miércoles, 9 de noviembre de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 295: Observando Semana Deportiva
Nov.09.2016      

Ilustraciones del artista japonés Chie Hitotsuyama quien realiza increíbles esculturas en papel.

Me detengo en Semana Deportiva, programa dominical de deportes, donde algunas veces dejo caer una mirada, más que nada por la presencia de José Luis Mendoza y Melvin José Bejaran, y descubro un segmento de un chico que micrófono en mano hace una sección innovadora. No tengo tiempo para más porque mi mamá, que lamentablemente ya está en la curvita de la Paraguay, pretende que todos los domingos le cocine y hay que complacerla.

Este joven se ubica en el Estadio Quisqueya y empieza a entrevistar a los prospectos del béisbol profesional dominicano. Léase, las figuras que en cuatro o cinco años estaremos viendo firmando contratos millonarios, multianuales, y que ya jamás serán vistos en los parques nacionales; los que pretendan volver a verlos en el Quisqueya, ahora también Juan Marichal, en el Cibao de Santiago, en el Julián Javier de San Francisco de Macorís, en el Francisco Micheli de La Romana, o en el Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís, que gasten unos centavos y aprovechen.

Formalizaba una pregunta y disparaba muy amablemente una solicitud… ¿sabes quien escribió las letras del Himno Nacional?... podrías cantarme una estrofa. Dos cosas sencillas para cualquiera medianamente instruido, pero las respuestas convirtieron todo aquello en un espectáculo caótico.

Muchos de estos prospectos, ya con gruesas sumas de dinero en los bolsillos o en manos de sus familiares o en el peor de los casos, de sus manejadores, no tienen la minima idea de lo que es su identidad como dominicanos, pero desde sus incertidumbres intuyen, suponen, perciben que esto está para el que logre superar esas miserias; la eterna búsqueda de las soluciones individuales ante la ausencia de los puentes que debió construir nuestro sistema gobernante y la enorme deuda social acumulada. La mayoría de estos jóvenes se muestran azorados, y muy desorientados.

No resistí.

Las letras son de Emilio Prud’Homme (Puerto Plata, 1856 / Santo Domingo, 1932).

Quisqueyanos valientes, alcemos 
Nuestro canto con viva emoción, 
Y del mundo a la faz ostentemos 
Nuestro invicto, glorioso pendón.

¡Salve! el pueblo que, intrépido y fuerte, 
A la guerra a morir se lanzó, 
Cuando en bélico reto de muerte 
Sus cadenas de esclavo rompió.

Ningún pueblo ser libre merece 
Si es esclavo, indolente y servil; 
Si en su pecho la llama no crece 
Que templó el heroísmo viril.

Más Quisqueya la indómita y brava 
Siempre altiva la frente alzará; 
Que si fuere mil veces esclava 
Otras tantas ser libre sabrá.

Esas son las cuatro estrofas que normalmente se cantan, porque llegan hasta la docena.

Quizás no entremos en detalles sobre Prud’Homme, un dominicano que debería ser conocido más allá de este aporte al alma nacional, pero reposa en el olvido. El Himno Nacional se canta en cada una de las presentaciones de la pelota dominicana y aquello de tanto repetirse debe de entrar por ojos, boca y nariz.

El mundo del béisbol no es fácil, tampoco agradable, la criba es inhumana en extremo, y nuestros chicos por lo general salen de los barrios más carenciados, como única alternativa a la desgarrante pobreza. Siempre nos parecerá que los que alcanzan la gloria son más de cine que para ser leídos.

Muchas de las crónicas e historias son verdaderas pesadillas, nos causan molestias y asombros inauditos. Traslación visual de aquellos espíritus que han sido apenas cultivados. Diagnostico de un presente que no queremos observar con detenimiento. Allí se expresa magistralmente la decadencia de la sociedad dominicana, su falta de valores, la escasa disciplina, la inexistente formación en desarrollo humano, el fracaso absoluto del sistema imperante. no se cuestiona ni la realidad ni la cotidianidad, son empujadas, amplificadas en su escala y aceleración.

El crepúsculo del pensamiento; la apatía de sus actores, el hedonismo, la promiscuidad sin límites y sin consecuencias aparentes. Una ficción de un país que se resiste a ser nación.

Quizás terminemos odiando esa dominicanidad que se vende inagotable, pero que ciertamente es insaciable, sin sutilezas, sin timidez. Vivimos en un estado de excepción, no declarado, peor que una guerra civil, donde impera la impunidad. Es difícil imaginar un escenario peor que el que tenemos pero se prepara; los miembros del partido gobernante (Partido de la Liberación Dominicana) dirán que es una percepción, pero las calles me reflejan otras representaciones pictóricas. Triste es conocer que los dominicanos no estamos preparados para combatir en esa guerra, no hay lideres para asumir la carga de responsabilidades.

El peledeísmo guarda mucha semejanza con el Islam, es la organización política que estructura la vida de sus miembros, los del Comité Central y los del Comité Político; los demás son simples simpatizantes con fines electoreros. Por ello, muchos resultamos desagradables. Hasta ahora ellos se han creído más listos que las mayorías.


Hay que seguir transmitiendo el profundo malestar vital. Las descripciones del mundo que no son agradables son las únicas que pueden proporcionarnos un hábitat mejor. A estas alturas, tengo antipatías por casi todo, empezando por el sistema imperante.
El icono santiagués por excelencia

Por más que pretenda hurgar en mis recuerdos será imposible conocer cuando fue la primera vez que mi cuerpo cruzó el umbral de Casa Bader, el ícono urbano santiagués que ha sido puesto en venta, por suerte, con la condición de que el adquiriente continúe con el negocio. Era seguro muy chico cuando estuve por primera vez allí, en el inigualable y único local de la 16 de Agosto, mi papá era habitué, y además era parte del vecindario. Allí se respiran únicamente colores e historia en la más categórica espontaneidad, desde siempre.

Entre la Sánchez y la Mella. Mi primer hogar estaba en la General Cabrera, al número 40, entre la Sánchez y la Cuba... de las escasas cosas que recuerdo es que el 31 de mayo de 1961, cuando se conoció en la ciudad la muerte del dictador Trujillo Molina, caía un aguacero de enormes proporciones y un palomar situado en la pared este de la edificación se desplomó, como ¡el azul de bolitas!

