lunes, 18 de junio de 2018


Arroyito cristalino… ¿qué le dirás ahora a mi dulce amada?

Junio 18 del 2018


Me busqué en la lista de los testigos que Ángel Rondón Rijo sometió para el “juicio” que se le seguirá por las coimas que presuntamente pagó en el amplio accionar de la empresa Odebrecht en República Dominicana. Aunque jamás se ha mencionado se debió incluir las sobre valuaciones, ventajosas para todos los involucrados. Lamenté no estar en la lista, aunque hubo otras ausencias notables, Danilo Medina Sánchez, Presidente de la República; Leonel Fernández Reyna, pasado Presidente de la República; Reinaldo Pared Pérez, eterno presidente del Senado de la República; Abel Martínez Durán, pasado presidente de la Cámara de Diputados (el mismo de ¡voten honorables, voten!). Como todo en el país es percepción opositora, imagino también que todos los que están, incluyendo nombres de figuras honorables socialmente, fueron santiguados por las manos bendecidas del querubín en cuestión.
Ignacio Andrés Arroyo Varela

A mitad del listado, de aquellos 106, justo en el centro, aparece Manuel de Jesús Pérez Gómez, en el número 53. Nada más que decir. Puede surgir la perspicacia que si el bueno de Freddy Pérez aparece, aquello también podría salpicar al beatísimo de Rafelin. Como volantín fugaz apareció Dyango (José Gómez Romero, Mar.05.1940 en Barcelona, España) en mi cabeza: “corazón… que le has hecho a mi corazón… la vida siempre ha sido así”.

Las tardes sabatinas me gustan para mí, es mi momento semanal de soledad absoluta, sobretodo aprovecho para tomar una larga siesta; posponer ese instante me cuesta y hasta maldigo a quien interrumpe. Esta (Jun.16.2018) fue una de esas, pero debía que ver y escuchar el partido que la selección dominicana de baloncesto jugaría frente a su par de Chile en el marco del sub-18 Panamericano en St. Catharines, Ontario, por la definición de la quinta plaza.

La carga deportiva del día ya agotaba, Francia superando cerradamente a Australia, Argentina empatando frente a Islandia con un Hannes Halldórsson que ya debe ser ídolo nacional, Perú cediendo un palmo ante una invulnerable Dinamarca, las atenciones para con mi mamá, y por supuesto conocí a La Insuperable, para terminar rasgándome las vestiduras: “tu no tienes condición para ganarle a esta mujerona… entonces, dime cual es la vaina tu no vas a comer en esta paila… dime cual es la vaina… no vas a comer en esta paila… no, no, no vas comer, no… represento a la mujer vacana (bacana… deberíamos escribir correctamente, porque no es de vacas es de bacán) de las que se busca y no le para a nada muy envidiada, también criticada porque vivimos, como de la gana… deja ese sofoque y no sigas haciendo cocote que tu no tienes condición para ganarle a esta mujerona”.
Lorca y Joel Soriano (33)

¡Santa Cachita quedé anonadado!

Llegue con demora a la cita, una espuma de mango con tartar de camarones me había detenido; después me retuvo una ensalada de queso de cabra llevado al fuego con miel de trufa; siguieron unos pinchos de chorizos a la sidra natural y cedí al cautiverio culinario; como plato fuerte ravioles rellenos de sesos y espinacas que salieron de las manos de un servidor, cubiertos con una suculenta salsa de carne llevada al fuego por más de cinco horas y Parmigiano Reggiano, para coronar todo ese manjar un cheesecake tradicional. Por supuesto, todo aquello bañado con una exquisitez mexicana, un Merlot Laberinto 1982, de la Cava Quintanilla, elaborado en San Luis Potosí con uvas del valle de Moctezuma en Villa Arista, un lujo en cualquier mesa del mundo.

Me encontré con un sorpresivo 35 por 29 a favor de los de Franco Galo Lara Barbieri (Dic.12.1977 en Santiago), le pasé un paño a los lentes con limpia cristales incluido, y no hubo variación; los primeros 10 minutos trascurrieron igualados a 15 enteros por bando; y en el segundo los sudamericanos colocaron 20 por sólo 14 de los dominicanos. Kevin Rubio nos había machacado con 16 tantos, y mucho más atrás un tal Ignacio Andrés Arroyo Varela figuraba con 6. Del lado dominicano Alanzo Frink Carpio sumaba siete pero había atrapado 12 rebotes, Antonio Bonilla dibujó 7 y Léster Cruz Quiñonez, 5.


Chile no impuso un ritmo extraordinario en la primera mitad, nada para envidiar (revisé el partido completo más tarde): un bajísimo 34.8 por ciento de sus disparos validos para dos (8-de-23), 35.7 por ciento desde las profundidades (5-de-14) y un notable 80.0 por ciento desde la línea (4-de-5), sumó 21 rebotes, 8 asistencias, perdió seis balones y efectuó 4 robos de balón. La tropa dominicana marchaba con un 47.2 por ciento desde sus lances de dos (10-de-21), 33.3 por ciento desde detrás del arco (3-de-9) y apenas había visitado la línea en una ocasión para errar el escopetazo. Había deslizado 20 rebotes, 12 como ya señalamos de Frink Carpio, repartieron 7 asistencias, se robaron 5 pelotas pero ya contaban con 11 perdidas.

En Jun.15.2018 había escrito: “si se produce el choque entre “la roja” y “la tricolor”, me despojaré de todo fanatismo y chauvinismo para cantar: “ce-hache-i… chi… ele-e, le, chi, chi, chi, le, le, le… viva Chile, carajo”. ¡Coño!... pero la tierra tira y más si se es cibaeño.

Por supuesto, este servidor jamás va a encadenar el concepto de patriotismo limitándolo a una cancha de baloncesto; hay políticos y militares que se dicen los defensores de la patria, de sus tesoros y de su población, mientras sabemos que de todos los grupos existentes, son los más corrompidos, prepotentes, despóticos y manilargos. Tampoco me inscribiré en los que existen bajo un “fraude patriótico”, donde justifican todo tipo de tropelías…. ¡cáspitas!... Rafelin es político y militar a la vez.
Matthew Herasme (3) y Kevin Rubio (15)

Después de la pausa larga las cosas parecían mejorar, Chile pretendía escaparse hasta que Rafael Rubel Mejía metió un cambumbazo (39 por 36, Chile); Frink Carpio volvió a la faena, doble y a seguidas un triple más conversión desde la línea de libres de Cruz Quiñonez puso a todos a bailar en el mosaico 42; Maxwell Lorca hacía lo propio por “la roja”, Frink Carpio tuvo un pasaje maestro y el tercer cuarto se cerró con un 49 por 46 con los dominicanos en la delantera. El hijo de la higüeyana sumaba ya 20 rebotes y 18 tantos.

El colofón arrancó despacio, y tuvo fragmentos monótonos, Frink Carpio y Lorca se repartían todo el protagonismo, hasta que restando 5:38 para el cierre apareció un triple de Arroyo Varela, que había pasado desapercibido en los últimos 15 minutos. No se donde estuvo, no se explicarme como se había borrado, no se si al muchacho le llevaron el aroma de un curanto en piedra (surtido de almejas, choritos, cholgas, picorocos, milcaos y navajuelas), como aquella Sopita en Botella que cantaba Celia Cruz; una cazuela chilota, unos chapaleles, un pulmay, un chopón de chuño o un yoco, pero el jovencito sacó una energía inusitada, inaudita, impresionantemente homérica … estuvo en todas y en poco más de 5 minutos nos despachó 18 tantos.
Arroyo y mi hijo Diego (2016) en Chiloé

¡Mojó y empapó para despedirse de Canadá con un aporte excepcional que jamás olvidará!

