martes, 12 de abril de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 175: ¿Papeles de Panamá?
Abr.11.2016

Me dicen, y lo creo, que vieron a Rafael Fernando Uribe Vásquez, también conocido por el mote de Rafelin, en Panamá, con un alto mando militar.

¿Qué hacia el presidente de la FEDOMBAL por esas tierras ahora tan cuestionadas?

¿Estaba formando una compañía?

¿Visitó las oficinas de algún bufete de abogados?

¿Estaba llevando algún depósito?

Antes, cuando la guardia era guardia, los militares tenían que sacar permiso para salir del país. Parece que este coronelito no tiene que rendirle cuentas a nadie.

Para ser miembro de los organismos militares de República Dominicana, Uribe Vásquez hace mucho ruido para no tener ninguna responsabilidad. Ni siquiera Carlos Piccini Núñez, el coronel de la Fuerza Aérea Dominicana envuelto en el asunto de las comisiones por la compra de los aviones tucanos ha sonado tanto.

Tampoco el Ministro de Defensa, Máximo William Muñoz Delgado, teniente general transitorio (en otras palabras, general de cuatro estrellas), ERD (DEM), se menciona tanto en los diarios nacionales, ni en la radio, ni en la televisión. Conste, que Muñoz Delgado es de La Fe, como yo, y tenemos el mismo barbero.

Lo he dicho siempre, tener a Uribe Vásquez en el movimiento deportivo dominicano ha sido fatal. Las consecuencias aún no han sido vistas, pero quien no pueda avizorarlas está ciego, o se hace.


Cada día que pasa y veo a Luis Mejía Oviedo, presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD), subiendo pendejadas a las redes sociales, hablando de bellos amaneceres, de su catolicismo imperturbable, y no tomando en serio la problemática del deporte dominicano, así como las debilidades de sus máximos responsables, hay que convencerse más y más que el estamento deportivo dominicano colapsó por fallas repetidas y complicidades remachadas.

Pedir responsabilidad a las dirigencias ya es una utopia; ahora la norma es callar. Se calló ante los resultados de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz del 2014 y ante los Juegos Panamericanos de Toronto en el 2015, donde claramente retrocedimos hasta niveles inauditos.

Más que los clubes de base estén asfixiados económicamente, más que la bonanza monetaria de un Luis Mercedes, para tomar un ejemplo, también pagamos la falta de entrenadores de iniciación capacitados. A nadie se le pide metas firmes, mucho menos ordenamiento financiero. ¿Qué ha ofrecido la provincia Sánchez Ramírez al deporte nacional?... en uno de los reportajes provinciales de la selección de deportes del matutino Hoy se exhibió el aporte de la provincia de Monte Plata al deporte nacional, entonces: ¿por qué en más de 10 años no se han vuelto a celebrar los Juegos Deportivos Nacionales?

El deporte dominicano lentamente se ha ido por el barranco, sin que nadie quiera admitirlo, los seguidores se han alejado de los eventos para terminar preso de un espectáculo de escasa monta que ya no resiste más.


Es entendible el por qué el relevo en el movimiento olímpico ha sido tan cuesta arriba, por ello tienen que perpetuar a los presidentes y a los secretarios generales, porque ni para eso pueden ponerse de acuerdo, pero siguen y seguirán esperando el diezmo que mensualmente llega desde el Ministerio de Deportes (MIDEREC), con escasos controles, una porción generosa del presupuesto nacional, para que todos podamos seguir un deporte que raya en lo absurdo. Las federaciones deportivas nacionales financiadas con el dinero pagado por los ciudadanos de sus impuestos.


Parafraseando una expresión de Pierre-Joseph Proudhon (Besançon, 1809- Paris, 1865), celebre filósofo, político, anarquista y mutualista francés: el deporte dominicano es, a estas alturas, un robo al presupuesto público.

viernes, 8 de abril de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 174: ¿Se indigestó el Mauricio Báez?
Abr.08.2016

Me cuentan, porque no lo leí, que Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido por el alias de Leo Corporan, editor deportivo de El Nacional, sacó en días pasados un articulo del año 2000 donde defendía el trabajo de un entrenador novato llamado Melvyn López Guillen que se estrenó con el Mauricio Báez en el baloncesto superior del Distrito Nacional. Ha llovido mucho desde entonces.