La residencia de mi familia materna en la misma General Cabrera a esquina Mella; mi tío Julio vivía en la General Cabrera, al número 47.

De Bader Fadul Minés, fundador de la Casa Bader en una época que hoy se hace tan lejana como el 1939 (8 de abril, para no dejar dudas), tengo vagos recuerdos, falleció en el 1974 y para ese entonces ya tenía 11 años en la capital y apenas 17 de existencia. Después, el local fue administrado por sus hermanos Lula, que murió en el 2003 y por Antonio, a quien todos conocimos como Ton Ton, que nos dejó hace 2 años, a sus 93 años de edad. Por un dilatado espacio de tiempo, que me tocó vivir, el local era exclusivo para caballeros, pero siempre en la más sobria de las familiaridades.


No se si alguna vez le tocó a mi mamá entrar y obligar a mi viejo a alzar anclas. Son tantas las historias individuales que desdibujan los límites del espacio y las huellas del tiempo. Cada una de las maderas en el piso responde a un intenso intercambio con el entorno, dando como resultado una gramática visual que conecta de manera estrecha con la realidad, el entorno y se arruga con la fuerza del imaginario colectivo del lugar. Como he dicho en otras crónicas, a pesar de estar ubicado en el centro de la ciudad, el vecindario era de primera.

Un mediodía cualquiera, después de visitar el establecimiento Ton Ton me abordó de la siguiente manera: “tu debes de ser hijo de Rafael Madera, que siempre trabajó con medicamentos, inquieto, emprendedor, muy deportista, un hermano para mi, uno de los mejores jugadores de softbol que ha tenido Santiago en toda su existencia y siempre me acompañaba a ver a las Águilas”. La charla se extendió por unos minutos bien dilatados y para mi resultó de una carga emotiva sorprendente.

Bader puede significar muchas cosas alrededor del mundo, desde un nombre propio, hasta el hijo de Adán; es un apellido alemán, pero también se encuentra como tal en Noruega y Dinamarca. En tiempos pretéritos definía aquel que tenía la primigenia profesión de barbero y cirujano. Baderbräu es una cervecería alemana en la localidad de Schanaitsee, desde 1591 y en Chicago encontramos la Bader Bräu, también artesanal. Arthur –Art- Bader fue un jugador de béisbol de las mayores, que nació en 1886 y falleció en el 1957, militó con los St. Louis Browns. Baade es un apellido que se reparte entre Noruega, Dinamarca y Alemania, mientras Baader es otro apellido de origen teutón.

Los Fadul son libaneses, originarios de Mezziara, llegaron provenientes de Haití en el año de 1911. La palabra fadul se refiere a bondadoso. De las entrañas del Imperio Otomano debieron de salir en una de las tres oleadas que se iniciaron en el 1864, todos con pasaportes turcos; de ahí la estigmatización. Existe también el apellido Faddoul.

Como escribió Rosa Montero (Madrid, 1951) en La Hija del Caníbal de 1997(Madrid, 1951): “ignoro de que substancia extraordinaria está confeccionada esta identidad, pero es un tejido discontinuo que zurcimos a fuerza de voluntad y memoria”.

Perfil ciclópeo y agujereado, referente simbólico, que forma parte del vaivén cotidiano de la ciudad corazón e ilustra en buena medida su forma de vivir. Casa Bader, sin proponérselo, huyó de la placidez urbanística, se mantuvo siempre en el mismo escenario y venció al implacable tiempo, ahora envuelto en modernidad.

La población toda entiende a Casa Bader como un símbolo del entorno metropolitano y una representación de la memoria histórica, que no debe quedar en manos de terceros ni de oportunistas.


Los viajeros, como un servidor, hemos aprendido que el lugar resiste toda transformación, porque allí la vida se torna sencilla, agradable, una refrescante irradiación de todas las historias, de todo el pasado, de todos los sueños, un repertorio de sorpresas, por eso siempre captará el interés del gran público, del habitual y de los que andamos al soplo del instante por vivir.

Casa Bader no representa un monumento arquitectónico terminado y robusto por la sencillez de sus trazos pero va más allá, está enclavada en una zona donde mi tío abuelo Pablo Neomisio Pérez Rancier (Santiago, 1884 / 1966), construyó en abundancia, y forma parte de la memorial cultural de la ciudad. Es patrimonio a mantener por su integridad; quizás sus nuevos propietarios intervengan, pero seguro jamás intentarán atentar contra su originalidad. El testimonio de ese espacio debe ser conservado de manera responsable.

El historiador puertorriqueño Osiris Delgado Mercado (Humacao, 1920) en Arquitectura de Santiago de los Caballeros (May.02.1975), recopilación de la Fundación García Arevalo y reproducido por Cielo Naranja de Miguel D. Mena señaló: “es esta de Santiago una arquitectura que responde al sentimiento de una nueva circunstancia nacional a la vez que está dentro de la corriente de los movimientos ideológicos de la época. La encontramos aquí como monumento que testifica y entraña en sus propias significaciones la jornada cumbre de un largo proceso histórico que finalmente cuaja en la consolidación del espíritu emancipacionista durante la segunda mitad del siglo diecinueve y que aún se proyecta ya comenzado el veinte”.

Agregaba Delgado Mercado: “Santiago responde al sentimiento de una nueva circunstancia nacional a la vez que está dentro de los movimientos ideológicos de la época. Es Ciudad que se fragua en las batallas de la emancipación y se consolida en el proceso de afirmación de la dominicanidad, especialmente en la segunda mitad del siglo pasado. No hay en ella la constelación de monumentos individuales, no es la ciudad de la cual podemos levantar un plano en el que nos satisfaga sobremanera el particularizar con números a sus edificios de relevancia arquitectónica. Sin embargo, hay una Ciudad, toda una Ciudad, pero sobre todo, sectores de una Ciudad que describen y testifican mejor que algunos textos de historia, la voluntad colectiva de una gente que ha luchado por afirmarse existencialmente”.