Era como un Larry Bird chilote enfrentando a unos liliputienses venidos del Caribe, o un Pantagruel que se divertía con pequeños habitantes escatológicos del reino de Ered Luin, aquel establecido en las montañas azules y donde moraba Thorin. Uno de los jugadores nacidos en América Latina con más proyección, y que reside en España, después de haber estado en una secundaria en el frío estado de Utah). En Chile vivió en Ancud y Copiapó; su mamá fue selección nacional de voleibol. Su hermano juega al baloncesto profesionalmente.

Cada vez que una delegación nuestra sale hacia otros destinos, allende los mares, no termina de arrancar, cuando coloca el pie en el acelerador se le inundan bujías, platino y condensador, como carro viejo; en el camino se pierde el favoritismo que se nos vendió; presumimos en la prensa diaria de estar hechos de un material que no tenemos, hacemos galas ante unos fanáticos que creemos fieles hasta la eternidad, se golpea incesantemente por las redes sociales, se amenaza, para terminar sumándonos sólo a la lista de decepciones.

El destino de la especulación nos cobra la falta de trabajo, de armonía, de puntería dentro de la duela, de honestidad y también la falta de ambición cuando podemos tener los partidos en las manos.
David Apolinar Jones García

El baloncesto dominicano atraviesa por una etapa gris que ya creíamos superada. Antes de los seis meses de esta gestión, en el antedespacho de Felipe –Jey- Payano, entonces secretario de Deportes y Recreación, un entrenador, ahora residente en Estados Unidos me dijo: “salimos de Guatemala y con este Uribe nos metimos en Guatepeor”. La escasa visión y el oportunismo de Uribe Vásquez nos han llevado a ello, hundió la disciplina pese a las medallitas conseguidas y los NBA que dice formó y proyectó. Nos faltan argumentos, nos falta laborantismo, nos falta preparación, carecemos de conciencia, y el clientelismo deportivo no nos llevará a tomar camino a puerto seguro.

Rafelin está pagando su ignorancia deportiva, dentro de toda su grandilocuencia olvidó empezar a formar entrenadores y técnicos, y trata de no ahogarse en esos altísimos costos; pide aquí, solicita allá, vende sueños, tiene al CRESO de benefactor. En las redes sociales ha figurado una frase de Derek Curtis Bok (Mar.22.1930 en Bryn Mawr, Pennsylvania, abogado y profesor de derecho, rector de Harvard University con apenas 41 años de edad, desde 1971 hasta 1991, hijo de un juez de la Corte Suprema de Pennsylvania) que bien se le puede aplicar al presidente de FEDOMBAL: “si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia”.
Frink

El inicio fulgurante y eléctrico de Rafelin al frente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) no le sirvió para llegar al ancho mar. Se hundió antes de lo esperado, apenas zarpando. Intentó nadar y guardar la ropa y le salió mal. En lo particular a los mensajeros que me ha enviado “para fumar la pipa de la paz” los he mandado a cosechar espárragos en Constanza. Uno de ellos, de San Pedro de Macorís, y que he visto algunas veces en televisión, pero su nombre se esconde en los recovecos de la memoria me dijo: “Rafelin no tiene gente en toda la FEDOMBAL, ni en el Comité Ejecutivo, que le pueda ayudar a realizar una buena gestión y necesita de ti, por eso ha tenido que mojarle las manos a algunos, pero nadie sirve y el lo sabe”.

¡Me reí con ganas!... no me creo superior a nadie, no hago galas de lo mucho que pueda tener o saber, la vida no me ha tratado mal, pero la petulancia me es ajena, ni lanzo vientecitos más arriba de por donde salen. Ahora, lo que tengo claro y me lo enseñaron muy temprano es que no me voy a asociar con aquellos que tienen el cuerpo moteado, lleno de manchas, no sólo en el alma, sino en su accionar. Capaces de vender a sus propias madres por un par de pesos.

República Dominicana contó con todo en sus narices para apretar las tuercas de un Chile respondón, que daba ritmo al juego, que tocó el balón en los tiempos precisos, pero prefirió irse quedando sin ideas, mientras el banquillo se turbó. Víctor Hansen permitió que José Mercedes Del Rosario, aquel que conocemos como Maita, el del mote añingotado, estuviera en los alrededores, sólo para crear más distracciones y este lanzó por la boca todo lo que creyó pertinente estando en un asiento preferencial que la organización le concedió, le marchó a los árbitros, trazaba ejecutorias, trató de imponerse en lo táctico y aunque no debería sentir misericordia por todos los que se han prestado al juego de este Rafelin, miraba a una Elka Jiménez Garrido impotente para frenar a ese desbocado; un “técnico” que blasfemaba con lengua de víbora. Desatinado, delirante, desenfrenado, desvergonzado; por eso ha caído como el “azul de bolita”, nadie lo quiere, nadie lo contrata y todos conocemos de sus nada castas argucias.
Franco Lara

Desbocado y azaroso es en lo que ha terminado convertido Maita, que ya en la misma competencia se retiró con un inimaginable 0-5 (2016 en Valdivia), y donde el mismo Arroyo Varela, entonces con cara de niño casi virginal, le talló 14 tantos, donde más le dolían hasta el punto de la humillación. Todas las bondades ofensivas de los dominicanos desaparecieron, Frink Carpio tiraba solo de una carreta que se había quedado sin ruedas.

Con cualquiera dando opiniones, los dominicanos se convirtieron en contemplativos frente a la pelota. Simples convidados de piedra. Se perdió toda marcha, surgieron las incomodidades, las frustraciones y nos fuimos al sexto lugar.

No deberíamos volver a hablar jamás de artillerías invencibles mientras no dispongamos de la integración plena de un conjunto que más que eso debería ser un equipo. No deberíamos volver a hablar jamás de marchar hasta el siguiente nivel mientras no existan entrenadores con capacidad. No deberíamos volver a pedir jamás un techado para prácticas mientras no regrese la dignidad y otros muchos valores al baloncesto dominicano.

Miré con profunda tristeza esa pizarra, 69 por 63. Era la segunda vez que Chile nos vencía en esta especialidad, y para peor de manera consecutiva. Recordé a un personaje que honestamente no se como calificar, Joan Molina, que ahora anda por los Cañeros de La Romana, y a algunos más que tan mal me han hablado de Chile y los chilenos; ¡donde no hay baloncesto!... ¡donde no se paga!... pero Chile carga con unos 20 mil dominicanos, como quien no quiere la cosa, y cuando estuve allí, por primera vez, había sólo 6.

FEDOMBAL, siempre tan simplista, cuando le conviene, colocó en las redes sociales: “no pudimos alcanzar la victoria ante el combinado de Chile”. Todas las miradas tienen como destino la figura del entrenador Hansen, de quien ya señalé es un tipo honesto, pero el horizonte es más amplio y fijarse sólo en su humanidad es de mediocres. Los paniaguados de Rafelin piden su cabeza por los medios.

Arroyo se retiró a las duchas con 24 puntos (4-de-7 validos para dos, 4-de-7 validos para tres y 4-de-4 desde la línea), atrapó 5 rebotes y concedió 7 asistencias. Kevin Rubio terminó con 16, 8 rebotes y 3 asistencias antes de salir por 5 personales; Maxwell Lorca agregó 10, con 8 rebotes; y Felipe Inyaco tomando responsabilidades a la hora de la verdad sacó 6 enteros y 9 rebotes. Los de “la roja” cumplieron con un 36.4 por ciento desde el campo (16-de-44), nada extraordinario; convirtieron el 39.1 por ciento de sus aventuras desde las profundidades (9-de-23), y un 76.9 por ciento desde la línea (10-de-13). Bajaron 40 rebotes, 24 de ellos defensivos, atorgaron 14 asistencias, perdieron igual número de balones, y bloquearon 4 lances.

