viernes, 15 de junio de 2018


Comedia de costa a costa antes de la llegada de la tarde… pau-pau incluido

Jun.15.2018


Hoy (Jun.15.2018) República Dominicana vuelve a jugar a las 12:00 en el marco del sub-18 que se efectúa en St. Catharines, Ontario, esta vez frente a la delegación de Panamá. Es cuesta arriba pensar que nuestras dos únicas victorias serán frente a la desvencijada delegación del istmo, porque en la fecha de cierre se definirá la quinta plaza, casi seguro frente a Chile.

Si se produce el choque entre “la roja” y “la tricolor”, me despojaré de todo fanatismo y chauvinismo para cantar: “ce-hache-i… chi… ele-e, le, chi, chi, chi, le, le, le… viva Chile, carajo”.
Giordano intenta sobre Jones García

Lo de ayer frente a la representación argentina, sería mejor olvidar.

¡Caspitas, que maldito fiasco!

La Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) colocó en Canadá un colectivo con el talento suficiente para estar entre los cuatro que viajarán al próximo nivel, pero nada más, pagó cara su petulancia. Los chicos fueron seleccionados, se hizo excesiva alharaca por el hecho de haberse concentrado en los alrededores de New York, Uribe Vásquez pide un techado, bajo la condición de que el contrato esté en sus manos, pero todo lo demás es parafernalia pura.

Muchas distracciones, un número de gente innecesaria en esos momentos llevada desde República Dominicana y otros que se unieron en tierras americanas, la chercha ensalzada y enaltecida a niveles insospechados, todos los cargos a las cuentas nacionales, volando por los altos cielos. La gente comenta que hasta hubo “salki-pankis” en la delegación… ¿hay culos que necesitan festejos permanentes?

Solicitarle al presidente de FEDOMBAL más discrecionalidad en sus partidas es un imposible, actúa como político en campaña, ofreciendo lo que no es suyo, paga por la fidelidad de ciertos personajes. Que asuma responsabilidades con honradez, es requerir peras al olmo. “La nueva era” hace aguas, puro tufillo pretencioso a aquello que su fue era y de la que el país se libró cortándole la cabeza a Rafael Leonidas Trujillo Molina. Los tambores mambises indican desde hace mucho tiempo que Rafael Fernando Uribe Vásquez no encabezará el desfile de la representación dominicana en la apertura de los Juegos Olímpicos del 2020 en Tokyo.

Más de un “sabueso” sigue la pista de sus fechorías, entre algunas conocer de prestamos a intereses usureros a presidentes de federaciones olímpicas, y cuyos réditos pasarían a convertirse en votos buscando las mismas fidelidades con las que ha secuestrado las asociaciones del interior, además de otras menudencias interesantes alrededor de su figura… ¡aló, aló, Rafael Fernando Uribe Vásquez, a quien todos conocemos por el deslavado mote de Rafelin!... ¡colgó!
Seigorman

En la particular agencia de viajes de FEDOMBAL se repartió boletos a todos “en la bolita del mundo”, técnicos, masajistas, jugadores, encargados de logística, gerentes de selecciones, presidentes de colegios, periodistas, familiares de los jugadores, novios y novias por pi’ pa’. Asistentes de los asistentes y sólo faltó Vivita.

En algunos pasajes en mis tiempos de ocio he tenido regresiones hacia determinados personajes que he tenido la dicha y también el infortunio de conocer en mi peregrinaje dentro el baloncesto, algunas veces tengo que reírme a mandíbula batiente. Por suerte, de los maliciosos, desalmados, aviesos, retorcidos, aprendí que ninguno me quita el sueño.

Como señalé ayer, alguien me repostó que debería tener más dominicanidad en mis escritos, un desconocido nos llamó a todos los participantes de un foro: “críticos que no apollan”, después aliñó su despedida con un sonoro: “mamaguebos, Uribe hasta el 2040”. Pregunté y alguien me dijo que era el presidente de una asociación provincial. Por supuesto, no puedo “apollar”, porque si busco apoyo en ”el apollar”, termino fundido.

Cuando se entra a un tabloncillo se sabe de ante mano que habrá un ganador y un perdedor. El baloncesto es un juego sencillísimo que consiste en únicamente marcar una canasta más que el rival y evitar que el oponente haga lo propio. Para ello se disponen de 40 minutos y si al termino de ese tiempo reglamentario las acciones están igualadas, se cuenta con todas las prorrogas que sean necesarias para llevar a cabo la consecución de lo que se busca. El color del laurel que adornará al victorioso dependerá de la entereza que muestre sobre la duela.
Quiñones frente a Caffaro

Es inaceptable que en el primer tramo de un compromiso con enorme significado se pueda perder toda esperanza, la ilusión se tire por la borda y se reciban zarpazos sutiles de un enemigo que siempre estará atento a nuestras debilidades; en este momento tenemos mejores condiciones físicas, más potencia, pero la educación nos pasa y no nos toca.

Tantas opciones reclamándoles a los chicos más allá de lo que pueden ofrecer han dinamitado la rutina y tranquilidad de la selección dominicana por completo. Los resultados se les han escapado de las manos absolutamente a todos los actores principales. La calidad está ahí pero se esconde detrás de una espantosa incertidumbre.

Desde acá se pide la cabeza del entrenador Víctor Hansen, y esas disquisiciones por parte de los “biscuitses” son puestas a circular con toda la mala leche posible con la anuencia del propio presidente de FEDOMBAL; toda una cortina de humo. Hace un año nadie levantó un dedo para censurar al “inmortal” capataz, patica aquí, patica allá, y pun-pun, pun…  a su lado un cuerpo técnico impuesto a su disgusto y un vestuario que se llenó de trampas. Trabajo complicado para cualquier entrenador y a este le ha quedado una situación generada por terceros nada fácil de gestionar. La primera estrategia e indiscutible clave para cada encuentro radica en la sintonía que el técnico y los jugadores puedan tener dentro de este periodo de calma tensa, sin imprudencias ajenas.


Pasó en el República Dominicana contra Argentina (Jun.14.2018), a los quisqueyanos alguien debió recordarle tan enaltecida fecha y mencionarle una líneas: “su sacrificio que Dios bendijo la Patria entera, glorificará. Como homenaje, a los valientes que allí cayeron por la libertad. 14 de junio, gloriosa gesta nacional. Tu grito vibrante, es el alma de la Patria inmortal”. Acto seguido concluir actualizando una estrofa: “tus martines aquí están, buscamos ser una nueva alma popular y con nuestra sangre, de ser necesario, encenderemos la llama augusta de la libertad”.

La tropa albiceleste de Maximiliano Seigorman (Ene.31.1977) dispuso cómodamente de su contrincante, 87 por 70 (31/14; 17/21; 48 por 35, al momento de la pausa; 20/18; 19/17), obtuvo su pasaje al Mundial del 2019 y regresó a los quisqueyanos a sus casas con las manos vacías.

Nadie describe aquello como Joaquín Sabina: “lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks”.

Si hubiera pasado lo contrario, quizás a un argentino se le hubiera escapado un soberano: “la-puta-madre-que-lo-re-mil-parió” pero esa no fuer la historia cuando la tarde empezaba a despuntar.
De La Fuente

Marcos Giordano (6’02, PG, Sep.17.2000 en Santa Fe, Regatas de Corrientes) se encargó de poner el sabor con 35 enteros (un impresionante 83.3 por ciento desde los dos tantos , 10-de-12, un mediocre promedio desde las profundidades: 16.7 por ciento, 1-de-6, y superbo desde la línea con un 92.3 por ciento, 12-de-13), brindó seguridad, apareció, machacó, tocó el bandoneón y tuvo la confianza de su técnico en todo momento. Detrás Juan Ignacio Marcos (6’03, PG, Jul.06.2000 en Rosario, Peñarol de Mar del Plata), le secundó con 14, 6 asistencias más 5 recuperaciones; y Juan Esteban De La Fuente (6’05, SG, Nov.17.2000, de Quilmes de Mar del Plata) sumó otros 13. Colectivamente se acreditaron 17 asistencias y se robaron 12 balones.