Frustración
A mitad de esa temporada la directiva del conjunto de Villa Juana quería cortarle la cabeza a López Guillen, por sus escasos resultados, y por supuesto, a la cabeza de los que tenían la guadaña en la mano estaba Heredia Castillo quien siempre ha considerado que la populosa institución comunitaria es el feudo familiar. Como lo dijo Nandy Rivas hace dos años: “Leo es el dueño del Mauricio Báez y sus hijos continuarán la obra”. Eligio Antonio –El Pai- Blanco Peña, quien en las décadas de los años de 1970 y 1980 entraba a los camerinos de los de azul y amarillo a arengar en contra de los equipos aburguesados ha llamado a este fenómeno “la dinastía Corporan”.

Para esa época (año 2000) tenía mi columna Basketmania en el vespertino de la San Martín, allí me invitó a escribir Rolando Guante y estuve 10 años, emprendí una campaña para que López Guillen, aún un barbilampiño, se mantuviera al frente del conjunto mauriciano. Si la memoria no me traiciona, el artículo de marras debió tener una fuerte orientación por parte de un servidor, que muchas veces, al igual que otros periodistas y en la actualidad de Ramón –El Teacher- Rodríguez, tenemos / teníamos que hacer un esfuerzo inaudito para mejorar el contenido de sus textos. Hasta ahí llega la hipocresía de “el niño culicagao de Villa Juana”, como él mismo se llama.

Mi viejo, que hace tiempo no está entre nosotros, tenía una frase muy fuerte para describir a las personas muy brutas: “ese tipo tiene un toto en el cerebro”.
Resignación

No tengo dudas que López Guillen es bruto, brutísimo; la torpeza dirigencial lo convierte en obtuso, niega los principios, aturde la inteligencia de los demás y permite el canibalismo dentro de la cancha; un alcornoque insolente con un ñame que le sirve de tarugo para bloquear decisiones positivas. Un dirigente de baloncesto tiene que tener vuelos, mover apropiadamente sus fichas, planificar y sugerir. A este se le han negado todas las calidades.

Que conste, en esta administración de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL), López Guillen es el entrenador nacional y su cómplice José –Maita- Mercedes Del Rosario el encargado de selecciones nacionales. Ya lo he dicho otras veces, cuando este par, que desde siempre quiso asaltar las selecciones nacionales, le propusieron su libreto a Frank Herasme les respondió negativamente. Sólo un tipo con una mirada tan corta como Rafael Fernando Uribe Vásquez, también conocido bajo el alias de Rafelin, permitió este asalto al baloncesto nacional. ¡Todo un secuestro!

En esta etapa del torneo, donde el Mauricio Báez ha tenido cuatro refuerzos distintos detrás de Stanley Robinson, como segunda ficha importada, no dudo que López Guillen también esté empleando sus facilidades especulativas y manipulando nombres para integrarlos a la plantilla bajo su orientación. Esa es mi percepción. Sus estrechos vínculos con figuras del manejo de jugadores será siempre una espada de Damocles sobre su cabeza.

Hace tiempo que este entrenador se tatuó el signo de pesos en medio de sus ojos.

Repetición
Anoche (Mar.07.2016) Mauricio Báez cayó ante Los Prados en el inicio de su serie semi-final. La pizarra del Palacio de los Deportes se detuvo en 74-67. Los de Villa Juana habían dominado las acciones por 33 minutos, ganando la primera mitad 42 por 31.

Sin lugar a dudas la victoria de Víctor Hansen valoriza a su equipo, demostró que con paciencia y calma se alcanzan las metas y ello necesariamente tendrá que producir una reforma de proporciones decisivas en el planteamiento de los mauricianos.

En el cierre, los de Villa Juana se cayeron totalmente. Parece como si todo el mundo del baloncesto dominicano no se pinta alternativas y repite lo mismo una y otra vez. López Guillen cae en los mismos errores todos los días, Uribe Vásquez miente cada vez que abre la boca y por ahí anda Eduardo Najri diciendo que no sabe si volverá a la selección para el Centro-Basket; lo mismo por sexto año seguido.

Mientras Uribe Vásquez y Najri entiendan que se puede seguir esquilmando el baloncesto dominicano esa asociaicion malsana continuará.

The One Millon Dollar Man se desdibujó a la hora de la verdad, como siempre; tomó el balón y encaró el aro sin importarle el resto del quinteto. Ejecutó el mismo libreto de cada vez, cuando el juego se pone bueno y la mierda se le salió; en el lado defensivo, lo mismo, error tras error. Lo triste fue ver que su hermano también cargó con la repetición y pasó lo mismo.

¡Los súper-hombres del baloncesto dominicano!