Frink Carpio saldó con 18 tantos y 22 rebotes, 13 defensivos, se fue con un 42.9 por ciento desde el campo (6-de-14), 33.3 por ciento desde más allá del arco (1-de-3), y 50.0 por ciento desde la línea (3-de-6), bloqueo 2 lances y propinó 2 tapones. Imagino la desazón y desasosiego de ese chico. Cruz Quiñones consiguió 12, apoyado en un lance de distancia que no le cayó y termino callándolo 50.0 por ciento de dos (1-de-2), 25.0 por ciento valido pata tres (2-de-8) y sin visitas a la línea, sumó 8 rebotes, y el número 3 apareció en sus casillas de asistencias, faltas personales y bolas perdidas. Rafael Rubel Marte se anotó 10, con 3 asistencias. Antonio Bonilla se anexó 7, y desapareció en el complemento; y David Jones García se retiró con 6.
Roy Williams (UNC) observando a Maxwell Lorca

República Dominicana finalizó con un pírrico 41.3 por ciento desde sus intentos validos para dos (19-de-46), un 23.8 por ciento desde más allá del arco, en el marco del pelafustanismo y el desconcierto (5-de-21), y un descorazonador 58.8 por ciento en los libres (10-de-17). Atrapó 48 rebotes, se repartieron 13 pases, se perdieron 15 balones, y se robaron 11 pelotas.

Dependiendo de situaciones, muchas veces ajenas a nosotros, la sociedad nos coloca la etiqueta de triunfantes o quebrantados, pero aquello dependerá de los giros de la impredecible situación… nadie es infinitamente un vencedor como tampoco nadie es eternamente un fracasado. La FEDOMBAL vive enfrascada en el triunfalismo, ese es un cancerbero, jamás se ha detenido a mirar las vueltas del momento, ni a estudiar el porvenir. De lo que si estoy convencido es que Rafael Fernando Uribe Vásquez, Rafelin, compra todos los días las papeletas para el sorteo de la desesperación. Sin dejar una sola a los demás.

Cada día estoy convencido que su experiencia está más próxima a una derrota, esa obsesión por mostrarse como el invicto de cada día lo destruye, lo corroe, lo lleva a los extremos, los deja amarrado a las cuerdas de un ring de boxeo, a las fronteras de lo imposible, así ha roto el baloncesto sin pertenecerle y sin conocerlo. Que haya encontrado gente dispuesta a desdoblarse nos habla de la sociedad deportiva de todo el país.
                                                              
Probablemente nunca seamos queridos del todo tal como nosotros deseamos; los que pagan para tener compañía terminan como siervos de los dioses más crueles. Los fracasos son tanáticos, letales, sensaciones que mimetiza la muerte. Aún peor: si el fiasco se nos desmesura en la testa y adquiere proporciones abrumadoras, uno prefiere morir antes que afrontarlo. Tal vez eso es lo que les pasara a algunos que viven rodeados de juguetes rotos.

El francés Charles Pépin (Saint-Cloud, Francia, 1973) considera en Las Virtudes del Fracaso que en el fondo experimentar el fiasco y la frustración inherente, nos convierte en humanos, señalando: “la inteligencia de un individuo se cuantifica en su capacidad para analizar y corregir sus errores”. Equivocarse no es solo inevitable, sino necesario para entender nuestros deseos y prioridades. Pero como he dicho en otras ocasiones en la cabeza de Rafelin corre una solitaria neurona.
                                          
Finalizaré con unas palabras de Marcelo Bielsa (Jul.21.1955 en Rosario, Argentina), ya un mítico entrenador de futbol, a quien quizás le encuentre paseando por una de las calles de Rosario (próximo destino de una delegación dominicana) que bien se le aplican a nuestro antihéroe: “uno no puede tomar la ilusión de un joven y no hacer un trabajo serio. Eso no te va a quitar la tristeza cuando no llegan a ser profesionales, porque la mayoría no llega, pero te da la tranquilidad de que ambos hicieron el máximo esfuerzo”.

La actual gestión de FEDOMBAL no puede seguir burlándose de los jóvenes y de sus padres que con enormes sacrificios y aspiraciones escogieron la disciplina para ir tras un futuro mejor.



viernes, 15 de junio de 2018


¿Y ya pa’ qué?... aflora el sincretismo de Melvyn y Maita se une a la fiesta

Junio 15 del 2018


No han existido muchas coincidencias entre el baloncesto dominicano y el ecuatoriano, pero allí juega como nativo Reggie Charles, El Faraón, con los Leones de Riobamba. San Pedro de Riobamba es la ciudad capital de la provincia de Chimborazo, la urbe más grande y poblada de la misma. Enclavada cerca del centro geográfico del país, esta región interandina cuenta con varios volcanes, también es llamada “cuna de la nacionalidad ecuatoriana”, “sultana de los Andes”, “ciudad bonita”, “ciudad de las primicias”, y “corazón de la patria”. En la zona hay localizaciones que tienen como promedio los 13 grados de temperatura y no quisiera imaginar a nuestra soberana majestad, príncipe romanense, bregando con ese gélido clima.
Frink entre Capurro y Rivera

Después no hay mucho más, creo que un chico apellido Jacobo estuvo por allí jugando como importado como también el armador José Acosta, prospecto de la selección nacional que por una u otra razón se frisó en su desarrollo y promoción.

Cuando San Carlos era una maquinaria invencible a inicios de los años de la década de 1980 trajo al país al “yorkdominican” Milton Restituyo (6’07, SF), la fortaleza y profundidad de “los areperos” no permitió que mostrara sus habilidades, por lo que aquella aventura fue debut y despedida. Mucho tiempo después me encontré con Restituyo y me confesó: “estuve con la selección ecuatoriana en un par de eventos en América del Sur, me casé con una ciudadana de ese país, y jugué”.

Si la memoria no me traiciona esta era la primera vez que una selección dominicana jugaba frente a su similar ecuatoriana (Jun.15.2018), por lo menos en la rama masculina, en cualquier instancia dentro de la disciplina. No hubo registros previos y el encuentro que se libró en St. Catharines, Ontario, servía como situación inédita.
Rafael Rubel Marte

Llegué tarde a la cita pero cuando instalé mis dispositivos no podía dar crédito a que estaba mirando. La pizarra marcaba un 36 a 30 favorable a los sudamericanos. John Bryant Escalante Montenegro, director técnico de Ecuador, se colocó las alas de un águila harpía, con sus dos metros de envergadura y plumaje blanco y negro y nos hacía ver como unos tití pigmeos (Cebuella pygmaea) de tierras bajas y colocados en los bosques tropicales del Amazonas.

Ya todo el mundo sabe que si controla sus emociones, maneja los tiempos, impone el ritmo, cualquiera puede convertirse en un rival peligroso para los dominicanos, nuestras acciones nos han convertido en cotoncillos de manos amarillas como colectivo, predecibles, todo el mundo sabe a lo que jugamos, sin tachas, liderados por Saguinus nigricollis (Melvyn Miedlop López Guillen), Aotus vociferans (José Mercedes Del Rosario), Alouatta seniculus (Rafael Fernando Uribe Vásquez), Callicebus lucifer (Eduardo Najri), Callicebus cupreus (Fernando Arturo Teruel Capri), Callicebus torquatus (Junior Alexander Páez Atiez), y bocinas aulladoras como Pithecia monachus, Saimiri sciureus, Cebus albifrons, Lagothrix lagotricha, y Ateles belzebuth.

Aaron Capurro
Pasó el trance inicial y las acciones de la primera mitad concluyeron 44 por 38, hasta que se extendieron a un final de 102 por 70.

