene una visión casi 20/20; algo que no se encuentra en una persona que acaba de cumplir 64 años de edad… sin embargo, le voy a recetar unos lentes ocupacionales, porque usted pasa mucho tiempo frente a una pantalla». ¡Vivo muerto de la risa, y por supuesto, de felicidad!

 

Alberto Villalón Morales
De los hermanos de don Tuto, estaba don Ñoño, Manuel Joaquín Cocco Pastoriza (1874; 1961), quien se casó con su pariente Eulogia Ramona Pastoriza Valverde, Yoyita, hija de Tomás Pastoriza Ureña y Ana Valverde Olivo; de las nupcias de don Ñoño con Yoyita nacieron dos hijos, Gilda Cocco Pastoriza, que se casó con  Jaime Camps Brugal, también de Puerto Plata, hijo de Santiago Camps Camps e Inés Brugal Pérez, y Zoraida Cocco Pastoriza que contrajo matrimonio con Mario Emilio Ginebra. 

Posteriormente don Ñoño se casó con América Quezada Henríquez, con quien procreó a Antonio Cocco Quezada (don Cocco), uno hombres de los que introdujo el mini-baloncesto en el país, y ¡un gran olvidado!... sólo nos recordamos de Don Cocoo cuando nos visitan los fenómenos atmosféricos y recurrimos a sus certeras capsulas meteorológicas.

Cocco Quezada se casó con Aída Lourdes Redondo Gómez (May.27.1932 en Puerto Plata), hija de Natalio Redondo González, Don Talo (May.16.1898 en Puerto Plata; Abr.02.1990 en Puerto Plata) y Alicia Gómez Ortea (Nov.03.1900 en Puerto Plata; Jul.22.1985 en Puerto Plata; descendiente de Idelfonso Mella Castillo, hermano del prócer Ramón Matías Mella). Del matrimonio Cocco-Redondo, su único hijo varón, Manuel Natalio (Coquito) fue uno de los primeros jugadores destacados de mini-baloncesto en el país; cursaba estudios en el Colegio Dominicano De La Salle, unos años más joven que un servidor.

Cocco Quezada 

¿Cómo cierro?... me esto tomando un caldo de cabeza muy condimentado, porque no quiero presumir. Aquí se han colocado varios santos en sus justos lugares. Imagino que estas líneas causaran algún dolor de cabeza, porque también he matado más de un gallo en su funda; más de una especulación próxima a publicarse.

Nquiero ser el arrogante Andrés Salomón Dahuajare Nader, Andy, mi compañero de aulas en el Colegio Dominicano De La Salle, por incontables años, que una vez en Trialogo disparó certeramente: «a ver (yo agregaría: admiradores siempre confundidos), saquen lápiz y papel, tomen nota, y empiecen a escribir para que aprendan; después vayan a sus casas, y copien este dictado 100 veces», ni tampoco el humilde que mejor me identifica, por el que pretendo pasar desapercibido, y anónimo, y que le causa un enorme escozor a mi hermano el alma el muy certero, y siempre correcto Rolando Guante.

Advierto, no me hago ninguna inquietud si alguien considera buenas y validas estas líneas, pero como siempre replicó Alberto Rodríguez Mella, hoy vice-ministro de la Presidencia de la República: «¡los créditos!; la noticia no es suya, de los créditos». Como señalé más arriba «creo haber volcado mucha información», he dejado enormes pistas, nombres y señas, él que quiera aventurarse por esos caminos, bienvenido será. Yo las caminé, revisé y archivé, pero que no se ponga a inventar, a especular, porque como dijo también una vez Ricardo Rodríguez Mella, el Rodríguez prieto: «no lo enfrente porque siempre tendrá, tarde o temprano, una respuesta verídica, y aplastante».

Este ´´ultimo muchachón se hizo en febrero de este año, bocina de dos basuritas que escribió «el payolero confeso», la reina del bochinche, el flojo encima del colchón, alguien que sueña con superarme, pero su formación era verde y se la comió un borrico… ¡dicen que el asno quedó en estado lisérgico!... desde entonces tengo preparado el borrador de esa mentira garrafal de que Héctor Jacinto Báez Pérez, y Denzel Washington (Denzel Hayes Washington, Jr.) fueron compañeros de equipo en Fordham University, una universidad católica en la ciudad de Nueva York, top-ranked. Si usted no recurre a la historia, a la investigación sopesada, a la genealogía, usted tenderá a errar el lanzamiento, aunque dispare debajo del canasto.

Me voy, me llevo mi estilo, y también mi elegancia… reitero lo de May.29.1915 en el Centro de Recreo fue un juego de exhibición; reconozco May.29 como fecha oficial de la introducción de la actividad en el país, mientras no aparezca una prueba confiable, ahí estoy plenamente de acuerdo con FEDOMBAL; reconozcamos a José Andrés Villalón Morales, sin dejar de lado a don Tuto Cocco Pastoriza.

Admiremos a estas portentosas figuras, como a muchos héroes que estamos relegando al olvido.

Como le dije a Marlon Martínez, El Rey, en Nov.17.2021, «empecé a escribir, pero no sé cuándo pondré punto final, no dedico mis escritos, pero este irá por ti, y por dos amigos más». Vamos a terminar con un gancho de izquierda, y un recto al hígado.

El gancho de izquierda: Shohei Ohtani ha hecho que los periodistas dominicanos de deportes inviertan ríos de tinta, hablen hasta por los codos de sus hazañas, pero jamás le han dedicado una línea a Ventura Escalante Yépez, Loro (Jun.01.1919 en Santo Domingo; Ene.11.1948 en Rio Verde, La Vega), lanzador derecho, jardinero, y cuarto bate, según Cuqui Córdova: «ha sido uno de los grandes estilistas del box. Su figura impresionante en la lomita, mostrando el número en la espalda del uniforme, cada vez que lanzaba la bola al pentágono, era terror de bateadores, y con el uso del madero fue temible para los serpentineros », en el Listín Diario (Oct.09.2012).

El recto al hígado, no sin antes recordar que los golpes al hígado son generalmente devastadores: el cuadro Diego y yo de Frida Kahlo (Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, Jul.06.1907 en; Jul.13.1954 en Coyoacán, Ciudad de México), acaba de alcanzar un precio de 34.9 millones de dólares, en una subasta de Sotheby's en Nueva York. Es el precio más alto alcanzado en una subasta por una obra de arte latinoamericana. Pero los dominicanos tenemos, gracias a la consideración, y dedicación de un familiar de Celeste Woss y Gil (May.05.1891 en Santo Domingo; 1985 en Santo Domingo) sus obras guardadas en un armario. Primera mujer dominicana en haberse dedicado profesionalmente a las artes plásticas, y primera en muchas cosas más; la belleza y la incorrección social, la elegancia y el hastío, el arte y los silencios, precisamente en una sociedad de silencios cómplices. La obra de la capitaleña es de Hall of Fame, y quizás me quede corto.

 
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.
No volveré a ser joven
Jaime Gil de Biedma y Alba (Nov.13.1929 en Barcelona, España; Ene.08.1990 en Barcelona)
 

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