viernes, 6 de noviembre de 2020

 

El guabinoso y enjabonado mundo del que se creyó la Crocuta de Villa Juana

 
Noviembre 06 del 2020
 
 
Atención, atención, ¡mucha atención!... este es un servicio público dirigido exclusivamente a Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido por  Leo Corporán, Leo, Leito, El Marchante, o como él prefiere ser llamado, El Niño Culicagao de Villa Juana… ¿qué ya no está Radio Guarachita para pasar los servicios públicos?... apuesto peso a morisqueta que este llegará a su destinatario inclusive antes de publicarlo.
Leonardo de Jesús Heredia Castillo


Morisquetas” son muecas que provocan risa. Según el Diccionario de la Real Academia Española, este vocablo tiene varias acepciones: ardid o treta propia de moros; también suele referirse al arroz cocido con agua y sin sal; actualmente no se tienen pruebas de que se esté usando con esos sentidos; la única relación que podemos establecer entre ambos términos es enfrentar algo que tiene valor [pesos] a algo insignificante [morisquetas].
 
Manuel Álvarez Nazario [Feb.07.1924 en Aibonito, Puerto Rico; Abr.29.2001 en Mayagüez, Puerto Rico], ensayista, periodista y filólogo, aclaró que los nombres de las monedas, tanto en la zona rural de Puerto Rico como en la urbana, se arrastran desde los tiempos de la colonia española y perviven en la isla, adaptados a las nuevas monedas de cuño norteamericano. Así, “peso”, antigua moneda de plata española, pasó a ser el equivalente a “dólar”; peseta, unidad monetaria de España, a veinticinco centavos; vellón, antigua moneda de cobre que se usó en lugar de la de plata, a cinco centavos; algo similar a lo que ocurrido en República Dominicana, actualmente descontinuado, pero frecuente entre 1880 y 1940.
 
Antes de continuar le preguntaría al editor en jefe de deportes del vespertino de la San Martín al número 236, santo patrono de la crónica deportiva capitalina, el zar de las ayudas sociales cubiertas exclusivamente por la secretaria de Estado de la Presidencia, en tiempos de Luis Manuel Bonetti Veras, El Pote; beneficiario único, salvo contadísimas excepciones, de los aportes al sector deportivo del Banco de Reservas de la República Dominicana, gracias a la complicidad de Orión Mejía Ventura, y sesgo permanente de todos los patrocinios deportivos a los programas radiales y televisados de deportes de la crónica joven del propio BanReservas: ¿cómo quieres que te llame?... a estas alturas, poco importa el mote, el alias, la pantomima que quieras usar.
hiena manchada

He de recordarte que han pasado exactamente 523 días, y aún sigo esperando que saques a relucir aquellas pruebas irrefutables de actos ilícitos, reñidos con la moral y las buenas costumbres que dices tener en contra de mi persona. ¿Qué ha pasado en tan dilatado lapso?... ¿sentiste pavor o se te prendió el bombillito casi famélico que tienes en la cabeza, porque es difícil cargar ese pesado transito neuronal, casi inaudito, recordándote que tienes más manchas que una hiena (Crocuta crocuta), carnívora, oportunista, y carroñera?
 
¿Se te olvidan tus palabras?… escribiste en ese desprolijo apócrifo que titulas como Frio y Caliente (Jun.02.2019): «dizque hay dos “farsantes” que escriben de deportes, que viven atacando a gente seria, pero ni locos se atreven a darle leña a los traficantes de drogas. ¡Anjá! Y es fácil?»…
 
Rompe el molde de unas buenas costumbres que no conoces... ¡decídete!... ¡se un hombre alguna puta y maldita vez en tu vida!... ¡aventúrate a navegar por esas aguas de la decencia y honestidad!... ¡arrójate desde el puente Presidente Peynado que atraviesas todos los días, a ver si caes en lo seco!... el otro “farsante” es el buen amigo Federico Borrás.

¿Temes que la carne de mate?... como a Timoteo.
 
Leo he conocido a poca gente que sea tan hipócrita como tú… quieres venderte como serio, sensato, juicioso, respetable, austero, trascendente, escrupuloso, comprometido, católico, pero toda la vida has sido un reptil que anda husmeando por calles y barrios de la capital. ¡Zafaconeando!, dice la muchachada.
 
¿Las obras y contratos que obtuviste a nombre Constructora Riostra, y Heredia Guerra & Asociados, se le entregaron a tu familia por méritos adquiridos, experiencia ganada, o grado a grado por la amistad con Leonel Antonio Fernández Reyna?... se te olvida que pasabas más tiempo en el ante-despacho de Víctor José Díaz Rúa, en Obras Publicas y Comunicaciones, que en las oficinas de El Nacional.
 