Cuatro dominicanos finalizaron en cifras dobles encabezados por Léster Cruz Quiñones, 20 (4-de-6 de dos, 3-de-6 de tres y 6-de-6 desde la línea), se apoderó de3 15 rebotes y regaló 7 asistencias; Joel Soriano, 19 (9-de-13 en dobles, más 1-de-1 en libres) sumó 9 rebotes; Alanzo Frink Carpio, 18 (8-de-14 de dos, 0-de-3 en triples y 2-de-3 desde los libres) más 6 rebotes y 3 asistencias; y Rafael Rubel Marte, 10 (2-de-6 desde el campo-2-de-5 en disparos de tres y sin visitar la línea).

Once de los jugadores dominicanos consiguieron anotar con la sola excepción de Richard Núñez, que no atacó el aro en sus 3:23 sobre la cancha. El dirigente Hansen afinó la movilidad de los suyos, pero la defensa siempre colapsa, apareció una determinada intensidad pero no la marcha decidida frente al trabajo; no se por qué razón pero este grupo, armado a la carrera, se puede rotular como perezoso.

Joel Soriano
Esta vez se acertó en el 57.1 por ciento de los lances validos para dos (36-de-63), e increíblemente un 81.8 por ciento desde la línea (9-de-11), pero el tiro de distancia no termina de concretarse, apenas un 28.0 por ciento (7-de-25). Se notó un juego más terminado, se repartieron 26 asistencias, se atraparon 57 rebotes, hubo 8 robos de balón, pero se perdieron 10 pelotas.

¿Se tomaron piedras para los más chiquitos?... ¡y ya pa’ que!... nos convertimos en jaguares amazónicos frente a indefensos delfines pardos de agua dulce.

Insisto, exceso de distracciones alrededor del equipo dominicano. En el día de descanso, todos conocieron la faceta más hipócrita del presidente de la FEDOMBAL cuando colocó en su cuenta de Instagram… “todos son como mis hijos, son parte de mi familia”.

Lester Cruz Quiñones
El día de mañana me gustaría que un chico de estos, que haya participado en alguna de las selecciones menores del baloncesto dominicano se le acerca con pretensiones serias a una de las hijas de Uribe Vásquez; no tengo la menor duda, que haría todos los esfuerzos posibles por colocar una barricada a 100 metros de su casa, controles más férreos que los que se observan a la entrada de los estadios en el cursante Mundial del Futbol en Rusia, alrededor de su casa, y hasta un tanque de guerra le solicitaría al Ministerio de Defensa para ahuyentar al muchacho. Por supuesto, el se agenciaría un .950 JDJ, el rifle más potente del mundo jamás construido, fabricado a mano por la compañía estadounidense SSK Industries, una bestialidad que pesa poco más de 45 libras y es capaz de disparar cada proyectiles a una velocidad superior a los 670 metros por segundo, lo que lo convierte en un arma más destructiva que los cañones que montaban los carros de combate en la I Guerra Mundial; sólo se han vendido tres unidades.

Michael Moncayo
Estoy seguro que si sufro una cortada, por pequeña que sea brotará sangre roja de mi cuerpo, creo que lo mismo pasaría con Víctor Hansen, Al Horford, Karl-Anthony Towns, Alanzo Frink Carpio, Joel Soriano, Danny Vitiello, Yack Michael Martínez, Felipe Vicini Lluberes, y hasta Luisin Mejía Oviedo, pero este zoquete espera que brote tinta de color azul. No me atrevería a apostar pero a Luis Meniur, Leonel Lirio, Fernando Martín Cepeda Marte, algunos muy amigos de Rafelin, preferirían fuera rosadita.

En el complemento a los ecuatorianos le faltó oxigeno y cedieron; 27 por 19 en el tercer tramo y 31 por 13 en la recta final. Estoy seguro que toda la plantilla debe sentirse como chancho en lodo. Cierto es que los sudamericanos ya habían librado cuatro juegos (Chile, Canadá, Argentina  y Estados Unidos), pero cada salida es un evento crucial, una responsabilidad enorme frente a su país; la camiseta tensiona y causa momentos estresantes.

De la mano de Michael Moncayo salieron 25 enteros y agregó 6 rebotes, muy certero desde todas las distancias y sin exageraciones (3-de-6 en los disparos validos para dos, 5-de-10 en triples, y 4-de-5 en libres). Le secundó Aaron Capurro con 12 y Brandon Valles aportilló 10. En los rebotes Kenning Rivera bajó 15 (8 defensivos) en una faena casi impecable, además se anexó 8 enteros.

Ecuador compiló un 34.1 por ciento de sus intentos validos para dos (14-de41), 32.4 por ciento de sus aventuras más allá del arco y 60.0 por ciento de sus disparos desde la línea (9-de-15). Se juntó con 41 rebotes, otorgó 17 asistencias y apenas perdió 13 balones. Como diría Juan José Rodríguez: “lluvias de gozo”. Soy firme creyente de la vergüenza y la dignidad frente a la adversidad.

La tarde me supo a gloria cuando un amigo me participó: “Melvyn (López Guillen) me manifestó que sólo hubo espacio para practicar 10 días debido a que los muchachos tenían compromisos de diferentes índoles”. Un chiste para los anales del humorismo vernáculo. FEDOMBAL se jacta de haber entrenado por tres semanas en territorio de los Estados Unidos: “un hecho sin precedentes”, había comentado Uribe Vásquez. ¿En que se malgastó realmente el tiempo de los entrenamientos?... ¿dónde se dilapidó el dinero de todos los dominicanos?... ¿con cuanto efectivo terminaron los bolsillos de los cabecillas de esta aventura?...

Nicolás Aguirre
Mañana, en el segundo turno, Dominicana buscará el quinto lugar frente a Chile. Perder sería una sensación de fracaso absoluto para los dominicanos. Ganar para los chilenos sería tocar las puertas del mismo cielo. Ya sucedió el batacazo de “la roja” frente a aquella selección de Maita, José Mercedes Del Rosario (Jul.22.2016) cuando nos dominaron con paciencia y calma 72 por 69 (16/14; 19/17; 35 por 31 a la mitad; 21/16; y 16/22, único cuarto favorable para República Dominicana). Ignacio Arroyo estuvo imponente con un doble/doble, 22 puntos y 10 rebotes, mientras que por los dominicanos Lionel Figueroa hizo lo propio, 25 tantos y 15 rebotes.

Esa vez, Nicolás Aguirre sumó 20 y Felipe Hasse, quien será compañero en South Carolina de Frink Carpio, 10. Por los derrotados Anderson Mirambeaux, aportó 14 y Danny Vitiello, 13, como tratando de salvar el descafeinado desempeño del tal Maita.
José Mercedes Del Rosario en Chile, 2016

¿La disyuntiva dominicana?... Maita está en St. Catharines, haciendo migas con López Guillen, ya están encendidas las velas, los velones, hasta una candela que se usó en el bautizo de Clodoveo I se agenciaron esta gente (primer rey cristiano y rey de todos los francos entre el 481 y el 511, fundador de la primera dinastía de Francia)… hay cigarros y túbanos por doquier, pañuelos rojos, todas las imágenes están colocadas boca abajo, hay una trenza de ajo, una botella de aguardiente, se implora a todos los poderes de los petros, así como a las 21 divisiones y los demás luaces.

De cuando en vez se sienten cuatro zapatazos y la conserjería del hotel, donde está la concentración, no se explica esos misterios. Hay bife que ya se montaron… a los lejos se escucha la sirena del camión de bomberos… el humo asfixia las instalaciones.



