lunes, 8 de abril de 2013


¡Santa Cachita!

El presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL), ingeniero Rafael Uribe, anunció que: “los torneos de balonc
Rafael Uribe
esto superior que tradicionalmente se celebran en diferentes provincias del país corren el riesgo de colapsar ante la indeferencia de las autoridades del Ministerio de Deportes”. Hasta ahí la nota. Después, hay mucha tela por donde cortar.

Cuando el baloncesto dominicano era un poco mejor, existían unas entidades que trabajaban en sus espacios los cuales por toda la vida se han llamado clubes; cuando el baloncesto dominicano era un poco mejor, existían una serie de jugadores que terminaron convertidos en ídolos de sus fanaticadas… ¿cuál fue el último jugador dominicano que conquistó el fervor popular?... cuando el baloncesto dominicano era un poco mejor, existían una serie de entrenadores que a base de muchos sacrificios salían a codearse con los mejores del mundo, asistían a congresos y seminarios y labraran los jóvenes que tomarían el relevo… ¿cuál fue el último entrenador dominicano que asistió a un curso de preparación?... ¿cuando el baloncesto dominicano era un poco mejor, los propios clubes buscaban en todo el país la mejor cosecha de jugadores… ¿Cuál fue el último jugador dominicano salido de los pueblos del interior?

Cuatro preguntas sencillas que pueden ser respondidas de inmediato. Pero también, esos mismos equipos, especialmente los de Santo Domingo y Santiago tenían ojeadores en los Estados Unidos que servían para de vez en cuando traer el país un hijo de esta tierra a quien se le colocaba el sobrenombre de dominican-york. ¿Cuál fue el último dominicano nacido o criado en los Estados Unidos que causó impacto en el baloncesto local y después de su debut fue integrado a la selección nacional?

Aquí cada actor se ha acomodado a su conveniencia. Los clubes hace muchos años se volvieron parásitos de los ministerios y de los políticos, también en algunos casos se han ligado a tristes personajes que han hecho fortuna en condiciones no explicadas; los jugadores se quedaron a medias porque no invierten en su preparación física e intelectual; los entrenadores, todos, están desfasados y haciendo negocios a espaldas de sus contratantes. Para peor, todo el que pretende aportar o enseñar es excluido, marginado, descartado, apartado, desterrado, relegado y así, un largo rosario de calificaciones adversas.

Demasiadas trampas para una actividad que pretende colocarse entre los mejores del mundo.

Ya con los cuatro párrafos precedentes imagino quienes estarán preparando sus cartitas de reclamo a mis opiniones. No serán los primeros, tampoco los últimos. A todos los espero: uno a uno como caballeros o todos juntos como malandrines…

Frank Herasme
Cuando el ingeniero Uribe llegó a la FEDOMBAL asumió cargado de planes que se han ido entumeciendo con el tiempo. Causó verdadero impacto y todos asumimos que seguiría por ese mismo derrotero, pero la evolución de la entidad rectora del baloncesto aminoró la marcha. Es cierto que hubo unas elecciones nacionales por el medio; que debió organizar la finanzas de la institución, de la que era tesorero, pero no presidente; que el bombazo de la selección nacional quizás lo sorprendió; pero también hay que decir que meses antes de su llegada al escalafón más alto de la institución se desarrolló un congreso donde las propias autoridades de la FEDOMBAL aceptaban que nada se había hecho en los cuatro años precedentes.

Quizás como pocos el ingeniero Uribe sabía lo que se había cocinado en la entidad en el último tramo de la administración del ingeniero Frank Herasme, por lo que nada le era ajeno. Rafael Uribe Vásquez y Regil Leonidas Eurípides Herasme Díaz tienen ancestros comunes y como tal se tratan como familiares muy cercanos.

El año arrancó, empezó Santiago y ya anda gritando que se verá en la necesidad de detener la justa en los tramos finales de la competencia. "Los torneos provinciales están calendarizados de tal forma que no coincidan uno con otro, si la situación persiste, entonces se perderán las fechas señaladas para la celebración de los mismos", señaló el ingeniero Uribe en una reunión del Comité Olímpico Dominicano (COD). “En gran parte de esas provincias esos torneos constituyen el evento más importante que se celebra allí, lo que concita gran atención de esas poblaciones”. Entre ellos mencionó a Santiago, San Pedro de Macorís y La Romana.

La presencia del ingeniero Uribe ya cuenta un año al frente de la FEDOMBAL. Sabía que el modelo de los “superiores” estaba agotado y no se hizo nada al respecto. Estos eventos no desarrollan ningún beneficio para el deporte; los únicos beneficiarios son las entidades organizadoras y los dirigentes de los mismos equipos, nadie más. Entrenadores, jugadores, personal de mesa, porteros, silleteros, narradores, comentaristas, periodistas y toda la empleomanía que generan viven quejándose de la paga tardía que se plasma. Estipendios inclusive que se arrastran por años.

¿Por qué no se ordenó a las asociaciones que hacen los torneos superiores a realizar una labor de adecuación y normalización de los clubes con equipos superiores?... solicitar la lista directiva de los clubes, las documentaciones por las cuales se rige y dirige cada entidad, el listado de miembros activos y pasivos, la realización periódica de elecciones para el consejo directivo de los mismos, la ubicación física de sus plantas e instalaciones, las condiciones en que opera cada entidad (techados, aire libre, graderías, tabloncillo, cemento, asfalto, tableros…), categorías en las que realiza sus actividades, entrenadores y monitores…

Con estas entidades puestas sobre los rieles, capacitarlas para el manejo de sus finanzas, exigir que cumplan con las disposiciones fiscales de República Dominicana (Registro Nacional de Contribuyentes, afiliación a la seguridad social, capacidad para expedir facturas con número de comprobante fiscal y un largo sobreentendido). Demandar por igual que estas franquicias estén libres de deudas, al final de cada año calendario, para continuar operando dentro de la actividad deportiva. Hay gente que se queda con el dinero del trabajo de otros año tras año.