Si estos muchachos no buscan alguien que los asesore psicológicamente terminarán bien rápido sus carreras. Es más, ningún entrenador que se respete volvería a incluir a Gerardo Suero en la selección nacional. A ese punto estamos.

Ahí debió entrar la racionalidad del entrenador, la coherencia, la sensatez, pero creo que se perdió en la autopista Duarte, de tantos viajes y llamadas a La Vega. Especuló, contempló, teorizó, encareció y continuó discurriendo hasta que el reloj se detuvo.
Soledad

Al final, en Villa Juana los enojos se multiplicaron. Quizás López Guillen esté cometiendo el delito de omisión maliciosa por sus relaciones comerciales no expuestas, quien pretende defenderse con un discurso de independencia frente a la gerencia y la presidencia de la entidad. Quien no durmió fue el hombre de todas las llaves, o por lo menos, de las que le entregó papá, César Leonardo Heredia Guerra.

Anoche más de un teléfono timbró muy lejos.

Engaño
Hay discrepancias entre los posibles nombres a integrar. Leito se opone a algunos, Chaguito propone importaciones novedosas, Boyón opina que quiere hombres con nombre y López Guillen llama a La Vega.

Mientras Leito quemó todas las historias tratando de borrar la existencia de otros nombres, no hay un personaje capaz de enlazar todas esas detestadas bocas.


¿Por cierto, por donde andará Saturnino Martínez?

miércoles, 6 de abril de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 173: Un milloncito pa’ lo’ caramelo’
Abr.06.2016

En los tiempos que aún permanecía en las aulas escolares se escuchaba en todo el recinto el reclamo de “medio millón para la universidad”; tambien se sentiia el efecto de las bomba lagrimogenas y eso que estabamos a una distancia considerable.

Entre los años de 1969 y 1970 los profesores, estudiantes y empleados de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) le requerían al gobierno de Joaquín Balaguer Ricardo una asignación presupuestaria mensual de medio millón de pesos dominicanos (al cambio de la época poco más de 462 mil dólares,  moneda de los Estados Unidos de América).

Hoy, medio millón recibe cualquier funcionario medio de la administración publica (al cambio actual 10,964 dólares, moneda de los Estados Unidos de América) mensualmente. Así nos hemos devaluado, se ha depreciado nuestra moneda y también nuestra condición como ciudadanos.

Dijo Gabriel García Márquez (1927-2014), escritor colombiano: “el día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo”.

El baloncesto superior del Distrito Nacional cumplió una fase regular de 10 partidos y un jugador recibirá la nada despreciaba suma de un millón de pesos dominicanos. El club para el que juega ha confrontado dificultades de pagos históricamente.

El tipo amenazó varias veces con irse a Venezuela si no le pagaban esa suma.


¿Qué dicen sus compañeros de equipo?

¿Qué dice la administración de la franquicia para la que juega?

¿Demostró ese jugador valor para recibir esa astronómica suma?

¿Cuánto le cobrará a su equipo en la Liga Nacional de Baloncesto?

Un millón de pesos no alcanzó la nomina del BAMESO.

Si lo que quería demostrar era que podía alcanzar el salario de un funcionario público, lo logró.

“La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos”, Platón, filosofo griego que vivió entre el 427 y el 247 antes de Cristo.

Entonces, ¿Cuánto valdrá Juan Guerrero para la campaña 2017?

¿Se disparan los salarios para el torneo venidero?

¿Cuántos pedirán los jugadores para ir a reforzar en las ligas del interior?

¿Qué hará FEDOMBAL para que los torneos no se le vayan entre las manos ahora que los administra todos?


¡La guerra de las papeletas!
Agrios edulcorados…
Caso 172: Un crespón por Ed Johnson
Abr.06.2016

Lo menos que debería hacer la directiva del Mauricio Báez es jugar lo que resta del torneo con un crespón negro.

Ed Johnson fue un inmenso refuerzo y creo que hemos sido muy injustos al olvidarnos de su participación en los torneos locales. Aunque el Mauricio Báez no ganó con su presencia, fue imponente.

Nos concentramos en Eugene –El Tigre- Richardson, Willie –La Boa- Jones, Mario Butler, Mike Robinson y Marcelous Starks, entre otros, y pretendemos olvidarnos de este portento que marcó época.

Mañana, cuando el Mauricio Báez inicie su participación en la ronda semi-final, lo menos que debería hacer la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA) es invitar a Humberto Rodríguez a realizar el saque inaugural, por ser el responsable de su presencia en el país.