En su exposición Delgado Mercado recomendaba, recuerde conversamos de 1975: “como medida de acción inmediata conducente a la actualización de los principios de conservación, son fundamentales los siguientes pasos: primero: deben determinarse las zonas o calles de la ciudad, así como las estructuras individuales que por su valor histórico-arquitectónico ameritan quedar sujetas a una reglamentación especial para su debida conservación; segundo: tal reglamentación deberá tener fuerza de ley, y la misma debe quedar contenida dentro del concepto más amplio del proyecto de modernización de la ciudad; tercero: el reglamento deberá ser administrado por un organismo integrado por la oficialidad de arquitectos e ingenieros de la municipalidad y por personas representativas de los intereses culturales y económicos de la ciudad; cuarto: entre las varias consideraciones que deberán tener en cuenta los redactores del reglamento, es importante prever el problema de reconstrucciones y nuevas construcciones en lugares o zonas declaradas de valor cultural. Así mismo deberá quedar sujeto a determinaciones reglamentarias todo proyecto de construcción en sitios aledaños a dichas zonas de interés cultural; quinto: deben establecerse por parte de la autoridad correspondiente, incentivos a los propietarios de estructuras cuya conservación sea mandataria; sexto: debe formularse un plan de orientación de modo que la comunidad tome conciencia de los valores que se pretenden conservar”.

Ton Ton Fadul
Santiago, principal centro metropolitano de la región del Cibao, ha sido históricamente el paradigma del empuje colectivo dominicano, por su incesante laboriosidad, su actividad industrial, su comercio y oferta educativa, más recientemente se expandió a los servicios médicos de primer nivel. Pese a todos sus atributos y sus muchos tropiezos aún conserva cierta vocación pueblerina frente a los beneficios de la invasión del capital transnacional que terminaría de convertirla en uniforme, análoga, lisa e indistinta.

El Centro Historio de Santiago ha sufrido una transformación urbanística irresponsable y no resiste más agresiones, todo ello ingenieros y autoridades municipales actuando de manera inconsciente, vil  y mancomunada, como si nadie entendiera el uso de los suelos y la responsabilidad colectiva; un escenario para el tira y afloja de los que viven en la búsqueda permanente de la calderilla, sin solución de continuidad para la gente común. Quizás, siendo ilusos, aquello debió convertirse en un espacio arropado por el arte contemporáneo, a pocos pasos de allí está la residencia de Yoryi Morel, sólo para poner un ejemplo, y en frente de esta, la casa familiar de Winston- El Chilote- Llenas. Como el Southwark de la capital inglesa, dedicado a la conservación y promoción de la cultura; un espacio para todos.

En todos los confines de República Dominicana la relación entre el ejercicio de las fuerzas políticas dominantes, el poder económico y las manifestaciones en las imagines de ciudades, barriadas y campos ha sido imprudente, precipitada, inconsecuente, veleidosa, negligente frente a los iconos de referencia, su legitimidad, la identidad social y las representaciones sociales; como toldos del sentido trágico de todas las historias. La ciudad de Santo Domingo ha sufrido una enormidad con la ligereza con que se ha intervenido la zona de Gascue, lo mismo está pasando en puntos como La Romana, San Pedro de Macorís, Sánchez, Montecristi y Puerto Plata.

¿Dónde está incluido el apartado histórico sobre los orígenes de la identidad dominicana?

Centro de Recreo
Los hijos de Santiago, que somos muchos, y que no es verdad que la ciudad se queda con 29 caballeros cuando cualquiera de nosotros emigra, hemos repetido la historia desde que los acompañantes de Cristóbal Colón en la azarosa aventura de las carabelas hacia el fin de los mares fundara una villa en la ribera del río de Oro para 1495, que más adelante se conocería como Yaque del Norte, y las decisiones de Nicolás de Ovando, en 1511, siempre hemos sido tentados para ser parte de una página de la historia. Bader Fadul Minés lo consiguió como pocos.

El mundo que se nos vende hoy crea entornos urbanos cada vez más similares entre sí; el hotel Jaragua (abrió sus pertas en 1942 y fue demolido en 1985) de Francisco Guillermo González Sánchez (Santo Domingo, 1900-70, sólo una vez usó su primer nombre, en un documento académico de Yale University) era único e irrepetible por su claridad en el planteamiento arquitectónico, la simplicidad de sus líneas y la pureza de sus formas, amen del concepto de confort; este siglo XXI está marcado por procesos de homogenización que no trazan diferencias y pretende racionalizar a todos.

Hotel Mercedes
En el propio Santiago la icónica edificación del hotel Mercedes, inaugurado en 1929 construida por el ingeniero Romualdo García Veras, para los hermanos Gabriel y Francisco Robledo García, después arrendado a Alfonso Aguayo Silva y finalmente, desde 1950 a 1972 la administración estuvo a cargo de José Riggio Schiffino (1903-72, Riggio y Schiffino como apellidos), está convertido en la más completa ruina pese a ser considerado como uno de monumentos estructurales que identifican la ciudad.

La mundialización pretende la identificación de las urbes, a las mismas perfecciones, pero ha traído también una fuerte demanda que representen y robustezcan la identidad local. Es ahí, por ejemplo, donde naufragan los proyectos urbanísticos presentados en su momento por Leonel Fernández Reyna y su pretendido 2044, y Miguel Vargas Maldonado, en sus soluciones mientras era candidato a la Presidencia de la República en el año 2008.


Guillermo González Sánchez
Espero que Casa Bader continué eternamente entre nosotros. Una de las tareas impostergables de la cultura y la educación es impulsar los lineamientos para la conservación e investigación del patrimonio intangible de los pueblos y que este se traduzca en beneficio de la historia plural.

martes, 8 de noviembre de 2016

Erudiciones sobre “las boronitas” de Blas

Conocí el dólar a 1.08 pesos. Cuando Antonio Guzmán Fernández se disparó a 1.38, ¡un escándalo!... fue cuando llamé a mi tía María Elisa y le dije que convierta a la moneda de los Estados Unidos todo lo que tenía en los bancos dominicanos; con Salvador Jorge Blanco terminó al 3 por 1, con Joaquín Balaguer Ricardo llegó a 17 por 1, más o menos para el año de 1990, después la rumba ha seguido sin pausas y con ciertas prisas, depende del color con que se vea. Hoy el dólar está a 46.50 por cada peso. No es que sea viejo, pero he vivido lo suficiente para contarlo y manejar diferentes cotizaciones. Los pesos hoy son “hediondos”, pero bien valen para comprar dólares, conciencias, sirven para coimas generosas y favores judiciales.