Comedia de costa a costa antes de la llegada de la tarde… pau-pau incluido

Jun.15.2018


Hoy (Jun.15.2018) República Dominicana vuelve a jugar a las 12:00 en el marco del sub-18 que se efectúa en St. Catharines, Ontario, esta vez frente a la delegación de Panamá. Es cuesta arriba pensar que nuestras dos únicas victorias serán frente a la desvencijada delegación del istmo, porque en la fecha de cierre se definirá la quinta plaza, casi seguro frente a Chile.

Si se produce el choque entre “la roja” y “la tricolor”, me despojaré de todo fanatismo y chauvinismo para cantar: “ce-hache-i… chi… ele-e, le, chi, chi, chi, le, le, le… viva Chile, carajo”.
Giordano intenta sobre Jones García

Lo de ayer frente a la representación argentina, sería mejor olvidar.

¡Caspitas, que maldito fiasco!

La Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) colocó en Canadá un colectivo con el talento suficiente para estar entre los cuatro que viajarán al próximo nivel, pero nada más, pagó cara su petulancia. Los chicos fueron seleccionados, se hizo excesiva alharaca por el hecho de haberse concentrado en los alrededores de New York, Uribe Vásquez pide un techado, bajo la condición de que el contrato esté en sus manos, pero todo lo demás es parafernalia pura.

Muchas distracciones, un número de gente innecesaria en esos momentos llevada desde República Dominicana y otros que se unieron en tierras americanas, la chercha ensalzada y enaltecida a niveles insospechados, todos los cargos a las cuentas nacionales, volando por los altos cielos. La gente comenta que hasta hubo “salki-pankis” en la delegación… ¿hay culos que necesitan festejos permanentes?

Solicitarle al presidente de FEDOMBAL más discrecionalidad en sus partidas es un imposible, actúa como político en campaña, ofreciendo lo que no es suyo, paga por la fidelidad de ciertos personajes. Que asuma responsabilidades con honradez, es requerir peras al olmo. “La nueva era” hace aguas, puro tufillo pretencioso a aquello que su fue era y de la que el país se libró cortándole la cabeza a Rafael Leonidas Trujillo Molina. Los tambores mambises indican desde hace mucho tiempo que Rafael Fernando Uribe Vásquez no encabezará el desfile de la representación dominicana en la apertura de los Juegos Olímpicos del 2020 en Tokyo.

Más de un “sabueso” sigue la pista de sus fechorías, entre algunas conocer de prestamos a intereses usureros a presidentes de federaciones olímpicas, y cuyos réditos pasarían a convertirse en votos buscando las mismas fidelidades con las que ha secuestrado las asociaciones del interior, además de otras menudencias interesantes alrededor de su figura… ¡aló, aló, Rafael Fernando Uribe Vásquez, a quien todos conocemos por el deslavado mote de Rafelin!... ¡colgó!
Seigorman

En la particular agencia de viajes de FEDOMBAL se repartió boletos a todos “en la bolita del mundo”, técnicos, masajistas, jugadores, encargados de logística, gerentes de selecciones, presidentes de colegios, periodistas, familiares de los jugadores, novios y novias por pi’ pa’. Asistentes de los asistentes y sólo faltó Vivita.

En algunos pasajes en mis tiempos de ocio he tenido regresiones hacia determinados personajes que he tenido la dicha y también el infortunio de conocer en mi peregrinaje dentro el baloncesto, algunas veces tengo que reírme a mandíbula batiente. Por suerte, de los maliciosos, desalmados, aviesos, retorcidos, aprendí que ninguno me quita el sueño.

Como señalé ayer, alguien me repostó que debería tener más dominicanidad en mis escritos, un desconocido nos llamó a todos los participantes de un foro: “críticos que no apollan”, después aliñó su despedida con un sonoro: “mamaguebos, Uribe hasta el 2040”. Pregunté y alguien me dijo que era el presidente de una asociación provincial. Por supuesto, no puedo “apollar”, porque si busco apoyo en ”el apollar”, termino fundido.

Cuando se entra a un tabloncillo se sabe de ante mano que habrá un ganador y un perdedor. El baloncesto es un juego sencillísimo que consiste en únicamente marcar una canasta más que el rival y evitar que el oponente haga lo propio. Para ello se disponen de 40 minutos y si al termino de ese tiempo reglamentario las acciones están igualadas, se cuenta con todas las prorrogas que sean necesarias para llevar a cabo la consecución de lo que se busca. El color del laurel que adornará al victorioso dependerá de la entereza que muestre sobre la duela.
Quiñones frente a Caffaro

Es inaceptable que en el primer tramo de un compromiso con enorme significado se pueda perder toda esperanza, la ilusión se tire por la borda y se reciban zarpazos sutiles de un enemigo que siempre estará atento a nuestras debilidades; en este momento tenemos mejores condiciones físicas, más potencia, pero la educación nos pasa y no nos toca.

Tantas opciones reclamándoles a los chicos más allá de lo que pueden ofrecer han dinamitado la rutina y tranquilidad de la selección dominicana por completo. Los resultados se les han escapado de las manos absolutamente a todos los actores principales. La calidad está ahí pero se esconde detrás de una espantosa incertidumbre.

Desde acá se pide la cabeza del entrenador Víctor Hansen, y esas disquisiciones por parte de los “biscuitses” son puestas a circular con toda la mala leche posible con la anuencia del propio presidente de FEDOMBAL; toda una cortina de humo. Hace un año nadie levantó un dedo para censurar al “inmortal” capataz, patica aquí, patica allá, y pun-pun, pun  a su lado un cuerpo técnico impuesto a su disgusto y un vestuario que se llenó de trampas. Trabajo complicado para cualquier entrenador y a este le ha quedado una situación generada por terceros nada fácil de gestionar. La primera estrategia e indiscutible clave para cada encuentro radica en la sintonía que el técnico y los jugadores puedan tener dentro de este periodo de calma tensa, sin imprudencias ajenas.


Pasó en el República Dominicana contra Argentina (Jun.14.2018), a los quisqueyanos alguien debió recordarle tan enaltecida fecha y mencionarle una líneas: “su sacrificio que Dios bendijo la Patria entera, glorificará. Como homenaje, a los valientes que allí cayeron por la libertad. 14 de junio, gloriosa gesta nacional. Tu grito vibrante, es el alma de la Patria inmortal”. Acto seguido concluir actualizando una estrofa: “tus martines aquí están, buscamos ser una nueva alma popular y con nuestra sangre, de ser necesario, encenderemos la llama augusta de la libertad”.

La tropa albiceleste de Maximiliano Seigorman (Ene.31.1977) dispuso cómodamente de su contrincante, 87 por 70 (31/14; 17/21; 48 por 35, al momento de la pausa; 20/18; 19/17), obtuvo su pasaje al Mundial del 2019 y regresó a los quisqueyanos a sus casas con las manos vacías.

Nadie describe aquello como Joaquín Sabina: “lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks”.

Si hubiera pasado lo contrario, quizás a un argentino se le hubiera escapado un soberano: “la-puta-madre-que-lo-re-mil-parió” pero esa no fuer la historia cuando la tarde empezaba a despuntar.
De La Fuente

Marcos Giordano (6’02, PG, Sep.17.2000 en Santa Fe, Regatas de Corrientes) se encargó de poner el sabor con 35 enteros (un impresionante 83.3 por ciento desde los dos tantos , 10-de-12, un mediocre promedio desde las profundidades: 16.7 por ciento, 1-de-6, y superbo desde la línea con un 92.3 por ciento, 12-de-13), brindó seguridad, apareció, machacó, tocó el bandoneón y tuvo la confianza de su técnico en todo momento. Detrás Juan Ignacio Marcos (6’03, PG, Jul.06.2000 en Rosario, Peñarol de Mar del Plata), le secundó con 14, 6 asistencias más 5 recuperaciones; y Juan Esteban De La Fuente (6’05, SG, Nov.17.2000, de Quilmes de Mar del Plata) sumó otros 13. Colectivamente se acreditaron 17 asistencias y se robaron 12 balones.

