martes, 9 de mayo de 2023

¡Servicio público de Radio Mamacita!
Mayo 07 del 2023
uno-de-dos
 
 
«¡Atención!... ¡atención!... ¡mucha atención!... donde quiera que se encuentre Julio César Arias que saque papel y lápiz para unas sugerencias».
 
Antes de iniciar estos párrafos, a quien quiera estar enterado de cómo marcha la NBA, hasta ahora, que escuche El Mío Podcast, son cuatro muchachos, que entiendo residentes en Estados Unidos, pero que llevan una propuesta interesante, simpática, y con fundamento. Lo dice un servidor que no regala elogios. «He leído cientos de artículos de Luis Rafael Madera, y nunca ha hablado bien de nadie», lo dijo Frank Brito, después de un servidor, el mejor agente de jugadores que ha tenido República Dominicana.
 
En República Dominicana hay quienes andan con una caja de elogios, incluyendo periodistas; la adulación es una herramienta que se cuenta entre las más utilizadas por la humanidad, por los siglos de los siglos, para conseguir el favor de aquellos que ostentan el poder. He aprendido a desconfiar de aquellos que siempre están a mi favor; jamás cuestionan ni tienen una idea en contrario; nadie fomenta el pensamiento crítico; pocos son objetivos en sus juicios; nadie evita los tratos preferenciales y favoritismos; la objetividad vuela por los aires.
 
He de reconocer que Julio César Arias, a quien no conozco personalmente, es un apasionado del baloncesto y sus historias; colabora muy activamente en una página digital llamada I Love Basketball. Recientemente colocó: «cada dos veces al año, me veo en la obligación de aclarar cómo hago mi trabajo en ésta página y lo hago, porque siempre aparece un fatal energúmeno dudando la autenticidad del escrito». ¡Amarilis…. échame agua que tengo calor!
 
Agregaba: «mi fuente de esa información es el mismo protagonista, hablando por su boca. Cómo estoy 100 por ciento retirado, tengo tiempo y paciencia de escuchar una entrevista entre 30 a 45 minutos mientras mojo las matas del patio». ¡La memoria es mala consejera!
 
Continuaba: «segunda fuente es qué los mayores periódicos dominicanos hacen entrevistas largas y tendidas a esos protagonistas. Yo puedo ir 15 años atrás y buscar lo que dijo Iván (Iván Marino Mieses Campillo), Aldo (Alfred Carl Leschchorn Ariza), Faisal (Faisal Abel Hasbun), Vinicio (Héctor Vinicio Muñoz Arias), Chicho (Cándido Antonio Sibilio Hughes), etc. y refrescar lo que ellos dijeron 15 años atrás». Señalaba también: «mi otra fuente es el mismo Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, leo la biografía del protagonista y desarrollo la historia. Cómo mi profesión es ingeniería, me gustan cosas concretas, que puedas palpar, leer. No soy novelista, para inventarme vainas».
 
¡Ya empezamos a tener diferencias!... en el cursante siglo ninguna crónica de baloncesto dominicano abarca más de 800 palabras. Escribí hasta el 2005 en El Nacional y si me tomaba la licencia de escribir largo y tendido sobre la versión doméstica; en los momentos que corren hemos llegado a sólo leer, escuchar y ver de la NBA, el espectáculo. Escuchamos, leemos y vemos lo mismo a las 6:00 de la mañana, a las 12:00 del día, y a las 8:00 de la noche. El tema local se evade, por extrañas circunstancias, y por payolerismo simple.
Ángel Iván Brea Jiménez

 
No creo que haya desde entonces más de una docena de publicaciones que se extiendan más de las palabras señaladas, así simpáticamente. Entre mis íntimos he repetido que en tiempos de Iván Brea (Ángel Iván Brea Jiménez) y un servidor, cubríamos más con mucho menos espacio. Amén de dar a conocer a todas nuestras figuras. El diarismo en la actualidad tiene muchísimas restricciones, autocensura, mucha inmediatez, se trabaja en base a la memoria, y en nuestro país pocos tienen información amplia, mucho menos agraciada; me excusarán algunos, tampoco una retentiva agraciada; y después interviene el sesgo de lo que escriben por calderillas.
 