Werner Hornung
La sociedad dominicana se vio conmovida por el traslado consumado de Blas Peralta al Centro de Corrección y Rehabilitación Penitenciaria de Haras Nacionales (a pocos minutos del centro de Santo Domingo, antigua hacienda de Rafael Leonidas Trujillo Molina donde reposaba buena parte de su cría caballar y centro de entrenamiento ecuestre), un lugar de mínima seguridad, desde el Centro de Corrección y Rehabilitación Penitenciaria Cucama ubicado en La Romana (específicamente en el municipio de Villa Hermosa, en la entrada de la ciudad), por asuntos de salud; la noticia reventó la madrugada del lunes (Nov.07.20126).

Peralta es presidente de la Federación Nacional de Transporte Dominicano (FENATRADO), sindicato que controla la carga pesada dentro de nuestros limites territoriales; está imputado de ser el principal autor de la muerte de Mateo Aquino Febrillet (Mar.11.2016), pasado rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en un acto que se suscitó mientras se conocían los nombres a candidatos a senador por el Partido Revolucionario Moderno (PRM) por la provincia de San Cristóbal, para las elecciones de mayo del 2016. Aquino Febrillet aspiraba a la candidatura senatorial mientras Peralta corría para diputado.
Paul Delvaux

El comentarista radial Domingo Páez tildó a Peralta de “homicida” en el espacio El Gobierno de la Tarde (Nov.07.2016).

Para Peralta y FENATRADO no es el primer acto que se le imputa. Los crímenes de chóferes y sindicalistas del transporte son frecuentes en República Dominicana y generalmente caen en el más profundo de los olvidos; afectan a todos los sindicatos, porque los miembros de estos gremios se han convertido en verdaderos energúmenos.

En mayo pasado la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) desmanteló una banda criminal cuyo accionar era desaparecer chóferes y determinó que habían cuatro asesinados por el grupo y arrojados a un pozo en San Pedro de Macorís. En enero del 2015, el presidente de la Federación Nacional la Nueva Opción (FENATRANO), Juan Hubieres, entonces diputado, calificó como acto de “sicariato político” los asesinatos de tres chóferes y acusaba a una banda que dirige un ex-funcionario, miembro del partido de gobierno, del que ofrece nombre y apellido. Denuncias variopintas que nunca llegan a fondo.

Peralta fue condenado a seis meses de prisión por corrupción por el Plan Renove, en la época de Hipólito Mejía Domínguez, Marte fue condenado a 3 años de prisión por el mismo expediente; ambos fueron indultados por Leonel Fernández Reyna.  El articulista Hamlet Hermann (+) escribió en el año 2004: “cuando en República Dominicana se habla del sector transporte, un reflejo condicionado provoca que se piense en corrupción. No es un invento del imaginario popular sino la triste realidad de que en ese sector de la economía se han dado algunos de los escándalos más notorios de la historia moderna. Es enorme la contaminación moral de los que encabezan los grupos que controlan las empresas y los sindicatos de transportistas”. 

Dumbo - L'elefante volante
El gremialismo fuerte pasó a ser historia en República Dominicana. Una figura como Barbarin Mojica (Dic.04.1922, Guayabo Dulce, Hato Mayor / 1991) resulta irrepetible, miembro del sindicato de Trabajadores Portuarios de Arrimo (POASI), y que decir de la Unión Nacional de Chóferes Sindicalizados (UNACHOSIN), de la Confederación Autónoma Sindical Cristiana, del Sindicato de Trabajadores de la Corporación Dominicana de Electricidad (SITRACODE). Hoy tenemos una burguesía sindical rica y empleados explotados. En el ramo de transportación además de Peralta y Hubieres están Antonio Marte, presidente de la Confederación Nacional de Transporte  (CONATRA) y  William Pérez Figuereo de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), quien heredó la posición de su hermano Ramón Pérez Figuereo (+).

Sindicalistas corruptos que se ríen en la cara de “sus representados” y viven mejor que los empresarios y comerciantes. Se han agenciado una fuerza pública mafiosa y pertenecen todos al gremio más fuerte del país: los políticos. Peralta tiene un grupúsculo llamado Partido de la Esperanza Nacional (PEN), estuvo al lado de Hatuey De Camps Jiménez en el Partido Revolucionario Social Demócrata. Hubieres es presidente del Movimiento Rebelde, cuyo símbolo es la cara de Ernesto –Che- Guevara. Marte creó el Movimiento Primero la Gente. ¡Todos tránsfugas!
Carlos Bongiovanni

“Las prácticas monopólicas de FENATRADO violan la Constitución de la República y atentan contra el estado de derecho establecido en el país”, señaló en una ocasión Manuel Diez Cabral, pasado presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP). En el 2009 se vinculó a Peralta con la muerte del sindicalista Camilo Lespin Almonte (Lespin como apellido), muerto de varios disparos en un incidente ocurrido en la comunidad de Maimón. Salió exento de ese caso y se condenó en cambio a Dionicio de Jesús López Hernández a 20 años de prisión por ese crimen. López Hernández está, de manera coincidencial, recluido en Centro de Corrección y Rehabilitación Penitenciaria de Haras Nacionales.

Después del bullicio, con su génesis en el Día de la Constitución de la República, como para ponerle sazón a un domingo de pocas expectativas, mientras la lluvia amenazaba con hacer estragos, el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez Sánchez (Santo Domingo, 1975), dio marcha atrás y regresó a Peralta a La Romana.

Mario Sánchez Nevado
"Luego de una exhaustiva evaluación de la comisión médica que se conformó para tales fines, se comprobó que el cuadro de complicaciones había sido rebasado, por lo tanto estamos ordenando el retorno inmediato de Blas Peralta al recinto penitenciario de origen en La Romana, lo que se producirá en las próximas horas”, señaló Rodríguez Sánchez. A Peralta se le conoció presión arterial “inestable”, hernia discal “complicada” y diabetes “aguda”.

¿Por qué será que todo el que delinque, con dos pesos en los bolsillos, alega motivos de salud para su traslado a otras facilidades, donde generalmente brilla el confort?