De los 70 tantos dominicanos, 53 de ellos salieron de las astucias de Alanzo Frink Carpio (27) y Léster Cruz Quiñones (26). De los 55 intentos al canasto dentro del tiempo cumplido, 32 se lo repartió la misma mutual: Cruz Quiñones (18) y Frink Carpio (15). Detrás se aventuró David Jones García con 7, en un mediodía para borrar de su historia.

La desgracia agregó otros colaterales, 23 balones perdidos y nada de juego colectivo, apenas se reunieron 9 asistencias. ¿Quedamos en un merengue sin letras?... “es un merengue sin letras, un merengue sin letras… no tiene letra pero si mucho mambo, no tiene letra pero si mucho mambo”. Argentina nos quebró, nos rompió y nos dio pau-pau.
Hierrezuelo

Pendiente aún dos salidas, las definiciones de los lugares del quinto al octavo, me gustaría saber con un 1-8 en nuestras costillas en esta especialidad, cual fue el informe y las recomendaciones que debió presentar José Mercedes Del Rosario, el mismo Maita, el del mote añingotado, después de aquella desdibujada actuación en Valdivia, hace dos años. Por supuesto, también me agradaría conocer el desglose que hará Hansen, Brito, Mirabel, Lucena, López Guillen, Guerrero Heredia, Jiménez Garrido, y el propio Maita de este episodio canadiense.

Argentina encendió el motor bien temprano, puso pie firme en el acelerador, se mostró con tozudez en defensa e impidió que Frink Carpio y Joel Soriano lograran algún tipo de protagonismo. Apareció Giordano con determinación (le preguntaré en algún momento si tiene alguna consanguinidad  con mi compadre Maglio; Maglio José Giordano Egaña, aunque este último nació del otro lado de la cordillera) y Francisco Caffaro (7’01, C, BA COE de Australia) protegía el aro como si fuera su propia casa. Un 6-0 apareció tras las primeras escaramuzas. Cruz Quiñones se fue a su pin-pan-pun, descontó, pero los gauchos seguían con el acelerador a tope y Giordano se mantenía imparable mientras Caffaro se hacia grande en el poste.

Miré la pizarra, las cosas no resultaban halagüeñas, esta Argentina se mostraba imperturbable, entera e inexpugnable, los dominicanos intentaron con una malversación desde media y larga distancia, pero los francotiradores erraban disparos, la pólvora se consumía, la pelota no rotaba, se convirtieron en predecibles, y los gauchos sumaban sin parar. Volví la vista nueva vez a la pizarra, 24-9, no había ideas ni opciones. El primer cuarto del partido fue desgarrador, 31-14… pero no todo fue felicidad para nuestros oponentes de la fecha, el prometedor Francisco Farabello (6’03, PG, BA COE de Australia) abandonó la duela con una lesión en la rodilla.

Remontar de esa tangana no es tarea fácil, no había nadie con la decisión ni la disposición de variar la historia y aprovecharon Frink Carpio y Cruz Quiñones, pero los de Seigorman no se quitaron: mostraron variantes, generaron espacios, iban con decisión al canasto y en dos instantes se colocaron por una diferencia de 20 enteros (34 por 14, y 36 por 16). Insistían Frink Carpio y Cruz Quiñones, Argentina no cedió sus líneas y con De La Fuente sobre la duela nueva vez llegó el abismo de los 20 (43 por 23).

Dominicana en su momento más heroico tejió un 12 a 0, que los acercó 43 por 35 a 1:30 para la pausa larga. El juego cambió a lo físico, terreno fértil para el juego dominicano, los argentinos trataron de no soltar la punta del ovillo; Caffaro se aplicó con Joel Soriano y con Elián Torres Jiménez. Argentina se las arregló para marcar 5 unidades y llegó a la mitad con una ventaja 48 por 35.


Los números eran para tirar al tacho de la basura, 43.5 por ciento en los lances de dos (10-de-23), 57.1 por ciento desde más allá del arco de tres (4-de-7), e increíblemente un 100.0 por ciento desde la línea (3-de-3). Se había olvidado el pa-pe-pi-po-pu de la cartilla silabario y este equipo pensó que había aprendido a leer.

Sólo Giordano había descorchado la imponente suma de 23 unidades (8-de-9 para dos, 1-de-5 desde las profanidades y 4-de-4 desde la línea).

A la salida de los camerinos los dominicanos trataron de ejecutar una zona con ajustes después que Rafelin ofreció las trompetas con que hace 10 mil años tumbaron los muros de Jericó; pero la aleación con que fueron construidos esos fliscornos eran de mala calidad. Tuvieron aciertos, Argentina no se ofuscó, continuó defendiendo, trató de que los lances rivales llegaran cerca de la conclusión de los 24 segundos, lo que exaspera todos los sistemas “tácticos” de los entrenadores nacionales. Hubo un 55 por 38, un 65 por 50, Frink Carpio parecía convertirse en un tormento; los primeros 30 minutos se cerraron con un 68 por 53.
 
Lino Saez
El colofón era una cuesta empinada para los dominicanos, 15 tantos le separaban del Mundial, único objetivo de Uribe Vásquez, para estrujárnoslo en el rostro; aniquilando toda su vanidad, su postín, su pedantería, su presunciosa jactancia, su envanecimiento pseudo-juvenil, se colocó lentes a la vista de todos… ¿presbicia precipitada?... miró la pizarra pero el cristalino se le puso rígido, le susurró unas palabras a Guerrero Heredia, pero la humareda que salía de sus orejas trastocó toda la localidad. Quizás pensó que aún se tenía la fortaleza para vencer la deprimimente Canton Avenue en Piitsburgh. Poco faltó para que se requirieran equipos de emergencia: “llamen la ambulancia, que aquí hay un herido… está botando sangre y no es por los oídos”, cantaba Raulin Rodríguez.

Dominicana presionó, colocó de manera consecutiva dos lances de tres, negó oportunidades al juego rival, y a 8:59 del cierre la ventaja argentina se había reducido milagrosamente a sólo 9.

Giordano fue a la línea, calmó las ansias, Marcos anotó para un 73 por 60, se insistió con la presión, pero la tropa de Seigorman mostró decisión, todo dentro de un lance de 16 a 3 que inclinó el fiel de manera absoluta. Dominicana cedió en los instantes finales y regaló el pasaje para el Mundial.

Podría decir: ¡hasta la vista baby!

Más consecuente fue leer a un amigo puertorriqueño, cuando concluyó el partido entre los boricuas y Chile que se definió con un 68 por 65 a favor de los caribeños: “pasamos el Niágara en bicicleta pero al final ganamos”.