A mí me apuntó uno que no sabe escribir, mucho menos redactar, pero que considera que caga más arriba del culo, descaradamente: «Rafelin (Rafael Fernando Uribe Vásquez, actualmente presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto [FEDOMBAL] le está pagando mucho dinero a gente de menor preparación que yo, sólo porque hablan bien de él, y yo para el fin de semana no tengo 10 pesos en los bolsillos… así que yo voy para allá; si me pide le baje el zipper y me arrodille, me arrodillaré, me hincaré, mansamente, pero yo si necesito esos chelitos». ¿Le puedo pedir dignidad a gente barata?
 
A ese mismo sujeto, lo escuche haciendo zapping (acto de saltar programación o canales en la televisión; es decir, ir cambiando de canales vertiginosamente), porque verlo y escucharlo es lo mismo que empezar a tener emesis (expulsión violenta por la boca de lo que está contenido en el estómago), o tener a El Pachá (Luis Federico Crespo Martínez, conocido como Frederick Martínez, Ene.22.1970 en Santiago de los Caballeros) de frente, pero en módulo de baloncesto, este mismo fin de semana decir: «el baloncesto dominicano en la actualidad vive su época dorada». Cuando usted se confiesa payolero, sus opiniones se van por la taza de descarga del inodoro.
 
Yo observé tiempo atrás a dos connotados periodistas, aún activos, con funciones editoriales de responsabilidad, pelearse por una chatica de Whisky Mac Albert. No estoy hablando de un Glenfiddich de 18 años, ni un Johnny Walker Double Black, tampoco de un Johnny Walker Gold Label, memos de un Buchanan’s de 18 años, hablo de una simple chatica de Mac Albert, mesclada y envasada en el país por Vinícola del Norte.
 
La fuente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano es incompleta, breve; sólo he ido ahí para confirmar fechas de nacimiento, pero las fechas de las defunciones generalmente no se incluyen. No hay actualización; tampoco trabajo permanente.
 
Voy más lejos, la información periodística salvo contada excepciones de los últimos 5 lustros no nos servirá para nada; la prensa a todos los niveles fue permeada por la política, definitivamente por la Iglesia Católica, algunas otras simpatías confesionales, y el populacho. Basta observar quienes hacen opinión «publicada», porque no tenemos opinión pública, y apreciareis que no estoy equivocado. El periodismo dominicano tiene varios defectos: es cobarde, pagado, nadie lee, y mucho menos investiga.
 
¿Haters?... en mi cibaeño campo no conocemos ese término. Siempre habrán, como en mi caso, quienes tenemos «admiradores confundidos», dispuestos a encontrar pequeños errores en los planteamientos. Puedo jactarme que estoy en estos menesteres invicto desde 1977; pasé por Ultima Hora (sólo cinco escritos), y rápidamente me reclutó Félix Acosta Núñez, El As, para el Listín Diario. Por más que he dado vueltas a la memoria no recuerdo como uno de los más solventes periodistas deportivos dominicanos me atrapó.
Félix Acosta Núñez

 
Tres recomendaciones en una: hay un chico dominicano de nombre Marino Toribio, lo sigo en Twitter, y brinda excelentes estadísticas de los jugadores dominicanos residentes en el exterior; a todos los niveles. También corre la página Dominicanos en Basket de Edison Brito, muy buena, completa. Finalmente, Sergio Montoya, gerente de la sección de baloncesto de la Universidad de Concepción, en Chile, distribuye El Mundo del Baloncesto, una revisión diaria de todos los diarios en idioma castellano sobre información acabada del deporte de nuestras pasiones.
 
¿Listo?... ¿complacido?... «no se vayan que esto se pondrá mejor»… dejaré una pequeña, breve, concisa escuet,a lacónica, sintética, condensada, y ñapita.


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