¿Cuántos dominicanos encerrados en nuestras cárceles padecen de hipertensión arterial, diabetes, problemas motores, cáncer en diferentes partes del organismo, enfermedades de transmisión sexual, problemas psiquiátricos, enfermedades dermatológicas (aquí azota la escabiosis), tuberculosis, insuficiencia respiratoria aguda y VIH/SIDA?... sin recibir la atención necesaria, mucho menos de manera tan expedita. “Los reclusos tendrán acceso a los servicios de salud que disponga el país, sin discriminación por su condición jurídica”, según dictan nuestras disposiciones.

Aquí hay que dejarse de pendejadas.

Rodríguez Sánchez lo que tiene de decirle a la sociedad dominicana es quien dispuso el traslado de Peralta a Haras Nacionales, en el caso de “ordenes superiores”. De no hacerlo estaría dándole la razón a todos aquellos que han señalado que fue colocado en la posición, sin capacidad para ello, para que en sus manos se diluyan determinados procesos.

Rodríguez Sánchez tiene, además, de decirle a la sociedad dominicana de cuantas cifras, en millones de pesos, fue “la boronita” que facilitó el traslado.

Rodríguez Sánchez tiene que señalar si el traslado de Blas Peralta se colocó en la opinión pública para silenciar el tema de los sobornos por la compra de los aviones Súper Tucanos. Cada semana la administración de Medina Sánchez trae un escándalo nuevo; una entretención inédita, un extraño clavo para ser estrenado (clavo, sinónimo de película pobre en contenido).
Raymond Douillet

Narciso Isa Conde escribió meses atrás en su columna Tiro al Blanco: “EL PLD (Partido de la Liberación Dominicana) es hoy una gran corporación político-empresarial mafiosa (me encantan los giros gramaticales en los escritos de Isa Conde, que no es santo de mi devoción, aunque tengo que admitir que en mi primera experiencia electoral lo voté) con dos facciones o compañías por acciones en competencia feroz, con cierta proclividad a pactos ocasionales o periódicos (coyunturales y/o puntuales) de acuerdo a mutuas conveniencias en procura de que la sangre no llegue a destiempo al río. El arbitrio se da en la esfera del Comité Político, órgano supremo para el tratamiento de las controversias y de los pactos mayores”. Agregaba: “al interior del poder judicial la escalera de la mafia judicial tiene su punto más alto en el propio Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Mariano Germán Mejía”.

Para nadie es un secreto que acá hay quienes que después de ser modestos dactilógrafos, disciplinados ujieres o simples ordenanzas de oscuros juzgados y tribunales, los personajes denunciados se convirtieron en propietarios de mansiones al estilo Hollywood, vehículos de alta gama, dueños de millonarias cuentas bancarias y terratenientes con prósperas haciendas con ganado de alta genética, dedicados plenamente al codicioso y hedonista enriquecimiento mediante corrupción de funcionarios y extorsión de particulares sometidos a procesos de investigación penal.

Margaret Orr
Innegablemente estamos viviendo en un profundo estado de pudrición y aunque los peledeístas aún acusan a Mejía Domínguez (presidente 2000-04) de los graves males nacionales, estos parecen extenderse frenéticamente sobre las debilidades de Fernández Reyna (presidente 1996-2000 / 2004-12) y Danilo Medina Sánchez (presidente 2012-vigente) que dejan hacer a cada quien lo suyo, tengo la percepción de que cierne un efecto multi-nivel, por lo que el descontrol ha descargado los peores perjuicios sobre la sociedad y sus efectos en la economía, las finanzas públicas, la seguridad ciudadana, como nunca antes; mientras la pretensión humana de nuestros políticos alcanza las divinidades, instancia que se inició el 16 de agosto del 1996.

El Estado Dominicano nos fue legado para que todos los ciudadanos tuviéramos acceso al bienestar y el progreso asegurándonos una convivencia pacífica, y garantizándonos el respeto de nuestros derechos. Las demás  funciones se le subordinan a estas, o son su consecuencia. Desde siempre, el facilismo, la conducta del menor esfuerzo y el imperceptible riesgo, lo prostituyó todo. Quienes se consideran con licencia para el abuso tienen grabado que la moral, las buenas prácticas o la ética se inclinan a los fallos judiciales a su favor; hemos llegado a esta situación debido a la falta de conducta de la inmensa mayoría de los actores públicos, aquellos que siempre han esperado el diezmo, grandes como un ministro o pequeños como los que otorgan licencias de conducir en Obras Públicas, en las oficinas de cada institución. Cada día se pone de manifiesto aquello: irregularidades en áreas tan delicadas, tan sensibles como esenciales.
Roberto Fabelo

El concepto aberrante de las cárceles como castigo es inconstitucional y también contribuye a la reincidencia, con lo cual el delito se alimenta de un perpetuo circulo vicioso.

Como en los textos de Carlos Marx, se está substituyendo a Dios por el provenir inevitable y más elevado de los dominicanos. Chispazo para sinrazones, arbitrariedades, atropellos, alcaldadas, iniquidades, turbación y el terror.

Avaricia, rapacidad, frenesí, voracidad, depredación, hedonismo, depravación, cohecho y corrupción han enervado los gobiernos del PLD y aún así tienen la suerte de encontrar una oposición que se resiste a asumir responsabilidades. Ante la larga ruina del liderazgo nacional cabe preguntarse si algún día funcionarán las normas, las instituciones, el gobierno central, las escuelas, la Policía Nacional, la salud, la educación, la cultura. Nunca hemos conseguido con nuestros tambores y listones más patrióticos una eficiencia y mejores resultados en las estadísticas.

Nos han hecho creer que República Dominicana está incapacitada para revertir la descomposición a la que ha sido sometida.

Las heridas del peledeísmo ante la sociedad dominicana aún no se cuentan; de momento nadie se anima a escribir. Lejos quedaron los tiempos de aquella frase excluyente salida de la boca de Franklin Almeyda Rancier: “los dominicanos se dividen en dos: peledeístas y corruptos”. No se a estas alturas como tendrá los ojos Almeyda Rancier, quien fracasó en su paso por la administración pública.

La memoria histórica, la misma que se quiere borrar a toda costa, nos permitirá siempre disponer de registros confiables que nos llevarán por caminos de justicia y la comprensión objetiva de los días que van quedando atrás. Siempre se ira amaas allá de los registros históricos, los números del Banco Central o de la Oficina Nacional de Estadística.

Vladimir Fedotko
“Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos frustrados”, Brad Pitt en la película El Club de la Lucha, 1999.