En las otras dos jornadas, como era de esperarse, Estados Unidos pasó su aplanadora sobre Ecuador, 132 por 55, y Canadá hizo lo propio contra Panamá, 105 por 39; diferencias de 77 y 66 tantos, respectivamente.
Uribelandia concebida y creada por Banksy

Hoy no tenemos nada, nos seguimos creyendo el culo del mundo sin nada para celebrar. ¿Alguien recuerda nuestros chicos que estuvieron en Valdivia?... ¿alguna “bocina” ha ofrecido alguna noticia sobre el porvenir de los mismos?... me dirán que somos así, y así somos, pero ya empezó la molienda para hacernos olvidar este fracaso: Horford (Al Horford), Towns (Karl-Anthony Towns) y Delgado (Ángel Luis Delgado) estarán en la próxima ventana.

Con honestidad hay que empezar a evaluar estos seis años de Uribe Vásquez al frente de FEDOMBAL con muchas pinzas y una lupa de aumento, una de sus mayores responsabilidades es aplicar un presupuesto adecuadamente. El dinero que llega a la institución es una caja negra, se gasta más de lo que de dice se aprueban en las reuniones del Comité Ejecutivo, el presidente tiene carta abierta sin ningún mecanismo de transparencia.

Es imperativo que se juzgue a Rafelin, conocer en que pie esta realmente colocada FEDOMBAL, más allá de la publicidad que se gasta o el descarado golpeo institucional contra todo aquel que no esté de acuerdo con sus planteamientos.



jueves, 14 de junio de 2018


Jugar a la hora del moro

Junio 14 del 2018


Jugar a las 12:00 del día no es una buena opción para los equipos dominicanos, fieles a esa “hora del moro”, imprescindible e inaplazable para sentarse a la mesa, así pensamos que todo debe dejarse para después de hacer la digestión. Evocaba las aventuras dominicales a la playa, con mi viejo cuando descubrimos Embassy Beach a donde sólo se llegaba por un camino estrecho de arenas y arrecifes, o no importa el destino elegido, entre la 1:00 y las 3:00 el mar quedaba desierto. En muchas localidades del interior aún los negocios bajan las cortinas a la hora en punto; hay quienes son devotos a la tradición de sentarse a la mesa en ese preciso momento (incluyendo mi comadre). Pero nos tocó en St. Catherines, Ontario, en el partido más difícil de la fecha y en el día decisivo del campeonato.
Juan Esteban De La Fuente

República Dominicana se estará jugando su pase al Mundial sub-19 del año venidero frente a Argentina, un rival de sumo cuidado.

Los albicelestes es uno de los tres equipos que ha estado presente en todas las versiones panamericanas de esta categoría (1990 en Montevideo, 1994 en Santa Rosa y General Pico, 1998 en Puerto Plata, 2002 en Isla Margarita, 2006 en San Antonio, 2008 en Formosa, 2010 en San Antonio, 2012 en São Sebastião do Paraíso, 2014 en Colorado Springs, 2016 en Valdivia y 2018) junto a Canadá y Estados Unidos. Puerto Rico tiene 10 intervenciones (ausente en Puerto Plata 1998) y Brasil, 8 (ausente en el 2008 con sede en Formosa y en esta versión 2018). México también suma ocho presencias (no asistió en 1990, 2016, ni a este 2018).

Los quisqueyanos están en su sexta visita a estos clásicos (1994, 1998, 2002, 2014, 2016 y 2018); los uruguayos tienen igual cantidad (1990, 1994, 2006, 2008,2010 y 2014). Venezuela ostenta cinco participaciones (1990, 1994, 1998, 2002 y 2008). Islas Vírgenes cuenta tres (210, 2012, 2016) e igual número Panamá (1990, 1994 y esta versión 2018). Chile (2016 y 2018), Bahamas (2006 y 2008), y Cuba (1990 y 1998) han estado presentes en dos ocasiones. Con una intervención se cuentan Colombia (2012), Costa Rica (1990) y a los debutantes, Ecuador (2018).


Ocho de las 10 medallas doradas han quedado en manos de Estados Unidos, con las únicas excepciones del 2002 (terceros) y 2008 (segundos). Brasil se anexó 6 medallas: 1990 (bronce), 1998 (bronce), 2006 (bronce), 2010 (plata), 2012 (plata). Argentina ha estado en cinco ocasiones en el podio, su más brillante actuación fue en el 2008 (oro) y después cuatro de plata (1990, 1994, 1998 y 2006). Canadá ha estado en el medallero en las últimas cinco versiones bronce (2008, 2010, 2012) y plata (2014 y 2016). Puerto Rico se ha juntado con dos medallas, una de oro (2002) y otra de bronce (1994). Después, República Dominicana se apuntó una de bronce (2014) y Venezuela una de plata cuando sirvieron de locales (2002).

La especialidad ha tenido nombres muy propios con una delegación norteamericana que nunca ha quedado fuera de los tres primeros lugares, sin dejar de recordarnos que por ella han pasado nombres sonoros como Shareef Abdur-Rahim (1994), Carmelo Anthony (2002), Chris Bosh (2002), Jalen Brunson (2014), Calbert Cheaney (1990), Tremaine Fowlkes (1990), Markelle Fultz (2016), Quade Green (2016), Grant Hill (1990), Allan Houston (1990), Andre Iguodala (2002), Kyrie Irving (2010), Luke Kennard (2014), Stephon Marbury (1994), Quincy Miller (2010), David Padgett (2002), Michael Porter Jr. (2016), Austin Rivers (2010), Kyle Singler (2006), Marcus Smart (2012), Robert Traylor (1994), Deron Williams (2002) y Justise Winslow (2014).
Estados Unidos, selección 2016

Del equipo que hace dos años estuvo en Valdivia (Chile) están señalados para ingresar a la NBA vía el draft del próximo Jun.21.2018 los siguientes jugadores: Trae Young (6’02, 180, PG, Sep.19, 1998 en Lubbock, Texas, Universidad de Oklahoma), proyectado tercer pick; Mohamed Bamba (6’11, 225, PF, May.12.1998 en Harlem, New York, Universidad de Texas), maquinado sexto; Michael Porter (6’10, 215, SF/SG, Ene.04.1998 en Indianapolis, Indiana, Universidad de Missouri), meditado octavo; Hamidou Diallo (6’05, 198, SG, Jul.31.1998 en Queens, New York, Universidad de Kentucky), imaginado en la segunda ronda; y Kevin Huerter (6’07, 195, SG, Ago.28.1998 en Albany, New York, Universidad de Maryland), programado veinticinco. En ese evento también intervino el canadiense Shai Gilgeous-Alexander (6’06, 180, SG, Jul.12.1998 en Toronto, Universidad de Kentucky), previsto en una duodécima llamada.

Será el quinto enfrentamiento entre ambas escuadras en este nivel, hasta ahora la serie particular favorece a los gauchos, 3-1. Argentina se impuso en 1994, cuando se jugó en las localidades de Santa Rosa y General Pico, allá en la nación austral, 65 por 55 (30/32, primera mitad, ganaba Dominicana; 35/23, complemento). En Puerto Plata, en aquel equipo que encabezaba Luis Scola y dirigía el bonaerense Víctor Hugo Daitch, no se vieron las caras, pero si en Isla Margarita (Venezuela), Jul.25.2002 con logro argentino 81 por 76.


En Colorado Springs (Jun.24.2014), Dominicana encontró a un crecido Jonathan Araujo que marcó 16 enteros y atrapó 15 rebotes para una victoria 64 por 53 (16/10; 15/12; 31 por 22 a la pausa larga a favor de los dominicanos; 15/18, Argentina; y 18/13). Yerri Flores se apuntó con 6 asistencias. Por el lado argentino la respuesta vino de Lucio Delfino que encestó 14, mientras Lucas Vildoza se anexaba 7 rebotes y 3 asistencias.