Después toca el turno de los entrenadores. ¿Cuándo se harán validas las exigencias de nivel para un entrenador?... el baloncesto dominicano no puede seguir en manos de una serie de instructores sin ninguna calidad, gente que aprendió a mover fichas sobre el tablero, pero sin claridad; analfabetos sin criterio que pretenden hacerse dueños de santos y limosnas. Gente que no invierten en su preparación individual, ni como ser humano, ni como técnico especializado en una materia; muchos sin calidad humana, ni valores para transmitir.

Sergio Scariolo
¿Qué puede comunicarle un entrenador dominicano a un Bogdan Tanjević, Aleksandar Nikolić, Sergio Scariolo, Alejandro García Reneses, Rubén Pablo Magnano, Duško Ivanović, Bozidar Maljkovic, Velimir Perasović, Julio César Lamas, Sergio Santos Hernández o Ettore Messina?... Héctor Báez, Antonio Sibilio, Faisal Abel (retirado), Humberto Rodríguez (retirado), Leandro De La Cruz (en retiro forzoso), Osiris Duquela (retirado), José Mercedes, Fernando Teruel, José Diloné, pueden sentarse a conversar de estrategias con ellos, ¿alguno más?...

Evaristo Pérez (no el ex-jugador de la selección dominicana, no el pívot de San Carlos) es el actual entrenador de la selección femenina sub-17 de España, proclamó en una entrevista a la prensa: “sin exigencias no hay excelencia”. ¿Qué puede exigir un Julio César Javier a uno de sus dirigidos?... ¿sabrá, por ejemplo, que es intensidad defensiva?... ¿conocerá los conceptos para imprimir velocidad en la transición?... ¿cómo ayuda a sus seleccionados a que por medio de sus capacidades mentales se acondicionen para un rendimiento ofensivo optimo y consoliden una buena defensa?... ¿podrá alguna vez hacer crecer a los suyos ante una presión?... la excelencia es un factor clave para que los chicos puedan desenvolverse a niveles máximos en la cancha, pero también fuera de ella.

Julio César Javier se ha convertido de la noche a la mañana en mi entrenador favorito, más exactamente desde el 29 de noviembre del 2012. Así lo llevaré por siempre prendido en mi corazón y por ello, eternamente lo utilizaré de ejemplo. Según me manifestó por las redes sociales, no tiene nada que envidiarle a ningún otro entrenador, de cualquier lugar, o por lo menos eso entendí. Uno de estos días me gustaría verlo sentado ante una mesa exquisitamente dispuesta, con todos sus aditamentos, para ver como se defiende…

FEDOMBAL debería realizar un curso de actualización cada año, con instructores de primera línea, que traigan ilustración, instrucción, orden y conocimientos, como hace Argentina, como hace España, y el mismo ser obligatorio a todo el que pretenda trabajar en la dirección y formación de equipos. Más allá de los cursos de FIBA-América que tienen como expositor al puertorriqueño Víctor Ojeda, quien ya se quejó que siempre asisten los mismos y nadie sirve de agente de propagación y multiplicación de los conocimientos que se ofrecen.

A los jugadores también hay que requerirles su cuota. Antes de empezar a jugar para cualquier entidad, deberían tener sus contratos firmados para que después no invoquen ignorancia. Estos también deberían denunciar a todos los entrenadores mal sanos que para ponerlos sobre las canchas les exigen parte de sus salarios. A FEDOMBAL le correspondería contar con un registro de jugadores a nivel nacional y un programa de seguimiento para todos aquellos prospectos, menores de 23 años, que puedan ser de interés para fines mayores.

Ni hablar de registros médicos, dentales, psicológicos, académicos y paro de contar. Tenemos jugadores que rondan los 40 años de edad que pretenden vivir exclusivamente de la actividad deportiva; en el camino olvidaron lo que era prepararse para afrontar el destino. A los 25 años de edad hay que tener definido el panorama individual de cada quien; no es verdad que después de esa edad se descubrirán nuevos valores o se enseñará a jugar. Quien llega a esa edad sin nada en la cabeza está destinado a engrosar la enorme masa de carenciados, derrelictos, desamparados y desairados con que cuenta la sociedad dominicana. Cabe también para entrenadores y directivos de equipos.

De los torneos superiores nadie aporta una solución constructiva, favorable y positiva. FEDOMBAL sabe que fracasaron, que nunca llenaron su cometido y que no promovieron ninguna de las estructuras del deporte en suelo dominicano. Más de 40 eventos para recibir migajas y conseguir dinero para que los directivos resolvieran sus propios apuros. Los entrenadores y jugadores con caras de masoquistas empedernidos, sabiendo que nunca cobrarán. El rosario es largo.

FEDOMBAL además de calendarizados tiene también categorizados esos eventos, “importantes para la recreación
Endición de Granada
de pueblos y ciudades”. “Más importantes que las fiestas patronales”, señaló alguna vez el ingeniero Herasme. Pero se fueron por el despeñadero. Hoy, solo hay que repetir las palabras del sultán
Abû ʿAbd Al·lâh «az-Zughbî» Mohammed ben Abî al-Hasan, miembro de la dinastía nazarí, último rey de Granada antes de la reconquista por los Reyes Católicos (Fernando de Castilla e Isabel de Aragón), quien camino al exilio, en las Alpujarras volvió la cabeza, lloró y escuchó a su madre, la sultana Aixa, decir: “llora como mujer lo que no supiste defender como hombre”. Frase que ha pasado a la historia como “el suspiro del moro”, y que tanto le gusta repetir a los políticos dominicanos.

Hay normas vigentes para el desarrollo de los torneos, por categorización también de los propios jugadores, con la que no estoy de acuerdo.

