La negación como
constante
domingo, 19 de mayo de 2013
Me
causó mucha sorpresa leer por Facebook, cara
e’libro como le dice un muy querido amigo, que las sillas del salón de
conferencias de
ABADINA
nunca fue una pasión para el ingeniero Marte, era frecuente que pasara semanas
sin que visitara las oficinas del Palacio de los Deportes; tengo la particular
impresión que es un amante de la exposición en los medios, siempre ha sido así,
desde los tiempos de juventud, donde era uno de los mejores exponentes del
baile de la música disco y después cuando ejercía como disc-jockey; por ello, muchas veces desatiende asuntos que en su
mundillo no son prioritarios. En su gestión pasaron infinidad de situaciones
que no debieron suceder. Pero así es el juego de la política deportiva y la
entidad rectora del baloncesto capitalino cada vez está más devaluada.
Ramón
Rodríguez, El Teacher, actual
presidente de
Se
barajan muchas teorías, en demasía me gustaría decir, pero cuando el río suena
es porque agua trae. La más socorrida es que ha apostado a la desaparición de
un evento que corre desde el 1974, con una historia muy ornamentada, llena de
citas y números, de verdaderos ídolos de la población que disfruta de la
actividad, con la única finalidad de que el Club Deportivo y Cultural Mauricio
Báez pueda tener un nicho dentro de la competición de
Con
anterioridad el Mauricio Báez había solicitado su ingreso a
Además,
ambos pertenecen a Los Toby, un grupo
de amigos de variadas pintas que tradicionalmente ha buscado espacios para
influir en la sociedad dominicana. Entre otros integrantes figuran Luis Mejía
Oviedo, actual presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD) y el publicista Nandy
Rivas, de dilatada trayectoria, ex cantante del grupo Los Solmeños que brilló
en la década de los años de 1950 (Tito Saldaña, Horacio Pichardo y Rafael
Pichardo, componían el cuarteto vocal además de Rivas), quien en los últimos
tiempos estuvo muy ligado a la administración de Leonel Fernández Reyna.
Los
mauricianos han mantenido la postura de estar ausentes de la justa capitalina,
pese a que intervienen en todas las competiciones de categorías formativas,
debido a que no existen “condiciones” para su participación. La negativa del
pleno de
Los
gestos corporales de El Teacher menguan
con el paso de los días. Hay mucha gente expectante, gente envuelta en los
equipos participantes, que ya amenazaron con detener el torneo si los recursos
prometidos por el Comité Organizador no empiezan a fluir. Es innegable un “olor
a miedo” dentro de los miembros de ABADINA y ahora lucen como sibilinas las
palabras del ingeniero Frank Herasme, ex presidente de FEDOMBAL y contendiente
por la presidencia de ABADINA frente a Rodríguez en diciembre pasado:
“posiblemente se han agotado todas las oportunidades para el baloncesto de la
capital y mi opositor no cuenta con la capacidad gerencial ni administrativa
para hacerle frente a lo que se aproxima: la muerte definitiva del baloncesto
en el Distrito Nacional”.
La
división de la actividad en dos grupos de equipos, seleccionados sin ningún
criterio, también ofrece pie para que se perciba la posibilidad que tanto el
presidente de
Todas
las definiciones del basket capitalino en la actualidad están en las manos de
Juan De Los Santos y de El Teacher,
para nada el Comité Ejecutivo de
La
decisión que tomó El Teacher, de
hacer la mejor ABADINA le está costando muy caro. El Torneo de Baloncesto
Superior del Distrito Nacional debió ser un tramite de rutina parta la
actividad y la renovación obligada a producirse siempre, a cada instante, cada
año, era lo único que bendeciría la actividad, que trazaría las pautas, pero no
ha sido así, nos entregamos a las dadivas y los dirigentes y muchos
entrenadores se convirtieron en oportunistas gorrones; la institución, los
clubes y demás figurantes se encargaron de mutilar la gallina de los huevos de
oro. Ahora nos encontramos que estamos acéfalos, nadie quiere darse cuenta y
seguimos moviéndonos sin orientación.
El
baloncesto que ha montado ABADINA, primero en las instalaciones del Mauricio
Báez y ahora en el Pabellón de Voleibol del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte
(donde por cierto, hay un hijo de puta que le está cobrando a la entidad la
suma de 6 mil pesos dominicanos por jornada, por el solo hecho de mantener las
luces encendidas en el espacio de los juegos), es la reproducción analógica de
toda la actividad en el país. Tampoco contiene ningún signo que pueda
diferenciarlo de los demás, salpicado, por supuesto, por la mala prensa que
tiene. El mensaje que se está enviando es que estamos sumidos en una grave
crisis.
La
historia que vivimos en nuestra actividad es como la de aquellos que concurren
con un disco rayado a los velorios; se repiten frases a la medida, que no
consuelan a nadie, pero tampoco alegran la vida de ningún ser humano. Nadie los
ha obligado a hacerlos, pero una suerte de narcisismo habla por ellos y buscan
que en medio del dolor, los deudos recuerdan que ellos estuvieron presentes y
consolaron, pero nadie más, por pesados, prefabricados e imprudentes.
Esta
última imagen me recuerda a Edwin Castillo, vocal de
De
los muertos celebres, todos sienten la necesidad de hablar y se adopta la
posición que apunta hacia las mayorías. La todología
nacional es pasión, verdadero sentimiento que arrastra a todos, pero aquí nadie
se está conmoviendo de los padecimientos del baloncesto. Ya hemos empezado a
comentar de lo bueno que eran otros tiempos, aunque nadie los haya vivido. La
que importa es hablar, subirnos al tren donde todos se creen estar. Y si todos
putean, puteamos con ellos.
Los
estados calamitosos, la situación de cuidados intensivos, la agonía, no se
celebran nunca. Quizás sea una frase hecha, como para no quedar insensible,
pero en esta lenta amargura hay muchos que están festejando como verdaderos
hijos de puta. Es la cara culposa de la misma moneda, que en su anverso tiene
el axioma de “un hijo de puta menos”, frase hermana con aquella “siempre se
mueren los buenos con tantos malandros sueltos”. Ante la enorme congoja
cotidiana, ante la cruz que cargamos todos los días, ante la zozobra renovada
con cada salida del sol, y muy a pesar de las buenas intensiones, siempre se
mueren todos, nosotros también.