Más recientemente, en Valdivia (Jul.21.2016), los argentinos se llevaron un apretado triunfo, 79 por 75, con un incombustible Facundo Corvalán que se tatuó 22 puntos más 10 asistencias, Lautaro Berra marchó con 20 tantos, y Lisandro Fernández sumó 14; además un trabajo impecable de Santiago Roitman que bajó 12 rebotes. Por los dominicanos José Pérez dibujó 21, Danny Vitiello y Lionel Figueroa agregaron 13 cada uno; Ismael Waldron se igualó con Roitman, 12 rebotes, y Vitiello, 5 asistencias. República Dominicana se retiró de ese evento con marca de 0-5 y José Mercedes Del Rosario, Maita, el del mote añingotado era el director técnico.
 
Argentina quedó segundo en el Grupo B, mientras República Dominicana ocupó la tercera posición en el Grupo A. Los restantes encuentros de la jornada los marcaran Puerto Rico (segundo Grupo A) frente a Chile (terceros Grupo B), Estados Unidos (primeros Grupo A) choca contra Ecuador (cuartos Grupo B), y Canadá (primero Grupo B) se bate contra Panamá (cuartos Grupo A). Fuera de la primera confrontación, las restantes son más predecibles, con claros favoritos.

Ayer, como si no hubiera suficientes dificultades para desenredar el ovillo circuló una fotografía en las redes sociales donde la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) nos dio a conocer de la presencia en St. Catherines el entrenador Mercedes Del Rosario, apuntalando teorías, convenciendo a quien lo quisiera escuchar y por supuesto, sembrando cizaña. Le acompañaban en la grafica Rafelin, Rafael Fernando Uribe Vásquez, presidente de la entidad, y su nuevo compañero de andanzas Mario Guerrero Heredia.

Como diría Francisco Sánchiz: ¡cuantas vainas!

FEDOMBAL debería inscribirse definitivamente ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) como una agencia de viajes. Por supuesto, en su página digital ni una mención de esta justa más allá de la retransmisión de los partidos.
Andrew Nembhard

Para peor, después apreciamos a Maita ofreciendo instrucciones a los jóvenes en plena competencia. Ya era amplia la comitiva técnica de FEDOMBAL a Canadá, el titular Víctor Hansen, Juan Pablo Brito, Alex Mirabel, Wolfgang Lucena, Melvyn Miedlop López Guillen. ¡Pipo!... me gustaría que alguien me respondiera, además de toda la perversidad, los negocios truchos, el trafico de jugadores a su antojo, ¿donde se actualizó Mercedes Del Rosario después de su fracaso en Chile?... parodiando aquel éxito musical de Luis Ovalles: “por eso, por eso, ya nadie te contrata; si vas a una fiesta te quemas con cualquiera… tu siempre te metes donde hay más candela… tu a mi no me gustas porque eres un cualquiera, te lo grito de frente, que lo sepa cualquiera”.

Esta administración hace historia: en lugar de regenerarse se convierte en falacia. Demostrado el oportunismo más descarado.

El colectivo dominicano varió substancialmente frente a Panamá, rotó de manera diferente, salvó la vergüenza, pero continúa con muchísimos dilemas… “que dilema tan grande se presenta en mi vida… ella tiene otro hombre y yo otra mujer… ella dice que me ama con pasión desmedida y yo la quiero con todas las fuerzas de mi ser”; superó a quien increíblemente llegó a estas instancias con menos herramientas, apenas encestó43.7 puntos por juego.

Hay capacidad para anotar por parte de los dominicanos, a ello se contraponen los egos y es necesario que frente a esta Argentina, que aspira a más, aparezcan otros actores más allá de Frink o Quiñones, que ha querido cargar con todos los reflectores, olvidando, que pese a sus excelentes condiciones, hay jerarquías que respetar. La defensa dominicana es muy permisiva, accedió a que le colaran 265 tantos, un jarro pichao… amen de que sus porcentajes ofensivos son para ni mirarlos: 52.9 por ciento de sus aventuras validas para dos (63-de-119), 37.2 por ciento de sus disparos validos para tres (29-de-78) y un preocupante 57.1 por ciento de sus visitas a la línea (44-de-77).


Dominicana como todo el mundo, capta más rebotes defensivos que ofensivos, pero en esta versión asombra a una tasa de 2 por 1 (28.0 frente a 13.7); todo el empeño se consume en defender su propio canasto, pero no gasta mayor esfuerzo en el aro rival, cuyo valor es siempre más apreciable, por lo que las jugadas después de un lance fallado son escasas. Lideres significativamente en balones perdidos (56), cuartos en asistencias (59), una octava posición en balones robados, apenas 15, muestra nuestro compromiso.

¿Falta personalidad o capacidad a nuestros entrenadores más allá de la tenacidad y la osadía de ocupar un banquillo?... siempre lo he señalado y es fiel reflejo de aquello: ¿a que entrenador dominicano usted se atrevería a sentar a la mesa en una cena de cierta importancia?... creo que no pasamos de bofé, orejitas, tripitas, morcilla… todo ello acompañado de su respectivo trozo de yuca; en el mejor de los casos, un curioso huevoberger.

Si bien Quiñones le marcó 31 enteros a Puerto Rico, en sus dos juegos restantes apenas sumó 16, terminó con promedio de 15.7… ¿y entonces?... ¿candil de un solo día?... muy cerca estuvo Alanzo Frink (15.3), David Jones García (14.0), y Joel Soriano (10.3), ningún otro dominicano promedió para cifras dobles en anotación. Después aparecieron Antonio Bonilla (7.7) y Matthew Herasme (4.7), gracias a sus actuaciones frente a los muchachos del istmo. Rafael Rubel Marte (4.3), que no rindió al nivel esperado y Elián Torres Jiménez (4.0).

No hubo marcaciones destacadas, ni tampoco muchos minutos sobre la cancha en las figuras de Julio Arnulfo Pascual Gálvez (3.0 puntos / 5.9 minutos), Richard Fernando Núñez Rivera (2.7 / 8.0), Steven Robert Verplancken (2.3 / 14.1), ni Carlos Antonio Carela López (1.7 / 9.0). El líder anotador de la justa fue el canadiense Andrew Nembhard (20.3).

Frink ocupó la casilla del mejor rebotero dominicano, pero decimoséptimo a nivel general (5.7), Soriano reunió 5.3 y Torres Jiménez 5.0. Nuestro mejor pasador, Quiñones, tuvo más bolas perdidas (3.3) que asistencias (3.0)… ¿iría Rafelin a orar con fe a la iglesia de Santo Tomas o debo tomarme esa píldora como una sinvergüencería más?... ¿llevó Melvyn Miedlop sus pañuelos colorados y su túbano, sus velas aromatizadas hasta Toronto?

Argentina repartió su trabajo ofensivo entre Francisco Caffaro (16.3), Marco Giordano Gnass (14.3), Juan Ignacio Marcos (12.7), Francisco Farabello (10.3), Juan Esteban De La Fuente (8.7), Fausto Ruesga (6.3), y Juan Santiago Hierrozuelo Serer (4.3).

La hora del pistoletazo llegará justo a esa determinante “hora del moro”, para una selección que siempre demostró muchas dudas, enormes demonios viviendo a su alrededor y en medio de toda esa parafernalia llega el momento de la verdad. Más allá de estos toques particulares, excesos de matices, los trazos tácticos del dirigente Víctor Hansen deberían ser innegociables.
Hansen

Cualquier equipo que quiera llegar a las posiciones más elevadas debe colocar sobre la mesa aspectos indispensables: una idea definida, conocimiento de los rivales, y calidad en sus jugadores. República Dominicana tiene potencial pero no domina los aspectos delicados del juego, ni los intangibles, tampoco tiene un acabado equipo, tiene una selección. Las transformaciones que ofrecieron López Guillen y Mercedes Del Rosario, como socios, primeros a Frank Herasme, que se negó a ello, y después a Uribe Vásquez, le que les ofreció toda complicidad, no han transformado la disciplina, ni la dignidad de la misma.