Desde ya propongo la siguiente estructura, como dicen los vendedores de automóviles, negociable, pero esta es una primera opción:
-          Torneos Categoría A: cinco jugadores adultos, dos jugadores importados y el resto de la plantilla confeccionada a base de jugadores sub-23.
-          Torneos Categoría B: cinco jugadores adultos, un jugador importado y el resto de la plantilla confeccionada a base de jugadores sub-23.
-          Torneos Categoría C: cinco jugadores adultos, y el resto de la plantilla confeccionada a base de jugadores sub-23.
-          Torneos Categoría D: tres jugadores adultos, y el resto de la plantilla confeccionada a base de jugadores sub-23.

Por demás, desarrollar la liga sub-25 en base a material puramente nativo, llevándola a todos los rincones posibles del país, reglamentada, legalizada, organizada, regulada, seguida, grabada en videos, tabulada, normalizada, sistematizada, uniformada. Proyecto que está durmiendo un sueño eterno en los escritorios de la FEDOMBAL.

Pretender pasarse la vida dependiendo del apoyo millonario del Ministerio de Deportes no es una buena señal, el baloncesto tiene que recuperar sus propias iniciativas, pero necesita de gente mejor preparada, más capaz, con mayores habilidades para negociar en las mesas y también con capacidad para defenderse frente a un cuchillo y un tenedor en un almuerzo de negocios.

El Gobierno Dominicano también tiene una responsabilidad de llevar solaz y esparcimiento a sus conciudadanos, las administraciones del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se han jactado desde su regreso al poder en el año 2004 que el crecimiento del país ha rondado por un 5 por ciento anual, que terminó con las exclusiones, pero las exigencias tributarias siguen creciendo, ninguna gestión ha tenido tanto dinero como las de los morados, adornada por la negación de la inflación, carestía en la canasta básica, el dinero no asoma por ninguna parte y cada quien se pregunta si semejantes montos fueron utilizados de manera eficiente, perceptible en hechos concretos, transparentes y sin focos de corrupción.
Julio Subero

El baloncesto dominicano tiene pendiente aún un gran compromiso con lo colectivo y con lo individual, hemos sufrido por años la impericia de las personas que han administrado el deporte en general y el nuestro en particular, no sólo en las cúpulas, porque pedimos responsabilidades a Herasme, a Julio Subero, a Federico Lalane José y a Uribe, para citar ejemplos, pero la larga lista de directivos nacionales se ignora totalmente. Las responsabilidades siempre se descargan sobre otros.

Según la historia bíblica, luego del diluvio, Dios dispuso un arco iris para sellar la paz con el hombre y anunciarle que no volvería a anegar la tierra. Nada impide al baloncesto dominicano empezar a hacer la paz entre sus actores. 


 

domingo, 31 de marzo de 2013


Notas para un reclutamiento urgente

Cuando John Calipari aceptó ser dirigente de la selección dominicana en mayo del 2011 siempre pensé que había cocorícamo (algo raro o confuso), no solo en la designación, sino más bien en el asentimiento. Nunca se supo que buscaba el entrenador de la Universidad de Kentucky, nunca se supo de proyectos y programas, jamás se ofreció información de los emolumentos recibidos y nunca se conocerá esta situación, pero algo más había, pues el flamante entrenador no está acostumbrado a dar puntadas sin hilo. En lo personal, no dejó nada de beneficio al baloncesto dominicano.

Después de la conferencia de prensa en las instalaciones de la Compañía Dominicana de Teléfonos (donde señaló que había venido a hacer negocios), una visita relámpago al Club Mauricio Báez, unas vueltas por la ciudad y no recuerdo, pero quizás se incluyó una visita al Presidente de la República, doctor Leonel Fernández Reyna. Se indicó entre bambalinas que había tomado un avión privado para visitar directamente la casa de Karl-Anthony Towns en el estado de Nueva Jersey. Ello nadie lo ha confirmado, pero para reclutar una pieza de gran calibre, como se perfila el dominicano, los entrenadores y su cuerpo de asistentes se valen de cualquier argucia posible.
Karl-Anthony Towns

Towns que saltará a la universidad en el verano del año 2014, anunció meses atrás que asistirá a la Universidad de Kentucky para iniciar su periplo académico (¿sorpresa?). En estos momentos está colocado en el puesto número 11 (once) entre todos los prospectos que saltarán a los recintos colegiales y en el verano del año 2012 fue integrado a la selección nacional de baloncesto. Llevado con mucha sutileza, apenas se le colocó sobre las canchas, pero ofreció muestras de todo su potencial.

No estoy al tanto de todos los detalles que llevaron a Towns a la selección dominicana, en primera instancia también conformó el grupo juvenil que asistió al Centro-Basket de la especialidad en el año 2011 efectuado en Gurabo, Puerto Rico.

Después de ahí, nada más, la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) no ha ofrecido más detalles de las diligencias que se hacen en territorio de los Estados Unidos para captar aquellos prospectos con sangre dominicana y que podrían ser objeto de seguimiento por parte de nuestras autoridades.

Es propicio recordar que nuestro más grande atleta de todos los tiempos, el vallista Félix Sánchez, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas en el año 2004 y quien repitió la hazaña en los Juegos Olímpicos de Londres en el verano 2012, integró el conjunto nacional de manera fortuita. Nadie en el país movió un dedo para su reclutamiento, seguimiento y acercamiento. El propio corredor se interesó por sus propios medios. Somos tan cicateros que no he escuchado a nadie hacer una correcta semblanza de Sánchez. El primer error es señalar el centro académico del cual egresó: Universidad del Sur de California con sede en la ciudad de Los Angeles, en inglés University of Southern California (USC), esto que le quede claro, de una vez y por todas, a muchos lambiscones.
 
Javian De La Cruz
En el periodo final de la dilatada gestión del ingeniero Frank Herasme al frente de la FEDOMBAL se conformó la Asociación de Baloncesto de República Dominicana en Nueva York. En su momento, como ahora, la he considerado un invento más, una ficción, un montaje. Su primer presidente fue el agente Pedro Pablo Pérez y nunca más se ha sabido de ella o del desarrollo de sus actividades. A tal punto que jamás ha estado presente en ninguna actividad institucional desarrollada por la propia FEDOMBAL.

