sábado, 29 de junio de 2013

Mr. Smallest Penis 2013


Imagino que no habrá ningún dominicano participando en el Mr. Smallest Penis 2013, concurso que se realizará en la ciudad de Nueva York el próximo 20 de julio y donde se busca al poseedor del pene más pequeño en el condado de Brooklyn, en el que además se tratará de exaltar las virtudes de los caballeros que muchas veces son criticados por no contar con un “arma mortal” entre las piernas.

Muchos de los conceptos externados aquí, forman parte del articulo Reggaetón, dembow, machismo y cultura nacional publicado el 24 de junio del 2013 en acento.com.do por la analista Sandra Mustelier Ayala

Los dominicanos somos en gran mayoría mentirosos, machistas y mujeriegos sin importar consecuencias, imagen que se ha difundido por el mundo como reguero de pólvora. En los tiempos que corren nuestros más caros valores de identidad cultural están cediendo ante la inmediatez, la emotividad superficial, el consumismo, la banalidad y lo vulgar. El machismo tiene unas raíces profundas dentro de nuestra sociedad y es un grave prejuicio sociocultural alimentado por la muy particular historia nacional.

El machismo, según define Antonio De Moya en la revista Rexpuestas, es una vertiente del sexismo o prejuicio sexual, que se expresa por lo regular, de manera inconsciente en la mayoría de las sociedades humanas. Este sistema de creencias o ideología clasifica por grados de superioridad e inferioridad a los seres humanos según el grado en que actúan; esta clasificación se hace de acuerdo a las expectativas supuestamente “esenciales”, “naturales” o “biológicas” de lo que representa ser un “verdadero hombre” o una “verdadera mujer”.

Los hombres dominicanos, sin distingos de clase social, ni de raza, ni de grado académico siguen postrados en patrones machistas de un pasado legado por sus padres –léase tanto la madre como el padre- que veía a la mujer como objeto de propiedad privada, cuyo fin único era procrear y “esperar en casa”, muchas veces en actitud sumisa al “jefe”, al esposo que por demás, como buen machista, tenía varias amantes fuera del hogar principal, como necesidad de reafirmación de su virilidad y “condición de hombre”, y por supuesto, de su baja autoestima.

Desde temprana edad, los varones son llevados a estar conscientes de su conducta que puede hacer que otros sospechen que ellos no son “hombres verdaderos”. Esta conciencia puede hacerse casi de una forma paranoica
hacia los adolescentes varones que no cumplen las normas. Esa conciencia es producto de un proceso orientado hacia la construcción de un varón dominante. Los padres temen fuertemente que sus hijos varones eventualmente pudieran exhibir características consideradas femeninas e indeseables para su propia imagen social. Por ello, la madre tiende a conducirse como la guardiana de la sexualidad del hijo, probablemente para evitar cualquier posible cuestionamiento de la misma masculinidad del padre. De esta forma, los varones dominicanos son criados en un ambiente fuertemente restrictivo y prohibitivo, que seguramente deteriora su espontaneidad, autenticidad y alegría, produciendo mucha hipocresía y neurosis.

Desde hace años se viene clamando por una buena educación sexual en las escuelas y colegios, pero la decisión es postergada por los políticos y el Ministerio de Educación, mientras la pornografía gana terreno y podría acabar erigiéndose -si no lo ha hecho ya- como la gran fuente de aprendizaje en este campo para los niños y adolescentes, que tienen estos contenidos a un simple click de distancia desde muy pequeños. Un reciente estudio de la Universidad de Middlesex, en Inglaterra, ha lanzado esta alerta y reclama más educación afectivo-sexual en las escuelas para combatir la más que segura imagen distorsionada sobre las relaciones que obtendrán los jóvenes del porno. "El currículum en formación sexual de los niños tiene que crecer y adquirir más relevancia, además de incluir educación sobre pornografía", reclama el texto.

La educación sexual suele ir acompañada de gran controversia por las muy distintas formas de entenderla. Al estar tan imbricada la visión de la sexualidad y las relaciones afectivas con valores morales y éticos, la polémica provoca la parálisis en las políticas públicas de los Estados, quedando reducidas estas enseñanzas a unos pocos contenidos -centrados en la biología- en las asignaturas de ciencias, y cualquier formación o taller adicional, al albur de la implicación y las ganas del equipo de profesores. O a la orientación ideológica de los centros; en el caso de las escuelas católicas, en ocasiones chocan con las evidencias científicas.

Las fuentes de información principales de las que se nutren los jóvenes sobre sexualidad siempre han sido muy parecidas, aunque ahora son mucho más accesibles a través de los medios electrónicos. "En 1982 se presentó una investigación pionera sobre la información sexual y el comportamiento de la población escolar en la que se demostraba que los estudiantes que tenían de 11 a 18 años de edad se informaban con pornografía -como si fueran libros de educación sexual- que obtenían en sus propias casas; hoy la consiguen en las redes sociales y las nuevas tecnologías, por lo que incluso la Unión Europea alerta de la necesidad de formación del alumnado y los diversos colectivos de profesionales para aprender a desarrollar habilidades de reconocimiento y defensa contra la violencia sexual", señala Fernando Barragán, profesor de la Universidad de La Laguna en España.

Que no haya una educación sexual reglada y basada en hechos científicos no quiere decir que los chicos no tengan preguntas y necesiten respuestas. Buscan otras maneras de aprender. Cuando se aprende sobre el sexo a través de lo que los medios mayoritariamente difunden, o recurriendo al porno, lo que se recibe es la reproducción de estereotipos machistas, de relaciones violentas y basadas en falsas expectativas. Se reproduce un modelo coitocéntrico, una sexualidad reducida al coito que además deja fuera las prácticas de cuidado mutuo y muchas opciones diferentes de las de la heterosexualidad, por lo que muchas personas se pueden sentir marginadas.

La pornografía se ha relacionado en distintas investigaciones con actitudes poco realistas sobre el sexo y disfuncionales sobre las relaciones y conductas sexuales permisivas; con la creencia de que las mujeres son objetos; con pensamientos más frecuentes sobre el sexo; incertidumbre sexual el grado en que los niños y los jóvenes no tienen claro su orientación sexual, creencias y valores; y actitudes machistas. Estos contenidos empiezan a llegar a la vida de los niños cuando están aún en primaria, de 6 a 12 años de edad.

La escuela es la única palanca universal que tenemos para garantizar que todos los niños están protegidos y construyen la capacidad de resistencia frente a los posibles efectos de la pornografía en sus relaciones. El contenido de la educación sexual y sobre relaciones debe abarcar el acceso y la exposición a la pornografía, así como las prácticas sexuales que son relevantes para las vidas y experiencias de los jóvenes.

La educación sexual que se promueve desde la Iglesia Católica, es culpable de los retrocesos en estas enseñanzas de los últimos tiempos. La educación sexual es un derecho fundamental que debe asegurar la integridad y la libertad de los ciudadanos. Negar el derecho a la libertad de elección de la preferencia sexual, la forma de matrimonio o cualquier forma de limitación del derecho al aborto son expresiones de violencia. Los retrocesos progresivos en todas partes del mundo están llevando a una grave emergencia de la homofobia y la violencia contra las mujeres. La educación sexual debe promover la felicidad humana y, al mismo tiempo, enseñar a diferenciar entre los comportamientos que producen placer y los que implican violencia, algo que difícilmente puede aprenderse a través de los medios electrónicos.