Algunas
muertes pueden resultar un alivio si se las encara como una oportunidad de
cambio, aunque costará entender que no necesariamente son motivo de alegría. El
baloncesto debió estar hace tiempo rozagante y gozando de buena salud, pero el
pasado recibe como único uso la justificación de todos nuestros males. Los
males siempre serán de otros, los que tampoco están exculpados… Frank Herasme,
Federico Lalane José, Julio Subero, Manuel –Cholo- Suero, Johnny Marte, Edsel
–Negro- Vila, Pedro Pablo Díaz, para dejar algunos nombres… para conformarnos
con la referencia moral que fue Virgilio Travieso Soto. En la mayoría de todos
estos personajes ha vivido siempre un pequeño Rafael Leonidas Trujillo Molina.
Nadie
dentro de nuestra actividad ha encarado un instante como una posibilidad de
cambio, aunque sea para el sacrificio colectivo. Tengo un amigo que me repite:
“si es por robar que se escalan puestos, pues hagamos un pastel más grande, si
el biscocho que nos estamos comiendo es de una libra, hagamos a la vuelta de 5
años, uno de
No
me gusta la situación que estamos viviendo, tampoco es motivo para júbilo. El generalísimo
está más vivo que nunca, y no sólo está vivo, esta rozagante y gozando de buena
salud. Trujillo vive en cada uno de nuestros jerarcas deportivos y no entremos
en el mundo de los políticos y los periodistas pagados por estos, que aún
cuentan lo mal que lo pasaron en la época donde “la era era era” o en los 12
años de Joaquín Balaguer, mientras nos invitan a un café en el amplio balcón de
su casa en Los Mogotes o en Jarabacoa o en Casa de Campo o los fastuosos viaje
a Vail (Colorado), injustificable.
Trujillo
y el propio Balaguer están más vivos que nunca, en una sociedad que no mira más
allá de sus narices, donde todos los políticos y actores, como en este caso del
baloncesto, se traicionan cada día; están vivos en las manifestaciones que se
usan para festejar que ya no están, como si fuera ayer, mientras la realidad y
el pasado nos aplastan y finalizados esos actos, los lugares donde se han
efectuado vuelven a servir de hotel, a cielo abierto, de varios depauperados. Están
más vivos que nunca que cada violación de los derechos individuales, que día a día
se producen en nuestra sociedad, pero que jamás se intentan abordar, ni
mencionar (César Medina, Julio Martínez Pozo, Euri Cabral, Miguel Franjul,
Vinicio Castillo Seman, Abigail Soto, Víctor Gómez Casanova, José
Trujillo
y Balaguer me saludan cada vez que alguien quiere esconder la pobreza y acusar
de desestabilizador del sistema al que la denuncia. Viven en cada uno de los
agujeros que esta llamada democracia no puede tapar, ni ocultar, pero que rellena
con cientos de fantasmas, incluido el de la represión militar.
Los
problemas heredados que no llegamos a resolver pasan a ser propios; hay un daño
gigante que han recibido Rafael Uribe Vásquez en
Lo
que no se termina de entender es que necesitamos aplicaciones reales sobre los
aspectos donde nos toca desenvolvernos. Estas tienen que compadecerse con la
realidad, pues hay síntomas de rechazo y de hartazgo que están marcando un
cambio de tendencia hacia otras disciplinas y pareceres. Cuando las
anormalidades se naturalizan lo excepcional se hace cotidiano. Así degradamos
todo visillo de sistema democrático, se divide la sociedad y se afectan todo
tipo de relaciones.
Aquí
todo el mundo calla porque está convencido de que alguna migaja le caerá de
aquellos que perpretan el vamos por el todo. Estos nuevos regimenes
necesitan un periodismo adocenado y acrítico. Terminaré con unas palabras de
Miguel de Unamuno: “sólo el que sabe es libre y más libre el que más sabe. No proclaméis
la libertad de volar, sino dad alas”.
lunes, 13 de mayo de 2013
A los tibios los
vomita Dios
Ramón
Rodríguez, El Teacher, me repitió
varias veces que haría una administración ejemplar en la Asociación de
Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA), que la actividad volvería a vivir
sus mejores momentos, que el brillo de los eventos máximos se recuperaría por
arte de encantamiento, porque tenía un varita mágica, pero a poco más de cinco
meses en el cargo, un 21 por ciento de la totalidad de su periodo, creo que
quedará en sueños, preso de sus amigos, pasando a la posteridad como uno más de
los presidentes de la entidad, donde ya tenia colocada una foto.
Tengo
serias dudas, las que no se desvanecen, como para preocuparme. Cuando fijo mis
ojos en el baloncesto del Distrito Nacional siento, en lo profundo de mi corazón,
que las inquietudes se acrecientan. Cuando voy llegando la cancha de juego, el
camino se hace más angosto, como si una furiosa tormenta estuviera a punto de
desatarse. El primer titubeo me llegó al nombrar sus asesores, gente ajena al
baloncesto, a la que prestigia con una paternidad que no corresponde. Pero el
mayor de los temores me asaltó cuando Leonardo de Jesús Heredia Castillo,
también conocido como Leo Corporán, a quien le dedicó el superior, no asistió a
la inauguración del mismo.
El
señor Corporán, de quien ya he hablado en otras piezas escritas por mí, adujo
que se le había roto un diente: “se me ha rompido
un diente”, fue lo que escuchó El Teacher
a través de su teléfono móvil. Quisiera cada vez
que ha expuesto la ruptura de
un miembro de la cavidad bucal como excusa haber recibido una moneda de a
centavo, un chavito como diría un
puertorriqueño, y seguro que ya estaría cerca de ser millonario en dólares. Es
como las historias que hace sobre las amenazas a los niños del sector de Villa
Juana, bajo el alegato de mantener la disciplina, el respeto y la conducta,
mientras el barrio se ha llenado de problemas de toda índole, en especial los
relacionados a las capas jóvenes de la población.
El Teacher, quien se
caracteriza por vestir siempre de saco y corbata, ha comprado unas guayaberas
de última moda, de esas caras, muy caras,
como diría Carlos Batista Matos, pero está inmerso en las más flagrantes
contradicciones, la justa hace aguas, con serios problemas de gestión, mientras
es abandonado por sus asesores. Las traiciones no retroceden bajo el único
objetivo de mantenerse dentro de todos los regimenes abonando una montaña de
perversidad; villanía que trata de condicionar por enésima vez en una justa
devaluada.