Para muchos los aportes de Pérez son invaluables, para otros ha tenido aciertos y desaciertos, para la prensa nacional es un semidios; estoy convencido que su gestión se puede realizar desde las propias oficinas de la FEDOMBAL sin mayores complicaciones. Si bien ha canalizado la presencia de Edgar Sosa para la selección juvenil del año 2005 y del propio Towns para la misma especie en el 2011, también ha dejado pasar una enormidad de fichas. Herasme lo importantizó y usó a su conveniencia, pero su mayor pecado ha sido pretender que la selección nacional dominicana esté bajo sus pautas, mostrando aquellos jugadores de su interés o entrenadores sobre los que pueda interferir, por supuesto, fuera del grupo de primera línea. Los casos de Julio Toro en el 2009 y Amaury Fermín en el 2012, son imperdonables.

La segunda pata de esa relación es el envío de jugadores dominicanos a los Estados Unidos. La FEDOMBAL ha vendido el proyecto de becas a muchachos para que estudien y se desarrollen atléticamente en territorio continental. Se gestiona una escuela, se entrega a un chico y después, nada más… estas colocaciones las hace un agente, repito un agente; de ahí en adelante usted puede hacer todo el caldo de cabeza que quiera; yo, por lo pronto, dejo muchos puntos suspensivos…

Hay voces que han denunciado el atropello y la piratería por parte de Pérez frente a algunos jugadores, inclusive
John Calipari y Chris Sparks (marzo 2013)
fue reclutado en condiciones no del todo agradables el jugador Luis David Montero (promoción 2015, también conocido como Pinguilín), por Wilbraham & Monson Academy en Wilbraham, estado de Massachusetts. Hace poquísimos días, Mar.10.2013, John Calipari giró una visita a la institución buscando ver al dominicano y al point-guard de 6’05 Mustapha Heron (promoción del 2016), también han rondado por allí observadores de Pittsburgh, Villanova, Missouri, Texas, Stanford, Connecticut, Boston College, Harvard, Rider, Rutgers, Manhattan, Massachusetts y Columbia. En la misma área geográfica están los prospectos Aamahne Santos (5’10 de Catholic Memorial), Patrick Benzan (5’10 de Roxbury Latin, promoción 2014), Rene Castro (6’02, Worcester Academy) y Sammy Mojica (de Brimmer & May, promoción 2014).

El asunto de Montero pudo haber destapado una verdadera olla de grillos, con implicaciones muy serias para el baloncesto dominicano, pues estuvo a punto de desatar una guerra verbal entre agentes que se mueven en esa dirección: ofreciendo talento de menores de edad, como si de una trata de blancas fuera el negocio.

El New England Recruiting Report (NERR) señala del dominicano: “escuchamos susurros sobre el todo el verano del 2012, para terminar pensando que era imposible todos los comentarios alrededor suyo. Con 16 años, recién cumplidos, y con 6’07 de estatura, largos brazos, suaves movimientos de cuerpo, fluidez en sus desplazamientos, capacidad deslumbrante con el balón en sus manos y un volumen atlético explosivo, es mucho lo que se puede esperar dentro de una cancha y más sabiendo que tendrá tres años en Wilbraham & Monson con el entrenador Chris Sparks para refinar todo ese potencial”.

No todo corre con la misma suerte, un desorejado me preguntó en las propias oficinas de FEDOMBAL por un chico con estas palabras: “nunca lo he visto jugar, lo estamos enviando a los Estados Unidos y no me gusta su expresión corporal; estoy asustado y me juego mi prestigio”.

cerumen
Hace seis años, después que mi hijo mayor finalizó sus estudios secundarios en la ciudad de Cincinnati, recibió la invitación para visitar la Universidad de Louisville, donde ya estaba Edgar Sosa. No recuerdo como llegó esa convocatoria, pero si las insistentes llamadas que recibí de un asistente de Rick Pitino llamado Steve Masiello (actual entrenador de Manhattan College); la última vez que conversamos me dijo, voy a llamar a mis contactos dominicanos en Nueva York para que me hablen de tu hijo. Por supuesto, nunca más supe de él. Meses atrás, FEDOMBAL firmó un contrato para el envío de prospectos, precisamente con Manhattan College. Según una entrada de la pagina www.dominicanosenbasket.com (Ago.08.2012: http://www.dominicanosenbasket.com/2012/08/fedombal-firma-acuerdo-con-universidad.html): “Presenciaron la firma del convenio Pedro Pablo Pérez, director de la Asociación de Baloncesto de Nueva York, Osvaldo Sing, miembro de la comisión juvenil y Junior Páez, director técnico y administrativo de FEDOMBAL, respectivamente”. ¡Que cosas tiene la vida!

Solo en Manhattan College están Emmy Andujar (6’06, jugador de segundo año, delantero pequeño, nacido Ene.27.1993, quien promedió en esta estación 2012-13, 8.0 puntos, 5.0 rebotes, 2.4 asistencias, 26.6 minutos, 41.7 por ciento desde el campo, 67.0 por ciento desde la línea en 32 partidos), Michael Alvarado (6’02, jugador de tercer año, nacido Mar.31.1992, quien reunió 8.4 puntos, 2.4 rebotes, 2.4 asistencias, 24.7 minutos, 34.8 por ciento desde el campo, 81.9 desde la línea en 29 jornadas) y un menos agraciado Mark Jackson (jugador de segundo año, hijo de aquel famoso armador del mismo nombre) por el cual corre sangre dominicana. ¿Qué informes tiene FEDOMBAL de estos muchachos?

Para no ser muy extensas estas notas, propongo a FEDOMBAL que solicite a sus asociados en Estados Unidos, un trabajo serio, detallado y ordenado de los posibles jugadores de origen dominicano en esa nación, en ambas ramas de la actividad; sindicados que también integran el equipo de trabajo de Eduardo Najri en la selección dominicana, por lo que se entiende, desde ya están bien pagos. La selección es administrada por SouthGate, pero bajo la tutela de la entidad federada y los beneficios deben ser recíprocos. Que nadie se vista con una franela en la mañana y con otra en la tarde para proyectar no tener responsabilidades.