Un aspecto a estudiar es la influencia de la música popular de amplia difusión de este tiempo, también llamada “música del género urbano” o reggaeton, que no se limita en recursos, aún cuando afecte a la sociedad y a los aspectos culturales nacionales, para aprovechar su comercialización. La sociedad dominicana está siendo conducida en consumidora acrítica de los productos culturales detractores de nuestros valores socioculturales. El uso de la imagen femenina llega a niveles alarmantes de degradación de aspectos como dignidad, sacrificio, probidad, entereza, integridad, decoro, consideración, abnegación, entrega para su familia y la sociedad.

La música urbana producida en República Dominicana, adornada por las más incongruentes frases que se pueden concatenar en el idioma castellano, y desde hace dos años exaltada hasta la premiación de los galardones Casandra o Soberano (ahora envueltos en disputa legal teniendo como partes a la Cervecería Nacional Dominicana, la Asociación de Cronistas de Artes y los familiares de “la soberana” Casandra Damirón), máximo exponente de la música y manifestaciones artísticas del país, se erige como reafirmación del machismo en sus más elevadas cotas. Hay letras que desvirtúan la mentalidad de niños y adolescentes, y sus fantasías infantiles.

Hay niños y jóvenes que tatarean esas canciones como si se tratara del Himno Nacional y para peor, asumen esos mensajes como buenos y validos. la mayoría de esos reggaetones  poseen una base armónica estereotipada, estática, sin variaciones ni versatilidad rítmica ni estilística; tienen textos carentes de imágenes poéticas, son portadoras de alto contenido de agresividad y propositivas de patrones conductuales negativos; devienen invitación constante a actitudes machistas, refuerzan la imagen del hombre como el clásico “macho sexual” o “macho sojuzgador” y la de la mujer, como objeto sexual, como la sumisa, plegada a los designios del “hombre dominador”. Escasas son las letras por el mejoramiento de la convivencia social armónica.

Debiéramos reflexionar en cuanto a la necesidad de una educación estética de la población para que pueda discernir entre una obra de arte y una que no lo es.

Pero la degradación de las costumbres traspasa nuestras fronteras. En Venezuela, en esa patria grande, bolivariana y “socialista” se ha permitido que modelos disfrazadas de próceres nacionales, en la conmemoración 192 de la Batalla de Carabobo, aparecieran semidesnudas y con un bodypaint que simulaba los uniformes de los patriotas de la época independentista, delante de niños y adolescentes (fin de semana del 22/24 de junio, 2013).

Volviendo a aquella competencia que originó esté articulo, y en la que vuelvo a asegurar que no habrá ningún dominicano, nadie se acercará a celebrar a “los que trabajan mucho más duro que los otros”, según considera Aimee Arcuolo, administradora de la barra King's County Bar, en el vecindario de Bushwick. 

Esa convocatoria está abierta para aquellos que entiendan que son los reyes de la pequeñez. Sus miembros no pueden medir más de 8 pulgadas, ya que serán penalizados teniendo que pagar una ronda de bebidas. ¡Oh dominicanos que se vanagloriarán ese día!... se enfatizó, además, que todos pueden tener la seguridad de que no se permitirán cámaras -ni de vídeo ni de fotos- en el evento, para así poder evitar distracciones y que la celebración no sea empañada por personas irrespetuosas. El bar está localizado en el 286 de la calle Siegel (cerca de la estación del tren L, de la avenida Morgan). Los asistentes tienen que ser mayores de 21 años, así como también los aspirantes a la corona.

No es necesario que los caballeros desfilen desnudos. Sin embargo, deben estar dispuestos a desfilar en un traje de baño que les será provisto y a ser mojados mientras caminan en la pasarela. Además, los participantes competirán en las categorías de talento, número musical y preguntas del jurado. El ganador recibirá una corona, así como el título Mr. Smallest Penis 2013 y $200 en efectivo, los cuales también podrá donar a alguna causa benéfica. 

La señorita Arcuolo informó que hay varios aspirantes en la lista, y que ha recibido solicitudes de entradas de varios dominicanos, con la sola finalidad de observar. Solicité las iniciales de esos tenderos y cualquiera se queda asombrado, en tiempos donde la rancia estirpe conservadora de República Dominicana se opone al nombramiento como embajador de los Estados Unidos de un activita por los derechos de los homosexuales, lesbianas y transgéneros.


domingo, 23 de junio de 2013

Pelotón de Fusilamiento 001


Hace muchos años, muchísimos diría, caminaba todas las mañanas con un matrimonio amigo; uno de esos días me confió que el tenía un listado de gentes para fusilar si llegaba alguna vez a las instancias de poder de la nación dominicana; la lista estaba llena de personajes políticos de la época. El tiempo ha pasado, por lo menos yo siento que he vivido todos mis años, pero aquel muchacho lleno de futuro quemó las naves, se hizo abogado y ahora defiende a todo aquel que debería ser repudiado socialmente. Por supuesto dinero no le ha faltado; inclusive se le señala como uno de los genios del derecho actual dentro de nuestras fronteras.

Años más tarde asistía a la graduación de mi hijo mayor en la ciudad de Cincinnati, estado de Ohio, cuando caminando por la calle, noté que todos los vehículos despejaban las vías, inclusive nadie intentaba a cruzar la confluencia; eran dos avenidas amplísimas. A los lejos el sonido de una ambulancia.

En Chile, donde se habla español al igual que nosotros, es obligatorio despejar las vías antes las señales perceptibles y apreciables de los vehículos en rodamiento. En España, ante una emergencia médica, usted puede partir en su coche, exhibir un paño blanco y todo el mundo lo respeta.

Francisco de Goya recreó la acción de un fusilamiento de manera magistral en El Tres de Mayo, un cuadro que está lleno de interpretaciones. En los Estados Unidos tres condenados, desde 1976, han decidido morir fusilados por elección propia, y esta modalidad se mantiene vigente en el estado de Oklahoma. Nuestra historia recoge que Francisco del Rosario Sánchez, activista y estratega político, y segundo al timón del movimiento patriótico La Trinitaria, después convertido en Padre de la Patria, murió ejecutado en San Juan de la Maguana el 4 de julio de 1861.

En sus inicios el cristianismo, desvinculado de la sociedad política dentro de la que se desenvolvía, mantuvo una posición adversa contra las penas corporales o capitales. Después cambió bajo el argumento de que era una acción permitida por la ley que Dios no podía desaprobar. La iglesia aceptó la pena de muerte en los casos de herejía y hechicería. Lo sacrílegos eran condenados a la hoguera y también se aplicaban otras formas de muerte de manera directa e indirecta y se aceptaba además la mutilación.

El Tres de Mayo
En República Dominicana los fusilamientos no han desaparecido, se dibujan y maquillan de manera pasmosa, pero no se proclaman abiertamente. Son frecuentes las muertes en intercambios de disparos, las fugas desde las cárceles o algunos motines. Francisco Alberto Caamaño Deñó fue ajusticiado en las montañas cerca de Nizaito el 16 de febrero de 1973 por sus compañeros de armas y por disposición de Joaquín Balaguer, entonces Presidente de la República. El encargado de la acción fue el entonces coronel Héctor García Tejada, un hombre que tristemente la historia no lo recordará.

Recientemente el diputado al Congreso de la República Luis Jiménez Caminero (PLD), solicitó el fusilamiento “inmediato” de los implicados la agresión vivida por la ingeniero Francina Hungría Hernández, quien perdió la visión después de ser asaltada y tiroteada por sus agresores. Jiménez Caminero es uno de los tantos miembros del servicio legislativo dominicano que no exhibe una sola nota de trabajo en su expediente; la gente lo tiene sindicalizado como un payaso de escasa monta.

En todas partes del globo terráqueo hay disposiciones para las señales audibles y visibles de los vehículos de emergencia y vehículos oficiales en la preferencia del tránsito, menos en República Dominicana.