Constructora Riostra está ubicada en la Peña Batlle al número 146, precisamente en Villa Juana… ¿qué queda ahí?... sin mentiras; suelta la lengua y di que existe en ese local de la Peña Batlle una funcional y bien decorada oficina. Estas como los Leones de Santo Domingo, un equipo de la Liga Nacional de Baloncesto (LNB), ubicados físicamente, según la papelería que usa, en la calle Pepillo Salcedo a esquina avenida Tiradentes… ¿dónde se unen ambas vías?... la Pepillo Salcedo nace en la avenida John F. Kennedy y muere a las puertas del Hospital Doctor Salvador B. Gautier (Salvador Bienvenido Gautier Hinojosa, Feb.14.1868 en Santo Domingo; May.01.1938 en Santo Domingo); la Tiradentes toma su nombre en la avenida 27 de Febrero, después de despojarse del nombre de avenida Alma Mater, y va a terminar en la rotonda de Cristo Rey.
 
¿De tus ínfulas revolucionarias, quieres que las saquemos a relucir de cara al sol?... te usaban únicamente para colocarte en los baúles de los vehículos para desde ahí llenar las avenidas de Santo Domingo de grapas, por lo insignificante de tu presencia física… ¿tiene algún mérito esa vileza, villanía, mezquindad?... en lugar de tirar piedras y tiros contra la rancia oligarquía dominicana atentabas contra simples dominicanos, carenciados igual que tú. ¿Qué tanto miedo le tenías a los guardias con el tolete en las manos?... pseudo-revolucionario de pacotilla que cuando tuviste la oportunidad cambiaste inmediatamente hasta convertirte en un servir de todos los que criticabas.
Ramón Jerez


¿Podrías refrescarnos de como llegaste a editor deportivo de El Nacional?... traicionando, infamando, engañando, estafando, burlando, mintiendo, conspirando, maquinando. ¿Qué pensarán de ti los huesos de Ramón Jerez?
 
¡Atrévete!... cada día que pasa estoy más convencido, absolutamente seguro e inspirado, que en esta vida has servido para muy pocas cosas; eres un sagaz especulador, astuto aprovechado, y usas tu medio para tus fines y beneficios… al punto que los temas que manejas son eternos y repetitivos: pistas de atletismo, juegos deportivos escolares, Comité Olímpico Dominicano, juegos deportivos nacionales, y una vez cada 6 meses mencionas a los clubes deportivos del Distrito Nacional que tienes agarrados en tu mano izquierda…
 
Últimamente sobresale en tus escritos la figura de Vitelio Mejía Ortiz, presidente de la Liga Dominicana de Beisbol Profesional (LIDOM)… ¿cuántas veces mencionaste a Vitelio Mejía Ortiz en el lapso en que estuve en El Nacional, desde 1995 al 2012?... llevo revisadas 7,005 ediciones de El Nacional, desde mi primera colaboración a la fecha, y nunca jamás en la sección de deportes encontré el nombre de Vitelio Mejía Ortiz.
 
¿Qué podrías inventar sobre mi persona?... de ti espero cualquier cosa, pero dale riendas sueltas a tu depravada inmoralidad… ¡atrévete!... imaginación no tienes, pero saca garras y colmillos; intenta morderme y descuartizarme; puedes estar seguro que te voy a esperar, con la certeza de que no cargaré con un revés. En las rigolas matan a los hombres a palos y pedradas, si te invito a bañarte en una rigola cibaeña, ¿aceptarías? 
Heredia Castillo, Federico Lalane José y Vitelio Mejía



Morderás y masticaras, sin querer y queriendo, aquella lisonja que me disparaste alguna vez en esa amplia redacción de El Nacional: «Caobo, eres de la gente más decente que jamás he conocido; no sólo decente, decentísimo, por eso siempre pienso muy bien lo que quiero decirte, y como nunca te ríes de mis chistes, más desconcertado quedo».
 
¡Vamos!... ¡da un paso al frente!... en esa misma edición de El Nacional dijiste que un servidor pretendía manchar honras de hombres, casi inmaculados, casi vírgenes, casi castos, que todavía tienen los pies sobre la terráquea faz, gente seria, a ver, quienes estaban por esos medios: Andrés Terrero Alcántara, pasado presidente de la Cámara de Cuentas, colaborador en Vanguardia del Pueblo, según él, experto en anti-lavado de activos; Fernando Arturo Teruel Capri, pasado presidente de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA), pasado capataz del Club Mauricio Báez, un hombres de muchos pasados, y escasos presentes; José P. Monegro, director del matutino El Día, pasado presidente de ABADINA, protegido de la Iglesia Católica; y tu propio hermano Juan José Heredia Castillo, actual presidente de la ABADINA, pasado miembro de la Cámara de Cuentas, y quien está vivo gracias a que yo, solito, se lo arranqué a una “griscelda” de la Policía Nacional.
 