Un 10 por ciento del total de la población dominicana está concentrado en el área de Nueva York, pero según las estadísticas del último censo en los Estados Unidos, hay dominicanos o descendientes de dominicanos en los 50 estados de la nación americana. Por ejemplo, el mismo chico Jackson nació en Brooklyn, pero en Brooklyn, estado de California, en las cercanías de Oakland, en los tiempos que el padre jugaba para Los Angeles Clippers.

En la rama femenina sucede otro tanto. Un único ejemplo, la hija de Luis Frías, delantero egresado hace muchos años de Anna Maria College, como uno de los lideres de anotación de la nación americana, que en el país jugó para el San Carlos y militó brevemente en la selección nacional, acaba de recibir una beca para asistir a la prestigiosa Providence College, donde jugó el inolvidable Franklin Western, y por donde sospecho han pasado otros nacionales, y nadie ha dicho nada. Brianna Frías (6’02), delantero de fuerza, que vive en Worcester (Massachusetts) ya debería estar en los planes de la selección dominicana y con ella investigar a su compañera de equipo Aryauna Pérez en Holy Name. También por ahí ronda una chiquita llamada Alex Najri (5’02, point-guard).

En el femenino perdimos en su momento a Danilsa Andujar, quien en diciembre pasado concluyó sus estudios de
Danilsa Andujar
periodismo en la archifamosa Indiana University, donde fue delantera fuerte por cuatro años, y nadie, nadie la contactó, pese a ser hija de Danila Polanco, aquella fabulosa voleibolista bautizada por los rusos como El Rayo Negro del Caribe en el Mundial del 1980 y miembro del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.

Hay en la extensa geografía americana un grupo de juveniles aún, que deberían ser llamadas e investigadas, apenas empezarán a ingresar a las universidades: Dylan González (5’11, Kansas), Danielle Padovani (6’01, Fordham), Tiana Alvarado (6’00, Seton Hall); Samantha Wilkes (6’01, PG, Villanova), Jasmine Alston (5’09, LaSalle), Sydnie Rosas (5’09, Marist), Sierra Michaelis (5’11, Missouri), Geena Gómez (5’08, St. Joseph’s), Jeena Rodríguez (5’11, 2016, Long Mary High School, Florida) y Jasmin Pérez (delantero, 2018, Trinity Prep, también en Florida).

Para los varones dejare el siguiente listado, sabiendo que pueden aparecer descendientes de cualquier nacionalidad, pero hay un trabajo de seguimiento y reclutamiento que merece ser ponderado y efectuado. En los últimos años los puertorriqueños nos han llevado la delantera y parece que continuará siendo así, pese a hacer más guirigay, batahola, jolgorio y derroche.

-          Oscar Cabrera, 6’05, Faith Baptist (Florida); este chico ya integró la selección juvenil del año 2011, es sobrino del inmortal e inmenso Hugo Cabrera
-          José Campos, 6’09 (Jacksonville, Florida)
-          Khadeen Carrington, 6’03, 180 (Secundaria Arzobispo Loughlin en Brooklyn, Nueva York), prtendido por Boston College, Connecticut, DePaul, Floerida State, Georgetown, Hofstra, Iowa, Iowa State, Kansas State, Miami (Florida); Michigan State, Pittsburgh, Providence, Rutgers, South Carolina, Southern Methodist, St. John’s, Texas Tech, Villanova y West Virginia, entre otras.
-          Javian De La Cruz, 6’05, 190 (Secundaria Arzobispo Loughlin en Brooklyn, Nueva York), pretendido por Manhattan.
-          Adonis De La Rosa, 6’10, promoción 2014 (Secundaria Christ the King en Middle Village, Nueva York), quien ya estuvo en la selección juvenil del 2011 y a quien algunos problemas personales han dilatado su desarrollo.
-         
Adonys Henríguez
Ángel Luis Delgado, 6’10, 215 (Redemption Christian Academy, Troy, Nueva York), enviado en uno de los paquetes de la FEDOMBAL, jugó para el Colegio Los Embajadores en la ciudad de Santo Domingo. Pretendido por Kentucky, Louisville, Manhattan y Georgetown.
-          Carlos Galán, 6’01, promoción 2013 (Secundaria Gompers en el Bronx, Nueva York)
-          Irvin Gómez, 5’11, PG, promoción 2015 (Secundaria Juan Morel Campos en Brooklyn, Nueva York)
-          Adonys Henríquez, 6’06 (Secundaria Orlando Christian en Orlando, Florida), firmó con la Universidad de Miami; estuvo en la selección juvenil del año 2011.
-          Terry Larrier, 6’07, 205 (Secundaria Our Savior Lutheran en Brooklyn, Nueva York, promoción 2014)
-          Irving Lorenzo, 6’03, SG, promocion 2015 (St. Raymond’s en Bronx, Nueva York)
-          Chris McCullough, 6’10, 220 (Brewster Academy, nativo de Nueva York), firmoo con Syracuse University
-          Eulogio Medina, 5’10, PG, promocion 2014 (Washington Heights Expeditionary Learning School en Nueva York, Nueva York)
-          Quadri Moore, 6’09, 230 (Secundaria Linden, en Linden, Nueva Jersey, promocion 2014), pretendido por Georgetown, Cinicinnati, Connecticut, Kansas, LaSalle, Maryland, Miami (Florida), Pittsburgh, Providence, Rutgers, Seton Hall, St. Joseph’s, Temple, Villanova, entre otras.
-          Juan Carlos Reyes, 6’09, 205 (Suwanee, estado de Georgia)
-          Sammis Reyes, 6’06, North Broward (Florida)
-          Desi Rodríguez, 6’05, 220, SG (Lincoln High School, Bronx, Nueva York), pretendido por St. Peter’s.
-          Doudmy St. Hilaire, 6’02 (Secundaria South Shore en Brooklyn, Nueva York), promocion 2014
-          Lance Tejada, 5’11, 180, (Secundaria Blanche Ely en Pompano Beach, Florida), pretendido por Miami (Florida), UCLA, Central Florida y South Florida
-          Dennis Velásquez, 6’01, promoción 2014, (Info & Nerwork Technology en Bronx, Nueva York)
-          Isiah Whitehead, 6’04, 170 (Secundaria Abraham Lincoln en Brooklyn), pretendido por Georgetown, Louisville, Arizona, Floreida, Kansas, Kentucky, Maryland, Rutgers, St. John’s, UCLA, entre otros.
-          Kevin Zabo, 6’01, 170 (Brewster Academy, nativo de Wolfeboro, New Hampshire), pretendido por Connecticut, George Washington, Illinois, Iowa State, Kentucky, North Carolina, North Carolina State, UCLA, West Virginia, entre otras.