Se entiende por vehículos de emergencia las autobombas y demás unidades de las compañías de bomberos, ambulancias de los establecimientos de salud, estatales y privados usados para casos de emergencias médicas, vehículos policiales usados para la atención de situaciones críticas relativas al cumplimiento de las funciones de la Policía Nacional, los autorizados para prestar el servicio de grúa y auxilio mecánico, cuando se encuentren prestando servicio.

La carga de los Mamelucos
Vehículos oficiales son los asignados a la Presidencia de la República, a la Presidencia del Congreso de la República y a la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia, los de su comitiva y los encargados de su protección y seguridad; y los de los Jefes de Estado y altos dignatarios extranjeros en visita oficial, de su comitiva y los encargados de su protección y seguridad. En República Dominicana cada ministerio tiene una asignación de vehículos oficiales y cada funcionario de quinta categoría se asigna uno de esos carricoches.

Los vehículos de emergencia y vehículos oficiales deberán estar equipados con: sirena que emita señales audibles de fácil reconocimiento y que se pueda escuchar a 100 metros de distancia; y balizas luminosas que se distingan a 100 metros de distancia y se diferencien de las luces intermitentes de los demás vehículos. Dichos instrumentos deberán estar instalados en la parte superior del carromato, de tal manera que sea visible en toda dirección y serán de color: rojo, en las autobombas y otras unidades de las compañías de bomberos, así como en los vehículos policiales; y amarillo, los vehículos oficiales, en las ambulancias de los establecimientos de salud, estatales y privados, y en los vehículos-grúa.

En República Dominicana hay boyas azules, verdes, anaranjadas, fucsia y cualquier color imaginable.

Cuando se responda a una llamada de emergencia o cuando se cumpla una misión oficial, el conductor de los vehículos de emergencia o vehículos oficiales podrá hacer uso de prerrogativas tales como: tener preferencia de paso; estacionarse o detenerse en lugares no autorizados;
pasar la luz roja de un semáforo o una señal de pare, debiendo previamente disminuir la velocidad del vehículo a una compatible con la seguridad pública; cuando sea necesario, sin poner en riesgo la vida de los usuarios de la vía y de la propiedad privada, exceder los límites de velocidad máxima; y omitir el cumplimiento de las señales que dispone la orientación de la circulación o giros en determinadas direcciones.

Cívicamente, los conductores de vehículos que se encuentren circulando en la misma vía o en vías transversales, cederán el paso en las intersecciones o conducirán tan cerca como sea posible al extremo derecho de la calzada, donde se detendrán paralelamente a la berma lateral o acera o harán alto según sea el caso, de tal manera que no interrumpan el libre paso, debiendo permanecer en esta posición hasta que el vehículo de emergencia lo haya adelantado o concluido su marcha. Ningún conductor podrá seguir a un vehículo de emergencia o vehículo oficial a menos que se ubiquen a una distancia no menor de 100 metros.

Los conductores de vehículos de emergencia o vehículos oficiales que no se encuentren cumpliendo una función de emergencia o una misión oficial están impedidos de hacer uso de las señales audibles o visibles.

En República Dominicana todos los que tenemos un volante en las manos se nos agrega la condición de que el Departamento de Transito Terrestre del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) nos hace dueños automáticamente de un manual personalizado de cómo transitar a nuestro antojo por calles y carreteras. El mismo sólo está en nuestras cabezas y muchas veces no depende de la capacidad neuronal de la que disponemos; la ley la escribimos a nuestro antojo en cada instante de nuestras vidas. Hasta ese punto hemos llegado cívicamente en este país.

Las señales audibles y visibles de los automóviles son de libre venta en todo el territorio nacional y los vehículos de emergencia y vehículos oficiales sólo se respetan si llevan un flanqueador delante.

El caso de las ambulancias es el más patético de todos. Dentro de nuestras fronteras jamás ha calado el mensaje de que facilitar el paso a las ambulancias salva vidas, son situaciones donde el tiempo en el desplazamiento de las unidades es vital. En Nov.18.2010 el vespertino El Nacional señalaba que una ambulancia fue retenida por miembros de la Policía Nacional que prefirieron el paso una caravana de un militante del partido oficialista (PLD). La acción se cometió en plena esquina de las concurridas avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez y una menor se vio afectada por la situación.

Esta semana viví un escenario nada agradable. Jueves 20 de junio del año 2013, 8:15 de la mañana, para más detalles. Me desplazaba por la avenida San Martín en dirección este a oeste. Detrás de mi, el ulular de una ambulancia, por la premura de aquello busco la berma más cercana, la izquierda y me orillo. Me rebasa la ambulancia, pero detrás de ella, a menos de 50 centímetros de distancia una Mitsubishi Sport color champagne… ese era un delito menor. ¡Válgame Dios!

En la intersección con la avenida Tiradentes, una chica en una Suzuki Vitara o Siderick, no logré ubicar el modelo (no soy fanático de los autos), impidió el paso de la ambulancia por más de 2 minutos, a la vista de por lo menos 3 agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), encargados del transito en las ciudades dominicanas, que virtualmente se convirtieron en verdaderos amemaos (dominicanismo: persona que nunca está en lo que debe de estar, distraído, también se les conoce como alelaos), simples espectadores de piedra. Siempre raudos y dispuestos a colocar infracciones, pero sin capacidad para dirimir los conflictos de la actividad en el país.

Con aire distendido, sin preocupación y sin remordimientos, esta joven al volante del vehiculo con placa G-097794 impidió la circulación de esta ambulancia que tenia encendidas todas sus señales audibles y visibles en un acto de inhumanidad, inclemencia, perversión, rigidez, destemplanza, inflexibilidad, digno de asombro en una sociedad que perdió la capacidad de sorprenderse.

En mis tiempos de estudiante existía una materia llamado Moral y Cívica, a la que quizás no se le prestaba toda la atención debida, pero que dejaba profundas huellas para el mañana. Allí se nos enseñaba como comportarnos y como convivir en sociedad, basándose en el respeto al prójimo, el entorno natural y los objetos públicos. Buenos modales, urbanidad y cortesía; normas de conducta y educación. Aquello parece haberse borrado de los programas que debe cumplir cada centro educativo.

En un blog llamado educacióncivicabasica encontré las siguientes líneas: “la educación vial se ha convertido hoy, sobre todo en el entorno urbano y en las grandes vías de circulación, en un capítulo de suma importancia para la convivencia. La imprudencia de los conductores y de los peatones pone en peligro la propia vida y la de los demás. Por ello, el estricto cumplimiento del código de circulación, la evitación del alcohol y de la temeridad en el manejo del vehículo es reflejo del respeto hacia la vida de los demás. Los conductores deben ser muy conscientes de su responsabilidad y cumplir estrictamente las ordenanzas: respetar los límites de velocidad y las señales de circulación; no invadir los espacios destinados a los peatones ni obstaculizar el paso de otros vehículos; respetar las indicaciones de los agentes, reconocer las infracciones cometidas (y aprender a evitarlas), aceptar y satisfacer la sanción impuesta justamente, sin recurrir al disimulo, la trampa o el soborno para eludir su pago; mantener el vehículo en buenas condiciones para garantizar la maniobrabilidad y evitar accidentes y para no incrementar, por un funcionamiento incorrecto, la contaminación atmosférica y acústica y evitar molestias a los demás”.

Agregaba: “todo cuanto se ha dicho sobre el manejo de vehículos no se refiere sólo a los automovilistas o a los vehículos de motor, también quienes conducen bicicletas u otros vehículos deben respetar las normas de la circulación y evitar las situaciones de peligro para los demás o para sí mismos. La obligación cívica alcanza también a los peatones. Poner atención al cruzar la calle, respetar las señales y las indicaciones de los agentes, ceder el paso a los vehículos sin obligarlos a maniobrar bruscamente, no circular en grupos por carreteras transitadas y, en todo caso, hacerlo siempre en ellas por la izquierda, son algunas obligaciones y medidas de prudencia propia del comportamiento cívico de los peatones”.