Johnson promedió en el 1974 la friolera de 30.7 puntos por juego y 17.3 rebotes. Al año siguiente se anotó 29.0 puntos y 15.6 rebotes. Era como si Kareem Abdul-Jabbar estuviera en el Palacio de los Deportes en sus mejores tiempos.


Ojo: no digamos que eran otros tiempos porque Johnson jugó con los mejores: Manolo Prince, Pepe Rozon, Horacio –Pachón-  Quezada, Koki Tolentino, Leandro De la Cruz, Iván Mieses, Victor O´Garro, Ralph Abraham, Walter McGary, Eduardo Gómez, Nate Granger, Antonio –Chicho- Sibilio, Héctor –El Vikingo- Monegro, Orlando Cotes, Randolph García, Leopoldo Ortiz, Aldo Leschchron, Frank Prats, Alejandro Tejeda, Ismael Tapia, Héctor –El Toro- Báez… los mismos que añoramos ver todos los días en el Palacio de los Deportes, para que el baloncesto vuelva a ser lo que era, antes de la era llamada “la nueva era”, que no lo es, sólo faltó Hugo Cabrera.
Agrios edulcorados…
Caso 171: Hasta la vista, Ed Johnson
Abr.06.2016

Acabo de recibir la infausta noticia, vía el buen amigo Carlos Jiménez de SoloBasket, que ayer (Abr.05.2016) falleció el mítico jugador Ed Johnson, quien en el país hizo historia con el Mauricio Báez en los años de 1974, 1975 y 1980.


Johnson fue una recomendación de Humberto Rodríguez, quien lo trajo desde España, después de verlo jugar para el Manresa, precisamente para el equipo bajo su dirección. Aquello era sinónimo de distinción y seguridad.

Johnson llegó al país, vio y venció. Fue muy superior a todos los refuerzos que en esa primera aventura vinieron al país.

Antes, Ed Lee Johnson, su nombre completo (nació en Atlanta, Jun.17.1944) estuvo con la Universidad Estatal de Tennessee (1964-68), fue llamado a la pre-selección del equipo nacional de Estados Unidos que participaría en los Juegos Olímpicos de México (Spencer Haywood, Jo-Jo White, Charlie Scott, Ken Spain, Mike Barrett, fueron algunos de sus integrantes) bajo la dirección técnica de Hank Iba.

En la desaparecida ABA (Asociación Americana de  Baloncesto, por sus siglas en inglés), donde se jugaba con el balón de colores y existía la línea de tres tantos, militó para Los Angeles Stars (1968-69), New York Nets (1969-71), Texas Chaparrals (1971) y Hartford Capitols (1972-73).

Recaló en el Manresa en 1973, pasó un año en el modesto Bagnolet francés y regresó al Manresa por dos campañas. Estuvo con el Joventut de Badalona (1977-78), el Mollet (1978-79) y nueva vez al Joventut (1979-80).

Después que colgó la camiseta se instaló en Gijón, donde residió por 27 años y empezó a repartir sus conocimientos y lugar donde nacieron sus hijas Allison y Addie. La primera es actualmente jugadora de Kennesaw State University.
2012

Entrenador titular del Gijón en las temporadas 1984-85 y 1988-89. Trabajó muy de cerca con Luis Scola cuando el Baskonia lo cedió al Gijón.

En el 2012 regresó a los Estados Unidos para dar seguimiento al desarrollo académico de sus hijas.

Tomas Jofresa, jugador español de larga data, hermano de Rafa Jofresa, de los mejores armadores con que ha contado el baloncesto de aquella nación, escribió: “nosotros, cinco pequeñazos, yendo con mi madre a ver los partidos de mi padre con el que jugaba en Manresa, teníamos la impresión de ver un extraterrestre en la cancha. Fuera de ella nos enamoraba su forma de ser, siempre cercano, bromista y cariñoso. Más tarde jugó en el Joventut donde mostró toda su clase. Años después, la temporada 1999-2000 jugué en mi querida Gijón donde le tuve de segundo entrenador junto a Moncho López. Fue inolvidable compartir con Ed parte de nuestra infancia y también aquellos maravillosos años en Asturias. Súper especial. Entrañable y humano como pocos”.