Al dominicano común y corriente, que somos casi todos, sólo nos queda adoptar el último jirón del discurso mexicano antiimperialista pronunciado por el presidente Sebastián  Lerdo de Tejada (Xalapa, Veracruz, México; 1823 / Nueva York, Estados Unidos; 1889): “nuestra indefensión y nuestra miseria. Entre el extremo poder y la indefensión extrema”.
Agrios edulcorados…
Caso 294: Soplos de aire fresco
Nov.08.2016      

Ante todo, pido excusas a mis lectores porque la semana pasada coloqué el nombre de Greivis Solano cuando lo correcto es Gelvis Andrés Solano Paulino (Jun.01.1994, 6’02, PG/SG), quien está actuando en al Echagüe de Paraná bajo las ordenes de Daniel Maffei. La prensa argentina ya lo ha señalado como: “un soplo de aire fresco para su ofensiva, una referencia en ataque de la que habían adolecido en este inicio de temporada”. El dominicano tomó el relevo de Lisandro Ruiz Moreno.

Solano
La noche de este lunes (Nov.07.2016), el dominicano apenas sumó 3 unidades en la derrota de su equipo, 86 por 74 frente a Instituto de Córdoba, tomó 4 rebotes y repartió 4 asistencias, pero los ciertos no le acompañaron, 1/6 desde el campo, 0/3 desde atrás del arco y ½ desde la línea de libres. Los ganadores se valieron del aporte de Rodney Green (24), Sam Clancy (16) y John De Groat (14). El equipo de Maffei contó con el ataque de Brandon Davis (17) y Dallin Bachynski (12).

El sábado (Nov.05.2016) las cosas fueron diferentes para Solano, pero Echagüe salió por la puerta de atrás ante el mítico Atenas de Córdoba, 90-77, con el dominicano sumando 26 enteros, 4 rebotes y 7 asistencias en 36:43 minutos. Atenas se apoyó en Pete Mickeal (20) y Roquez Johnson (17), mientras en el equipo de Paraná acompañaba Matías Nocedal 816).

En Turquía (Nov.07.2016), Tofas Bursa (Tofaş Spor Kulübü) cayó ante el Anadolu Efes, 89-83, donde el dominicano Ronald Roberts se distinguió con 22 tantos, 9 rebotes y 1 asistencias, secundado por su compatriota Sammy Mejía con 19 enteros, 5 rebotes y 6 asistencias. Por los vencedores Cedi Osman (6’09, 210, SF/SG, macedonio nacionalizado
Mejía 
turco) dejó 24 tantos.

En Francia, el delantero Orlando Sánchez compiló 13 tantos, 7 rebotes y 4 asistencias en 25 minutos de juego, mientras su equipo Le Havre disponía 104 por 62 ante el Aix Maurienne Savoie. Josh Green (6’00, PG, 1992) refuerzo norteamericano fue el mejor por la causa victoriosa con 21 tantos.

Jeff Greer sigue en el dique seco con el Poitiers.

El alero Ángel Núñez (6’08, SF, 1991) finalmente fichó por el Evreux de la Pro-B, después de estar en la mira del Cholet (Pro-A, donde una vez jugó José –El Grillo- Vargas). Philippe Hervé, entrenador del equipo rojo con sede en La Meilleraie, encontró “una trayectoria caótica, tres universidades, y un ingreso al rumano rumano Asesoft Ploiesti que nunca se concretó”.

Sosa
En Italia, el base Edgar Sosa acarreó 18 puntos y se hizo acompañar de su compañero Daniele Cinciarini con otros 18 y el norteamericano Raphiael Putnet aportaba 17, en el triunfo Pasta Reggia Caserta (Juvercaserta) frente al Dolomiti Energia de Trentino, 84 por 67. Mitchell Watt (6’10, PF/C, 1992, Universidad de Buffalo) colocaba otros 15 enteros por los bianconero. Por los derrotados el mejor fue el centro Johndre Jefferson (6’10, 1988, University of South Carolina).


En España, Eulis Báez se fue a las duchas con 13 unidades y 2 rebotes en el triunfo de su equipo el Gran Canarias 82 por 62 ante el Real Betis de Sevilla.
Báez

Sadiel Rojas terminó con 7 puntos en la derrota del UCAM de Murcia, 72-88 ante el Andorra.

En Grecia, el Panathinaikos BC derrotó de manera contundente al Doxa, 73-46, lo mismo que había hecho el fin de semana anterior ante el Kymi Seajets. El dominicano James Feldeine contribuyó con 9 y dos rebotes en 25 minutos de acción, tiró de 3-3 valido para dos enteros, 0-4 detrás del arco de tres puntos y tiró de 3-4 desde la línea de libres. El local Giannis Bourousis (7’01, C, 1983) fue el mejor por los ganadores, 14 tantos.

En la liga de Kosovo M.J. Rhett (6’09, 1992, PF/C) norteamericano con pasaporte dominicano, anotó 14 puntos, sumó 8 rebotes y aportó 3 asistencias en la derrota de su equipo Sigal Prishtina 101-102 frente al Enisey Krasnoyarsk, en tiempo adicional, celebrado en el Palacio de los Deportes Ivan Yarygin de Krasnoyarsk.


Mientras tanto, el balón sigue rodando.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Las eternas fiestas de los monos

El título de la columna Triple Team me entusiasmaba Violencia y basket, apareció como cada jueves en el Listín Diario (Nov.03.2016) bajo la firma de Alex Rodríguez, como un guiño, un ademán o una ironía de los que están vivos; quizás buscaba un mundo alternativo. Al leer me desdibujé, por supuesto esperaba mucho algo más. “Cada año o cada dos años, la epidemia de la violencia que arrastra la sociedad dominicana toma como víctimas a las canchas de baloncesto”. Visto así, las cosas son muy sencillas, pero la violencia en el baloncesto dominicano es asunto de todos los días.

Pájaro secretario en Sudáfrica foto; Johannes Swanepoel
Johnny Ventura grabó en los años de la década de 1970 un merengue donde tocaba el tema de la fiesta de los monos; estos eran monos por feos: el propio Ventura, Rafael Corporán De Los Santos, Luis Martí, Tito Campusano, Simon Alfonso Pemberton, Joseito Mateo, el rey del merengue, Alberto Beltrán, Fausto Rey y otras cuantas figuras más que colmaban la radio y la incipiente televisión de esos años.