Toda infracción de tránsito debería ser castigada, pero los responsables de manejar la circulación vehicular se han convertido en simples recolectores de gravámenes impositivos. No es efectivo un agente que en sus manos sólo exhibe la libreta de colocar multas. Es mi humilde parecer.


Mientras tanto, la chica de la Suzuki con chapa número G-097794 debería de ser conducida a un pelotón de fusilamiento. Sanción no prevista en las disposiciones legales vigentes pero que sería un efectivo medio para empezar a mejorar el tránsito en nuestro país.

domingo, 16 de junio de 2013

Recuerdos del Riverbank

Orlando Antigua

La última vez que Orlando Antigua se vistió el uniforme de la selección dominicana fue para el Centro-Basket del 1997 efectuado en Tegucigalpa (Honduras), a pedido de un servidor y de Miguel Cruceta, entonces director técnico del conjunto nacional; eran tiempos dispares, nadie estaba interesado en trabajar con el grupo, las condiciones eran inexistente y Julio Subero nos colocó como representantes de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) a unos chicos que jamás habían salido del país… recuerdo al abogado de El Seibo, Firosarnelis Mejía (abogado, después, enganchado a periodista y ayudante civil de Leonel Fernández Reyna).

Dos años antes, Antigua, había tenido una agria separación de todo lo que suponía FEDOMBAL, por un incidente en la ciudad de Nueva York. Específicamente en el Alto Manhattan, en una tarde dominical frente a muchos de los suyos.

El delantero debutó en el Centro-Basket de 1995 celebrado en Santo Domingo a las órdenes de José Manuel –Moncho- Monsalve; meses después se realizó una gira por Canadá y Estados Unidos (específicamente a la ciudad de Nueva York) y aquello se vendía como el camino seguro a Atlanta 1996, a los Juegos Olímpicos. Una versión más de aquella tonadilla llena de inusitado optimismo que una vez lanzara Frank Kranwinkel pero que ha sido himno de las administraciones de Pedro Pablo Díaz, Federico Lalane José, Julio Subero y Frank Herasme.

En el último encuentro de la serie, el jugador pisó un balón, cayó y se lastimó muy seriamente el tobillo. Restaban menos de 2 minutos de acción, pareció que nadie se dio por enterado, las acciones continuaron hasta que la pelota retornó al otro lado de la cancha; no se terminó el juego en el Riverbank State Park, a las orillas del río Hudson. Antigua se retorcía del dolor y el hematoma se hizo presente más rápido que inmediatamente.


Pernoctaba en Corona (Queens), el viaje de regreso en el tranvía me dejó muchas dudas y mientras hacía mis bártulos para tomar un vuelo a San Juan (Puerto Rico), en otro lugar de la ciudad, Antigua, por sus propios medios, ingresó a un hospital, fue curado, asistido, rehabilitado y despachado. Los gastos corrieron por propia cuenta. Necesitaba mucho reposo y la recuperación sería lenta, paciente, duradera.

A mañana siguiente, me apersoné muy temprano al aeropuerto John F. Kennedy y pude observar como una parte de la delegación dominicana tomaba el vuelo matutino de American Airlines a Santo Domingo, de forma muy distendida, alegre, con tantas maletas que llenaría sin dudas la barriga del avión.

No le alcanzó para estar en el Pre-Olímpico del 1995 de Neuquén y Tucumán (Argentina), pero tampoco estaba en buena disposición. La relación con FEDOMBAL estaba rota.

Cruceta y yo nos embarcamos en la tarea de conquistarlo; estábamos escasos de personal, nos apersonamos con recursos propios alrededor de cuatro veces a Santiago, donde estaba jugando con el Club Domingo Paulino. Las críticas, que más que juicios públicos eran burlas, no se hicieron esperar.

Selección Pre-Olímpico, 2011
En los entrenamientos Freddy Sánchez, Okaris Lenderborgh, Henry Paulino, Eladio –Yayo- Almonte, Juan Carlos Eusebio, Ricardo Vásquez, Giovanni Valdez… FEDOMBAL parecía inerte, apática, lejana; algo tan simple como agua, hielo y vasos salían de nuestros bolsillos. Había todos los días que escuchar todas las anécdotas de Ángel –Nao- Presinal Doñe, nuestro terapeuta, que ya había alcanzado fama mundialista al renacer la carrera del lanzador Ramón Martínez y el jardinero puertorriqueño Juan –Igor- González, además de trabajar para los equipos cubanos de baloncesto, en ambas ramas.

El público y la prensa querían a José –El Grillo- Vargas, Jaime Peterson, Carlos Paniagua y Luis Felipe López. Al final recibimos la inyección de Soterio Ramírez, Franklin Western y el propio Antigua, lo suficiente para obtener una medalla de bronce en esas tierras de Benito (el señor de Silca), Cicumba (Socremba), Compán Galel, Entepica, Toreba y Lempira (el señor de la sierra). El lempira es la moneda nacional hondureña. Un bronce que lo disfrutamos tanto como si fuera un oro.

El convenio con Antigua fue sólo por Honduras. Ya estaba integrado a los Trotamundos de Harlem y los compromisos apremiaban. Regresó en el 2005 para asistir a José –Maita- Mercedes en la selección juvenil de ese año y poco más. Hace dos años empezó el ciclo Calipari (Mar del Plata, San Juan, Caracas).

Hoy, Orlando Antigua es el entrenador nacional absoluto. En lo personal me gustaría que su paso por este trámite fuera más dilatado que el que vivió como jugador, pero en lo profesional me asaltan las mismas dudas que sus anteriores. El rosario de antecesores es enorme: Keith Smart, Scott Roth, Julio Toro, Eric Musselman, Phil
Hubbard, Calipari y me embiste la indecisión si se me olvida algún otro.

El dominicano está en aquello que los americanos llaman la crema-de-la-crema del baloncesto de la NCAA (Asociación Nacional Atlética Colegial, por sus siglas en inglés), en lo más alto de la realeza de la disciplina, en un top histórico junto a UCLA (Universidad de California en Los Ángeles), Carolina del Norte, Duke, Indiana, Kansas, Syracuse, Michigan State, Georgetown, Arizona y Connecticut y ese es el primero de los puntos que no se pueden obviar.

No dudo de los sentimientos dominicanistas del oriundo de Constanza, de su amor por el lar patrio, pero hay un viejo dicho que habla del interés y el amor. La posición que ostenta Antigua, aunque sea segundo de un entrenador de éxito, la anhela todo el mundo que está involucrado en el baloncesto colegial americano. Estar en el equipo técnico de la Universidad de Kentucky y ser el principal reclutador para un hombre como John Calipari le exige todas las horas del día y de la noche. Es sin pecar, mil veces más interesante y más elocuente que estar en cualquier banquillo de la misma NBA (Asociación Nacional de Baloncesto, por sus siglas en inglés).

Lo lógico es pensar que el equipo dominicano continuará jugando bajo parámetros parecidos a los que desplegó Juan Vicente Calipari; “desplegaremos una ofensiva simple como la que usa el coach Calipari”, señaló Antigua, desde Salt Lake City (Utah). El dibble drive motion, también llamado Ataque Memphis, se basa en la atomización de los jugadores en la media cancha a la hora de hacer ofensiva, buscando un hueco para pasar la pelota, tratando de doblegar a los defensores y encontrar el hombre abierto para una penetración o un lance de altas probabilidades.

