viernes, 21 de agosto de 2020

 El primer bolo le cayó a Berlinesa

Agosto 19 del 2020

 

A Berlinesa Franco Domínguez viuda de De Los Santos le tocó el primer bolo de lo que todos esperamos resulte una amplia, efectiva, y decente lucha contra la corrupción e impunidad vivida en los 16 años de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD); los primeros ocho de la mano de Leonel Antonio Fernández Reyna, y los restantes a cargo de Danilo Medina Sánchez. El premio aún no le ha sido cantado, este Ago.21.2020 está citada para acudir a las oficinas de la Fiscalía del Distrito Nacional, ella fue en su momento directora del Instituto Nacional para la Primera Infancia (INAIPI).

Berlinesa Franco y Juan De Los Santos

 Es un número, el de Berlinesa Franco, que yo no hubiera jugado, por lo bajito, me resultó hasta inesperado, pero hay quienes tienen otra visión y están sobre el lomo de lo que se perfila como una amplia investigación. 

La señora Franco Domínguez de De Los Santos no es un político acabado, pero nos podría sorprender; quizás pueda ser un hilo interesante que nos llevaría a otras instancias, intrigantes y desconocidas. Sobre su personaje y su desempeño se han esgrimido muy pocas frases; de su difunto esposo todas las líneas.

 No olvidemos que a Juan De Los Santos (Juan Concepción de los Santos Gómez, Ene.31.1970 en Villa Duarte, Santo Domingo; Dic.15.2015 en Santo Domingo) se le rindieron tres días de duelo, como todo un patriota, por expresa disposición del Presidente de la República. Su hermana (Marisol Mercedes Franco Domínguez) tiene lazos afectivos muy estrechos con César Emilio Peralta Adames, a quien todos conocen como César El Abusador. Su padre es Franklin Franco (Francisco José Franco Martínez), aún vivito y coleando, paseándose públicamente por la ciudad, y sobre quien pesa una leyenda muy fuliginosa: vinculado al tráfico de substancia estupefacientes, prófugo de una cárcel de máxima seguridad en Sandstone, estado de Minnesota, y a quien Joaquín Amparo Balaguer Ricardo, posteriormente se negó a repatriar. 

Durante su gestión se denunció que en el INAIPI había manifiestos casos indelicados en las licitaciones convocadas durante cuarentena por COVID-19. Posteriormente presentó renuncia. Cuando asumió, también había serias incorrecciones en el organismo. Sorprendentemente, en Abr.08.2020 el Consultor Jurídico del Palacio Nacional, Flavio Darío Espinal, anunciaba la destitución de siete funcionarios del INAIPI luego de la determinación de supuestas irregularidades en la compra de 40,000 kits de alimentación, esa acción recayó sobre Juan López, subdirector general de Gestión Institucional; Ramona Hernández, directora Administrativa y Financiera; Alberto José Patxot, director de Planificación y Desarrollo; Stefany Severino Cuello, encargada del Departamento Jurídico; Clementina Pieter, responsable de acceso a la información pública de esa entidad; Ricardo José Guzmán Domínguez, director de Operaciones; y Mayra Martínez De La Rosa, encargada del Departamento de Compras.

Francisco José Franco Martínez

 Con la desgraciada situación que vivió David Américo Ortiz (Nov.18.1975 en Santo Domingo) el nombre de César El Abusador se echó a correr, y todos de un instante a otro conocimos de un personaje con una fortuna fuera de la imaginación de cualquier dominicano común y corriente. 

Pasó Peralta Adames de un anonimato fingido frente a la colectividad a ser el zar más celebrado de la vida nocturna de la ciudad de Santo Domingo, el evasor número uno de los larguísimos tentáculos de la Dirección General de Impuestos Internos, el matatan con el sequito de las damas más hermosas de todo el país, incluyendo las comitivas femeninas de los más encumbrados funcionarios de la administración de Medina Sánchez, sin olvidar que varias damitas, también ligadas al partido de gobierno, contaban con un listado de musculosos y resolutivos varones con miembros fálicos fuera de este mundo, no para que sus propietarios sintieran una virilidad vital o fueran usados para casos de fecundidad, simplemente para la satisfacción personal de algunas ninfómanas vestidas de funcionarias moradas; hasta algunos medios empezaron a considerarlo la versión vernácula de Pablo Emilio Escobar Gaviria. 