¿Dime algo de Andrés Terrero?... ¿Andrés Terrero Alcántara?... ahora se escuda en que es naqueño de corazón, pero… ¡virgensantísima!... ¿Andrés Terrero Alcántara?... no hay lugar donde haya pasado que haya dejado una buena estela, un rastro dulce… de la Cámara de Cuentas salió con una mano delante y otra detrás, cubriéndose apenas sus partes. estoy buscando la lámpara de Diógenes, hasta el Cristo Redentor fui para preguntarle a Joaquín Amparo Balaguer Ricardo donde la había dejado escondida… y con ella tratar de buscar algo bueno que se desprenda de su persona.
 
Añade además a Ramón Alejandro Montas Rondón, pasado director general de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD); Rafael Fernando Uribe Vásquez, vigente presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL); José Ramón Peralta Fernández, pasado ministro administrativo de la Presidencia de la República; el periodista Diego Roberto Nicanor Pesqueira Grullón, presidente del Club San Carlos, alguien que reclama reconocimiento público a cada instante, cargado de indelicadezas, apoyado por ti; Ramón Eligio Ceballos Peña, un titere de Uribe Vásquez; Tomás Polanco, el santico de Villa Juana, marioneta de tu propiedad; Edwin Javier Castillo, Tatico; y Rubén Montes de Oca Zapata, miembro de la actual dirigencia de ABADINA, sólo porque te chantajeó.
 
¿Cómo se le dice al que se queda con el dinero fruto del trabajo de un tercero?...
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¿Quieres que empecemos a desmembrar las honras de cada uno?... ¿tendrías los cojones suficientes para hacerlo?... ¡te animo!... ¿necesitas un Forty-Malt para que te de fuerzas para ello?... ¡dímelo, que llamo de inmediato a Eduardo Najri Molina para que te envíe una caja con 25 unidades a ver si le llenas de músculos!
 
¿De los que no son tus títeres inmediatos, a cuantos pretendiste esquilmar?
 
Apuntaste que debía hacer denuncias relativas a los traficantes de drogas… ¿lo recuerdas?... cada quien asume sus propias batallas, no conozco a nadie que esté inmiscuido en el negocio de tráfico de estupefacientes, ahora bien, muchas veces confesaste, delante de todos, incluyendo a un servidor, en esa sala de espectáculos que era el cubículo de deportes de El Nacional, donde se conocían de tu propia voz todas las indelicadezas de tus amigos, compadres, y de actores del medio político, social y deportivo, que jamás rubricaste un acta de deportación contra nadie pedido en extradición por el gobierno de los Estados Unidos.
 
Agregabas que todo aquello quedaba en manos de Marino Vinicio Castillo Rodríguez, a quien todos conocemos como Vincho. «Y si los familiares o cómplices de esos muchachos deportados salen por ahí a buscarme y me dan un tiro… no, yo no soy loco»… ¿una botella con privilegios?... ¿la irresponsabilidad en su máxima expresión?
 
Si tuviera la misma cabeza cuadriculada que tienes, podría graciosamente suponer que quizás recibiste algunos emolumentos por esas reiteradas negaciones. ¿Te pagó alguien, mucho o poco, para que no estamparas tu sello en esas actas?... ¿cuántos?... ¡dinos!... ¡se un maldito hombre alguna vez en tu vida!... ¡atrévete!... ¡rompe esa falsa árgana de dignidades!... porque no tienes ni seriedad, ni hombría, ni decencia.
 
¿Quieres reeditarlo en tu entorno más próximo?... ¿por qué en tu amadísima Villa Juana no ha cesado jamás el consumo y distribución de substancias adictivas controladas?...
 
¿De qué te han valido tantas proclamas, exaltaciones, marchas usando menores sin los correspondientes permisos de sus padres, en una fingida lucha contra el narcotráfico?... fracasaste en un esfuerzo donde te atribuyes todos los créditos, y que debió ser incesante.
 
¿En medio de la cacareada bonanza económica de los gobiernos del pe-ele-de, donde fuiste un beneficiario amplio, cuanto mejoraron los indicies de desarrollo humano en el sector donde te consideras un dios?
 