La
puesta en marcha de un evento de máxima categoría nunca ha debido pasarse por
una olla de presión, lo que constituye una verdadera puñalada a la actividad.
Ocho equipos repartidos en dos grupos, sin ton ni son, sin explicación, con 10
encuentros en la vuelta regular, donde nadie invierte un centavo en la
preparación de los mismos, para terminar colocando sobre la duela una especie
de baloncesto ping-pong. Jugadores
corriendo detrás de una pelota, sin planteamientos, sin estrategias, sin
técnica, sin fundamento; el balón corre de un lado a otro de la cancha, siempre
adelante, la ofensiva brota instantáneamente, saliendo de las manos del propio
armador o del íntimo a quien le pasa la pelota.
La
ofensiva de los equipos dominicanos se basa en dos pases, en el mejor de los
momentos, no hay control del reloj de 24 segundos (inclusive uno de ellos no
funciona). Nada se tiene programado para atacar los pocos procedimientos
defensivos que pueda presentar el rival, los sistemas de defensa aquí se han
convertido en estáticos. La defensa es el pilar del trabajo, hay que entrenar
intensamente, repetir, añadir rigor, energía, eficacia, ímpetu, énfasis, persistencia,
magnitud, tenacidad, profundidad, y agresividad. Del uso de las manos, la
defensa de la línea del balón, tratar de interferir el lance contrario, recuperar
al hombre que nos rebasa, comunicación con los compañeros, el bloqueo, visión
de juego y sitiar los rebotes… mejor callar.
Estas
cosas no son agradables de escribir, se envuelven conocidos y relacionados, a
nadie le gusta que le digan la verdad en la cara, pero son más difíciles de
digerir por quienes las leen. Cada quien sabe a quien van dirigidos mis
señalamientos. En el plano técnico tenemos en los banquillos, por estricto
orden alfabético, a Julio Duquela (El Millón), Amaury Durán (Rafael Barias)
Modesto Guillen (Huellas del Siglo), José Mercedes (Los Mina), Radhamés Paulino
(San Carlos), Miguel Reyes (Villa Duarte), Antonio Sibilio (San Lázaro)
Fernando Teruel (Mejoramiento Social), solo he de preguntar: ¿cual fue el
último curso de actualización que realizaron?
Ya terminadas estas líneas me llegó la noticia de
que San Carlos había prescindido de los servicios de Radhamés Paulino, para
dejar en manos de Julio César Javier (Ayata) la dirección del conjunto. Cada
quien tiene su opinión de Paulino, el colega Iván Ramos barrió el piso con el
en La Voz del Fanático,
pero nombrar a Javier es como lanzar una lata de estiércol a los buenos nombres
que ha tenido esa organización en el banquillo: Osiris Duquela, Sergio Abreu,
Luis Guerrero, José Mercedes, Daniel Maffei, entre otros.
Los
clubes, la misma triste y desventurada historia. Entidades sin procesos
democráticos a lo interno, sin nominas activas de socios, sin arraigo en las
barriadas, con dictadores empecinados
convertidos en parásitos del deporte, que se han acostumbrado al ocio y
la lisonja. Nada cambia, las organizaciones clubistas, una vez manejadas por
muchachos han terminado convertidas en asilos de ancianos que se han acomodado
a las circunstancias, sin programas, sin comunicación con la sociedad
circundante, sin iniciativas.
San
Carlos fue la última institución que proclamó un escrutinio para elegir nuevas
autoridades, salió como presidente el abogado Francisco Méndez. Pregunté a un
entendido en esas lides, en el mismo parque del sector donde bauticé al hijo
del buen amigo Gustavo Concha, si este era un títere de Pedro Pablo Díaz, y la
respuesta no se hizo esperar: ¡tú sabes
que es así!
Tolben
Jaquéz ha sido la máxima figura de Los Mina desde que debutaron en el superior
en 1986, pero nada

Tolben Jaquéz, detras Roberto Ramírez
más. Un hombre que ya debería estar cuidando nietos, si los
tiene, se aferra en la actividad. Andrés Liberato se tituló como propietario (owner, para ser más chauvinista) de
Villa Duarte; es la misma historia del anterior, enfermo y agobiado, parece que
recibió los nobles honorarios del propio Bartolomé Colón. José Augusto Castro
del Mejoramiento Social, lo mismo. Historias repetidas que se apoyan en la
convicción de que la justicia legitima de sus acciones siempre tendrá la
formula para intentar por siempre, periodo tras periodo, aunque los estatutos
se hayan borrado por falta de uso. Están convencidos de que conseguirán la
cantidad de acólitos para repetirnos que se han disfrazado lo suficiente para
no mostrar su desnudez.

Estos
camajanes intentan siempre alcanzar
por diferentes medios lo que las matemáticas les niegan. Los equipos siempre
generan perdidas, los jugadores y técnicos terminan sin cobrar, es una historia
repetida de arbitrariedades e iniquidades bajo la mirada cómplice de las
autoridades. ¿Solicitó Ramón Rodríguez una carta de libre saldo a los equipos
envueltos en el superior?... ¿firmaron todos los equipos contratos con sus
jugadores?... ¿qué calidades tienen Tomás Román, Jorge Puello, Jorge Ramírez,
Jorge Luis Mercedes y Ramón Álvarez para integrar una comisión de disciplina,
sin saber nada de la actividad?, solo para citar un ejemplo.
Los
responsables del buen éxito del torneo impusieron el techado del Club Mauricio
Báez para el montaje del clásico, olvidándose de tener todos los cabos atados.
Las luces son deficientes pese a no tener un año de remodelado, el aire
acondicionado no es suficiente y sólo refresca hacia el lado oeste de la
instalación.
En
el aspecto eléctrico, la pizarra y los acondicionadores de aire sólo pueden
funcionar con energía de emergencia, no con el servicio que en el sector suple
la empresa Edesur, ¿quién fue el
responsable de esta maravilla automatizada?... otros detalles técnicos ya
fueron tratados en una entrega anterior.