En el torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional, Johnson fue líder en puntos en el 1974 (30.7) y al año siguiente promedió (29.0). En Ago.09.1975, Johnson impuso una marca al capturar 30 rebotes en un partido de baloncesto, que se mantuvo vigente hasta los 33 que registró Yack Michael Martínez en Ago.13.2002. Pero más que números, fue un jugador que dejó su impronta, repartió amigos por doquier y se ganó el respeto de toda la fanaticada.

lunes, 4 de abril de 2016

Una pesadilla de 36 días

Treinta y seis días duró la fase regular del Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional, ese fue el tiempo transcurrido entre el silbato que rompió las acciones y el mismo toque que las finalizó. Lapso que nos mostró un evento que hace tiempo pasó de sus mejores días, que no es tradición de nada, donde la innovación brilla por su ausencia, como tampoco hay confianza para sacarlo del marasmo donde se encuentra y sobre al que la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) mantiene una camisa de fuerza. Cada año se repite lo mismo de manera más lastimosa.


Hace años que todos sabemos que el modelo que implementa FEDOMBAL para los torneos en el país se agotó. Esa eterna rueda competitiva impide el desarrollo de nuevo talentos, castra el trabajo de las bases, no permite la mejoría en el manejo de los fundamentos de los muchachos que pretenden hacer carrera dentro de la disciplina, pero resulta provechoso para la captación de recursos; recursos que cada día se tuercen en más y más desmejorados.

Resulta pasmoso que los clubes que articulan el espectáculo en la ciudad de Santo Domingo pasaran dos años enteros tratando de ponerse de acuerdo para elegir una directiva, no tomaron ninguna acción contra el causante de redundar los males de siempre, Ramón –El Teacher- Rodríguez, como tampoco trabajaran por el bien de sus entidades. Hoy las quejas están por pi’pa’, las subterfugios, los lamentos, pero nadie se mira a si mismo para encontrar sus debilidades.

Para peor, estas mismas entidades permiten que Rodríguez haya iniciado una campaña con el único objetivo de volver a asaltar la dirigencia del baloncesto capitalino. Por supuesto, detrás la mano siniestra y pecaminosa de Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido como Leo Corporan. No se que cataclismo se necesitará para que los 32 clubes con voz y voto y que deciden el accionar de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA) rompan con el anestésico que se les ha administrado por años.


En la cancha pasó lo impensable fruto de la improvisación y la falta de preparación, Rafael Barias no se clasificó para la post-temporada y Mauricio Báez no resultó el mejor equipo. Antes de iniciarse las acciones eran los favoritos por amplio margen. A los primeros los mató la gerencia (Alberto Rodríguez Mella) y a los segundos la dirigencia (Melvyn López Guillen).

El Millón que no pintaba un coco salió por la puerta ancha e increíblemente Los Prados que no tiene un solo jugador formado en sus categorías formativas se clasificó.

También más allá del calendario regular, Huellas del Siglo se durmió en los laureles en todo este dilatado receso, después de un torneo en el 2013 que debió olvidar. San Lázaro participó en medio de una crisis institucional de ribetes importantes y el Mejoramiento Social (BAMESO) con un equipo sub-25 que no invita a creer en un futuro más promisorio; a nadie le resulta simpático irse sin victorias de un evento, como le pasó a Eugenio Perdomo en un lejano 1974 (0-15) y a Villa Duarte en el 2002 (0-14).

No se puede hablar que los conjuntos mostraron una buena disciplina táctica, porque ese aspecto no existió, tampoco una identidad como colectivo. Sobresalió el representativo de El Millón, con el dirigente más joven del torneo; más joven y debutante en estas lides. Todos los equipos fueron irregulares, en la cancha y en los aspectos administrativos, lo que debió suponer más trabajo para los entrenadores, pero esto lo tomaron con abyecta irresponsabilidad. La ABADINA por demás pecó de lenidad.


La receta sería la misma para todos los equipos, trabajo con honestidad, pero nadie acatará, hay enormes comodidades en lo que se dejar de cumplir; sin importar lo demás.

A los equipos con techados, hay que agregarles: dejar tanto alquiler de las instalaciones y disponer de horarios permanentes y regulares para las prácticas de la actividad. No es que la colonia china, ni Manny López, ni Tenguerengue, ni los añejos dejan de recrearse en las facilidades de los clubes, pero estos tienen que sentar bases para el desarrollo del baloncesto y elevar sus canteras. Real Madrid, el Barcelona, Atenas de Córdoba, Peñarol de Mar del Plata, Fenerbahce de Estambul, CSKA de Moscu están entre los mejores del mundo porque trabajan y generan recursos.

¿Qué recursos generarán los clubes del Distrito Nacional en lo que resta del 2016?... ¿solicitarán un juego de uniformes al negocio de la esquina más próxima?... ¿irán a pedir al Ministerio del Deportes y Recreación para la reparación de la cancha?... ¿seguirán únicamente alquilando los techados?... ¿implementarán alguna campaña para la captación de nuevos valores?... ¿transparentarán el listado de su masa social?... las preguntas se harían interminables.

