martes, 13 de enero de 2015

Vicente Mejía, ¡la batata es un refresco!

No se que pasa con los nombres de las personas en la República Dominicana. A nadie le gusta ser llamado por un nombre que no es el suyo, pero me parece que exageramos; la nota discordante nos sirve de referencia de manera perfecta. Escribir correctamente es símbolo de que las cosas se están haciendo de la manera indicada. Sin lagunas, sin baches, pero también sin favoritismos. Ello se traduce en una falta de respeto hacia el prójimo, una desconsideración y el deseo constante de no hacer las cosas bien hechas, aunque los personajes en cuestión no necesariamente hayan sido de nuestra predilección.
Grafica de Horacio Cardo (Clarin)

Hace meses señalé que el flamante destacamento de la Policía Nacional en el sector de Villa Consuelo, sobre la calle Tejada Florentino, había sido mal dedicado. El mismo fue bautizado con el nombre de Virgilio Payano Rojas, pasado jefe de la institución entre el 7 de mayo del 1978 y el 6 de mayo de 1981, sindicado como uno de los menos eficientes. Pero allí se puede leer, Virgilio Payano Roja, así a secas.

Semanas atrás me detuve en el mentado destacamento, le hice la corrección de lugar, pero aquello sigue como si nada importara.

Recordaba que a Payano Rojas le tocó enfrentar el secuestro de los periodistas en Radio Comercial (May.16.1979), donde fueron sorprendidos Margarita Cordero, Pedro Familia, Jesús Manuel Jiménez, Negro Martínez, Antolín Montas, Rafael Polanco y Rosario Tifá (por orden alfabético). Agregaba también que resonaba en su desafortunado manejo en la muerte del periodista Marcelino Vega (Abr.07.1981), un crimen impune y donde se insinuaron como involucrados al coronel Melitón Jorge Balderas, el teniente de apellidos Sánchez Ulloa y el cabo Hilario Márquez Milano.

Ahora me encuentro con la página electrónica del Ministerio de Deportes y Recreación, actualmente bajo la
García Saleta
gestión del doctor Jaime David de Jesús Fernández Mirabal y donde el periodista Vicente Antonio Mejía García es director de comunicaciones. En el mismo departamento hay otros periodistas con salarios de privilegio. Allí los nombres de los pasados secretarios o ministros, como usted quiera llamarlos, son un lujo.

El primer secretario de Deportes resultó el periodista Justo Castellanos Díaz (1975-77), pero se lee: Justo C. Diaz. Castellanos Díaz fue condecorado póstumamente por Leonel Fernández Reyna, en el año 2007 con la Orden al Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero. Hijo de don Justo Castellanos y doña Charo Díaz Nice (apellido de origen alemán); según mi abuela materna, Dorita Pérez Rancier, doña Charo era toda una celebridad en Santiago, además mi papá, Rafael J. Madera Castillo, era su adoración.

A Castellanos Díaz le sucedió el incombustible Juan Ulises García Saleta (1977-78), también presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD) y organizador de los XII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe efectuados en el país en 1974.

Con la llegada del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Antonio Guzmán Fernández designó al profesor Jesús De La Rosa (1978-80), quien trató de implementar su programa “deportes para todos”, y el libre acceso a las instalaciones deportivas. Posteriormente se nombró a Vicente Sánchez Baret (1980-81), pero en la señalada página este aparece como Vicente S. Baret. Allí también estuvo brevemente el puertoplateño Andrés R. Reyes. Continuó el destacado abogado Julio Ibarra Ríos (1981-82), quien ya había tenido notable desempeño en otras posiciones de la vida pública nacional. En la página de MIDEREC leemos que su nombre es Julio I. Ríos.

Salvador Jorge Blanco le entregó la posición al también abogado Luis Scheker Ortiz (1982-86), actualmente presidente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, y lo mantuvo durante todo el periodo. Bajo su rectoría el país montó los XV Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe desarrollados en la ciudad de Santiago en el 1986. En la página de MIDEREC leemos: Luis S. Ortiz.

Scheker Ortiz
El regreso de Joaquín Balaguer en 1986 a la Presidencia de la República llevo a Andrés Vanderhorst a la secretaria de Deportes (1986-88), continuó el periodista Temístocles Metz (1988-90) y posteriormente el abogado Alexis Joaquín Castillo (1990-91). En 1991 el propio Balaguer nombra a Cristóbal Marte Hoffiz, quien permaneció en el cargo por cerca de 18 meses y a este le continuó Elías Wessin Chávez (1992-94).

En la página de MIDEREC leemos: Cristobal de jesus (Jesús con minúsculas) y Elias W. Chavez.

El último secretario de Deportes de Balaguer fue el romanense Francisco J. Torres, a quien todos conocemos como Cuqui (1994-96).

Con la llegada de Leonel Fernández Reyna se designó al inmortal de Cooperstown Juan Marichal, quien pasó cuatro años en la posición (1996-2000). Marichal Sánchez recibe un salario del Ministerio de Deportes de 60 mil pesos mensuales, para ser exactos de 60,080.80 (según la nomina de noviembre del 2014 que aparece digitalmente), asignado a la Oficina del Comisionado de Béisbol Profesional.

Hipólito Mejía Domínguez nombró a César Cedeño, entonces jefe de campaña del Distrito Nacional, quien permaneció los cuatro años en el cargo (2000-04). Finalmente, el regreso de Fernández Reyna produjo la llegada de Felipe Payano, mejor conocido como El Jey, quien permaneció 8 años en el cargo (2004-12).

Voy a pensar que todos estos gazapos son errores de los responsables del señalado portal, pero para el bien de todos, de la institucional y del respeto debe de ser corregida de manera urgente.
Juan Marichal

No se como será mi última foto, la que cada uno de mis hijos elegirá para recordarme, ni que humores tendré el día que me la tomen; por supuesto, no se si habrá uniformidad de criterios, porque son tres mis muchachos, no se si esa foto ya existe o me la tomarán mañana o dentro de 20 años; mi hijo mayor ya me manifestó que quiere verme a los 86 años, los mismos que ahora tiene mi mamá; pero sólo quiero que mi nombre, donde quiera que se escriba, esté correctamente escrito.


Ahora entiendo la mirada de la foto que guardo de mi papá: ¡definitiva sabiduría!

No hay comentarios:

Publicar un comentario