De los 70 tantos dominicanos, 53 de ellos salieron de las astucias de Alanzo Frink Carpio (27) y Léster Cruz Quiñones (26). De los 55 intentos al canasto dentro del tiempo cumplido, 32 se lo repartió la misma mutual: Cruz Quiñones (18) y Frink Carpio (15). Detrás se aventuró David Jones García con 7, en un mediodía para borrar de su historia.

La desgracia agregó otros colaterales, 23 balones perdidos y nada de juego colectivo, apenas se reunieron 9 asistencias. ¿Quedamos en un merengue sin letras?... “es un merengue sin letras, un merengue sin letras… no tiene letra pero si mucho mambo, no tiene letra pero si mucho mambo”. Argentina nos quebró, nos rompió y nos dio pau-pau.
Hierrezuelo

Pendiente aún dos salidas, las definiciones de los lugares del quinto al octavo, me gustaría saber con un 1-8 en nuestras costillas en esta especialidad, cual fue el informe y las recomendaciones que debió presentar José Mercedes Del Rosario, el mismo Maita, el del mote añingotado, después de aquella desdibujada actuación en Valdivia, hace dos años. Por supuesto, también me agradaría conocer el desglose que hará Hansen, Brito, Mirabel, Lucena, López Guillen, Guerrero Heredia, Jiménez Garrido, y el propio Maita de este episodio canadiense.

Argentina encendió el motor bien temprano, puso pie firme en el acelerador, se mostró con tozudez en defensa e impidió que Frink Carpio y Joel Soriano lograran algún tipo de protagonismo. Apareció Giordano con determinación (le preguntaré en algún momento si tiene alguna consanguinidad  con mi compadre Maglio; Maglio José Giordano Egaña, aunque este último nació del otro lado de la cordillera) y Francisco Caffaro (7’01, C, BA COE de Australia) protegía el aro como si fuera su propia casa. Un 6-0 apareció tras las primeras escaramuzas. Cruz Quiñones se fue a su pin-pan-pun, descontó, pero los gauchos seguían con el acelerador a tope y Giordano se mantenía imparable mientras Caffaro se hacia grande en el poste.

Miré la pizarra, las cosas no resultaban halagüeñas, esta Argentina se mostraba imperturbable, entera e inexpugnable, los dominicanos intentaron con una malversación desde media y larga distancia, pero los francotiradores erraban disparos, la pólvora se consumía, la pelota no rotaba, se convirtieron en predecibles, y los gauchos sumaban sin parar. Volví la vista nueva vez a la pizarra, 24-9, no había ideas ni opciones. El primer cuarto del partido fue desgarrador, 31-14… pero no todo fue felicidad para nuestros oponentes de la fecha, el prometedor Francisco Farabello (6’03, PG, BA COE de Australia) abandonó la duela con una lesión en la rodilla.

Remontar de esa tangana no es tarea fácil, no había nadie con la decisión ni la disposición de variar la historia y aprovecharon Frink Carpio y Cruz Quiñones, pero los de Seigorman no se quitaron: mostraron variantes, generaron espacios, iban con decisión al canasto y en dos instantes se colocaron por una diferencia de 20 enteros (34 por 14, y 36 por 16). Insistían Frink Carpio y Cruz Quiñones, Argentina no cedió sus líneas y con De La Fuente sobre la duela nueva vez llegó el abismo de los 20 (43 por 23).

Dominicana en su momento más heroico tejió un 12 a 0, que los acercó 43 por 35 a 1:30 para la pausa larga. El juego cambió a lo físico, terreno fértil para el juego dominicano, los argentinos trataron de no soltar la punta del ovillo; Caffaro se aplicó con Joel Soriano y con Elián Torres Jiménez. Argentina se las arregló para marcar 5 unidades y llegó a la mitad con una ventaja 48 por 35.


Los números eran para tirar al tacho de la basura, 43.5 por ciento en los lances de dos (10-de-23), 57.1 por ciento desde más allá del arco de tres (4-de-7), e increíblemente un 100.0 por ciento desde la línea (3-de-3). Se había olvidado el pa-pe-pi-po-pu de la cartilla silabario y este equipo pensó que había aprendido a leer.

Sólo Giordano había descorchado la imponente suma de 23 unidades (8-de-9 para dos, 1-de-5 desde las profanidades y 4-de-4 desde la línea).

A la salida de los camerinos los dominicanos trataron de ejecutar una zona con ajustes después que Rafelin ofreció las trompetas con que hace 10 mil años tumbaron los muros de Jericó; pero la aleación con que fueron construidos esos fliscornos eran de mala calidad. Tuvieron aciertos, Argentina no se ofuscó, continuó defendiendo, trató de que los lances rivales llegaran cerca de la conclusión de los 24 segundos, lo que exaspera todos los sistemas “tácticos” de los entrenadores nacionales. Hubo un 55 por 38, un 65 por 50, Frink Carpio parecía convertirse en un tormento; los primeros 30 minutos se cerraron con un 68 por 53.
 
Lino Saez
El colofón era una cuesta empinada para los dominicanos, 15 tantos le separaban del Mundial, único objetivo de Uribe Vásquez, para estrujárnoslo en el rostro; aniquilando toda su vanidad, su postín, su pedantería, su presunciosa jactancia, su envanecimiento pseudo-juvenil, se colocó lentes a la vista de todos… ¿presbicia precipitada?... miró la pizarra pero el cristalino se le puso rígido, le susurró unas palabras a Guerrero Heredia, pero la humareda que salía de sus orejas trastocó toda la localidad. Quizás pensó que aún se tenía la fortaleza para vencer la deprimimente Canton Avenue en Piitsburgh. Poco faltó para que se requirieran equipos de emergencia: “llamen la ambulancia, que aquí hay un herido… está botando sangre y no es por los oídos”, cantaba Raulin Rodríguez.

Dominicana presionó, colocó de manera consecutiva dos lances de tres, negó oportunidades al juego rival, y a 8:59 del cierre la ventaja argentina se había reducido milagrosamente a sólo 9.

Giordano fue a la línea, calmó las ansias, Marcos anotó para un 73 por 60, se insistió con la presión, pero la tropa de Seigorman mostró decisión, todo dentro de un lance de 16 a 3 que inclinó el fiel de manera absoluta. Dominicana cedió en los instantes finales y regaló el pasaje para el Mundial.

Podría decir: ¡hasta la vista baby!

Más consecuente fue leer a un amigo puertorriqueño, cuando concluyó el partido entre los boricuas y Chile que se definió con un 68 por 65 a favor de los caribeños: “pasamos el Niágara en bicicleta pero al final ganamos”.

En las otras dos jornadas, como era de esperarse, Estados Unidos pasó su aplanadora sobre Ecuador, 132 por 55, y Canadá hizo lo propio contra Panamá, 105 por 39; diferencias de 77 y 66 tantos, respectivamente.
Uribelandia concebida y creada por Banksy

Hoy no tenemos nada, nos seguimos creyendo el culo del mundo sin nada para celebrar. ¿Alguien recuerda nuestros chicos que estuvieron en Valdivia?... ¿alguna “bocina” ha ofrecido alguna noticia sobre el porvenir de los mismos?... me dirán que somos así, y así somos, pero ya empezó la molienda para hacernos olvidar este fracaso: Horford (Al Horford), Towns (Karl-Anthony Towns) y Delgado (Ángel Luis Delgado) estarán en la próxima ventana.