En lo relativo a personal local, entrenadores y refuerzos este evento demostró que nadie tenía el dinero suficiente para presentarse con todas las de la ley sobre la duela. Mi siguiera el Mauricio Báez que se refugió en algunos de los jugadores que han defendido la enseña en categorías menores. El mejor personal nativo brillo por su ausencia; los entrenadores, los mismos de siempre, todos con ideas muy cortas; y los refuerzos una pantomima.


El Millón fue de todos el más regular. Se mostró agresivo en todo momento pese a perder a su jugador franquicia Manuel Guzmán después del segundo choque (se fue a militar con los Toros de Aragua en Venezuela), muchas veces su entrenador Abraham Disla Nivar sacó lo mejor del aspecto ofensivo y se anticipó en leer los escasos planteamientos defensivos que presentaban los rivales. No tuvo una rotación muy holgada, pero Juan Guerrero le realizó un trabajo con ruta a Jugador Más Valioso (17.7 puntos, 12.2 rebotes y 1.2 asistencias). Mucha gente cumplió: Alvin Abreu, José Corporan, Rafael Crisóstomo (mientras estuvo ahí) y Ramón Ruiz. Parte de su futuro se plantea alrededor de Johan De Los Ángeles y Leonardo Cabrera. Mostraron tres norteamericanos en el torneo que no lucieron absolutamente nada.

Mauricio Báez estaba llamado a terminar la fase regular en mejor posición, pese a ganar su grupo, pero se esperaba un punta a punta. Su entrenador Melvyn López Guillen mostró que no está por encima del grupo de muchachos formados en la misma barriada donde reside; le faltó disciplina, autoridad, firmeza, pese a conocerlos a todos desde la infancia, aunque no ha intervenido en su formación como jugadores. El grupo no funcionó como la pieza que se esperaba, malas segundas importaciones y a Stanley Robinson no se le sacó partida.

López Guillen usó una rotación amplísima, 11 jugadores jugaron 10 o más minutos por juego, pero en ese grupo no entró Brian Martínez (6’09) que debería ser un puntal interesante en los años por venir y siete de esos chicos tienen 6’04 o menos de estatura. Gerardo Suero pese a ser su mejor anotador luce estancado y tanto él como su hermano Juan Miguel deberán bajar las revoluciones si aún quieren trascender en el negocio.

San Carlos fue como un barco sin rumbo, sin gerencia ni dirigencia y pese a ello pudieron llegar a puerto. Fue el segundo equipo menos ofensivo de la justa, sólo superando al BAMESO, pero el cuarto en la casilla de rebotes; parecía como si el dete Julio Cesar Javier, también conocido como Ayata, colocaba una curita cada vez que salía a la cancha; algunas veces le funcionó y otras no, por eso algunos juegos se le fueron de la mano. Donde debía poner otra curita o un vendaje más grande no lo hizo, yo apuesto por ignorancia.

El puertoplateño Bernardo Polanco le realizó un gran trabajo (17.8 puntos), y después venía el resto: Chayane De La Cruz, Kelvin Valdez, Claudio Calero, Erickson Sánchez, lo que queda de Ricky Soliver.


Los sancarleños fueron burlados por el presidente de FEDOMBAL y no se defendieron en el caso de James Maye, que terminó marchándose a Puerto Rico para jugar con los Leones de Ponce. Se mantuvieron con un Curtis Washington (9.8 / 7.9) que no es dominante pero le gusta saltar. En las postrimerías anexaron a Danilo Pinnock, llegado de La Romana, pero ya este delantero ofreció sus mejores presentaciones.

Los Prados fueron el último de los clasificados (aunque lo hicieron la noche del jueves). Víctor Hansen reunió muchas cosas, tantas como suficientes para hacer un equipo que no parecía tener posibilidades y apostó a ello. El experimento le salió pese a que para el resto del camino perdió al defensa Jerry Flores que marchó a Venezuela, específicamente a Trotamundos de Valencia, en una jugada sucia del presidente de FEDOMBAL.

Jonathan Araujo (6’08) le realizó un gran papel (11.6 / 11.9), lo mismo que Flores (13.3 / 1.7 asistencias), pero también hubo otros héroes como Carlos Rivera (10.6 / 8.1), José Acosta (7.9 / 4.9 asistencias), el delantero Kelvin Dixon Rojas (8.1 / 3.9 / 1.7) y el veterano Carlos Paniagua.

