viernes, 22 de abril de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 181: Día de los Entrenadores de Baloncesto
Abr.22.2016

Hoy viernes, Abr.22.2016, se celebra en todas partes del mundo el día del entrenador de baloncesto.
Quizás, cuando el día avance seguro “los que no me leen” estarán enviando felicitaciones a trocha y mocha. Estamos llenos de hipócritas, pero para peor farsantes anodinos que pretenden vivir de la tramoya.

Najnudel
En la página de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) hay una lectura que se resume en: “los dominicanos amamos el baloncesto”… yo me preguntaría, ¿amamos el baloncesto para esquilmarlo?

Intenté buscar a CODEBAL (Colegio Dominicano de Entrenadores de Baloncesto), pero no encontré nada.

Por primera vez visité la página de Twitter de Curiosibasket, porque me dicen que su responsable Rafael Faneyte desayuna, almuerza y cena conmigo en la cabeza, como la canción de Wason Brazoban, y lo único que encontré fue un cartel donde se leía: “no hacemos promoción gratis”.

Finalmente visité la página de Twitter de Rafael Fernando Uribe Vásquez, también conocido por el mote de Rafelin y me di por vencido. Me llamó la atención un párrafo: “coach Mercedes y señor Fajardo, tecnología de seguimientos tácticos”… ¡que buena pela!

Quizás en lugar de festejar debería colocarme un crespón negro porque en República Dominicana la labor de entrenador de baloncesto está relajada. Acá, cualquiera es bendecido y “entrena” a niños para no aportarle nada a su desarrollo como ser integral. Hay quienes se abrazan a esta carrera para “buscarse el moro”; se colocan un silbato en el cuello y eso basta.

Es cierto que los de la base trabajan en condiciones nada favorables, una pelota para 20 chiquitos, media cancha porque la otra mitad hay que prestarla a “los añejos”, niños con malformaciones, enfermedades de todo tipo, caries, anemias volando por los aires y tratando de arrancárselos a los micro traficantes que los usan como delivery.
Stanislav Pesic

Pocos se estimulan a formar esa masa con la que trabajan, nadie busca al dentista del barrio, o al pediatra del sector, ni hace una comida de cuando en vez para que los niños tenga una mejoría en su carga calórica; todos quieren ver surgir de manera instantánea a un Jack Michael Martínez, a un Manuel Fortuna, a un Chicho Sibilio o a un Manolo Prince cuando faltan los fundamentos.

Como escribí una vez, nadie en su sano juicio invitaría a Melvyn López Guillen, a José Mercedes Del Rosario, también conocido como Maita, a Julio César Javier, también llamado Ayata, y así una lista interminable a almorzar al mediodía y compartir una mesa.

El baloncesto sirve para fomentar una sociedad más sana, tristemente en mi país no se ve así. Se viven los momentos de mayor podredumbre y eso tiene un único responsable: Rafelin.

Todos quedamos convencidos que Frank Herasme hizo una mala gestión en su largo paso por FEDOMBAL, era acaparador, emotivo y parcializado, algunas veces hasta patético, pero en su corazón no albergaba la maldad, aunque no quería que nadie descubriera esta virtud; todos pensamos que superarlo era difícil, pero en menos de lo que decimos berenjena encontramos no a un malo, tropezamos con un mentiroso, cobarde, pusilánime, fétido, lúgubre, corruptor, funesto, perverso y por ahí sigue el largo rosario de pavorosas malignidades.
 
Ettore Messina
¿Dónde estuvieron los cursos de actualización de entrenadores por parte de la FEDOMBAL en el 2015?... ¿cuántos llevó a cabo CODEBAL?... ¿por qué FIBA-Américas no dispone de cupos para trabajar con los entrenadores dominicanos?

Abril 22, conmemoración del fallecimiento de León Najnudel, un hombre vital, un entrenador de primera línea, arquetipo del porteño bohemio y nocturno, uno de los forjadores de la potencia que es hoy Argentina en el ámbito del baloncesto, junto a Horacio Seguí, José María Cavallero y el eternamente recordado Osvaldo Ricardo Orcasitas.

A los pocos entrenadores dominicanos de verdad, muchas felicidades.

A los pocos entrenadores dominicanos, de verdad, muchas felicidades.
Mark Jackson

A los otros, un cohete entre las nalgas y ¡fuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiin!... ¡a la luna!, como decía Max Álvarez.


(para quien no lo notó, los párrafos donde se lee, a los pocos entrenadores… están puntuados de forma diferente)

1 comentario:

  1. Gracias...y nunca deje de escribir. Lo sigo desde el Listin Diario y El Nacional

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