viernes, 31 de agosto de 2012


¡Cuando nadie nos ve!

La Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) tiene necesariamente que someterse a un profundo análisis con la finalidad de retomar sus objetivos, examinar su misión, su visión, sus objetivos, saber que requiere y que necesita. No se puede vivir eternamente de una selección nacional masculina absoluta con la posibilidad de colocarse entre las mejores del mundo, quizás sin un relevo efectivo, para después arrastrar los más inverosímiles resultados en las demás competencias, en ambas ramas.

Tristemente tengo que admitir que el IV Congreso del Baloncesto Dominicano, efectuado en diciembre pasado en las instalaciones del Club Mauricio Báez, fue un balde de agua fría al escuchar que ninguno de los objetivos trazados en el conclave anterior se había cumplido, con una diferencia de 4 años, todos en la administración del ingeniero Frank Herasme.

Los resultados del último Panamericano Sub-18 para damas efectuado en la ciudad de Gurabo, Puerto Rico (Ago.15/19.2012) deben ser la última alarma para los inicios de trabajos responsables sobre la disciplina. Perder los 5 encuentros disputados, 4 de ellos por un margen que duplicaba los tantos anotados abre enormes interrogantes. Las dominicanas anotaron 160 puntos (32.0 por partido) pero permitieron la friolera de 329 unidades (65.8); curiosamente la clasilla de rebotes (173) superó a la de anotación.

Se puede agregar infinidad de circunstancias. Ningún “entendido”, ¿ciertamente, los hay en el país?, ha escrito o mencionado sobre el particular, ni lo hará, ¿compromisos económicos?... el periodismo deportivo en el país dominicano es muy frágil, todos se cuidan de los señalamientos que se puedan hacer, pero siempre hay un dedo que puede levantarse ante una opinión contraria a ciertos intereses. Hay quienes no disimulan al tocar puertas y con pocas excepciones caen arrodillados ante un fajo de billetes; así son sus expresiones en los medios, apañadas, llenas de claroscuros. Convirtiendo a directivos y atletas en ídolos con pies de barro.

Quizás las chicas del sub-18 asistieron allí con la mejor buena fe del mundo, se entrenaron, trataron de dar lo mejor de si, pero se necesita más; más integridad, más formación, más trabajo técnico, mejoramiento del aspecto físico y mental de las chiquillas. Todo el cuerpo técnico era enteramente masculino… creo que nadie estaba en capacidad para manejar situaciones conflictivas, de cualquier índole…

Las estadísticas son demoledoras, para rascarnos la cabeza, las jóvenes lanzaron para un 19.8 por ciento desde el campo (insólito, impensable, pasmoso), 14.5 detrás del arco (inimaginable, extravagante, indigerible, trastornado) y 47.5 por ciento desde la línea (escandaloso, inaudito, paradójico, estrafalario, humorístico). Números para reflexionar, para imbuirse dentro de ellos y si alguien quiere cortarse las venas, pues adelante, pero en este país lleno de irresponsabilidades e insensatos, seres estólidos, pánfilos, nadie lo hará. Estadísticas bajo las cuales ningún equipo pueda tener la mínima capacidad de imponerse en tope alguno. Apenas se concedieron 21 asistencias pero hubo la friolera de 112 balones perdidos.

De los 32 puntos marcados por partido, Cheisy Hernández se quedó con 10.4 y Yamel Abreu con 8.4; dos jugadoras marcaron el 59 por ciento de los escasos tantos logrados. No había artillería con que contrarrestar las defensas contrarias, burlar un sólo sistema del oponente. Para peor, antes de partir el entrenador Juan Matos realizaba las prácticas a puertas cerradas, como si las ordenanzas a emplear fueran misterio a develar. Aquí, salvo contadas excepciones, todo el mundo conoce del poco arsenal táctico de nuestros entrenadores.