¿Por
qué los oídos de los parroquianos tienen que ser martillados con una música
urbana de deshecho?... de esa música borrascosa y desalmada que jamás
trascenderá y que los mismos productores saben que finalizará en la basura. ¿A
quien se complace?... ¿a quien se promueve?... ¿qué pueden aportar Omega, El
Lápiz, Mozart La Para
o Vakeró al buen gusto musical?
La
iniquidad se repite cada día, cada instante, y parece que nadie se da cuenta.
Todos callan, hacen mutis. El Comité Organizador tiene que contratar un
relacionista público para hacer notas de prensa, enviar box scores y fotografías, porque los periodistas se han convertido
en ineficientes, incapaces de cubrir la noticia, de estar en el lugar de los
hechos. Esos mismos desmañados tienen la cachaza de firmar esas notas de prensa
como si las hubieran escrito ellos. Después El
Teacher y todo el que ha pasado por ABADINA andan lamiéndoles las nalgas y
haciendo regalitos.
Me
llamó la atención que un partido en proceso se detenga para que un funcionario
de quinta categoría haga un saque de honor, a la mitad del segundo partido de
la noche. Inmovilizar la actividad para que un simple encargado de
mantenimiento de edificaciones escolares, cuyo nombre nadie recogió es no tener
ningún tipo de autoridad, ni ninguna norma que cumplir.
los
grupos donde se repartieron los equipos, otro soberbio absurdo, geográficamente
que es como se estila, debieron quedar conformados uno por Villa Duarte, Los
Mina, San Lázaro y Mejoramiento Social, el otro por Rafael Barias, Huellas del
Siglo, El Millón y San Carlos, por sus cercanías con el río Ozama; tampoco
partiendo la ciudad en dos en el eje 27 de Febrero-Las Américas que hubiera
quedado de un lado: Villa Duarte, San Carlos, San Lázaro y El Millón; del otro
Mejoramiento Social, Huellas del Siglo, Los Mina y Rafael Barias.
Observando
a los sancarleños, nadie ha explicado la ausencia de Jorge Almanzar, La Tata ,
buque insignia de esa organización y capitán del equipo en los momentos más
aciagos y difíciles, cuando todos los timoneles, incluyendo a un descartado Eddie
Jones, Pedro Pablo Díaz y el propio presidente actual preferían espantar la
mula y desaparecerse de las canchas. Lao-tsé escribió hace tiempo que el
agradecimiento era la memoria del corazón; Miguel de Cervantes dijo: “de gente
bien nacida es agradecer los beneficios que recibe”. Marcos Tulio Cicerón
proclamó: “no hay deber más necesario que el de dar las gracias”. Parece que la
cortesía desapareció del sector de las cinco esquinas.
El
baloncesto está sumido desde hace tiempo en un desarraigo importante. Más de 20
años diría yo, desde los tiempos del Bloque
Olímpico, con Federico Lalane José, Pedro Pablo Díaz, Agustín Cortes, el
mismo Roberto Ramírez, la mano enguantada de José Joaquín Puello, la pereza y
apatía de las asociaciones provinciales que no fomentan la actividad, ni la
promueven, ni tampoco hacen un torneo, y todos con el padrinazgo de Leo
Corporán. Los mismos que hicieron saltar a Ariel Pérez Ubiera y Leonardo
Sabater. La coronación la ofreció el ingeniero Frank Herasme y aún esa
estructura no ha sido desmontada. Nadie cree en el trabajo, en la patria, en la
bandera o en las grandes palabras. Hay que admitir que el baloncesto dominicano
fracasó.
La
actividad acumula años de ejercicio, pero ninguna lectura. En mis años
juveniles los actos eran más fluidos, con escasos medios un puñado de hombres
nos pusieron a la vista de todos e Ismael Cristóbal Tapia Japa fue

Ismael Tapia defendido por Pedro Morel
seleccionado
como el mejor jugador del mundo en categoría small-fry. Esa semilla germinó en lo que fueron los resultados del
1977, pero se le empezó a echar herbicida al cultivo y esos son los resultados
que tenemos.

Ya
no somos tan jóvenes, pero la mirada en perspectiva sigue madurando, para
terminar convencido que las dos últimas generaciones de directivos del
baloncesto dominicano han fracasado. Todo ha sido como sentarse a jugar a las
siete de la tarde a los naipes: si te quedas corto, pierdes y si te pasas
también pierdes. Antes no había mayores referencias, cuando escribía Basketmania en el Listín Diario, había
mayor información de la que se tiene en la actualidad, en tiempos donde las
computadoras apenas existían. Hoy todas las mentiras valen como la verdad más
absoluta.
Arturo
Pérez Reverte, escritor español y miembro de la Real Academia de la Lengua escribió hace unas
semanas, refiriéndose a los políticos de aquella nación: “(José María) Aznar es
un arrogante, (José Luis Rodríguez) Zapatero es un imbécil, (Mariano) Rajoy es
un sinvergüenza”… aquí no hay que ser muy ducho para saber quienes son los
soberbios, los impertinentes, los desfachatados, los cínicos, los petulantes, los
insolentes, los inútiles del baloncesto nacional.
No
tengo ningún derecho a ser pesimista, siempre he tenido la ilustración para
saberme un optimista ilustrado, pero la única esperanza se llama educación;
niños educados en el juego, en el sentido amplio, noble y complejo del
baloncesto. Pero no hay intención de hacerlo, con lo cual, no tengo grandes
esperanzas.
domingo, 12 de mayo de 2013
¡Banda Colorá!
| Ramón Pérez Martínez |
Me llamó Tintín, un amigo del buen colega Euri Hernández
para darme la lista de los personajes de la nefasta “Banda Colorá” de Joaquín
Balaguer y Ramón Pérez Martínez (Macorí), que operó a inicios de la década de
los años de 1970, que buscaron refugio en el deporte y algunos aún continúan
ligados a la actividad…
sábado, 11 de mayo de 2013
Ciegos con pistolas
Visité
la sala de redacción del vespertino El Nacional en fecha Nov.27.2012 y el
ambiente era de descomunal tensión. Había un silencio cómplice que cortaba el
aire y nadie sabía hacia donde inclinarse. Aquello se dividía entre los que sonreían
socarronamente y los que se rascaban la cabeza. La noche antes, la periodista
Alicia Ortega había anunciado los beneficiarios de los apartamentos El Progreso
de La Fe ,
entregados graciosamente por Leonel Fernández Reyna a sus acólitos, en su gran mayoría,
y en las menos, para pagar favores políticos.