Una justa como la caraqueña impondrá más que la simpleza de un sistema ofensivo. Si las cosas fueran tan fáciles no seria necesaria la competencia y aquí nos encontraremos con verdaderos zorros en el arte dirigencial. Julio César Lamas (Argentina), Rubén Magnano (Brasil), Flor Meléndez (Puerto Rico), Néstor García (Venezuela), Jay Triano (Canadá), Sam Vicent (Jamaica), son hombres curtidos en las luchas y no se dejaran impresionar con nombres; además tienen los mismos objetivos que los dominicanos: clasificar.

Argentina y Brasil continúan siendo los grandes favoritos, pero todo el mundo se está armando con uñas y dientes. Aquí se necesitará más que parámetros ligeros y de favoritismos por jugadores; cada quien buscará formar el mejor equipo con las figuras adecuadas para la competencia. Canadá, Jamaica, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y los anfitriones venezolanos buscarán dar el batacazo y quedarse con las otras dos posiciones clasificatorias, pero puede haber sorpresas. México anda tras el encuentro con las competencias internacionales y Paraguay será la cenicienta del clásico.

Cada quien irá con sus tácticas y más de un secretillo, sus talentos tratarán de salir a flote y en cada partido reverdecer las esperanzas. El baloncesto no es una regla de tres; las buenas actuaciones en Mar del Plata (2011) y Caracas (2012) no nos aseguran una clasificación instantánea. Habrá que plantarse con el juego defensivo, la captura de los rebotes y el buen uso y manejo de la pelota. Léase bien, uso y manejo de la pelota, que son dos cosas diferentes. Creo además, que no habrá muchos cambios en el personal de la escuadra dominicana. Siento que cada vez hay más fichas sembradas.

Todos los analistas, para citar un ejemplo, señalan que el equipo San Antonio Spurs que disputa la final 2012-13 de la NBA está lleno de viejos. Boris Diaw, Tim Duncan, Manu Ginobili, Tracy McGrady y Tony Parker están sobre los 30 años de edad. Del grupo dominicano que ha asistido a los tres últimos grandes desafíos: San Juan (2009), Mar del Plata (2011) y Caracas (2012), nos sorprenderíamos con las edades: Josh Asselin, Eulis Báez, Luis Flores, Francisco García, Ricardo Greer, Manuel Guzmán, Jack Michael Martínez (internacionalmente es Yack), Marlon Martínez, Carlos Morban, Kelvin Peña y Alejandro Salas están sobre los 30 años. Desde ya hay que incluir también a Juan Coronado.

De la camarilla anterior no descarto a nadie, por los desvaríos de los que influyen en el armado de los listados. Uno de los temas que me hipnotiza es el de Ricardo Greer, llevado por las greñas a San Juan en el 2009, después de más de una década fuera de la selección. Este año, podría ser llamado, además del supuesto o no compadrazgo con Pedro Pablo Pérez, estudió en Pittsburgh, alma Mater de Antigua. Sus números con el Strasbourg francés (sub-campeones en la Pro A) no son nada despreciables en la campaña 2012-13: 29 juegos, 33 minutos de promedio, 13.7 puntos, 7.1 rebotes, 5.0 asistencias, 52.8 por ciento en disparos de campo, 42.9 por ciento detrás del arco y 76.1 por ciento desde la línea. Por demás, uno de los tres finalistas para el premio al Mejor Jugador Importado (que ganó en el 2010) junto a Dwight Buycks (6’03 del Gravelines-Dunkerque) y Blake Schilb (6’07 del Chalon). En el 2011 el premio recayó en Sammy Mejia.

El talento criollo siempre ha estado ahí. Muchos entrenadores de primer nivel en el ámbito mundialista no se cansan de repetir que harían maravillas con la capacidad atlética del dominicano, pero a la selección nacional se llega adulto, algunas veces al momento en que deberían estar despidiéndose. Una de las tantas razones por la que siempre hemos funcionado como tal y jamás como un equipo. Es innegable que bajo la administración de Eduardo Najri hemos lucido mejor como conjunto, se han abierto algunos ojos a nivel internacional. Hay intangibles que cuestan muchísimo dinero que se han desarrollado.

Otra verdad es que tenemos una escuadra por encima de nuestras reales posibilidades económicas. Somos un mercado pequeño con una selección que puede escalar posiciones relevantes y ello nos cuesta romper con otros imperceptibles, como el ciclo cercano de los topes antes de las competencias. La frivolidad de los patrocinadores y la siempre demorada participación del Gobierno Dominicano, que esta vez podría ser más angustiante. Puerto Rico, Argentina y Brasil estarán fogueándose en China, allá, del otro lado del mundo.

En fecha concomitante (septiembre 2013) se estará desarrollando el Euro-Basket y hay más de una veintena de equipos que quisieron cuadrar compromisos con sus pares.

Como siempre se apuesta por las individualidades, pero fuera de las figuras con letras mayúsculas de Jack Michael Martínez y Al Horford, no hay mucho más que esperar, sólo una genialidad. De cuando en tanto Francisco García, Charlie Villanueva o cualquier otro de los muchachos pueden regalarnos números para soñar con el día siguiente, pero no hemos sabido alcanzar la consistencia en grado colectivo.

Entonces el debate de los estilos, la búsqueda permanente de un armador que sea gestor de ida y vuelta, de gran aporte táctico, dueño de una técnica exquisita y que jamás brinde destellos sino que ejecute los 40 minutos; el juego de la FIBA contra las individualidades americanas, bandera de los dream team por excelencia, sin importar los tiempos que corran, con toda la fuerza, con toda la propaganda mediática utilizaran siempre el argumento que tienen los mejores jugadores del mundo.

Las piezas fundamentales de nuestro ataque seguirán montadas en Martínez y Horford, en ellos gira la línea ofensiva. Sigo considerando que ellos necesitan de un respiro, es imposible que continúen una faena tan agobiante en unos clásicos tan requirentes; en Caracas Martínez estuvo 31.8 minutos sobre la duela por partido, Horford, 32.4; Eulis Báez, 23.4; y Francisco García, Manuel Fortuna y Juan Coronado sumaron más de 20, cada uno. Hay que proporcionarle respiro a esas piezas, sin salvadores que sirvan para endiosar nuestras hazañas, pero que nos permitan un juego fluido.

Las señales parecen estar muy claras, la armonía, el entendimiento de los jugadores en el tiempo y en un espacio producen una línea de juego crucial, grupal, de conjunto, que es, precisamente como se juega esta disciplina. Nuestra selección está demasiado cerca de mucha gente para verla desapasionadamente, jamás será posible entenderla como una unidad que comenzó en algún instante, quizás en 1946, y termina con cada competencia.

Aunque no queramos aceptarlo, esta generación cumplió competitivamente hablando, termina de la mejor manera posible porque Eduardo Najri supo imprimirle un carácter gerencial que no habíamos logrado antes, por la razón que fuera; el relevo se hace urgente aunque seguiremos recordando fechas, descubrimientos, batallas, edificaciones y autores.

La disciplina es mucho más que la apuesta absurda y estupida que se ha hecho únicamente con los chicos que están del otro lado del charco; son necesarios, si, pero mientras no entendamos que la base y el desarrollo se encuentran dentro de nuestras fronteras estaremos perdidos. Si se trabajara con honestidad seria mucho más accesible de lo que parece a primera vista.

Hay gente que han vendido la idea de que su entrega por el baloncesto es un sacerdocio y nada más apartado de la realidad, nadan en un mundo escatológico. Recomiendo para estos buscar en la teoría de Harold Bloom sobre las angustias de las influencias. Hay de aquellos que no mudan sus zapatos tratando de emular a los demás.