Ahora, dinos, en esa Villa Juana donde todo el mundo se conoce, donde detrás de cada fachada que simula una casa hay un patio interminable lleno de casuchas, con escasas disposiciones sanitarias, hacinadas al máximo, pestilentes, donde no existe intimidad, y donde cada quien sabe el secreto de los demás, ¿cuantos narcotraficantes, grandes, medianos, o micro conoces?... ¿le cobras peaje o tienes quien te cobre algún tipo de peaje por tu inactividad frente a ellos, en tu entorno más cercano?
 
Yo no dudo nada te di, nada de nada.
 
¿Y el liceo, y la escuela básica?... ¡cuéntanos!... ¿qué calidad de enseñanza se está brindando?... vendes aquello como lo máximo relativo a lo académico, más que los colegios católicos tradicionales de la ciudad, o brindas un programa sin exigencias, como pasaría en cualquier escuela rural de Hostos, provincia Duarte, antiguo Distrito Pacificador.


Al final, traicionaste a Fernández Reyna, de quien decías era tu íntimo amigo, asociándote con la corriente de Danilo Medina Sánchez, pero no te salió nada, fuiste por más lana y saliste trasquilado… apoyando para los comicios de Jul.05.2020 a Gonzalo Castillo Terrero. ¿Lealtad?... ¡ni por casualidad!
 
Leo, El Niño Culicagao de Villa Juana… de mi boca jamás escucharas que yo soy una persona seria, temprano me enseñaron que la honestidad no se pregona, pero si me acusas de no serlo tendrás que demostrar que eres más sensato, digno, veraz, y mínimamente más escrupuloso que un servidor… igual consideración tengo de mi amigo Borrás… dudo que puedas expresar una humanidad más allá de lo deslustrado, lo desacreditado, lo ennegrecido, lo deslucido, lo insultante, el desdeño, la tachada, lo infamante, las indiscreciones; estas lleno de manchas.
 
¿No tuviste la suerte de Pechito?... ¡una lástima!... Reinaldo de las Mercedes Pared Pérez pasó por el lodo y no se ensució, dice él.
 
Hace tiempo que deberías estar en tratamiento psiquiátrico, eres errático, dejas huellas de tus actos irresponsables, ahí en El Nacional deberían estar revisando tus pasos: moderación, equilibrio, y prudencia no aparecen en tus columnas.


Leonardo de Jesús, hace 523 días escupiste para arriba, y te salpicaste.
 
Te ha pasado como a la guinea a la que le cantaba Guandulito (Dionisio Mejía, Mar.23.1911 en La Güizara, Higüey, provincia La Altagracia, para entonces común de la provincia de El Seibo; Jun.1979 en Santo Domingo), que después de arrasar el conuco de arroz el agricultor te tendió una trampa y caíste; a las 4:00 de la tarde la guinea llamó a sus hijitos y le preguntó que como veían de colorados sus ojos… los pichones le responden: «todavía usted no los tiene colorados, mamá; cuando llegue Guandulito, que es el dueño del conuco y está aplomando (tomando licor) por ahí, y aún no se sabe que hará con usted, si terminará en salcocho, locrio (locrio, en República Dominicana, es arroz guisado con alguna proteína: carnes, pescados, vísceras, mariscos, vegetales, la paella del pobre, le llaman algunos) o es asá que la va a arreglar a usted mamá».
 
Leo, Leito, El Marchante, El Niño Culicagao de Villa Juana, versión insaciable de Chucky, el muñeco diabólico, te acostumbraste a que nadie conteste todas esas barbaridades que dices en un vespertino que sus propietarios están pensando clausurar, donde cobras una remuneración por verter acusaciones gravísimas contra quienes no son tus afectos, y que usas para tu propio beneficio, y que no se corresponde con el modo de vida que llevas, incluidos familiares, pero hace 523 días se te pelaron todos los números.
 
Lo interesante es que mañana será el amanecer 524, porque después de un día hay otro más, y yo te seguiré esperando; o sacas tus colmillos llenos de veneno o necesariamente tendré que volver a reclamar que te atrevas.
 
Si no intentas morderme, si no encuentras como masticarme, o me mandas a golpear o a matar, como trataste de hacer con alguien que te superó ahí mismo, en tu feudo, en Villa Juana, cada cierto tiempo me otorgaré la licencia para desatar algunas verdades sobre ti, siempre apegado a la realidad de los hechos; porque no es verdad que comandas los vientos y los elementos… más allá de su más acabada y más autentica versión, El Niño Culicagao de Villa Juana, no eres nadie.
 
¡Lanza tus pruebas al aire!... ¡atrévete!... demuéstrame lo que yo mismo no se de mi propia persona.
 
Mientras, el hacha va y viene, quedas como lo que eres: un cobarde.
 

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