En mis sueños más introspectivos la figura de Berlinesa Franco podría ser un hilo conductor hacia instancias mayores. La figuro a ella como si fuera testigo presencial, con ojos bien abiertos y oídos anchurosos, de esa reunión en isla Contadora (Panamá) donde asistió el Canciller de la República de Colombia, y en la que cuatro “jinetes del Apocalipsis” conocidos como Escobar Gaviria (Dic.01.1949 en Rio Negro, Antioquia, Dic.02.1993 en Medellín, Antioquia), Fabio Ochoa Vásquez (May.02.1957 en Medellín, Antioquia), saliendo apenas de la adolescencia, Carlos Enrique Lehder Rivas (Sep.07.1949 en Armenia, Quindío, actualmente residiendo en Alemania), y Gonzalo Rodríguez Gacha (May.14.1947 en Veraguas, Cundinamarca; Dic.15.1989 en Tolú, Sucre), le plantearon que pagarían en su totalidad la deuda externa de la nación sudamericana, si el gobierno no firmaba el tratado de extradición con los Estados Unidos. 

Medina Sánchez

Medina Sánchez, en sus sueños de infinita permanencia en el Palacio Nacional, hilvanó su cuerpo de senadores, su Cámara de Diputados, sus muchas municipalidades, su justicia, con muchos jueces ocupando ilícitamente lugares de trascendencia nomotética, obviando todos los pasos que nos ayudarían a reflejar una fortísima institucionalidad, negando el deseado consenso acerca de que estas pisadas se ubicaran en el lugar de máximo nivel normativo del país. 

En algún momento de su papado, Jorge Mario Bergoglio (Dic.17.1936 en Buenos Aires) apuntaba: «la corrupción es la gangrena de un pueblo». David Cameron (David William Donald Cameron, Oct.09.1966 en Londres, pasado primer ministro inglés), la describió como: «uno de los mayores enemigos del progreso en nuestro tiempo». En una muy acertada descripción, brevísima por demás: «la corrupción, en pocas palabras, es el abuso de la función pública para beneficio personal». 

Las indelicadezas de la administración del pe-ele-de fueron tan descaradas que no guardaron un ápice de discreción, esa exhibición grosera de bienes apuntalaba a que la población dominicana se sintiera cada vez más fracasada y encrespada; sólo el civismo del pueblo llano, tantas veces vilipendiado, evitó un malestar civil de incalculables dimensiones. Después, las esperanzas reverdecieron detrás de un insulso y repetitivo «¡se van!»... ¡y los sacaron finalmente! 

Conste, que el rumor público, ese mismo que evadió Medina Sánchez pese a traerlo por las greñas en su discurso de Ago.16.2012, registra unas relaciones indignas y demoledoras del Presidente de la República frente a Berlinesa Franco, y sobre los bienes de De Los Santos Gómez, pero es sólo el bisbiseo extendido y cotidiano. No olvidemos jamás que el tipo de negocios que desarrollaba De Los Santos Gómez es el más dulce para el lavado de dinero, y su fama era sobresaliente. 

Yo, a Berlinesa Franco Domínguez la exprimiría hasta sacarle todo el jugo; quizás ella acceda a presentarse con una tranquilidad pasmosa; sus posturas podrían parecer sólidas, de igual manera podría sorprendernos y dejarnos boquiabiertos; se cantará inocente en todas las instancias; pretenderá ser absuelta de culpa y cargo desde el primer momento; y en la escena aparecerán culpas, arrepentimientos, miedos, deseos de obtener algunos beneficios. Las confesiones nunca hacen a la prueba por sí misma; hay confesiones que pueden ser verdades y otras que son disfraces, como un recurso extraordinario para alivianar grados de responsabilidad.