No apuesto en contra de Argentina, por razones que van más allá de lo simplemente nacional, y que todo el mundo conoce. No reniego de lo que soy; esta misma semana alguien me señaló que debería tener más dominicanidad en mis escritos, y esas posiciones son sólo un refugio para los canallas.

En aquello versos que escribió Emilio Prud‘Homme y que constituyen parte del himno nacional, se resume nuestra existencia: “ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente y servil, si en su pecho la llama no crece, que templó el heroísmo viril”.



miércoles, 13 de junio de 2018


Lobos pretendiendo un rebaño manso de corderos

Junio 13 del 2018


Se le ganó a Panamá, 90 por 54, como para calmar el temporal que se vive en St. Catherines, Ontario, en el marco del sub-18 continental y se contó con la inédita situación que también se dominaron todos los parciales (23/10; 26/12; 49/22 justo al momento de la pausa larga, 22/17; y 19/15); en las redes sociales más de un paniaguado ha tenido que salir a defender el cuerpo técnico dominicano, pero las líneas que trazan los secuaces y las versiones de los fanáticos dejan mucho que desear, empezando por la estructuración del concepto y la ortografía.
Torres defiende a un jugador de Panamá

Panamá llegó a este Pre-Mundial sub-18 totalmente desdibujado, y es una lastima honda. De allí han salido muchos de los mejores exponentes latinoamericanos de la disciplina, evocarlos llenaría páginas enteras.

¿El cuerpo técnico?... se esperó un año para estar en territorio canadiense y todos sabiamos que llegaria ese instante, pero los deberes quedaron relegados; el cruce con Argentina (Jun.14.2018) será fortísimo en el juego que otorga el pase para el sub-19 del 2019, que no tiene localidad pero Canadá lo pretende. La Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) cuanta con un director de selecciones formativas, que no aparece por ningún lado, un director técnico que no puede armar su staff de asistentes, un capataz absoluto que quiere bailar en todas las piezas, como si nada importara, y muchas distracciones.

Fuera de la cancha, en la concentración, todos los instantes son especialmente largos, la ansiedad corroe y se vive como si el tiempo se detuviera, cada quien va con paso cambiado, más de uno quiere regresar con urgencias al que será su destino a partir del lunes venidero (Ju.18.2018), dedicarse a sus asuntos particulares, mientras la representación dominicana atrae las miradas de todo aquel que no está en sus habitaciones.
Carlos Carela sale lesionado

Víctor Hansen, el principal, ha de tener buenas migas con Juan Pablo Brito, ambos están en el país permanentemente y debieron trazar la totalidad de los lineamientos de este grupo. A ellos se les agrega Alex Mirabel, de ascendencia dominicana, entrenador de escuelas secundarias, este año el más sobresaliente de su región, que muy posiblemente sienta por la tierra de sus mayores y sirva de auxilio en labores importantes. Está, Wolfgang Lucena, venezolano, que sólo es una amenidad comprometido hasta los tuétanos con el presidente de FEDOMBAL, a quien le ha realizado algunas labores de lavado de rostro, puro maquillaje, retoque cosmético, mucho colorete, pero genuflexo hasta las entrañas.

¿Es Lucena el nuevo payaso ciclópeo en las concentraciones dominicanas al estilo Oliver Antigua?... a Rafelin siempre se le va la mano detrás de un desmesurado insustancial hazmerreír y este no es el único que tiene en su puño. Rafelin es el mote quintopatiero, aunque él nos lo quiera vender como candido y casto, por el que todos conocemos a Rafael Fernando Uribe Vásquez, presidente de FEDOMBAL.

También existe una “gerencia de selecciones formativas”… no figura dentro del organigrama de FEDOMBAL, pero ha sacado provecho como pocos. ¿Un premio a qué?... hay exacerbaciones fanáticas que salen costosas. Una encargada de logística que llegó traída a la institución en las alas del Espíritu Santo, y así, más despreocupaciones mientras los gastos se convierten en excesivos. Muchos lobos que suelen mostrar las fauces pretendiendo que todos seamos mansos corderos.
Herasme recibe para hacer ofensiva

Colectivamente se ofreció una versión diferente del juego dominicano, aceptable, se lanzó para un 58.5 por ciento desde el campo (24-de-41), un buen 41.7 por ciento desde la distancia (10-de-24), pero lo que generalmente  suele ser cruel con los quisqueyanos hizo su acto de presencia y la mesa quedó coja, apenas un 54.5 por ciento desde la linea (12-de-22), descorazonador, deprimente, desconcertante, penoso. Se atraparon 50 rebotes, se concedieron 20 asistencias, más ocho lances rivales bloqueados.

Se mostró que se tiene una selección capaz de optar por medallas, con buenas piezas para solventar muchas de las posiciones sobre la cancha, pero República Dominicana, y más que nadie Rafelin, no ha querido construir un equipo, porque los fondos se dispersan, se quiere presionar con la falta de instalaciones para las preparaciones, y todo se diluyen en fiestas, compromisos, gallos y alguna que otra hookah, arguile o argila,​ shisha, o también pipa de agua, que se esconde de forma expedita ante los que no somos forofos de “la nueva era”.
Joel Soriano

Seis chicos colocaron cifras dobles en anotación, y detrás, Elian Torres bajó 11 rebotes, propinó dos tapas. Antonio Bonilla se destapó con 17 enteros (4-de-7 desde el campo y le cayeron los lances desde las profundidades, 3-de-4); el trío de Alanzo Frink, Matthew Herasme y David Jones García dejó 12 en la cuenta de cada uno; y Lester Quiñones, que tiró como siempre, y Joel Soriano se fueron con 10 cada uno.

Panamá no terminó de encontrarse en la fase preliminar, no supuso mayor resistencia y ha vivido desenfocado Canadá, espera contar con su principal arma ofensiva Ricardo Lindo para este tramo definitorio, contó con 13 unidades de Edward López y 10 de Randal Aguilar. No mostró fortaleza en ningún aspecto, 28.3 por ciento desde el campo (13-de-46), 28.0 por ciento más allá del arco de tres (7-de-25), y 70.0 por ciento desde la línea (7-de-10). Logaron 37 rebotes, repartieron 10 asistencias y tuvieron 16 perdidas de balón.

No son los tiempos de Mario Butler, Rolando Frazer, Mario Gálvez (en un momento embajador panameño en República Dominicana), Reginald Grenald, Ernesto Malcolm, Amado Martínez, Fernando Pinillo, Carlos Rockshead, Eddie Warren, y Ricardo Yearwood, todos pasaron por las manos de Ray Nakle en Briar Cliff University. Antes, Arturo Ernesto Agard, Percibal Eduardo Blades Brooks, Eliécer Ellis Carrasco, Davis Peralta Checa, Pedro -El Mago- Rivas Reyna, Luis –Bebito- Sinclair Murrell, Norris Webb, y después Ed Cota, Kevin Daly, Rubén Garcés, Gary Forbes, Stuart Gray, Michael Hicks, Jamaal Levy, Jaime Lloreda, Danilo Pinnock, y otros tantos, pero nadie esperaba tan poco.
Farabello

Ahora, para los dominicanos, no es el momento para detonaciones por los orgullos magullados, la selección no tiene una cadena de mando que se afane consecuentemente, todos quieren afrontar los salvamentos de manera impositiva, inclusive a distancia. Lo más discrecional seria trabajar de manera responsable, pero por supuesto, podríamos tropezar nuevamente con aquello de que las derrotas saben a oro. Martín Heidegger (Sep.26.1889 en Messkirch, Baden-Wurtemberg, Alemania; May.26.1976 en Friburgo de Brisgovia, Baden-Wurtemberg) dijo una vez: “quien piensa a lo grande tiene también que equivocarse a lo grande”, el baloncesto dominicano ha vivido imaginando cosas más allá de lo real.