El
problema empezaba de desnudarse porque la lista la encabezaba Alba Cecilia
Heredia Guerra, hija de Leonardo de Jesús Heredia Castillo, también conocido
como Leo Corporan, editor deportivo de ese diario. Figuraba además la
secretaria del director, Radhamés Gómez Pepín. Decidí no volver más por esos
predios, gente que uno ha admirado, que los ha visto desde niño, se hacen
cómplices de la crisis de proporciones históricas que atraviesa República Dominicana
y que sólo se resuelve con la insana y cómoda manera de aumentar gravámenes.
Leonel
Fernández Reyna nos vendió su “Nueva York chiquito”, otra maliciosa, retorcida
y perversa alucinación infantil de un político dominicano, para dejarnos
sumidos en un bache de tales proporciones que las actuales autoridades no han
tenido la valentía de cuantificarlo ni mucho menos de proceder contra los
artífices del mismo. Fernández Reyna comprendió que cautivaba a los más con los
programas parásitos de ayuda social, con el clientelismo de siempre, aliñado
con una pretensión nórdica mientras nos imaginaba como Disneylandia.
Pasamos
de un instante del paraíso al infierno, con presidentes de una misma enseña
partidaria. Un millón de veces escuché en la amplia tertulia diaria que se arma
en la redacción deportiva de El Nacional, donde se conversa más de lo que se
trabaja, que Fernández Reyna no dejaría pasar a Danilo Medina Sánchez como
primera figura de la nación; buscó en los más obscuros callejones de la
iniquidad: aquel hombre estaba dispuesto a la más absoluta de las
depravaciones, la total inmoralidad, sabía que tenía a su lado al campeón de la
parcialidad y la tosquedad, Marino Vinicio Castillo Rodríguez; pero al final
cedió entrampando todos los caminos.
Vivimos tiempos imprudentes; todo
el mundo sabe que estamos mal y si no se toman medidas drásticas más allá de
los paños tibios, estaremos peor. Pero cada vez que se lanzan propuestas para
superar el trance, los políticos saltan con sus subterfugios, evasivas y falsedades;
sabiéndose los únicos invictos en las repetidas crisis.
Fernández
Reyna y su sequito olvidaron las palabras de Filippo Tommaso Marinetti:
“nosotros cantaremos a las grandes masas agitadas por el trabajo, por el placer
o por la revuelta: cantaremos a las marchas multicolores y polifónicas de las
revoluciones en las capitales modernas, cantaremos al vibrante fervor nocturno
de las minas y de las canteras, incendiados por violentas lunas eléctricas...”,
rompieron las enseñanzas de su progenitor político y buscaron hasta debajo de
las sabanas a cualquier conferencista, de cualquier nacionalidad, que le dijera
instruyéndolos
qué era nuestro país, su porvenir, su historia, su psicología y sus costumbres,
al día siguiente de desembarcar. Los costos de un Jacques Attali y de un Joseph Stiglitz lo hemos pagado todos, para dejarnos sólo la vanidad
presidencial.
¿Qué nos dejó
Attali?... venderle a Fernández Reyna y a Temístocles Montas Domínguez, quien
aún continua como Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, que
estaríamos convertidos en Chile para el año 2030. ¿Qué recomendaciones pudo
brindar Stiglitz?... desvertebrar a
más no poder la economía nacional, substituyendo una industria poco competitiva
y excesivamente costosa por la simple substitución por importaciones. Así han
marcado las cosas, pero más que nada, lo que la camarilla presidencial realizó
en los últimos 8 años fue desmembrar a un país, ampliar el rango de exclusión y
convertir a República Dominicana en una de las naciones más costosas de todo el
globo terráqueo.
Nada se puede esperar donde no
hay educación, no hay salud, no hay acceso a alimentos a precios justos,
transporte urbano adecuado, la familia es objeto de reiterados
cuestionamientos, las autoridades evaden enfrentar los problemas fundamentales,
mientras se esquilma al ciudadano de
pies, la corrupción campea a sus anchas, el propio Presidente de la República se convierte a
ojos vista en uno de los conciudadanos de mayor poder económico, las
instituciones son maniatadas al grupo partidario de turno y las
responsabilidades son exclusivamente de administraciones pasadas.
Siempre he
considerado que existe un malentendido producido por los textos importados y
jamás leídos impuestos a la carrera en un país del macondismo del siglo XXI. No
somos el único de los Macondo de la actualidad, inclúyase también a Venezuela,
Argentina, Uruguay, Bolivia y seguimos contando. El régimen de seguridad social
se copió de los bolivianos, los textos educativos integrados vinieron de
México, se pretende ser Formosa (Taiwán) en materia agrícola, de Colombia se
adoptan las privatizaciones y así vamos contando para al final tener un
ejercicio gubernativo holgazán, donde no se empleó ninguna neurona. Porque en
este país de la camarilla de la dictadura con respaldo popular, el leer ofende.
La lectura
nacional necesita independencia sobre las lecturas extranjeras.
En República
Dominicana se perdió la fuerza efectiva de la población. Nada mejor aplicable
que aquella frase de
Friedrich Nietzsche que primero formuló Georg Wilhelm Friedrich Hegel en su obra La
Fenomenología del
Espíritu: “Dios ha muerto” (Gott ist tot, en alemán). Cualquier intento de
filosofar acerca de este bitercio insular,
como horrorosamente le llama un periodista dominicano, de esos siempre
esclarecidos comunistas arrepentidos. La esencia de toda lucha por mejora
social se perdió, se desbancaron todas las iniciativas, se disociaron todos los
grupos con conciencia colectiva y aquellos llamados a producir los cambios se
asociación con las fuerzas más conservadoras de la nación.
Si Juan Bosch
fue en algún momento fundamento supravenerable y meta de todo lo efectivamente
moral sus ideas han perdido toda fuerza vinculante con la actualidad,
suplantada por sus propios discípulos, aquella masa de excluidos, de
marginados, de hijos de machepa,
convertidos en señores exitosos a base de los más obscuros negocios. Bosch
perdió toda fuerza capaz de despertar y de construir una sociedad mejor. No
queda nada a lo que el dominicano pueda atenerse, ninguna luz por la que pueda
guiarse y por siempre, estamos destinados a errar por la nada infinita de la
pobreza, la mediocridad, el neo-trujillismo
y la desigualdad. El nihilismo definitivamente nos toca las puertas.