De paso, también perdería unos minutos de cualquier ocupado tiempo para observar e inquirir sobre un chico de octavo grado, residente en Queens, Nueva York, llamado Rodney Miller que ya tiene 6’09 de estatura.

La estructura de conformación de las categorías formativas de la FEDOMBAL debería arrancar con una sólida escuela de baloncesto en la que los niños se familiaricen con el deporte y continuar con equipos organizados y supervisados donde aprender lo necesario para competir, hasta continuar, llegando a los 20 años de edad, a las adaptaciones que exige una dedicación profesional. En los momentos es cierto que necesitamos el aporte de los dominicanos de ultramar, pero de ninguna manera de forma antojadiza y mezquina.

El país y la propia FEDOMBAL tienen que formar profesionales que se dediquen a cuidar las categorías formativas, agregando nuevos especialistas como los dietistas, preparadores físicos, psicólogos, tutores, médicos y dentistas; incorporar nuevas tecnologías para corregir los defectos técnicos de los futuros jugadores y procesar todos los datos posibles. Miles de cifras se introducen pacientemente en modernas computadoras para estudiar al detalle los movimientos de cada promesa en cada centímetro de la pista. El uso del vídeo también está ya generalizado y ahora, tras integrarse al resto de informaciones, no es un recurso aislado.

El ingeniero Uribe llegó con excelentes propuestas a la FEDOMBAL es tiempo de que las mismas se vayan canalizando.

sábado, 30 de marzo de 2013


¿Legales o mentirosos?

Así de sencillo, la vida es hundirse o nadar. Hoy escribo con verdadero luto en el corazón. Siempre he tenido la certeza de que estas líneas llegan a donde quiero que sean leídas y se entienda; se que muchos están de acuerdo con mis planteamientos, pero la mayoría calla ante mis observaciones por simple cobardía. Muy temprano en la mañana, apenas minutos de publicar mi anterior articulo, El reino del na’ es na’, Ramón Rodríguez, El Teacher, presidente de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA) señaló en una de las páginas donde lo reproduzco en Facebook, que le gustaba, pero antes de que el gallo cantara tres veces borró el comentario. Cosas tenedes, el Cid, que farán fablar las piedras, pues por cualquier niñería facéis

Ramón Rodríguez en acto de la ABADINA
campaña a  la iglesia.

En tiempos del ingeniero Frank Herasme como presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) se vendía la idea de que la disciplina se había desarrollado en base a los 42 torneos de carácter nacional que hay o habían repartidos en la geografía nacional. Hoy todos sabemos que no ha sido así, ese modelo colapsó y hay que luchar a brazo partido desde las categorías formativas, empezando por el adiestramiento de nuestros técnicos. El propio Herasme admitió a regañadientes, al término de su mandato, la certidumbre.

Pese a las distinguidas posiciones logradas por la selección nacional absoluta masculina en los eventos nacionales durante el periodo 2011-12, más allá del año 2020 no se vislumbra nada esperanzador en el panorama del baloncesto dominicano, a menos que se empiece a trabajar en lo inmediato. Creo que hasta ahí se puede llegar con el material existente, pero el relevo cada vez será más cuesta arriba. Cada vez se nos roba la expectativa de seguir escalando primeros planos, no existimos en las categorías formativas y las ilusiones siempre deberían estar delante de nosotros.

El baloncesto dominicano está lleno de directivos tristes, entrenadores afligidos, monitores apenados, clubes desconsolados, jugadores abatidos, encerrados en una burbuja de egocentrismo, avaricia, comodidad, ambición, interés, que no les permite salir al encuentro con la gente; nadie está dispuesto a ser mediador entre la disciplina y la comunidad, ser un abnegado ente de movilización, tener un mínimo de altruismo o un gesto de generosidad.

Tenemos coleccionistas de novedades, no guardamos las antigüedades para la historia, nadie es pastor en medio de su rebaño, tampoco pescadores de buenos proyectos para el mañana. Terminados en simples gestores, ninguno de los actores que rondan el baloncesto dominicano pone en juego su propia piel y mucho menos el corazón. Parodiando las palabras del Papa Francisco en la Misa Crismal (Mar.28.2013): tenemos un verdadero conflicto de identidad deportiva, una amenaza para todos, a la que se suma una crisis de la civilización, y hay que encontrar la manera de barrenar su ola, meterse mar adentro en nombre del baloncesto y echar las redes.

Pero nada parece cambiar. La arbitrariedad, la gastrimargia, la prepotencia, la infinita apetencia, la exclusión, el afán de lucro, el atropello, la vanagloria, la iniquidad, la avaricia, la omisión, la soberbia, la petulancia, la pereza, la voracidad, pecados a los que son tan adictos nuestros dirigentes pseudo-populares, algunos de los cuales han pasado toda la gama de adhesiones con sueldos del Estado, cobraron con Joaquín Balaguer, con Leonel Fernández Reyna, con Hipólito Mejía Domínguez y hay aún quienes esquilmaron a Antonio Guzmán Fernández y Salvador Jorge Blanco; ese es el signo de este tiempo, por más que intenten disimularlo.