Con honestidad hay que empezar a evaluar estos seis años de Uribe Vásquez al frente de FEDOMBAL con muchas pinzas y una lupa de aumento, una de sus mayores responsabilidades es aplicar un presupuesto adecuadamente. El dinero que llega a la institución es una caja negra, se gasta más de lo que de dice se aprueban en las reuniones del Comité Ejecutivo, el presidente tiene carta abierta sin ningún mecanismo de transparencia.

Es imperativo que se juzgue a Rafelin, conocer en que pie esta realmente colocada FEDOMBAL, más allá de la publicidad que se gasta o el descarado golpeo institucional contra todo aquel que no esté de acuerdo con sus planteamientos.



jueves, 14 de junio de 2018


Jugar a la hora del moro

Junio 14 del 2018


Jugar a las 12:00 del día no es una buena opción para los equipos dominicanos, fieles a esa “hora del moro”, imprescindible e inaplazable para sentarse a la mesa, así pensamos que todo debe dejarse para después de hacer la digestión. Evocaba las aventuras dominicales a la playa, con mi viejo cuando descubrimos Embassy Beach a donde sólo se llegaba por un camino estrecho de arenas y arrecifes, o no importa el destino elegido, entre la 1:00 y las 3:00 el mar quedaba desierto. En muchas localidades del interior aún los negocios bajan las cortinas a la hora en punto; hay quienes son devotos a la tradición de sentarse a la mesa en ese preciso momento (incluyendo mi comadre). Pero nos tocó en St. Catherines, Ontario, en el partido más difícil de la fecha y en el día decisivo del campeonato.
Juan Esteban De La Fuente

República Dominicana se estará jugando su pase al Mundial sub-19 del año venidero frente a Argentina, un rival de sumo cuidado.

Los albicelestes es uno de los tres equipos que ha estado presente en todas las versiones panamericanas de esta categoría (1990 en Montevideo, 1994 en Santa Rosa y General Pico, 1998 en Puerto Plata, 2002 en Isla Margarita, 2006 en San Antonio, 2008 en Formosa, 2010 en San Antonio, 2012 en São Sebastião do Paraíso, 2014 en Colorado Springs, 2016 en Valdivia y 2018) junto a Canadá y Estados Unidos. Puerto Rico tiene 10 intervenciones (ausente en Puerto Plata 1998) y Brasil, 8 (ausente en el 2008 con sede en Formosa y en esta versión 2018). México también suma ocho presencias (no asistió en 1990, 2016, ni a este 2018).

Los quisqueyanos están en su sexta visita a estos clásicos (1994, 1998, 2002, 2014, 2016 y 2018); los uruguayos tienen igual cantidad (1990, 1994, 2006, 2008,2010 y 2014). Venezuela ostenta cinco participaciones (1990, 1994, 1998, 2002 y 2008). Islas Vírgenes cuenta tres (210, 2012, 2016) e igual número Panamá (1990, 1994 y esta versión 2018). Chile (2016 y 2018), Bahamas (2006 y 2008), y Cuba (1990 y 1998) han estado presentes en dos ocasiones. Con una intervención se cuentan Colombia (2012), Costa Rica (1990) y a los debutantes, Ecuador (2018).


Ocho de las 10 medallas doradas han quedado en manos de Estados Unidos, con las únicas excepciones del 2002 (terceros) y 2008 (segundos). Brasil se anexó 6 medallas: 1990 (bronce), 1998 (bronce), 2006 (bronce), 2010 (plata), 2012 (plata). Argentina ha estado en cinco ocasiones en el podio, su más brillante actuación fue en el 2008 (oro) y después cuatro de plata (1990, 1994, 1998 y 2006). Canadá ha estado en el medallero en las últimas cinco versiones bronce (2008, 2010, 2012) y plata (2014 y 2016). Puerto Rico se ha juntado con dos medallas, una de oro (2002) y otra de bronce (1994). Después, República Dominicana se apuntó una de bronce (2014) y Venezuela una de plata cuando sirvieron de locales (2002).

La especialidad ha tenido nombres muy propios con una delegación norteamericana que nunca ha quedado fuera de los tres primeros lugares, sin dejar de recordarnos que por ella han pasado nombres sonoros como Shareef Abdur-Rahim (1994), Carmelo Anthony (2002), Chris Bosh (2002), Jalen Brunson (2014), Calbert Cheaney (1990), Tremaine Fowlkes (1990), Markelle Fultz (2016), Quade Green (2016), Grant Hill (1990), Allan Houston (1990), Andre Iguodala (2002), Kyrie Irving (2010), Luke Kennard (2014), Stephon Marbury (1994), Quincy Miller (2010), David Padgett (2002), Michael Porter Jr. (2016), Austin Rivers (2010), Kyle Singler (2006), Marcus Smart (2012), Robert Traylor (1994), Deron Williams (2002) y Justise Winslow (2014).
Estados Unidos, selección 2016

Del equipo que hace dos años estuvo en Valdivia (Chile) están señalados para ingresar a la NBA vía el draft del próximo Jun.21.2018 los siguientes jugadores: Trae Young (6’02, 180, PG, Sep.19, 1998 en Lubbock, Texas, Universidad de Oklahoma), proyectado tercer pick; Mohamed Bamba (6’11, 225, PF, May.12.1998 en Harlem, New York, Universidad de Texas), maquinado sexto; Michael Porter (6’10, 215, SF/SG, Ene.04.1998 en Indianapolis, Indiana, Universidad de Missouri), meditado octavo; Hamidou Diallo (6’05, 198, SG, Jul.31.1998 en Queens, New York, Universidad de Kentucky), imaginado en la segunda ronda; y Kevin Huerter (6’07, 195, SG, Ago.28.1998 en Albany, New York, Universidad de Maryland), programado veinticinco. En ese evento también intervino el canadiense Shai Gilgeous-Alexander (6’06, 180, SG, Jul.12.1998 en Toronto, Universidad de Kentucky), previsto en una duodécima llamada.

Será el quinto enfrentamiento entre ambas escuadras en este nivel, hasta ahora la serie particular favorece a los gauchos, 3-1. Argentina se impuso en 1994, cuando se jugó en las localidades de Santa Rosa y General Pico, allá en la nación austral, 65 por 55 (30/32, primera mitad, ganaba Dominicana; 35/23, complemento). En Puerto Plata, en aquel equipo que encabezaba Luis Scola y dirigía el bonaerense Víctor Hugo Daitch, no se vieron las caras, pero si en Isla Margarita (Venezuela), Jul.25.2002 con logro argentino 81 por 76.


En Colorado Springs (Jun.24.2014), Dominicana encontró a un crecido Jonathan Araujo que marcó 16 enteros y atrapó 15 rebotes para una victoria 64 por 53 (16/10; 15/12; 31 por 22 a la pausa larga a favor de los dominicanos; 15/18, Argentina; y 18/13). Yerri Flores se apuntó con 6 asistencias. Por el lado argentino la respuesta vino de Lucio Delfino que encestó 14, mientras Lucas Vildoza se anexaba 7 rebotes y 3 asistencias.

Más recientemente, en Valdivia (Jul.21.2016), los argentinos se llevaron un apretado triunfo, 79 por 75, con un incombustible Facundo Corvalán que se tatuó 22 puntos más 10 asistencias, Lautaro Berra marchó con 20 tantos, y Lisandro Fernández sumó 14; además un trabajo impecable de Santiago Roitman que bajó 12 rebotes. Por los dominicanos José Pérez dibujó 21, Danny Vitiello y Lionel Figueroa agregaron 13 cada uno; Ismael Waldron se igualó con Roitman, 12 rebotes, y Vitiello, 5 asistencias. República Dominicana se retiró de ese evento con marca de 0-5 y José Mercedes Del Rosario, Maita, el del mote añingotado era el director técnico.
 