Podemos decir todo lo que nos apetezca, la realidad pliega cualquier plan, ese tipo de cosas que preferiríamos no enfrentar de adultos; nuestro deficiente grado de educación, la escasa formación familiar que estamos recibiendo, y para peor: la deficiente educación que estamos entregando a nuestros hijos, los hogares disfuncionales, las indelicadezas de todos, las cifras de embarazos en adolescentes que ocultamos, la aplicación de justicia en las canchas en situaciones apremiantes de los partidos por deficiencias arbitrales o mandatos de determinados sectores, la no realización de las consabidas pruebas de dopaje, el consumo del alcohol en los escenarios (incluyendo jugadores), el retiro de la masa de fanáticos que le daban cierto esplendor a la actividad (y que nunca más volverán), el negocio de entrenadores y agentes alrededor de la formación de los equipos.
Opisthocomus hoazin en Perú, foto: Douglas Sprott

Todo está muy bien, la precaria eficacia nos azota, pero la verdad es la falta de autoridad en el baloncesto, desde hace muchísimo tiempo, y las diligencias de la misma.

Cuando aparecieron los primeros brotes de violencia se ocultaron, y si la memoria no me traiciona, hubo perdidas humanas; para ser más exacto ocurrió en Santiago. Eran tiempos donde Rafael Fernando Uribe Vásquez, también conocido por el mote de Rafelin, jamás imaginaba pisaría una cancha como miembro de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) o era aún un muchacho que había que cambiarle los pañales. Los que si pusieron el ojo en lo que no salía en los medios fueron los patrocinadores; involucrados en la imagen prístina de sus mercancías.

Así, por ejemplo la Cervecería Nacional Dominicana (CND) en manos de la familia León Jiménes, con don José, don Eduardo, y don Guillermo, otorgaba licencias amplísimas; patrocinaba eventos y también a equipos participantes, inclusive sin que sus marcas aparecieran en algunos uniformes, como pasó mucha veces con el Mauricio Báez. Verdaderos mecenas de las actividades deportivas. Pero los tiempos cambiaron, el mal manejo institucional, el desorden dentro de los clubes participantes y las muestras de indisciplinas hicieron que la bien labrada imagen del baloncesto perdiera su empuje; las llaves se perdieron con actores que aún pululan y tienen reservada aceptación.

Breeding Snowy Egret en Wisconsin, foto: Mary Lundeberg
Llegaron los clubes de barriadas carenciadas, sin ideas contables pero con especimenes para temerse, administradores distraídos, las entradas eran el botín diario y las gradas se convirtieron en escenario para las trifulcas. Los espónsores amagan, revolotean, pero no aterrizan aún; nada de poner cosas definitivas en manos que no son confiables.

Después, coincidencialmente, desde la llegada del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) al poder, los que se creen más hábiles consideraron que descubrían el agua en bolsitas plásticas si incluían a políticos. Nunca hubo muchas sillas, los vivos hablaban de futuro con los muertos y más de uno se despidió para acudir a la cita del destino. Las promesas llegaron pero el dinero no hizo acto de presencia. Los nuevos patrocinadores, repito para no olvidar, amagan, revolotean, pero no aterrizan.

Ni hablar del retiro del Club Deportivo Naco (1985), después de la agresión de Iván Mieses contra Ralph McPherson, que con sus equipos y presencia era un dique de contención contra el populismo más abyecto. Arroyo Hondo volvió a salir a la pista, Mieses pudo encestar algunos canastos más en el Palacio de los Deportes, pero nunca fue detenido pero a lo grave del incidente y McPherson se quedó sin su bazo; una parte de sí fue a los desechos orgánicos de una clínica en la capital dominicana, pero eso no le impidió volver a jugar por lo menos una década más repartida entre Alemania y España.
Trogon collaris en Ecuador foto: Nick Athanas

Todos estábamos a favor o en contra de los naqueños, nadie quedaba indiferente. Empezó la añoranza de los que se fueron, no como fantasmas ni como abejas, ni en los sueños de los más incondicionales, sino en nuestras propias narices y empezaron las expresiones descendientes.

Con la casi inmaculada Liga Nacional de Baloncesto (LNB), pasa igual, sus eventos terminan como “la fiesta de los monos”… ¿qué como?... ¡a rabazos!, pero todos callan irresponsablemente. Callan los directivos, los dueños de los equipos, la prensa “designada” para cubrir la justa, y así el rosario se hace eterno.

El baloncesto dominicano, y es triste decirlo, no tiene referentes solventes. Las administraciones nacionales y las propias locales permitieron que los ogros que siempre han pululado sacaran las garras. Aún hay quienes se estarán asombrando de que los Cachorros de Chicago hayan ganado la Serie Mundial y roto la maldición de la cabra, o a estas alturas ya se dirá rompido. Las competencias básicas son inexistentes, las del jugador se limitan a su capacidad, siempre muy emotiva, de encarar el aro y anotar algunos puntos. Para entrenadores es el burdo comercio, dirigentes de moral extraviada y bolsillo fácil. No hay más exigencias y todo el mundo queda contento al final del día.

Los tiempos que corren son de una decadencia institucional como nunca antes, en todos los órdenes de la vida nacional, y el deporte no escapa a ello. A ello se suma la presión de los que se han convertido en dueños de los clubes populares por barrer los sentimientos barriales y convertirse en los mecenas de esos sectores. En Villa Juana, para poner el ejemplo más edificante, Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido por el mote de Leo Corporán, desafectó a Saturnino Martínez, a quien todos conocemos como Moñoño, después de haber sido presidente del Mauricio Báez por más de tres lustros, pero no ha podido con el empuje del diputado Gustavo Antonio Sánchez García.

Dacnis hartlaubi endemico de Colombia foto: Nick Athanas
Hay amores desterrados que después pesan grandemente en la conciencia y sólo quedan los trofeos para exhibir, mientras el latido social de la barriada no deja de estar presente.

“Matrimonio sin divorcio”, me pareció estar hablando lisérgicamente, no conozco a nadie que se haya interesado mínimamente por la botánica y concomitantemente con el baloncesto dominicano, más allá de los entrenadores que pasan horas muertas en casa de curiosos, tratando de adivinar la suerte de los partidos, el azar de una apuesta… ¡porque acá se apuesta y mucho!, ¡apuestan los entrenadores!... a favor y en contra… y eso es otra forma de violencia deportiva, quizás la más descarnada.