En Padres E Hijos, Ivan Turgenev definió, "un nihilista es una
persona que no se somete ante ninguna autoridad, es aquella que no acepta
ningún principio basado en la fe, por más que este principio sea
venerado."
Con
reiteración, el diputado David Collado del Partido Revolucionario Dominicano (PRD)
nos ha estado trayendo, a precios exorbitantes y apoyado por parte de la cúpula
empresarial, a algunos de los nuevos profetas de actualidad, a los polisémicos
de nuevo cuño; será imposible que el francés de origen griego Costa Axelos y el
también francés nacido en Argelia, Jacques Derrida nos visiten (fallecidos),
pero podría atreverse con el italiano Antonio Negri, el francés Alain Badiou o el
esloveno Slavoj Žižek, misioneros y
peregrinos para un laurel asegurado. Esta pasión, supongo, se debe a
que las llamadas ciencias sociales han sido sustituidas por las ciencias
cognitivas.
Mario de Andrade,
poeta brasileño escribe: “nosotros imitamos, sin ninguna duda. Pero no nos
contentamos con la imitación (...). Tenemos algo muy distinto que hacer (...).
Estamos acabando con la dominación del espíritu francés. Estamos acabando con
la dominación gramatical de Portugal”. En República Dominicana imitamos sin honestidad,
sin vergüenza, sin rubor, sin ponderación, vamos más allá de cualquier
falsificación, hasta hacemos el más sonoro de los ridículos y no hacemos nada
distinto. Pretendemos borrar todo estampa de sobriedad sobre la faz territorial
y terminamos convertidos en lobos hambrientos. Estamos acabando con la nación
sin pudor ni pavor. El contrario del apego al saber, es el horror de conocer la
causa de esa pasión. La religión, según Sigmund Freud, sólo es tolerante cuando
sus lazos internos se debilitan. Es por eso que aquellos dominicanos que
esperan que su ser les sea revelado por los sucesivos Mesías, no toleran la
menor ironía. Pedir una nota escueta de lo que alguien ha dicho, es recibir
como respuesta que había mucha gente, y que había sido un éxito.
Mientras, el
país le sigue dando la espalda a la educación, actividad inherente al desarrollo
del ser humano que nos permitirá desplegar nuestras potencialidades, cultivar nuestras
capacidades, formar y hacer uso moral de nuestro libre albedrío, soñar y ejecutar
proyectos personales de vida y, así, ampliar nuestras opciones para transformar
nuestro entorno, organizarnos, participar y poder construir con otros la
calidad de vida en sociedad que valoramos.
Según Jeffrey
Sachs (2001) son por lo menos seis los vínculos identificables entre la salud y
el desarrollo de los países, basta revisar estos parámetros para saber cuales
se han postergado sin ningún subterfugio en República Dominicana. La salud es
condición necesaria para superar la pobreza. La disponibilidad de programas
bien orientados permitiría reducir la mortalidad provocada por enfermedades
evitables. El control de la natalidad mediante planificación familiar y acceso
a la
anticoncepción.
La necesidad de garantizar la disponibilidad de proveedores e infraestructuras
de servicios de salud en todos los niveles de atención. La lucha contra las
enfermedades de los pobres mediante inversiones en bienes públicos mundiales
(recopilación y análisis de más datos epidemiológicos, vigilancia de las
enfermedades infecciosas, y las actividades de investigación y desarrollo
orientadas a dolencias que se concentran en los países pobres). Un compromiso
financiero global dado que en los países de bajos ingresos, el nivel de gasto
en salud es insuficiente para hacer frente a los desafíos que se plantean en
este campo.
Con todo lo que Fernández Reyna nos
desmoronó la crisis, nos habló de blindajes al estilo de Iron Man, nos puso a soñar con Fiji en pleno Caribe, todavía parece
que no concebimos la magnitud del socavón donde se nos sumergió. No lo entendemos
los ciudadanos, que creemos que esto se va a resolver sin sentir un mínimo de
dolor, ni lo entiende el Gobierno Dominicano, que sigue ensimismado con la
ficción de prosperidad y clientelismo, ofreciendo un nuevo país, cuando ya no
queda ni el olor de lo bueno.
Por décadas hemos visto a nuestros
gobernantes, de todos los colores, sacarle el vivir al elector para dilapidar,
derrochar, malgastar, malversar, después sin el menor recato los recursos
públicos, transmutar al estado en fuente de riqueza para sus secuaces y
convertir las oficinas públicas en un caldo maloliente de las que casi nada
bueno se puede esperar.
Nadie al final
tocó las entregas mal habidas de los apartamentos El Progreso de La Fe , hubo quienes ya han realizado
mejoras como jacuzzis y otras
menudencias propias de nuevos ricos. Tampoco pasó nada con el proyecto de la avenida Luperón
llamado Villa Progreso, construido por el Instituto Nacional de la Vivienda
(INVI) durante la pasada gestión, donde aparece Olga Altagracia Garip
Mercedes, también vinculada al señor Corporán.
Emma Goldman (Kaunas, Lituania, 1869 / Toronto, Canadá,
1940), un ser excepcional que debería ser estudiada por los políticos del patio
escribió: “la corrupción de la política no tiene nada que ver con la moral, o
la laxitud de la moral, de diversas personalidades políticas. Su causa es
meramente material”.
En República Dominicana se han encendido las luces sólo para
iluminar caminos propios, en ningún tiempo para una autopista colectiva, por
eso jamás nos ha alcanzado para cubrirnos de gloria y trascender. Me gustaría
soñar con la frase de Joaquín Balaguer Ricardo el 16 de agosto de 1986 ante la Asamblea Nacional :
“somos un país rico, malamente administrado”.
lunes, 29 de abril de 2013
Postalitas repetidas
Cada uno de los personajes que ha
llegado a la presidencia de la
Asociación de Baloncesto del Distrito
Nacional (ABADINA) ha prometido lo mismo: restaurar el brillo de la actividad
en la ciudad capital, tratar de que la acción superior vuelva a concitar el
gran público, en especial el de la clase media y por supuesto, que los eventos
en las categorías formativas retomen el esplendor de otros tiempos. Los años
han ido pasando y nada de lo prometido se ha podido convertir en realidad.