Mañana nos tocará Argentina, en el duelo más importante de todos, no es luchar contra un imposible, pero se debe transmitir mucha ilusión y creerse las ganas, aunque siempre cuelgan del alma mis sospechas si sabemos contra quién nos enfrentamos y que posiblemente las dificultades van a ser máximas; los albiceleste desde hace muchísimo tiempo se forjaron una filosofía y salen a la cancha a hacer las cosas bien. Los técnicos se auxilian de cuanto dispositivo esté al alcance, no diluyen los espacios en entretenimientos y estudian cada movimiento, de propios y adversarios, como si estuvieran exprimiendo cada posesión que logran tener en las manos.

Aquello de competir por competir no está en las almas de los presentes, las máximas de ayer, como “amistad primero, competencia después”, quedaron sólo en la memoria de los ilusos. Los dominicanos tienen una plantilla larga y no se si todos los que están ahí saben que hacer con ella y aunque en el papel todos son capaces de aportar, afloran los egos.

Con mucha objetividad, Federico Borrás disparó: “Argentina, que juega como no le gusta al incombustible cuerpo técnico que Uribe mantiene gracias a la ignorancia enquistada en el baloncesto local, producto de la mala preparación - ninguna, todo es empirismo - que de manera dictatorial, controlan el deporte del aro y el balón. Los argentinos juegan baloncesto, dominan los fundamentos, lo conceptualizan, saber como y cuando aplicarlos. Entienden muy bien el concepto de defensa. Es tal su conocimiento de esa fase del juego, que inician lentos en la ofensiva, debido a su gran concentración en defensa. Suelen explotar ofensivamente, a partir del segundo tiempo. Juegan con el reloj de 24 segundos; con una excelente rotación perimetral del balón. Pierden pocos balones y tienen un buen porcentaje de tiro. Aunque no cuentan con su armador titular - lesionado - han jugado un baloncesto de calidad. Son un equipo”. 
Juan Esteban De La Fuente

Finalizaba su exposición con un: “tenemos al grupo dominicano que es todo lo contrario y los entrenadores de la vieja era, le temen como diablo a la cruz, a esa forma de jugar, porque no saben, ellos y sus jugadores como jugar contra los equipos que juegan de manera ordenada y con fundamentos”.

Sentenció muy decididamente: “mañana habrá que esperar que pasen los cuarenta minutos del partido, pero, en el papel ya existe el ganador”.

A esos mismos sujetos, los de la enquistada ignorancia, les dejaré una frase de John Stuart Mill (May.20.1806 en Londres, de origen escocés; May.08.1873 en Avignon, Francia): “es bien cierto que la idea de que la verdad siempre triunfa sobre la mentira es una de esas mentiras agradables de escuchar, que los hombres se repiten una y otra vez hasta convertirla en lugar común, por mucho que la experiencia lo contradiga. La historia está llena de momentos en que la verdad ha sido silenciada por la persecución. Y, si bien no la ha sido suprimido para siempre, ha conseguido que sea obviada durante siglos”.






martes, 12 de junio de 2018


Sin querer queriendo, o quizás queriendo llegó una guadaña afilada      

Junio 12 del 2018


Hace más de 20 años, creo que para aquel Pre-Mundial que se definió en Neuquén y Tucumán (Argentina) en 1995, cuando Rolando Guante me invitó a escribir para El Nacional (le encargué unos alfajores Havanna al buen amigo Germán Liranzo y cumplió, aunque me compró Cruz del Sur), publiqué unas líneas que sentí me quedaron de lujo; decía que los encuentros de baloncesto entre República Dominicana y Puerto Rico tenían un sabor diferente, encierran intangibles como clastos tienen las arenas de la playa; ellos han sido nuestros maestros en este arte, el primer ejemplo a imitar, nuestra escuela, y más allá de eso, al paso de tiempo también nos hemos convertidos, con virtudes y defectos, en indispensables en la vecina isla.
Dalmau

Más que “mojaitos” y “boricuas” crecemos como hermanos, y 40 minutos sobre una duela no variarán aquello.

Porque antes de la difusión masiva de la NBA, y de los ídolos rimbombantes de se fueron forjando a partir de los primeros años de la década de 1980, eran Capitanes de Arecibo, Vaqueros de Bayamón, Criollos de Caguas, Gigantes de Carolina, Brujos de Guayama, Gallitos de Isabela, Leones de Ponce, Piratas de Quebradillas, Cardenales de Río Piedras, Atléticos de San Germán, Santos de San Juan, Cangrejeros de Santurce.

Las humanidades de Rubén Adorno (Santurce), Josean Báez (Ponce), Billy Baum (Bayamón), Charlie Bermúdez (originalmente con Ponce), Sammy Betancourt (San Juan), Héctor –El Mago- Blondet (originalmente con Arecibo), Earl Brown (Río Piedras), Wilfredo –Chiqui- Burgos, Ricky Calzada (Caguas), John Candelaria (Quebradillas, el mismo que después brillaría con los Piratas de Pittsburgh), Micky Coll (Isabela), Frank Cortés (San Juan), Teo Cruz (Santurce), Raymond Dalmau (Quebradillas), Jaime Frontera (Arecibo), Diego Gomila (Guayama), Tomas –Guabina-Gutiérrez, Joe Hatton.
John Candelaria

También Flor Meléndez (Carolina), Raymond Milligan (San Juan), Rubén Montañéz (Bayamón), Wilson Oquendo (Río Piedras), Mariano –Tito- Ortiz (Bayamón), Joe Pacheco (Ponce), José Paris (San Germán), Richie Pietri (San Germán), Raffy Rafols (Isabela), Marcos –Pipo- Rivera (Santurce), Neftalí Rivera (Quebradillas), Rubén Rodríguez (Bayamón), Osvaldo Santos (Carolina), Néstor –El Diablillo- Serrano, Jimmy Thordsen (Isabela), Julio Toro (San Juan), Michael Vicens (Ponce), y Alberto Zamot (Bayamón).

Pretendimos que algunos fueran dominicanos, en ocasiones a toda costa, como Josean Báez, Ángel –El Cachorro- Santiago, Roberto Vigil, y quizás algunos más que no recuerdo, logramos atraer a varios por cuyas venas corrían sangre criolla, el mangú y que por momento se alejaron del mofongo y las alcapurrias, de la bomba y la plena, el arroz con jueyes, el pitorro, la lágrima del mangle, el pitrinche, el mamplé, el ron cañita, como José De La Rosa, Conrado Pastrano, Carlitos Morales, y la lista se hace interminable.

Después las mismas pasiones las hemos observado desatadas en la Serie del Caribe y en el Clásico Mundial de Béisbol; pasa con “las reinas del Caribe”, las pruebas de atletismo y hasta en los eventos de la hípica.