A Huellas del Siglo lo puso en el dinero la llegada de Derek Baker-López como dirigente, que ingeniosamente buscó a Chris Moore como su segundo importado; quedaron a un solo paso. La dirigencia, encabezada por Ramón González, demostró que debe dar un paso al costado y dejar que otros manejen el club y la franquicia. Los de Cristo Rey no han trabajado en lo absoluto en dos años; un decepcionante 2013 con López Guillen como dirigente, que prácticamente se burló de ellos, y ahora más de lo mismo.

Los importados Moore (22.8) y Tiras Wade (20.6), muy veteranos ambos, generaron el 56 por ciento de la ofensiva de ese conjunto. Su jugador franquicia Henry Valdez (9.3 / 5.7) cumple con lo que sus propias limitaciones le permiten. El equipo de Cristo Rey fue el peor en materia de rebotes y en rebotes defensivos (10.2) solo superaron a Rafael Barias. El proyecto de Rodys Ramírez se desperdició por falta de laborantismo sobre este chico. Jaison Valdez les cumplió, pero nombres como Ricardo Cátala, Kerwin Ramírez, Mawell Soler y Víctor Verdecía eran más ruido que efectividad.

Rafael Barias, sin dudas el gran desencanto de la justa. La gerencia trabajó como si no tuviera recursos y así se manifestaba. Apostó por el mismo grupo de años pasados y glorias pretéritas y no resultó. Lanzarse con Francisco Dajer, José Fortuna, Manuel Fortuna (15.5), Franklin Millán (12.7), Joel Ramírez (12.5), César Rosario y David Zabala era una tarea arriesgada. Millán y el mayor de los Fortuna apenas superan los 6’00 de estatura, después corría el alero Giancarlo Acosta (12.5 / 5.8) y el delantero Juan B. Araujo (15.8 / 5.7).

A los de Villa Consuelo los acompañó también una pésima selección de importados; Shaun Pruitt, Samuel Coleman y Maurice Sutton, este último después de concluir en Santiago, como seguro de vida y anunciado para los Titanes en la Liga Nacional de Baloncesto (LNB). Pareciera que Rodríguez Mella solo acierta con las figuras que logra traer de Puerto Rico.

Un punto a señalar es la baja en el juego de Pancho Fortuna, a nivel que pensaría si continuar en la ruta o dar un paso al costado. Su punto luminoso fue otorgar algo más de 3 asistencias por juego, pero sus porcentajes, todos, tuvieron “placa de vice-ministro”.

A mitad de la justa San Lázaro entregó su participación. Renunció su dirigente Radhamés Paulino y cortaron a sus refuerzos: Enmanuel Jones (21.5 / 8.2) y Lester Procter (20.2 / 11.5), sin nombres en el mundillo del baloncesto, salidos de la nada, pero que le realizaron una labor interesante. La directiva hizo mutis y detrás de todo ese berenjenal la figura omnipresente del presidente de la FEDOMBAL aupando a un tal Milton Díaz, más anónimo que el ignoto veneciano, que busca por todos los medios la presidencia de la entidad de Jobo Bonito.


Más allá de Erick Merán, las dunas del desierto.

BAMESO dijo desde el principio lo que iba a hacer pero nadie jamás pensó que la pesadilla resultaría enorme. No tiene nada de malo salir a la cancha con un sub-25… ¿qué edad promedio tenía el San Lázaro del 1974 o del 1976?... ¿cuál era la edad promedio de los Astros en 1975?... ¿con excepción de Ed Johnson, cual era la edad promedio del Mauricio Báez de los años 1974 y 1975?... ¿y del Naco de esos años de gloria?... Aldo Leschchron se retiró en el 1985 con apenas 27 años de edad y aún se le recuerda.

¿Qué más hay detrás de la aventura del BAMESO?... se anunciaron dos cubanos, ambos ya con experiencias en ligas extranjeras, y al final terminan presentando un descarte del San Carlos, desecho que ofreció 5 partidos con cifras dobles en puntos y rebotes (Cyril Aware) de 7 en que vio acción. ¿Qué puede garantizar BAMESO en los años por venir?... ¿tiene futuro ese grupo?... independientemente de las respuestas, que no llegaran, a menos que no resulte una bravuconería de la directiva de ese conjunto, creo que el sufrimiento a que se sometió ese grupo de muchachos fue enorme.

Por cierto, ¿reúne Freddy Sánchez el perfil para que se le entregue un conjunto de baloncesto superior?