Este año el Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional estará dedicado al 50 aniversario de los clubes San Lázaro y Mauricio Báez. En principio, sólo al Mauricio Báez y a Leo Corporan, sin ir más lejos, debido a la genuflexión de El Teacher ante El Marchante, como le gusta ser llamado al editor deportivo de El Nacional. Alguien le recordó que los lazareños habían sido fundados meses antes que los mauricianos. Arregló el entuerto y nadie sabe si mantiene la dedicatoria al autor de la columna Te Enteraste.

El evento ya se pospuso una primera vez, ahora iniciará la primera semana de mayo. Se deduce que una vez más el calendario se hervirá en olla de presión. Dos meses ante los apuros frente a la Liga Nacional de Baloncesto (LNB), más equipos, más gastos y la siempre imperiosa necesidad de buscar recursos. Requerimientos que se buscarán en el sector público, pues ya nadie se acerca al sector privado, ante la destemplada caída de aceptación de estos eventos. Se sabe que el alcalde de Santo Domingo Este y presidente del Comité Organizador, Juan De Los Santos, apoyará plenamente a los equipos de la zona oriental (Los Mina y Villa Duarte).

San Lázaro, San Carlos, Mejoramiento Social (BAMESO), Rafael Barias, El Millón, Huellas del Siglo, Los Mina y Villa Duarte, ocho conjuntos que se disputaran una apretada agenda, sin descanso, tratando de hacer de tripas corazón y nueva vez, dejando enganchados a todos los actores. Por lo que me surgen algunas interrogantes:

  1. ¿Qué castigo reciben aquellas instituciones que año tras año acumulan faltas en los pagos a su personal técnico y su plantilla de jugadores?
  2. ¿Están contabilizadas las deudas de los equipos y tiene la ABADINA o la FEDOMBAL conocimiento de ellas?
  3. ¿Cuántos entrenadores y jugadores firmaron contratos con los equipos a los cuales representaron? Antes era obligación depositar una copia de esos contratos, en sobre lacrado, en las oficinas de ABADINA.
  4. ¿Alguno de los propios entrenadores o jugadores tiene contratos de trabajo firmado con algún agente FIBA reconocido o por lo menos, cuenta con un abogado laboral que los pueda asesorar?
  5. ¿Continuarán apelando las entidades miembros de ABADINA al inhabilitado “derecho de reserva” con lo que los clubes dominicanos, incluyendo la propia LNB, pretenden mantener control sobre los jugadores? Esto es simple y llanamente un atropello a la movilidad laboral que en todas partes es libre y por demás, concentrándonos en el baloncesto, viola los principios de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA)
  6. ¿Cumple alguno de los clubes antes señalados con las disposiciones tributarias de la República Dominicana?
  7. ¿Tiene alguna de las entidades sus estatutos legales establecidos?
  8. En caso de tener una respuesta positiva, ¿se cumplen los mismos?
  9. El Jardín de las Lujurías
  10. ¿Cuenta alguno de los clubes afiliados a la ABADINA o de cualquier otra asociación del país con número del Registro Nacional de Contribuyentes? (recibí la noticia de que San Lázaro, San Carlos, El Millón, Huellas del Siglo y Los Mina tienen sus números de RNC)
  11. ¿Cuenta alguno de los clubes afiliados a la ABADINA o de cualquier otra asociación del país con un registro de sus afiliados?

Si por lo menos una de las respuestas es negativa, el Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional y todos los restantes eventos superiores del país son ilegales en su totalidad. Igualmente son ilegales todos los equipos y entidades deportivas que funcionan en el territorio nacional. Tristemente, aunque hay hombres y mujeres que pretenden hacer baloncesto dentro de nuestra geografía, hay que cambiar de forma contundente la manera de ver las cosas.

La Avaricia
Hace años, el país adoptó una Ley General del Deporte (Ley 356-05 promulgada por el Poder Ejecutivo el 15 de septiembre del año 2005.) que no ha servido para nada. El derrotero ha sido el mismo. Tanto ayer como hoy, esa normativa debió proponer un nuevo modelo de representación y acción dentro del campo correspondiente. Fomentar las asociaciones deportivas en la formación de nuevos valores y establecer modelos de responsabilidad jurídica y económica para las instituciones que desarrollan actividades de carácter profesional. Hace años que los clubes debieron convertirse en corporaciones o mínimamente en entidades legalmente reconocidas.

El propio Rodríguez recibió de su antecesor, ingeniero Johnny Marte, una entidad donde no se emitió un solo registro contable. Antes, Marte había recibido la misma ABADINA bajo cientos de rumores de la mala contabilidad atribuidos a Manuel Adolfo –Cholo- Suero Guerrero y nada se demostró. Rodríguez acogió en su pasada gestión una ABADINA de manos de Roberto Ramírez sin que mediara un solo papel, después que este último eliminara toda la documentación de las oficinas del Palacio de los Deportes. Ramírez borro gran parte de la historia del baloncesto capitalino y nadie lo sancionó, pero como vivimos en el reino del na’ e’ na’, este sujeto mantiene un cachivache, mamotreto, chirimbolo o armatoste llamado Federación Dominicana de Clubes, cargado a la nomina del estado y reconocido por el Comité Olímpico Dominicano (COD).

Roberto Ramírez
(Perdón, perdón… meses atrás, Edwin Castillo, presidente del Club La Ciénega y Adriano Meregildo, presidente del Club Loma del Chivo, en ese momento ambos ejecutivos de ABADINA, me indicaron que evitara referirme a don Roberto Ramírez, o como se llame realmente, porque tenia un ejercito de abogados listo para defenderlo de mis ofensas y además, era una de las figuras más excelsas del deporte dominicano… y que su nombre era santa palabra). A este pendejo lo que hay que ponerle una cofia, una escarcela, una mandorla y elevarlo a la diestra del padre, beatificarlo por todas sus buenas acciones en pro del deporte nacional. Momento para carcajearme, para reírme, para descoyuntarme… ¡y punto!