Frink
En el 2010, Charlie Villanueva se enfocó en los puertorriqueños, se destapó como una vedette y en nuestro propio suelo nos propinaron un revés importante, 89-80 (Jul.12.2010), pese a que en la pausa larga el juego estaba de un solo lado, 47 a 39 (los parciales corrieron RD: 23–19, RD: 24–20, RD: 17–24, RD: 16–26 y en complemento nos batieron por 17 unidades) en ese Centro-Basket 2010, para olvidar, más allá de lo sucedido en la cancha. En el Centro-Basket sub-17 del año pasado Alanzo Frink cantó las mismas arias, no era Nessun dorma, acto final de la ópera Turandot de Giacomo Puccini (1858-1924), tampoco La donna è mobile (La mujer es voluble) de la ópera Rigoletto de Giuseppe Verdi (1851), la canción que el Duque de Mantua entona versos de Víctor Hugo en el tercer y último acto, mucho menos Una furtiva lagrima, romanza para tenor incluida en la ópera L'elisir d'amore de Gaetano Donizetti en 1832, que se canta durante la octava escena del segundo acto, donde el ingenuo Nemorino ha comprado un supuesto elixir de amor a un charlatán, el doctor Dulcamara, convencido de que al ingerirlo podría conquistar el corazón de Adina, una bella y rica terrateniente, pero el ardid parece no causar efecto, además porque el embaucador en vez del supuesto elixir le vendió vino de Burdeos y Adina, por el contrario, anuncia su compromiso con otro pretendiente, el sargento Belcore, pero salimos victoriosos, pero la diferencia fue minima (81-80).

Alejandro Vásquez
Más que lo emotivo lo que tiene que desplegarse sobre una cancha es el buen hacer, tratar que los lineamientos fluyan, que la eficacia en las acciones resulte incesante, que se exteriorice el talento individual sin afectar al colectivo, y cuando el rival nos coloque en situaciones apremiantes se imponga la buena dirección, el sentido común, los pases precisos y la efectividad en los lanzamientos. Habrá pasajes y espacios para las individualidades. Hay que poner la cara porque los que estamos fuera de las líneas requerimos ese instante de lucha; el agacharse para quitar las trampas de un enemigo que siempre será hábil, para que el compañero no tropiece, ayudar a amamantar nuestros cachorros para que como lobos o humildes guaraguaos vayan tras la presa, tener el pecho abierto, los brazos extendidos y el alma transparente.

Es difícil ser casi perfectos, pero para ello existimos. Los que trabajan en la base del baloncesto dominicano no tienen buenos formadores, pero pretendemos estar en la cima del mundo, muchas veces condicionados también a la construcción de una nueva cancha, no tenemos idoneidad, no estamos a la vanguardia de la disciplina, no existen las exigencias educativas, de trabajo o disciplinarias y ahí los resultados. Se desmotiva a los prospectos locales, se tiene la sospecha que muchos “técnicos” hacen trampas y negocios, y la calidad del baloncesto dominicano sucumbe ante lo particular, lo comercial y lo anecdótico. Se mira a territorio continental pata que los chicos que se recluten resulten meramente piezas de recambio.

Quiñónes 
Dominicana saltó a la cancha del Meridian Center de St. Catherines en Ontario, y cayó 108-94 (26/19, 27/21; 53/40 al momento de la pausa larga, 23/21, 32/33). Se desmoronó por segunda tanda corrida, es verdad que queda el duelo contra Panamá, que se ha mostrado deslucido, pero habrá que remar muy fuerte lo que queda del camino.

Lester Quiñónes colocó la imponente cifra de 31 puntos por la representación quisqueyana, la historia recogerá ese hito, pero no hizo nada más para oxigenar a sus compañeros; bailó, comió, bebió, alcanzó el éxtasis, quizás sabiendo que alguna reclutador estaba en las gradas, pero también se embarró solo, sin ayuda de nadie. Poco contribuyó en las demás facetas del juego, colocó cuatro asistencias, perdió cuatro balones, pero no colocó nada en las casillas de rebotes, robos de balón, bloqueos.

Soriano
No hubo nadie que le gritara aquellas letras de Porfi Jiménez (Porfirio Antonio Jiménez Núñez, Feb.16.1928 en Hato mayor del Rey; Jun.08.2010 en Caracas, cuñado de la exquisita dama Serafina Dominicana Reyes Castillo de Berroa, propietaria de la Farmacia San Judas Tadeo en Hato Mayor, y pasada diputada al Congreso Nacional): “se hunde el barco mi querido capitán, se hunde el barco no lo dejen naufragar, se hunde el barco si usted sabe navegar, se hunde el barco usted nos tiene que salvar… capitán, capitán si sube la marea…  capitán, capitán vamos a naufragar”.

Los intangibles no tienen un departamento donde se guardan, pero si se contabilizaran “arrasó con to’”. Quiñónes resultó un repulsivo para las aspiraciones criollas, cercenó muchas esperanzas, y barrió con el esfuerzo de sus compañeros. Señalé en una pasada entrega que este chico me hacia evocar a Lionel Figueroa (6’06, 185, SG, Mar.28.1998 en Lawrence, Massachusetts, estuvo en Odessa College y se comprometió en Abr.21.2018 para agotar sus tres restantes años de elegibilidad en St. John’s Red Storm), que José Mercedes Del Rosario, Maita (hoy no me salieron las ganas de recordar las calificaciones de su mote), presentó en esta misma versión, sub-18 continental pero en Valdivia (Chile) en el 2016.
Porfi Jiménez

Figueroa, también conocido como L.J, promedió 21.4 puntos por juego, ayudando a los Wranglers a una temporada de 28-5. Convirtió el 55.5 por ciento de sus disparos de campo, incluyendo un 48.2 por ciento desde las profundidades. Desde la línea marcó el 72.6 por ciento, grabó 5.5 rebotes y repartió 3.7 asistencias. Anotó para cifras dobles en todos menos uno de los partidos en que vio acción, incluyendo cuatro salidas sobre los 30 enteros. Recibió la distinción de contarse entre el NJCAA Division I All-America First Team. Originalmente fichó para New Mexico State, pero cuando el entrenador Paul Weir dejó la posición para marcharse a su vecina New Mexico perdió el interés de asistir a un programa mayor. También tenía ofertas para dirigirse a Florida, Louisville, Miami y Virginia Tech. En Valdivia, Figueroa promedió 14.6 puntos, 5.2 rebotes y 1.8 asistencias en 22 minutos por salida.

Cuando las acciones rompieron los puertorriqueños empezaron a dar una master class de buenos fundamentos, que es mucho pedir para unos chicos aún en formación, rotación de la pelota, certeras decisiones a la hora de encarar el aro (57.8 por ciento desde el campo y un relevante 54.5 por ciento desde las profundidades) y poniendo empeño inteligente a la hora del trabajo defensivo, pero eso les bastó para, como diría El Mago, Simon Alfonso Pemberton, dominar de punto a punta. Los dominicanos, que presumen de mayor amplitud física y mejor colocación en los niveles de reclutamiento escolares, han sido parcos a la hora de dejar el pellejo defensivamente y el arco de tres es la raya que marca el hundimiento.