Cada quien debería de sacar sus conclusiones y aprender.

Tenemos un baloncesto poco organizado y peor trabajado, no importa lo que digan desde las oficinas de FEDOMBAL. Esto ha sido un fracaso. A los fanáticos le gusta seguir el buen espectáculo no lo que han brindado los clubes, la ABADINA y la FEDOMBAL.


Para empezar hay que revisar el punto de vista de la competencia, el deportivo y por supuesto, la falta de respaldo por la población. La gente necesita tener seguridad del espectáculo deportivo que va a presenciar y este baloncesto no brinda el mínimo resquicio.

sábado, 2 de abril de 2016

Agrios edulcorados…
Caso 169: Ranura de bellonera
Abr.02.2016

El baloncesto dominicano para mucha gente está “alante, alante, como el 809”… así lo repite un coro bien amplio de seres que se mueven alrededor del Palacio de los Deportes de Santo Domingo, más específicamente alrededor de la oficina del presidente de la FEDOMBAL.


Rafael Fernando Uribe Vásquez, también conocido por el mote de Rafelin, y otras veces Eduardo Najri abren la boca y activan instantáneamente sus bocinas, como si tuvieran una manigueta que va desde sus labios hasta ciertos lugares en los cuerpos de terceras personas.

Están tan acostumbraditos los amigos de la prensa que parece que estos dos tipos hablan por la boca y el resto aligera el culo, como alcancía o mejor como ranura de bellonera, para repetir, repetir, repetir y volver a repetir… por un par de pesos o un anuncio de Rama-Auto-Import (¿quebró esta empresa porque en el local que tenía en la 27 de Febrero lo que hay es un parqueadero de una candidata a diputada por el PLD llamada Sandra Abinader?... ¿o el esposo de Sandra Abinader, César Prieto, encargado del Plan Social de la Presidencia de la República, es también parte del eje Rafelin-Kobe Peña y compartes) o de Ferquido o Delta Comercial o de Forty-Malt.

En todo el espacio cibernético no hay una página dedicada al baloncesto dominicano con peso, ninguna institucional y ninguna de periodista alguno dedicado; Jordan Olivo y Edison Brito hacen lo que pueden con poco apoyo en sus medios digitales. Acabo de revisar la de Brito y aún sigue vigente. La de Olivo para mi es inexistente… el sabe las razones y también Fausto Julián Suero Bueno y su comparte Rafelin. ¡La voz del amo!


La Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA) creó una página, pero las noticias corren lento y de información colateral, nada. La Liga Nacional de Baloncesto (LNB) no produce una noticia desde la participación de los Metros de Santiago en la Copa de las Américas y eso fue en enero pasado. La Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) copia las noticias de los diarios y alguna otra nota de prensa que le hace su relacionador público, Servio Odalis Sánchez.

Pero nada, el vacío más abyecto, el vacío más deleznable, el vacío más indignante.

El presidente de ABADINA se llenó la boca hablando de las bondades de contar con Mario Emilio Guerrero como director de prensa y nada diferente ha traído en la pelota. Por eso me inclino reverente ante el gran trabajo que realizó por muchísimo tiempo el periodista Jacinto Díaz. Para peor, de las enormes luchas para cobrar el inigualable trabajo que realizó con tanto ahínco. Lo último que supe es que Guerrero apenas asiste a las oficinas que le corresponden.

Por ejemplo: nadie sabe la edad de Pancho Fortuna, la estatura de Juan Bautista Araujo, la fecha de nacimiento de Gerardo Suero Castillo (esa me la se de memoria, Abr.20.1989) o la de Melvin Richardson, ni donde nació Rafael Crisóstomo, ni el último equipo donde jugó Chris Pérez, ni si Eric Merán es algo más que un simple jugador de baloncesto. Ni los puntos encestados por Joel Ramírez en todas las ligas donde ha participado o los rebotes de Carlos Paniagua.

El baloncesto dominicano no tiene registros.

Los resultados de ligas tan dispares en poderío económico o en la calidad de sus jugadores como España, Italia, Francia, Turquía, Lituania, Alemania, Macedonia, Brasil, Chile, Argentina, Venezuela o Puerto Rico pueden saberse al instante con sólo abrir un enlace.

Las estadísticas se llevan minuto a minuto y al final de cada partido esos resultados van automáticamente a las oficinas de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).

“República Dominicana tiene un baloncesto único en el mundo”, dijo Uribe Vásquez hace pocas semanas.


También República Dominicana tiene el baloncesto más absurdo, desproporcionado y soez de todo el mundo.