Argentina quedó segundo en el Grupo B, mientras República Dominicana ocupó la tercera posición en el Grupo A. Los restantes encuentros de la jornada los marcaran Puerto Rico (segundo Grupo A) frente a Chile (terceros Grupo B), Estados Unidos (primeros Grupo A) choca contra Ecuador (cuartos Grupo B), y Canadá (primero Grupo B) se bate contra Panamá (cuartos Grupo A). Fuera de la primera confrontación, las restantes son más predecibles, con claros favoritos.

Ayer, como si no hubiera suficientes dificultades para desenredar el ovillo circuló una fotografía en las redes sociales donde la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) nos dio a conocer de la presencia en St. Catherines el entrenador Mercedes Del Rosario, apuntalando teorías, convenciendo a quien lo quisiera escuchar y por supuesto, sembrando cizaña. Le acompañaban en la grafica Rafelin, Rafael Fernando Uribe Vásquez, presidente de la entidad, y su nuevo compañero de andanzas Mario Guerrero Heredia.

Como diría Francisco Sánchiz: ¡cuantas vainas!

FEDOMBAL debería inscribirse definitivamente ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) como una agencia de viajes. Por supuesto, en su página digital ni una mención de esta justa más allá de la retransmisión de los partidos.
Andrew Nembhard

Para peor, después apreciamos a Maita ofreciendo instrucciones a los jóvenes en plena competencia. Ya era amplia la comitiva técnica de FEDOMBAL a Canadá, el titular Víctor Hansen, Juan Pablo Brito, Alex Mirabel, Wolfgang Lucena, Melvyn Miedlop López Guillen. ¡Pipo!... me gustaría que alguien me respondiera, además de toda la perversidad, los negocios truchos, el trafico de jugadores a su antojo, ¿donde se actualizó Mercedes Del Rosario después de su fracaso en Chile?... parodiando aquel éxito musical de Luis Ovalles: “por eso, por eso, ya nadie te contrata; si vas a una fiesta te quemas con cualquiera… tu siempre te metes donde hay más candela… tu a mi no me gustas porque eres un cualquiera, te lo grito de frente, que lo sepa cualquiera”.

Esta administración hace historia: en lugar de regenerarse se convierte en falacia. Demostrado el oportunismo más descarado.

El colectivo dominicano varió substancialmente frente a Panamá, rotó de manera diferente, salvó la vergüenza, pero continúa con muchísimos dilemas… “que dilema tan grande se presenta en mi vida… ella tiene otro hombre y yo otra mujer… ella dice que me ama con pasión desmedida y yo la quiero con todas las fuerzas de mi ser”; superó a quien increíblemente llegó a estas instancias con menos herramientas, apenas encestó43.7 puntos por juego.

Hay capacidad para anotar por parte de los dominicanos, a ello se contraponen los egos y es necesario que frente a esta Argentina, que aspira a más, aparezcan otros actores más allá de Frink o Quiñones, que ha querido cargar con todos los reflectores, olvidando, que pese a sus excelentes condiciones, hay jerarquías que respetar. La defensa dominicana es muy permisiva, accedió a que le colaran 265 tantos, un jarro pichao… amen de que sus porcentajes ofensivos son para ni mirarlos: 52.9 por ciento de sus aventuras validas para dos (63-de-119), 37.2 por ciento de sus disparos validos para tres (29-de-78) y un preocupante 57.1 por ciento de sus visitas a la línea (44-de-77).


Dominicana como todo el mundo, capta más rebotes defensivos que ofensivos, pero en esta versión asombra a una tasa de 2 por 1 (28.0 frente a 13.7); todo el empeño se consume en defender su propio canasto, pero no gasta mayor esfuerzo en el aro rival, cuyo valor es siempre más apreciable, por lo que las jugadas después de un lance fallado son escasas. Lideres significativamente en balones perdidos (56), cuartos en asistencias (59), una octava posición en balones robados, apenas 15, muestra nuestro compromiso.

¿Falta personalidad o capacidad a nuestros entrenadores más allá de la tenacidad y la osadía de ocupar un banquillo?... siempre lo he señalado y es fiel reflejo de aquello: ¿a que entrenador dominicano usted se atrevería a sentar a la mesa en una cena de cierta importancia?... creo que no pasamos de bofé, orejitas, tripitas, morcilla… todo ello acompañado de su respectivo trozo de yuca; en el mejor de los casos, un curioso huevoberger.

Si bien Quiñones le marcó 31 enteros a Puerto Rico, en sus dos juegos restantes apenas sumó 16, terminó con promedio de 15.7… ¿y entonces?... ¿candil de un solo día?... muy cerca estuvo Alanzo Frink (15.3), David Jones García (14.0), y Joel Soriano (10.3), ningún otro dominicano promedió para cifras dobles en anotación. Después aparecieron Antonio Bonilla (7.7) y Matthew Herasme (4.7), gracias a sus actuaciones frente a los muchachos del istmo. Rafael Rubel Marte (4.3), que no rindió al nivel esperado y Elián Torres Jiménez (4.0).

No hubo marcaciones destacadas, ni tampoco muchos minutos sobre la cancha en las figuras de Julio Arnulfo Pascual Gálvez (3.0 puntos / 5.9 minutos), Richard Fernando Núñez Rivera (2.7 / 8.0), Steven Robert Verplancken (2.3 / 14.1), ni Carlos Antonio Carela López (1.7 / 9.0). El líder anotador de la justa fue el canadiense Andrew Nembhard (20.3).

Frink ocupó la casilla del mejor rebotero dominicano, pero decimoséptimo a nivel general (5.7), Soriano reunió 5.3 y Torres Jiménez 5.0. Nuestro mejor pasador, Quiñones, tuvo más bolas perdidas (3.3) que asistencias (3.0)… ¿iría Rafelin a orar con fe a la iglesia de Santo Tomas o debo tomarme esa píldora como una sinvergüencería más?... ¿llevó Melvyn Miedlop sus pañuelos colorados y su túbano, sus velas aromatizadas hasta Toronto?

Argentina repartió su trabajo ofensivo entre Francisco Caffaro (16.3), Marco Giordano Gnass (14.3), Juan Ignacio Marcos (12.7), Francisco Farabello (10.3), Juan Esteban De La Fuente (8.7), Fausto Ruesga (6.3), y Juan Santiago Hierrozuelo Serer (4.3).

La hora del pistoletazo llegará justo a esa determinante “hora del moro”, para una selección que siempre demostró muchas dudas, enormes demonios viviendo a su alrededor y en medio de toda esa parafernalia llega el momento de la verdad. Más allá de estos toques particulares, excesos de matices, los trazos tácticos del dirigente Víctor Hansen deberían ser innegociables.
Hansen

Cualquier equipo que quiera llegar a las posiciones más elevadas debe colocar sobre la mesa aspectos indispensables: una idea definida, conocimiento de los rivales, y calidad en sus jugadores. República Dominicana tiene potencial pero no domina los aspectos delicados del juego, ni los intangibles, tampoco tiene un acabado equipo, tiene una selección. Las transformaciones que ofrecieron López Guillen y Mercedes Del Rosario, como socios, primeros a Frank Herasme, que se negó a ello, y después a Uribe Vásquez, le que les ofreció toda complicidad, no han transformado la disciplina, ni la dignidad de la misma.

No apuesto en contra de Argentina, por razones que van más allá de lo simplemente nacional, y que todo el mundo conoce. No reniego de lo que soy; esta misma semana alguien me señaló que debería tener más dominicanidad en mis escritos, y esas posiciones son sólo un refugio para los canallas.

En aquello versos que escribió Emilio Prud‘Homme y que constituyen parte del himno nacional, se resume nuestra existencia: “ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente y servil, si en su pecho la llama no crece, que templó el heroísmo viril”.