Así les llegó la guadaña, con una cuchilla afilada al máximo.
Palermo

Puerto Rico colocó pacientemente a siete jugadores en cifras dobles, todo el mundo aportó, se repartieron 31 asistencias, sumaron 13 rebotes ofensivos para un total de 39, robaron 8 balones, con George Conditt (6’11, PF, Ago.22.2000 de Chicago, Illinois; asistirá a Iowa State University) colgándose 18 enteros y 13 rebotes; igual aporte realizó Víctor Manuel Rosa Rolon (6’05, SF/SG, Ene.13.2011, Central Pointe Christian Academy en Kissimmee, Florida, y Richie Dalmau es su entrenador), aunque con sólo tres rebotes; Alejandro Vásquez (6’03, SG, Oct.21.2000, St. Patrick’s High School en Flushing, New York, clase 2019) dibujó 17 con 3 rebotes y 3 asistencias.

Isaiah Palermo (6’04, SF, Jun.13.2000, Osceola High School en Kissimmee, Florida, clase 2019) se anexó 14 con 4 rebotes y 8 asistencias; Giovanni Santiago (6’00, 160, PG, Ene.04.2000, Hughes High School Big Red en Cincinnati, Ohio) hizo 12 con 4 rebotes y 10 asistencias; Jorge Torres Vizcarrondo (6’05, PF, Abr.19.2000, Central High School en Springfield, Massachusetts) marcó 12 con 5 rebotes y 2 asistencias; y cerró José Carlos Placer Díaz (6’01, PG, May.08.2000, The Master's Academy en Windermere, Florida, ya reclutado para University of Maryland-Baltimore County Retrievers)con 10, 2 rebotes y 4 asistencias. Siete enteros tatuoo Dyondre Dominguez (6’08, PF, Sep.08.2000, New Hampton School en New Hampton, New Hampshire).
José Placer 

Apenas contaron minutos Adriel Linares (6’09, SF, Ene.09.2000 en Miami, reside en San Antonio, Texas, juega para Sunnybrook Christian Academy) y Jatsiel Colón (6’08, PF/C, Sep.12.2000, Lima Senior en Lima, Ohio); Algenis Quintana (6’00, PG/SG, Dic.13.2000) y Gianfranco Grafals Jiménez (6’03, SG, Jun.13.2000, asiste a Fleming Island High School en Orange, Florida) no entraron a la duela.

Además de Quiñones aportaron a la causa dominicana David Jones 18 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias; Alanzo Frink se retiró con 18, 5 rebotes y 3 asistencias; Joel Soriano, 12 puntos y 5 rebotes. Colectivamente se disparó para un 57.9 por ciento desde el campo (22-de-38), 36.7 por ciento desde más allá del arco (11-de-30) y 81.0 por ciento desde la línea (17-de-21). Se atraparon 31 balones y se otorgaron 24 asistencias.

Los números fríos, visto así, no son para el espanto, pero no hubo sacrificio ni pasión. Hay reclutamientos que rompen con cualquier sistema, si los hubiera. República Dominicana, que asisten con Nueva York, tiene una selección, pero no cuenta con un equipo.
Verplancken

¿Y Carmen Gómez Del Villar?... flamante presidente de la Asociación Dominicana de Baloncesto en Nueva York… ¡buchipluma na’ ma’!... permitir más de 100 tantos en dos encuentros consecutivos, con Estados Unidos, donde los mismos que están ahí comparten escenarios, y con Puerto Rico que en el imaginario de la FEDOMBAL se instaló como un rival que se puede vencer, es una llamada de atención de que la dirigencia y nuestros regentes no están haciendo bien las cosas.

En otros partidos, Estados Unidos pasó la aplanadora frente a Panamá, 118 por 26; Canadá se llevó sin contemplaciones a Ecuador, 115 por 75. Argentina sudó para vencer a los chilenos, 76 por 66.

Los parciales en el juego de Estados Unidos y Panamá corrieron: 43/0, 27/8, 29/9 y 19/8. Todos los norteamericanos anotaron, hecho que se ofrece por segundo día consecutivo, con cinco nombres en cifras dobles: Armando Bacot (6’09, 227, PF, de Richmond, Virginia, milita en Trinity Episcopal School, se graduará en el 2019), 17; Cole Anthony (6’02, 170, PG, de Briarwood, New York, juega para Archbishop Molloy), 14; Ayo Dosunmu (6’03, 165, PG, de Chicago, Illinois, se graduó de Morgan Park y asistirá a la Universidad de Illinois), 12; Tyrese Maxey (6’02, 180, PG, de Dallas, Texas, asiste a la secundaria South Garland y concluirá en el 2019), 12; y Trayce Jackson-Davis (6’10, 228, PF, de Greenwood, Indiana, finalizará en el 2018, asiste a la secundaria Center Grove), 12. Recolectaron 63 rebotes y repartieron 38 asistencias.

Las escuadras de los Estados Unidos reúnen marca de 53-2 en los torneos FIBA Américas sub-18, y han alcanzado la medalla de oro en las versiones de 1990, 1994, 1998, 2006, 2010, 2012, 2014 y 2016, con una plata en el 2008 y un bronce en el 2002.

Canadá se anotó con cinco jóvenes en dos dígitos y como sus vecinos del norte atrapó 63 rebotes y repartió 32 asistencias. A.J. Lawson (6’06, SG, May.17.2000 de Brampton, Ontario) y Addison Patterson, (6’06, SG, Jun.09.2001 de Milton, Ontario) pusieron 20 cada uno; Emanuel Miller (6’07, SF, Jun.19.2000 de Scarborough, Ontario) dejó su cuenta en 20; Andrew Nembhard (6’04, PG, Ene.16.2000 de Toronto), dibujó 14; y Tyrese Samuel (6’07, SF, Mar.10.2000 de LaSalle, Quebec) marcó 12.

Los chicos de Maximiliano Seigorman tuvieron que disponer de una gran final, sobre todo en el plano defensivo para tumbar a un convencido de Chile con pizarra de 76-66, contando con Francisco Caffaro que marcó 20 puntos y bajó 15 rebotes.

La nota de la Confederación Argentina de Baloncesto (CABB) nos decía: “con un muy buen segundo tiempo, Argentina logró recuperarse de una apática primera mitad y se sacó de encima a un incómodo rival con un triunfo por 76-66 sobre Chile. Marco Giordano (24 puntos más 6 rebotes) y Francisco Caffaro (20 puntos y 15 rebotes) fueron fundamentales en Argentina. También hubo un importante aporte de Francisco Farabello con 8 puntos y 8 asistencias”.

Argentina tuvo un muy flojo segundo cuarto. Nunca le encontró la vuelta a la defensa en zona de Chile y le costó mucho anotar. Además sufrió desconcentraciones, tomó malas decisiones y no se lo vio confiado. Un doble de Kevin Rubio puso a los chilenos al frente (32-31), por primera vez desde los pasajes iniciales del juego, y el conjunto trasandino cerró mejor el primer tiempo para llevarse cinco puntos de luz (38-33) al llegar al descanso largo.

Con enorme confianza, crecido desde lo anímico, Chile comenzó mejor el segundo tiempo y llegó a ganar hasta por 9 (48-39), gracias a una notable efectividad desde larga distancia. Argentina pareció tocar fondo en ese momento. A partir de ahí, aun sin mostrar un buen juego en conjunto, el equipo albiceleste reaccionó con actitud y un mayor nivel de energía. Un parcial de 12-2, con buen protagonismo de Farabello (6 puntos), volvió a poner al frente a Argentina.

En los primeros minutos del último cuarto hubo mucha tensión y los equipos intercambiaron el control del tanteador varias veces. De todas maneras, la actitud de Argentina fue otra. Con confianza y determinación, los chicos de Seigorman pronto torcieron la historia. Dos bombas consecutivas (Juan De La Fuente y Giodano) abrieron una ventaja de 9 (69-60 con 4:26 por jugar), que a esa altura parecían una enormidad.