La ciudad cambió,
los clubes que hacían baloncesto y tenían actividades paralelas para el
desarrollo barrial, deportivo y cultural, liaron bártulos. Las normativas para
el apoyo de las grandes empresas nacionales a las actividades deportivas
también ahorcaron los hábitos. Los últimos gobiernos, en especial los del
Partido de
Pero la ABADINA no mudó de aires.
Continuó siendo aquella vieja estructura que una vez llegó a rivalizar con el
propio béisbol profesional, por la calidad de su máximo evento y sus acólitos
se fueron cualquierizando, para peor, se durmieron en sus laureles. No hubo una
pausa para revisarse, no hubo quien diera la voz de alarma, pero tampoco había
capacidad para colocarse dos dedos en la frente. El referente que todos esos
mediocres apandillados buscaban era siempre el periodista Leonardo Heredia
Castillo, mejor conocido como Leo Corporán, editor deportivo del vespertino El
Nacional, quien funge como asesor del actual presidente de ABADINA.
A Heredia
Castillo se le pretende mirar como un dios, es innegable que tiene influencias.
Sus atribuciones crecieron por su cercanía con Leonel Fernández Reyna,
Presidente de la República
por 12 años (1996-2000 y 2004-12) pero a la hora de tomar decisiones atinadas
ha errado con excesiva frecuencia; suficiente es revisar su columna Te Enteraste para conocer el peso de sus
opiniones.
Ramón Rodríguez,
a quien todos conocemos por El Teacher,
está de regreso para su segundo periodo al frente de la entidad y con apenas
meses en la titularidad ha tenido que embarcarse en el evento de la categoría
máxima, luego de un torneo sub-25 o pre-superior que cumplió con las
expectativas de publico, pero donde la técnica y el seguimiento a los mejores jugadores
brillaron por su ausencia. El no haber expuesto sus programas de trabajo para
esta instancia de dos años, de manera diáfana, abierta, translucida, meridiana,
está por revertirse en su contra.
![]() |
| Ramón Rodríguez |
Apenas fue
nombrado en el cargo concentró sus esfuerzos en “el superior”, que arrancará
este viernes con una dedicatoria a los clubes Mauricio Báez y San Lázaro y para
el cual se incluyeron dos franquicias de la margen oriental del río Ozama;
equipos que ya habían participado en la justa con marcado éxito.
Mauricianos y
lazareños cumplen 50 años de fundados, un gran logro sin dudas, pero ambas
instituciones han caminado por caminos muy distintos, hasta quemar naves por
razones diferentes. Los de Villa Juana hace más de una década le dieron la
espalda a la máxima categoría, aunque en los eventos de menor rango se han
mantenido participando, algunas veces de manera muy desorganizada; los de la
ciudad intramuros son desde 1974 el único equipo que ha participado en todos
los eventos superiores y por igual intervienen en todos los eventos menores.
Este año se
jugará un campeonato diferente a todos los que lo han predecedido, se abandona
el Palacio de los Deportes para llevar la justa a las instalaciones techadas
del Mauricio Báez y Los Mina, además del Pabellón de Voleibol del Centro
Olímpico Juan Pablo Duarte. Se jugará un clásico, con ocho equipos, vuelta
regular, semi-finales y final en un lapso obligatorio de menos de 60 días, los
participantes aducen pocos emolumentos para contratar jugadores y los
importados brillarán por su ausencia.
![]() |
| Leo Corporán y Ramón Rodríguez |
A horas de
empezar la contienda, nada se sabe, nada se dice. Algunos relacionistas
públicos han empezado a lanzar señales de humo, pero del calendario, nada. De
los integrantes de los equipos y sus dirigentes, el más completo misterio. Lo
más llamativo, en líneas generales, fue la contratación por el representativo
del Mejoramiento Social (BAMESO) de los hermanos Suero Castillo, Gerardo y Juan
Miguel, y a las pocas horas el mayor de estos chicos sale para Venezuela a
reforzar a Guaros de Lara.
La justa presenta
una logística en la que no se invirtió una sola neurona. La seguridad alrededor
de las instalaciones donde se desarrollará abre enormes interrogantes. No hay
estacionamientos disponibles para ningún vehículo. El aforo de los techados
barriales es insuficiente al punto de que en ninguno de los dos pueden sentarse
más de mil quinientas personas; no hay accesos rápidos, visibles y fáciles, los
servicios estarían desbordados con 20 personas de manera simultánea y no hay
capacidad para la venta de refrigerios de ningún tipo.
Tampoco ha
realizado ABADINA y el Comité Organizador del Baloncesto Superior de este 2013
pruebas dentro de las limitadas instalaciones que utilizará, como distribución
física, manejo de cargas eléctricas, sistemas contra incendio, distribución de
cablería, salidas de emergencias, lugares especiales para personas
discapacitadas, baños. Medidas de cancelación de una actividad ante condiciones
de riesgo altas y comprometedoras, manejo de parqueos de emergencia, zona para
televisión y radio, prensa escrita, zona para invitados especiales.
¿Existirá alguna
normativa escrita para comportamientos no adaptativos, revueltas, incendios estructurales
internos, asonadas ocultas, fallas estructurales por sismos, fallas estructurales
por eventos atmosféricos, accidentes de vehículos, incendios internos de líquidos
inflamables, accidentes personales internos, intoxicaciones alimenticias internas,
inundaciones internas?.
Se señala en el
mundillo ajeno al baloncesto que tanto Mauricio Báez como Los Mina fueron
refraccionados por la misma firma de ingenieros y arquitectos; que aún hay
áreas que no han sido entregadas como forma de presión hasta tanto el Gobierno
Dominicano designe una partida de 70 millones de pesos dominicanos (1.707
millones de dólares de los Estados Unidos de America, al cambio de la fecha),
pese a que las mismas fueron re-inauguradas por Leonel Fernández Reyna al
termino de su gestión y que la asignaciones corrieron sin concursos y sin
planos previos.