Habemos cabezas, y me voy a incluir, que tenemos un mundo dentro de nosotros.



jueves, 13 de junio de 2013

¿Un nuevo ángel u otro demonio?

Para esta fecha (Jun.13.2013) se producirá el anuncio del nuevo director técnico de la selección nacional absoluta de República Dominicana, así me lo comentaba ayer el ingeniero Rafael Uribe Vásquez, presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) al tiempo que me invitaba a participar en el acto.

El tema se ha mantenido en el más absoluto secretismo. Leo López, quien trabaja para los Leones de Santo Domingo y el grupo SouthGate me aseguró que la decisión estaba tomada desde hace meses, aunque sólo soltó el dato de que los entrenamientos se iniciarían el 1 de agosto venidero. No señaló más nada, pero innegable a su condicion, se le escaparon algunas sonrisas picaras.

Orlando Antigua
Todas las papeletas apuntan a Orlando Antigua, asistente en la Universidad de Kentucky de John Calipari, quien estuvo con el grupo en la Copa de las Américas 2011 en Mar del Plata (Argentina), el Centro-Basket 2012 de San Juan (Puerto Rico) y el Pre-Olímpico del 2012 en Caracas (Venezuela). En estas aventuras también Antigua fue asistente de su mentor, su lazo con la dominicanidad, muchas veces inexistente en ese affaire. Inclusive, anoche, este nombre caminó con asiduidad entre las redes sociales. El propio Calipari recomendó, a su salida, que su sucesor deberia ser un dominicvano.

Semanas atrás, había publicado un artículo donde mencionaba varios de los candidatos a la posición; todos entrenadores de muy alto nivel. Corrieron como almas que el viento se lleva los nombres de Tom Izzo, entrenador de Michigan State University, Bill Self, titular de la Universidad de Kansas, ambos en algún momento con alguna relación con el Coach-Cal.

Se mencionó a Sergio Santos Hernández, director técnico de la selección de Argentina en el periodo 2005-10, quien precisamente debutó con el equipo albiceleste en el Pre-Mundial del 2005 efectuado en el Palacio de los Deportes de Santo Domingo, y el también argentino Néstor García, recién designado entrenador nacional de Venezuela.

Horn
Más recientemente salió a la palestra el nombre de Darrin Horn, hasta el año 2012 entrenador de la Universidad de Carolina del Sur, donde pasó 4 campañas dejando marca de 60-63 en la competitiva Southeastern Conference. Antes había estado cinco años en Western Kentucky University, institución de la que también fue jugador. Horn está etiquetado como un hombre que maneja los tiempos dentro de la cancha, sus equipos tienen una vocación defensiva de primera magnitud y como nota relevante, siempre han lanzado sobre un 47 por ciento desde el campo.

A diferencia de Calipari, Horn se destaca por haber llevado a un titulo académico a todo el jugador que ha pasado por sus manos, tanto en Western Kentucky como en Carolina del Sur. Calipari está marcado como el entrenador que jamás ha logrado un titulo universitario para los atletas bajo su responsabilidad.

Sea cual fuera la decisión por la que se decante Eduardo Najri y su grupo de trabajo habrá que esperar cual será el plan de faena a seguir. He repetido hasta la saciedad que mientras no exista un armazón donde este involucrado todo el andamiaje del baloncesto dominicano no habrá posibilidades de tener un verdadero equipo. Hasta ahora y desde tiempos pretéritos, lo único que hemos tenido son selecciones.

Alguien se destapó en un programa de televisión con la frase: “Calipari es lo mejor que le ha podido pasar al baloncesto dominicano”. Ello dista mucho de la realidad. Hoy, precisamente, harán 25 meses menos 4 días de las declaraciones del entrenador en el auditorio de la empresa Claro: “he venido a la República Dominicana a hacer negocios”. Pura y simplemente esa fue la gestión de Calipari al frente de nuestro seleccionado, no importa del color que se quiera pintar.

Tom Izzo
El baloncesto dominicano no debería permitirse jamás este tipo de licencias; el baloncesto dominicano, el de la calle, el de las categorías menores, el que se juega fuera del gran Santo Domingo, no se enteró jamás que Calipari había sido nuestro entrenador nacional y para peor, no dejó una semilla, un interés, un trabajo, ni siquiera una nota escrita.

Le comenté a un amigo, entrenador mundialista, para más señas, que Calipari había estado menos de 48 horas en República Dominicana en el espacio de los años 2011 y 2012 y no me creyó. Calipari es solamente un entrenador, con virtudes y defectos, que busca combinar elementos tan evidentemente incompatibles para sus equipos con el objetivo marcado de engrosar la casilla de las victorias, no importa que otros intangibles se tengan que rechazar. Como si todo fuera un medio y nunca un fin en sí mismo.

Todo el espacio donde se mueve Calipari es confuso y polémico. Sus dogmas, muy de acuerdo en los tiempos de la globalización no siempre son bien concebidos. Habrá que conocer que recomendaciones dejó, si las hay.

Este mediodía se develará el secreto mejor guardado de este año en lo relativo al baloncesto, hay que esperar para conocer sus primeras declaraciones, su entrega y sus programas. Mientras tanto, como se repetía cada domingo en e sorteo de la Lotería Nacional: “vueltas al globo y suerte a los agraciados”.


lunes, 10 de junio de 2013

El minué de ABADINA


Tengo que admitir que hasta hoy pensé que Ramón Rodríguez, El Teacher, era un hombre a toda prueba. La entidad que preside, la Asociación de Baloncesto Superior del Distrito Nacional (ABADINA) puso a circular una nota donde se asegura que pasó balance a la actividad del Torneo de Baloncesto Superior y adoptó medidas tendientes a mejorar la parte final del campeonato. Ello, en compañía de Juan De Los Santos, presidente del Comité Organizador, Gilberto De La Cruz, secretario general de la entidad; Alejandro –Chito- Asmar Sánchez, miembro del Comité Organizador y asesor de Rodríguez; y el periodista Leo Corporán, asesor personal de Rodríguez.

Una correspondencia cargada de ironías y si no es así, se le parece bastante. Sarcasmos, sátiras, parodias, puyas, retintines, socarronerías, burlas, mofas, mordacidades, cinismos, venenos, hieles, indelicadezas, remoquetes, como todo un pasquín.

Desde sus inicios la misiva carece de validez. De absoluta eficacia y credibilidad; no se puede abusar de la capacidad de los demás con tanta asiduidad. No se puede mentir cada día y pretender que haya incrédulos que crean a cabalidad lo expuesto. El baloncesto del Distrito Nacional se asemeja a una mesa de cartas, llena de trampas y mentiras. Muchas cartas ocultas que pretenden ser colocadas en la partida de manera forzosa, intercambio de cartas por debajo de la mesa y muchas señas, excesivas señas.

La primera carta manchada es que ni el señor Asmar Sánchez ni el señor Corporán han asistido a los partidos celebrados en el techado del Club Mauricio Báez y en Palacio del Voleibol de Santo Domingo. Ninguno ha visto nada, todas las noticias que tienen les llegan por trasmano y no tienen la capacidad ni las energías para cerciorarse de ellas. Asmar Sánchez ya ronda los 85 años de edad, después que salió del Club Deportivo Naco hay que acostarlo temprano y Corporán se aproxima rápida y velozmente a los 70 años, viviendo de las fantasías que repite sin cesar.

Para peor, en su afán de premiar a su eterno asesor, El Teacher le dedicó la justa a Corporán, cuyo verdadero nombre es Leonardo de Jesús Heredia Castillo, y este ni por cortesía ni agradecimiento se ha acercado por los lugares de juego. A colocado todas las excusas posibles, desde la ruptura de un diente que le impidió estar presente en la jornada inaugural, hasta el temor a ser abucheado por el publico asistente… todo un “líder popular y comunitario” temiéndole a las masas. Algo raro huele desde Villa Mella hasta el ensanche Kennedy.