No hay estilos, las historias de borran, los legados se pierden y la vida pasa, y aún cuando se ganaba y se perdía con hidalguía, se veían las luces, los sueños, la esperanza, se construía, pero eso se cortó. Se marchitan otros tiempos con actores dislocados por el dinero, la codicia, quien sabe si también bajo los efectos de algún estupefaciente.

“los dolientes del baloncesto -que sufren los ataques de los enemigos gratuitos de ese deporte que toman estos incidentes como caldo de cultivo- sí tienen en sus manos la forma de minimizar los daños causados por este síndrome que parece enloquecer a quienes lo padecen”. Frase fúnebre, temeraria, irreflexiva; sería oportuno que se señalaran frontalmente a quienes el autor de la frase considera enemigos gratuitos del deporte. Es hora de quitar algunas caretas.
Eumomota superciliosa en Yucatán, foto: Vivek Tiwari

También es oportuno que señale quienes reciben canonjías para la difusión interesada de actividades. Los que están a la diestra de Uribe Vásquez, los que reciben beneficios marginales, los que están en la nomina del Ministerio de Deportes y Recreación (MIDEREC), y dispersos en todas las federaciones deportivas y en propio Comité Olímpico Dominicano (COD). Esos enemigos gratuitos deben de contar con nombres y apellidos, una cedula de identidad y electoral, y muy posiblemente ejerzan sus deberes ciudadanos en cada oportunidad.

¿Qué periodista dominicano escribe en una maquina transparente?... hay quienes exigen que cada cuartilla, para hablar en los tiempos en que me iniciaba en esto de escribir, pase por la censura; que los textos sean previamente aprobados, cruzando el ciberespacio y después devueltos a las redacciones, porque en ellos se pueden esconder algunas cosillas, desde navajas de rasurar hasta cocaína.

Como escribió Arturo Pérez Reverte: “les advertimos que las imágenes que van a ver son muy duras”. Y cuando en casa, alarmado por la advertencia, el espectador se apresura a sacar a los niños de la habitación, tapar los ojos de su esposa y retener aire en los pulmones él mismo, apartando la vista de la pantalla o poniendo a mano una caja de kleenex, o bien, en otro tipo de sensibilidades, todo cristo en la casa se agolpa ante el televisor, expectantes, disfrutando de antemano con lo que suponen una orgía de violencia y sangre, el telediario de turno va y muestra desde muy lejos, en un video de aficionado, cómo un policía mata a un delincuente, o al revés, pegándole un tiro, con la precaución previa de haber pixelado, o emborronado, o como se diga, la pistola del policía y la figura del fiambre. O pasan las imágenes de casas reventadas por un atentado terrorista con sólo una manchita de sangre en el suelo. O un niño llorando ante una alambrada turca. Cosas así. Y después de haber emitido tan duras y bestiales imágenes, a salvo ya la conciencia social de la tele de turno, pasa el telediario y ya se pueden emitir, sin problemas ni sensibilidades heridas de nadie, una película de zombies antropófagos, la secuencia inicial de Salvando al soldado Ryan o a la heroica chusma lancera de Tordesillas acuchillando impunemente al desamparado toro de la Vega”.

Aegithalos concinnus en India, foto:Suraj Ravindra Das
Agregaba el escritor español: “preferimos mantenernos en la nube aséptica mientras podamos, cerrando los ojos, o entornándolos, para no aceptar el hecho contundente de en qué mundo de mierda vivimos. Para no herir nuestra delicada sensibilidad. Y así vamos trampeando día tras día, empeñados en pasear por Disneylandia. Hasta que el ratón Mickey se levanta el refajo, grita Alá Akbar y nos vamos todos a tomar por saco”.

“Vivimos prevenidos, atentos al pajarito, preparados intelectualmente para pagar el precio que la vida, a veces, o casi siempre, acaba por pasarnos como factura. Y saber que las bombas descuartizan, que con los tiros se sangra, que el rostro del dolor y la angustia poseen tal o cual matiz, que el cuerpo humano tiene dentro cinco litros de sangre que se vacían a toda leche, es fundamental para la conciencia del ser humano. Otra cosa es que los hijos de la grandísima puta que viven del escándalo, de restregar por la cara el espanto para convertirlo en cling-clang de caja registradora, deban ser controlados y vituperados cuando se pasan en su catálogo de basura barata. Pero estamos hablando de dos cosas distintas: del periodismo veraz, necesario, que obliga a mirar el horror cara a cara, frente al oportunismo mercenario que sólo busca rentabilizar casquería sin reparo… siempre prevaleció la necesidad de informar, sacudir conciencias, estremecer al espectador con la verdad de lo que ocurría; con el no siempre fácil equilibrio entre informar y mostrar, sin que eso fuera, o vaya, más allá de lo estrictamente necesario para que el espectador sepa, asuma y comprenda. Porque, a menudo, para reflejar el horror ni siquiera hacen falta cadáveres. Basta un plano de las botas de un reportero, después de un bombazo, dejando huellas de sangre en el asfalto”.
Paroaria nigrogenis por Amilcar Lusinchi

Como circula en las redes sociales, el agua que toman los dominicanos contiene substancias  lisérgicas, por eso tanta indiferencia. Aquí nadie es capaz de mover un dedo de manera desinteresada. Pero esos efectos tienen diferentes grados dependiendo de las dosis y los organismos. “Porque la vida, y me refiero a la vida real, no a la que algunos tontos del ciruelo se empeñan en vendernos como tal, es bronca de cojones”.

El deporte dominicano deja correr fortunas que terminan en manos nada decentes que pudieron servir  para escuelas, hospitales, planes de vivienda, calles más seguras. También hay otro damnificado en esta sangría de las arcas públicas para complacer a “los olímpicos”, el fanático genuino, ese que no sólo comprobó que le pusieron la mano en el bolsillo mientras se borraba la calidad del espectáculo. Además sintió que le clavaron un puñal en su corazón.


El baloncesto dominicano se mueve entre el horror y el azar, no importa si se baila un largo minué de guiños y desconfianza; nadie quiere verlo.