![]() |
| Palacio de los Deportes |
Sólo
en el Mauricio Báez la Oficina
de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado, en su momento a cargo de Luis
Wilfredo Sifres Núñez, se incluyó rediseño general exterior, cambio de la
fachada en estructura metálica en todo el perímetro, ventanales y paneles fijos,
instalación de dos pantallas LED de 24 módulos cada una, instalación de dos
pizarras marca NEVECO, sistema de audio marca Bose de última generación y
relojes de 24 pulgadas
de aviso con soporte, se estrenó un tabloncillo fijo de madera para basquetbol,
de acuerdo a las especificaciones de la Federación Internacional
de Basquetbol (FIBA). Se construyó un moderno gimnasio, para el servicio de
todos sus atletas, un sistema de aire central con cortinas de 8 comprensores de
25-30 toneladas cada uno, mas dos unidades de 3.5 toneladas de cada una en el
área destinada al gimnasio y 4 unidades de aire tipo Split en el área destinada
a la parte administrativa y cabina de radio. Dos plantas eléctricas de 350 y
175 KW, sistema de detección de incendio direccionable, sistema de detección de
intrusos y sistema de circuito cerrado de televisión, indicador de tiempo de
tiro, estructura soporte para control de tiro y cableado interno. También se
realizó la rehabilitación del sistema de energía eléctrica completo, colocación
de 1,012 butacas retractiles numeradas, con apoya brazos y estructura en
aluminio, en colores amarillo, azul y rojo, según diseño, con sistema de
fijación al piso y a la pared… ¡todo para que pizarra y aire acondicionado no
puedan trabajar de manera simultanea!... !sopla Chichi!
| Logo del Club San Carlos |
Dos años atrás,
la misma entidad recibió una moderna biblioteca de tres niveles que incluye un
área infantil, así como dos salas para jóvenes y adultos; cada piso tiene 1,863 metros cuadrados
y la remoción del auditorio, cuyos estándares de calidad se inscriben en
el modelo de edificios inteligentes, según distintos partes de prensa; internet
inalámbrico; sensores para las alarmas contra incendio; un circuito de 38
cámaras para el sistema de seguridad; aire acondicionado central y tecnología
de punta en el auditorio que servirá para la proyección de películas y el
montaje de obras de teatro. Estos trabajos estuvieron en manos de la Constructora Riostra
(domicialiada en la calle Peña Battle, 146, Villa Juana), cuyas cabezas
visibles son César Leonardo Heredia Guerra y Rafael Pozo. Heredia Guerra es
hijo de Leo Corporán.
Mientras ello ha
sucedido, San Carlos, Rafael Barias de Villa Consuelo y Huellas del Siglo de
Cristo Rey esperan por el mejoramiento de sus instalaciones. Lo que se hizo con
la populosa barriada sancarleña es digno de la mejor historia de perversidad.
Se desmanteló la instalación y desde el mismo Palacio Nacional se presionó para
que fuera entregada a un grupo de empresarios.
Súmese a todo lo
anterior, que la promoción del evento ha sido inexistente, la difusión no se ha
sentido en ningún medio, el impacto a futuro de la actividad no supone una
penetración dentro de la sociedad capaz de movilizarla y los medios de
comunicación masivos han estado ajeno a la misma.
| Instalaciones del Mauricio Báez |
Nada hará mover
al grueso de la masa capitalina a un evento que no ofrece ningún tipo de
garantías, como tampoco ha realizado esfuerzos por aumentar la calidad del
mismo. Este año los equipos envueltos en la justa se debaten en la más absoluta
de las miserias, ofreciendo salarios pirricos a los jugadores, sin promoción de
figuras, y a la espera de que la mano salvadora llegue por parte del presidente
del Comité Organizador, Juan De Los Santos, alcalde de la parte oriental de la
ciudad, presidente de la Federación Dominicana de Municipios, pero más de
eso, persona de confianza del Presidente de la República , Danilo Medina
Sánchez.
La promoción es
la parte de la mercadotecnia que se encarga de informar, asistir y persuadir a
los consumidores, en este caso los fanáticos, sobre la existencia de un
producto, servicio u organización, mediante un proceso de comunicación que se
establece entre el proveedor (ABADINA) y el consumidor. Se le puede denominar
también como el acercamiento de convencimiento al consumidor de forma directa y
personal, por medio del ofrecimiento de valores e incentivos adicionales al
producto (los partidos de baloncesto).
De las
reglamentaciones internas, nada se sabe, imagino que se copiaran las existentes
para otras justas de igual magnitud, a su vez, puestas en vigencia desde hace
tantísimos años, porque nadie se interesa en definir situaciones. Con sedes
varias y sin saber si se jugará de manera paralela, nadie sabe quienes serán las
máximas autoridades en las canchas y como tales, tener autoridad para suspender
y confiscar partidos antes, durante o después de comenzar el juego por
situaciones no técnicas.
¿Quien tendrá las
decisiones técnicas en la cancha, si el arbitro principal o los comisarios
designados por la
Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL)?... ¿se
permitirá sin sanción alguna a miembros de las directivas de los equipos,
jugadores o a cualquier otra persona vinculada, amenazar, agredir verbalmente
y/o hacer comentarios públicos despectivos, o que le imputen incapacidad,
prejuicio, o parcialidad a los árbitros y/o funcionarios del evento?
¿Existirá un
protocolo de entrada de los equipos a las canchas?... ¿tendrán los jugadores,
técnicos, asistentes y personal auxiliar un código de vestimenta?... ¿hay
planes de seguridad detallado para los recintos donde se jugara?... ¿con ocho
equipos, cómo será el sistema de eliminatorias?... muchas interrogantes sin
ninguna respuesta.
La nueva ABADINA
no ha cambiado en nada. Al maas rancio estilo de epocas primitivas, al El Teacher se le estan viendo los
calzones, sin vergüenza ni pudores; estamos desnudando el maas podrido de los
estilos para el montaje de una justa que deberia cuestionarse por qué pasó de
un evento multitudinario a un encuentro cuasi familiar de parroquianos. La
evidencia está ahi y duele, el asunto se salió de las manos, se colocó al borde
del abismo y estamos a punto de caer.e
No hay criterio
para nuevos guiones y todo el que tiene una mirada diferente es tildado con los
maas variados epítetos. ¡Las postalitas se repiten!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