Pese a las manos que pintura que Rodríguez ha querido mostrar, la fortaleza de sus números, el éxito comercial de las operaciones, un superávit anunciado antes del término de la justa, la mención de pagos, es como si todo cayera en una pendiente. Hace años que Galileo demostró que las esferas que rodaban en un plano hacia abajo aumentaban su rapidez. No tales balances, las palmas se miden al final de las contiendas. Los pagos son cuestionados por clubes participantes y personal auxiliar de la propia ABADINA.


ABADINA no escapa a la ofensiva de los clubes, ese enfrentamiento que no ha cesado jamás para siempre responder con promesas, “consultando los sabios” amigos de El Teacher, pero este y su comparsa parecen haber olvidado los sacrificios en los que se embarcan estos seres protagónicos, con quien uno puede estar de acuerdo o no. Tampoco es para descartar la irrupción de los auxiliares, gente que proviene de las mismas instituciones que llevaron a Rodríguez a la presidencia de la entidad; gente que accedió a presentarse en las pasadas elecciones del organismo y que ahora es defraudada. Algunos cenáculos se cuecen con suma rapidez…

Esa reunión sólo ha sido un rebuzno, un ladrido, un graznido, un aúllo, un roznido, un gruñido, un grito de desesperación buscando un hilo conductor que haga pensar que el éxito es contundente, pero esta indisimulada campaña no le salvará del fuego de los infiernos. La hostilidad de El Teacher y su grupo de íntimos, por perturbar a base de equivocadas armonías será incesante, pero no conseguirá una reacción positiva porque el tiempo y las verdades juegan en su contra.

A Rodríguez y su pandilla de amigos se le olvidaron tres cosas fundamentales en el deporte y en cualquier otra actividad humana, si es que alguna vez la aprendieron, el baloncesto en particular y el deporte en general están ahí para abrazarlos, que nada se consigue sin esfuerzo y que las victorias colectivas son mejores que las individuales. Para Jim Rohn (1930-2009), empresario y orador nacido en los Estados Unidos, el éxito es la aplicación diaria de la disciplina.

Una encuesta dentro de las redes sociales, de reciente factura, mostró que existe la percepción de que todos los eventos superiores que se organizan en nuestro país son solo búsquedas por parte de los responsables de las asociaciones provinciales para agenciarse recursos, así de crudo, sin aportar a las categorías formativas, a la difusión de la disciplina en campos y pueblos, sin promover la capacitación de monitores y entrenadores.

Por ello, El Teacher se reúne con sus asesores, no con los verdaderos protagonistas del evento que son los clubes, olvidando, de paso, que a ellos fue que instó para que votaran en las elecciones de diciembre pasado, donde salió vencedor frente al ingeniero Frank Herasme. Sin ninguna circular, sin disposición, sin decretos, sin resoluciones, sólo con la mano abierta para golpear, Rodríguez demuestra que es un hombre genuflexo.

¿Qué pueden aportar en esta coyuntura los señores Asmar Sánchez y Heredia Castillo?... las promesas de amigos enquistados en el tren gubernativo para resolver problemas de último momento, hasta ahora no previstos o no cubiertos. Esos mismos amigo, salvadores de algunas situaciones que no se han saciado de esquilmar a la población dominicana en las administraciones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD); reuniéndose y presionando a los clubes y empleados de la justa para que actúen con los más altos estándares de eficiencia, cuando los recursos no llegan a tiempo.

Evadir las poquísimas presiones que se han realizado sobre el evento en lo relativo a seguridad, condiciones, iluminación, formalización de contratos, garantías económicas de los equipos, y otros tantos aspectos mencionados en trabajos anteriores, donde el Comité Organizador y ahora estos muñecos asesores, que me recuerdan a los purrucos de El Conde (una estafa que se decía funcionaban sin baterías y sin hilos) no han colocado ni el primer punto sobre una i.

El Teacher recurre a parches graciosos a la hora de pensar en soluciones para una realidad que nos impide salir del retraso institucional, la mediocridad, la mendicidad y dilata la necesaria revolución que necesita el baloncesto capitalino. El coctel que se está sirviendo en la mesa de la ABADINA lo único que tiene es puro veneno; se pretende hacer creer que no hay soluciones para un mejor desarrollo de la actividad, que la única solución es continuar dosificando el mismo medicamento. Remedio que también se usó en las administraciones de Manuel –Cholo- Suero y Johnny Marte y terminaron envenenados, para citar sólo las dos ultimas presidencias.

Marte se fue hasta las instancias ad-vitam (palabra que le fascina a los peledeistas) del Mauricio Báez a buscar apoyo para su administración, e independientemente de su díscolo accionar, después que se le ofrecieron todo tipo de promesas, le fue colocado una soga en el cuello para que poco a poco fuera perdiendo oxigeno y terminara desacreditado y mal visto. El último golpe lo recibió apenas El Teacher le arrebató su lugar, con la imposibilidad de que el conjunto de su entidad, Los Prados, tomara participación en la versión 2013 del Superior del Distrito Nacional, sin ninguna explicación, solo un acto de retaliación.

La dinámica del baloncesto reclama ajustes integrales en el Distrito Nacional, pero de momento sólo podemos esperar más de lo mismo, con las miras puestas en las elecciones del 2014. Quizás algunos osados se atrevan a formar un grupo en las redes sociales, como se le hizo a Suero, que se llamaba Fuera Cholo de la ABADINA… ahora deberíamos llamarlo Fuera El Teacher de la ABADINA.

Más allá de las fidelidades a sus amigos, asesores y patrocinadores Rodríguez conocía que la posición que ocuparía por segunda ocasión estaba llena de rigores e incomodidades, y que de él se esperaba un cambio de imagen expedito, pero sus acciones, divorciadas de la realidad le han hecho sentir todo el horroroso y húmedo calor de la ciudad de Santo Domingo dentro de si. Cuentan que uno de los bienhechores le dejó cinco palabras que iban a necesitar explicaciones posteriores: “no se tolerará el fracaso”.

Antes los reclamos de sus mecenas sólo ha hecho silencio, escuchar sin atreverse a responder y a mirar cabizbajo, articular solo sentimientos de impotencia, ineptitud, incompetencia, ineficacia, debilidad, desaliento, abandono.

No acaba de entender que una mejor ABADINA se construiría mejor con el esfuerzo serio y ordenado de todos sus componentes, de sus afiliados, de sus amigos, inclusive de algunos de sus asesores que podrían aportar algunas ideas validas, pero mientras todo sea una chercha, un repetir de anécdotas sin sentido, sin importancia, nada se ha de esperar.

La construcción de una mejor colectividad para el baloncesto capitalino no está en la agenda de Rodríguez. Me asalta el pensamiento, me traiciona, y pienso, ningún presidente de ABADINA ha llegado a la presidencia de la FEDOMBAL con la excepción de Pedro Pablo Díaz y de eso hace más de 30 años.

Debió de existir un antes y un después en la primera administración de El Teacher en la institución pero nada se
hizo. Terminó sancionado por el ingeniero Herasme, a la sazón presidente de la FEDOMBAL. Aquella vez tomó el relevo de la más absurda, mezquina, mediocre y mal fundada administración, la de Roberto Ramírez. No tuvo la entereza de poner la balanza hacia el vértice del éxito, no se sintió confiado para hacer magia y transformar una entidad que todavía era rescatable, sin necesidad de trucos.