Los clubes y ligas deportivos deberían ser asociaciones privadas sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica, integrados por personas físicas o jurídicas, que tengan por objeto principal la práctica del deporte y que desarrollen su actividad básicamente en su lugar de competencias, donde radicará su domicilio. Para el reconocimiento de un club deportivo deberán presentarse ante la Dirección de Ligas y Clubes del Ministerio de Deportes y Recreación (MIDEREC) con los siguientes documentos:
  • Escrito de solicitud suscrito por los promotores o por la persona a la que se haya otorgado la representación en el acta fundacional.
  • Acta fundacional, formalizada en documento público o privado, en la que se manifieste la voluntad de los promotores de constituir un club o liga deportivo y los estatutos por los que se regirá. Ambos documentos serán suscritos por, al menos, tres personas físicas o jurídicas.
  • Acta del acuerdo de aprobación de los estatutos o certificado expedido al respecto.
Deberá otorgarse el acta fundacional en documento público cuando en la constitución del club participe, al menos, una persona jurídica.

En todo club deportivo existirán, al menos, los órganos siguientes:
  • Una Asamblea General o equivalente, órgano supremo de gobierno.
  • Un Presidente.
  • Una Junta Directiva.
  • Una Comisión Electoral.
  • Un Secretario. Podrá existir, asimismo, un Interventor o Comisión de Intervención.

Podrán existir, entre otras, las siguientes categorías de miembros de los clubes deportivos:
  • Socios o asociados de pleno derecho.
  • Abonados o colaboradores.
  • Deportistas.
  • Técnicos. 

Los clubes y ligas deportivos que, por participar en competiciones deportivas oficiales de carácter profesional, deban adoptar la forma de sociedad reconocida ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), se regirán por lo dispuesto en la normativa nacional aplicable; no obstante, cuando algún equipo de las sociedades anónimas deportivas que no participe en competiciones de carácter profesional, desee hacerlo en competiciones oficiales, deberá constituir una sección deportiva.

La tónica en el país ha sido muy diferente, cualquier Juan de los Palotes, forma un club o liga y de inmediato busca como cargar la misma a la nomina oficial. Luis Mercedes, de la liga del mismo nombre, dedicado a la enseñanza del béisbol, que recibe el reconocimiento de la prensa deportiva dominicana, carga mensualmente al presupuesto de MIDEREC la nada despreciable suma de 120 mil pesos dominicanos (3 mil dólares de los Estados Unidos, al cambio de la fecha), pese a ello, cobra cuota de inscripción, mensualidades, una o dos veces al año suma uniformes para la practica de la actividad, que son cobrados a los padres que han depositado su confianza en el, y utiliza los terrenos del Gobierno Dominicano de manera gratuita, entre otras menudencias. Este es sólo un ejemplo y mil historias que no se dicen. El descrédito de nuestra clase deportiva está alcanzando cotas vergonzosas incluso para nuestros propios estándares.

Luis Mercedes
Todas esas ligas y clubes, asociaciones, federaciones y cualquier otra actividad ligada al deporte terminan convertidas en mera propiedad de sus dirigentes. Antidemocráticas, sin reglas claras y desdibujando la masa social que debería estar adscritas a ellas y para coronar los desaciertos, impidiendo que otras personas participen y colaboren en los procesos. Uno de los ejemplos más elocuentes son los bajo techo que dejó inaugurados Leonel Fernández Reyna al termino de su gestión 2004-12, ninguno ha servido para una real practica deportiva; los mismos son alquilados para actos de diferentes índoles y a las ligas añejas de baloncesto o voleibol, sin que nadie tenga la responsabilidad de rendir cuentas por esos emolumentos.

¿Cuándo ocurrirá en el deporte nacional que uno de sus traidores admita sus trampas, como acaba de hacer Lance Armstrong? ¿Cuándo veremos a un dirigente deportivo enrojecerse delante de un periodista y admitir que su conducta ha sido inadecuada, que la ambición le convirtió en otra persona, que lo que hizo está mal?... “soborné, me enriquecí, me llevé el dinero a los bancos y financieras o lo coloque en prestamos usureros, unté a compañeritos que recalificaban actividades dudosas, pagué con dinero público en sobres manila a compañeros del partido, y mentí todo el tiempo. Lo siento mucho: me he equivocado, me arrepiento de todo ello”.

La vida es un ring en el que a veces nos peleamos con la realidad, y a veces nos enamoramos de ella. Ante semejante púgil, la estrategia más acertada incorpora una buena dosis de humor ácido, que además no mancha. Riesgos, mejor correrlos todos. Y si amaga con un golpe bajo, el gancho de izquierda, o el crochet de derecha, depende, la noquea. Pero vuelve a levantarse. Así, sin ganadores ni perdedores, que en este tetrágono odiamos la violencia, hasta que suene la campana.

Mi psicólogo dice que la verdad está sobrevalorada. Que le otorgamos una trascendencia de la que carece. Puede ser. Entre una mentira hermosa y una verdad horrible, ¿quién no prefiere la primera? ¿Cuántas veces hemos odiado conocer la realidad, con lo contentos que estábamos con nuestra mentira, tan incompleta y deliciosa? De todos modos, la cuestión no es decidir si preferimos ver la realidad o no, sea ésta espantosa o su opuesto. Es, más bien, otra, de consecuencias trascendentales y de compleja resolución. ... si todo esto ocurre, y ocurre, entonces la cuestión es que tenemos un problema estructural en nuestra clase deportiva que, verdaderamente, asusta.

Ursula Kroeeber LeGuin escribió en Los Desposeídos que: “no puedes comprar la revolución. No puedes hacer la revolución. Sólo puedes ser la revolución. Está en tu espíritu o no está en ningún sitio”. El francés George Brassens agregó: "la única revolución es intentar mejorar uno mismo esperando que los demás también lo hagan". Mientras el mexicano Carlos Fuentes señaló: “las revoluciones las hacen los hombres de carne y hueso y no los santos y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada”. Al igual que como se dice en las editoriales, en una revolución o en una novela la parte más interesante es inventar el final, hasta el momento el prologo de la administración de Rodríguez no promete nada bueno.