 

Todos tenemos la perspicacia que Medina Sánchez actuó como un delincuente burdo, y que permitió una descomposición más allá de los márgenes que socialmente pudieran ser tolerados; esa misma depravación sobrepasó las puertas de su despacho. Perturbó notablemente el normal desenvolvimiento de todos los dominicanos, y aun así pretende que lo sigamos observando como un manso cordero; toda su amplia feligresía, refugiada en el Comité Político del PLD, convivió y prosperó entre nosotros en condiciones ventajosas, mientras desprotegía a toda la sociedad, golpeaba a todos sus conciudadanos, incluyendo a miembros de escaso nivel de decisión en su propio partido político e ignoró todos los procesos investigativos que sus propios funcionarios hicieron. 

Aquí por 16 largos años se operó desde el Palacio Nacional bajo el concepto de delincuencia organizada. Con Medina Sánchez llegamos al raterismo más ríspido. 

Es ley inexorable de la vida que nada es para siempre, y con el advenimiento de la administración de Luis Rodolfo Abinader Corona muchos esperamos que el PLD jamás vuelva a ocupar el Palacio Nacional. Medina Sánchez lo rompió, lo descuartizó para su provecho personal, ahora muchos miran a Fernández Reyna como una balsa para un solaz refugio, pero este deberá mostrar un mínimo de dignidad y respetar a quienes lo han acompañado sin pestañar; fue él que los hizo ricos a todos, recibió a cambio un sin fin interminable de patadas en los testículos, incluyendo las inmisericordes coceaduras de su propia esposa Margarita María Cedeño Lizardo. 

Mónica Chamorro (Mónica Emma Lucia Chamorro Mejía, 1974 en Popayán, Colombia) escribió en El final de la trama, un cuento pulquérrimo sobre un viejo soldado napoleónico que se bate cuerpo a cuerpo, en la última carga de Waterloo, contra un joven alférez inglés, que por supuesto estaba ávido de gloria y grandezas. Mientras se batían, el viejo recordaba su vida, como si estuviera ante un espejo; inmortalizaba todas las veces que fue joven también como ahora lo es su enemigo. El peledeísmo se desgranó en el ejercicio del poder, se consideraron dioses, no dibujaron sonrisas en sus compatriotas, y desde hace muchísimo tiempo arrastran la perdida de todo poder mágico, pasaron a modo embaucador, prometieron milagros, pero  la historia no ha terminado para esos que ahora son peledeistas corruptos, pero las glorias y las grandezas se les resbalaron por el dispositivo sanitario. 

La República Dominicana vestida de cárdeno color bien pudo ser hilo para una novela de George Orwell (Eric Arthur Blair, Jun.25.1903 en Motihari, Raj Británico; Ene.21.1950 en Londres, Reino Unido; escritor británico), donde las repetidas mentiras oficiales buscarían crear una cotidianidad homologada a sus divagaciones cósmicas estrelladas en el amarillo de su propio estiércol. 

Gracias Leonel Fernández Reyna por tantas miserias e infelicidades, gracias Danilo Medina por otras muchas perversidades, perfidias; por ineficientes, nadie los recordará como genios, ni como hombres probos; ninguno de los dos fue capaz de detener las manos criminales de ninguno de los suyos. 

El peledeísmo se quedó sin partidarios, se llenó de cómplices a los que no se les podía castigar, se anquilosó, terminó siendo la cárcel de sus seniles pseudo-fundadores. La impunidad es el precio de la complicidad. Solo les queda protegerse unos a otros, los de arriba a los de abajo y viceversa, así terminarán de hundirse todos juntos… guiñapos infelices, ratas desaliñadas, con pies, boca, y brazos; amen de cuentas bancarias, momentáneamente, interminables. 

Ningún político merece que se le defienda con uñas y dientes, mucho menos un peledeísta. Entendámoslo de una vez y por todas, no somos sus amigos, no les importamos, y por lo tanto hay que bajar la intensidad, y el fanatismo. Los primeros que debemos de cambiar somos nosotros mismos, mirarnos en el espejo, yo lo hago todos los días, poco, sí, porque temo que los cristales salgan volando.

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