Lo que debió ser un ballet al servicio de las mejores causas del baloncesto de la ciudad capital terminó en un festival inadmisible, paradójico, incongruente, incompatible, una celebración del carácter impúdico de este deporte. Así vimos como no se le puso coto a la utilización de jugadores mayores en categorías que no correspondían, se dejaron de efectuar los eventos de las categorías formativas, no se instruyeron monitores ni entrenadores, no hubo sanciones para aquellos que delinquían, desaparecieron las grandes figuras de la actividad para dejarnos seres anónimos que apenas alcanzaran a pellizcar la historia, se esfumaron todos los capaces de reinventar el baloncesto.

En algún momento deberá de llegar un arquitecto, un orfebre, un ingeniero que desembarque ideas frescas para que la actividad recobre el esplendor tan deseado y tan poco trabajado. Un líder, una voz que todos escuchen y den por valida. Alguien que el éxito le pueda permitir crecer dentro de la estructura de poder de la actividad, sin tener que agenciarse votos a base de promesas, de viajes hasta el mismo fin del mundo con los dineros del Estado Dominicano y que trascienda nuestras fronteras, que nos brinde garantías del compromiso y de sus ejecutorías.

Un talento que esté al servicio de todos. Un innovador dentro de la disciplina, que nos conduzca a la gloria adaptándonos a las conveniencias y particularidades dentro del mundo globalizado. Identidad y compromiso más allá de las frías paredes del Palacio de los Deportes. Que cada representación provincial o nacional resulte todo un episodio histórico, para guardar en la memoria de todos, en todos los tiempos.


Mientras tanto, la magia de nuestro baloncesto sigue dormida, nunca ha regresado pese a las pinceladas; el protagonismo aún se mantiene, pero podría caer por la misma pendiente inclinada hacia el despeñadero.


domingo, 9 de junio de 2013

Ensuciémonos las manos

AL BORDE DE UN CAMINO AGRESTE 

Ensuciémonos las manos

09 DE JUNIO DEL 2013
Rodrigo Mejía-Ricart

Habré de excusarme por reiterativo. Vengo cada vez con los mismos temas. Mal me excuso llamando la atención sobre lo recurrentes que hemos sido al abordar  nuestros problemas de hoy. Cada día gritamos las mismas consignas que existen hace décadas y que son a todas luces insuficientes para provocar cambios.

Rodrigo Mejía-Ricart
Debo comenzar recordando lo que ya he escrito, y lo escribo de nuevo, Leonel Fernández pasó de ser una oportunidad a ser una decepción. Prefirió acumular poder a transformar. Ahora bien, ello no nos autoriza a pretender que él sea la única fuente y causa de los males de nuestro país. Tampoco que trancarlo nos transformará.

Fijémonos en lo que pedimos. Donde corrupción e impunidad abundan, falta institucionalidad. Pero las instituciones las llevamos en la cabeza, lo que es decir que la reducción real y efectiva de la corrupción pasa por la educación. Y esas instituciones son violadas por el político corrupto y por el delincuente, pero también por los que escupimos un insolente “¿Tú sabes quién soy yo?” al agente de tránsito, por los nos rehusamos a hacer filas por el apellido que llevamos. Las normas son para todos, pero deben ser interiorizadas. La reducción efectiva de la corrupción pasa también por la creación de una sociedad más justa, con igualdad de oportunidades y mejor distribución de la renta; pasa por más y mejor ciudadanía.

Los afanes por construir un proyecto aséptico, disciplinado e incorruptible ya han sido probados. No funcionaron. Bosch lo intentó, se llamó PLD. Este fue su resultado. Y es que el PLD existe dentro de un sistema social que es más grande que él. Pensar la corrupción desde lo partidario se alimenta únicamente de nuestros sesgos.

Nuestra democracia es disfuncional no sólo por sus actores, lo es también porque sólo algunos intereses juegan. La caída de la participación política no ha afectado a todos los sectores por igual. Los intereses económicos juegan tanto como siempre. La deslegitimación de la izquierda y la caída de la política de masas se tradujo por una clase baja menos politizada y articulada. Para mencionar otro caso, hablemos de nuestras mujeres. Ellas estudian más que los hombres, y sin embargo participan menos. Parece que a pocos nos importa que nuestros talentos más capacitados no participen de los procesos de toma de decisión.

Los menos educados y afortunados, las mujeres, los obreros, y muchos otros no participan tanto como debieran en el terreno político. Eso significa que estos grupos no defienden sus intereses como pudieran. El sistema democrático está pensado para someter a los políticos al escrutinio y al poder ciudadano. Poder que no conocemos ni ejercemos lo suficiente. Y es que ejercerlo significa organizarse, articularse, para poder ejercer presión e incidir en las decisiones de los gobernantes. Los políticos responden a quienes participan.

Es demasiado optimista pensar que decapitar un proyecto político suponga la transformación del sistema. Un sistema político es una relación de fuerzas, y esas fuerzas que hoy se imponen encontrarán su sustituto. Al desaparecer un Balaguer, apareció un Fernández. Y aparecerá siempre quien articule esas fuerzas conservadoras. Cambiar el sistema no es cambiar una cabeza. Destruir a un individuo tampoco lo es. Digo esto sin tener simpatía por Fernández. Ninguna simpatía.

Su poder no es omnímodo. Dejemos de inventar adversarios invencibles que sirven de chivos expiatorios. Digo no. No es cierto que todo esto es culpa del PLD. No solamente. Es culpa de la mala (o nula) oposición. También es culpa nuestra. Este sistema se sostiene en ciudadanos que no participan, en decapitarlos, en decapitar sus ideas, su fuerza. Excluirlos de la competencia del poder y de los recursos es lo que permite la concentración de los mismos. La democracia se fundamenta también en que las diferentes fuerzas sociales compitan y se limiten mutuamente.

Si las buenas intenciones bastaran, este país fuera otro. Lamentablemente no es así. Nosotros hemos dejado el terreno abierto en lo político por miedo a ensuciarnos las manos. Es hora de volver a ensuciarlas. Pero hay que ensuciarlas con inteligencia. Para no vernos celebrando la muerte, natural, de nuestros adversarios. Esa sería la más grande derrota de nuestra generación y la continuidad del sistema.

No se nos entregará nada. Quienes hoy ganan pretenden seguir ganando. Y su derrota debe ser política. No se conseguirá en los tribunales. Derrotar al sistema supone cambiar el equilibrio de fuerzas, vigente hace décadas. Para ello hay que movilizar las fuerzas que hoy no participan. Una de las funciones de un proyecto político es articular fuerzas. ¿Estamos articulando?

Debemos salir del soliloquio de clase. En este país muchos son los problemas. Muchos no piensan que la corrupción sea el principal. Es claro que para el 42% que vive en la pobreza, para quienes este sistema no funciona, no lo es. Es un tema de minorías y, aunque necesario, los hay más importantes. Seamos sensatos, pensemos más allá de nuestro ombligo, del polígono central. La República Dominicana requiere mucho más que un gobierno honesto.

Requiere soluciones; requiere transformar este sistema.

Preguntémonos ahora: ¿Queremos una nueva cabeza, un nuevo Ministerio Público o una nueva sociedad?

Y que quede claro, con lo dicho no pretendo desmeritar la lucha contra la corrupción y menos los esfuerzos de los activistas sociales. Ambos son invaluables. Ambos tienen mi apoyo, mi admiración y mi respeto. Sin embargo, me parece lamentable que quienes queremos ver transformada esta sociedad asumamos un discurso monotemático y una estrategia que tiene en nuestro país, al menos, 50 años de fracasos.

El tema de la corrupción da titulares, pero no construye una nueva opción de poder. Tampoco se la construye únicamente desde los parques.

Al poder político se le vence políticamente. Es hora de ensuciarse las manos.