Pero más allá de las capacidades técnicas de los entrenadores dominicanos, todos sabemos que nos engañamos con gente que ni siquiera puede escribir correctamente su nombre, que han aprendido por la observación, que jamás han tenido en las manos un manual de instrucción básica, que no saben leer un sistema en un cuadernillo, que son analfabetos funcionales; en el caso de las damas, más de uno ha tratado de hacerse el gracioso con las propias chicas y para peor, se niegan a escuchar y superarse no importa la calidad del interlocutor que se presente. Hay un archifamoso entrenador dominicano que se ha robado, repito, robado, los álbumes de sistemas de los entrenadores extranjeros con los que ha trabajado.

Se me garantizó que Colombia y Argentina eran nuestros obstáculos para llegar al Mundial de la especialidad y que no se iba a defraudar a la nación dominicana; las colombianas nos ganaron (47-40) y las argentinas nos derrotaron con autoridad (51-26). En el tramo de consuelo, Puerto Rico dispuso de las chicas (68-35) y en la jornada final México (64-33). Todo ello sin contar con el desmoralizante debut frente a Estados Unidos (99-26).

Pero si se quiere más del agrio zumo de limón sobre las llagas, este fue el mismo grupo que asistió hace tres años al Sub-16 Panamericano efectuado en México y donde se conoció la derrota más humillante que haya vivido jamás el baloncesto dominicano, 128-17 frente a Estados Unidos (Ago.10.2009). Una diferencia de 111 tantos. ¡Y nadie dijo nada!

Sobreviven de aquella amarga experiencia Yamile Rodríguez, Cheisy Hernández, Frabel Fernández, Yamel Abreu y Rosa Ysabel. Esa vez también las argentinas dispusieron de nosotros (90-33) y dos días después las mexicanas hicieron otro daño inconmensurable (121-38).

Tiempo atrás, el baloncesto femenil brindó las primeras medallas de la disciplina. De ese grupo hay que señalar que se vivía la experiencia que aportaban Máximo Bernard Vásquez y Mayobanex Mueses, pero también se consagraba el espacio del desarrollo académico. Así se hicieron profesionales Josefina Copplind (odontóloga y vice-rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo), Luz del Alba Hernández (médico), Cristina Montilla (médico), Scarlett Sánchez (médico), Heyda Joaquín (médico), Silvia Espinal (bioanalista), Vilma Guerrero (farmacéutica), Mayra Paulino (arquitecta), Sarah Lebron (ingeniero civil); de las vidas de Nilcia Reyes, Altagracia Zapata, Áurea Desangles, Rosa Núñez, Jeanny Astacio, Cecilia Reyes, Nancy Willmore, Casilda Clemente, entre otras, no tengo mayores detalles.

Teresa Duran y Matilde Guerrero asistieron a 6 torneos Centro-Basket; Mayra Paulino y Silvia Espinal a cinco; Casilda Clemente, Nilcia Reyes, Carmen Dilia Santana y Yerda Trinidad a 4; según el libro Fiebre bajo los aros. La Guerrero estuvo en 6 versiones de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, la Duran en 5 y la Espinal en 4. Consistencia.

Ese ciclo se cerró con la participación dominicana en el Pre-Olímpico de 1992, previo a los Juegos Olímpicos de Barcelona. ¡20 años!

Desde entonces, las tinieblas nos han colocado al borde del abismo, nadie quiere sumergir su mano más allá de lo que puede ver o palpar, quizás negándose a probar el sabor de la fruta que nadie quiere tocar y donde quizás podemos encontrar la más gloriosa satisfacción.

Hemos caído en las garras de la mediocridad, del inmediatismo, de la imperfección, de la insuficiencia, de la pequeñez, de la vulgaridad, del fallo reiterado, del desperfecto validado. Las vidas tienen que tener algún sentido y las vivencias del baloncesto femenino dominicano las dejaron de tener hace tiempo. Nunca es tarde para cambiar, se necesita empezar a aplicar políticas acertadas después de la admisión de los errores. La limpieza ordenada del pasado y el reforzamiento de la capacidad futura constituyen los requisitos primordiales para el saneamiento que nos ayude a resolver la situación de fondo.

A principios de este mismo año, ya entrados en la administración del ingeniero Rafael Uribe, FIBA-Américas, de mano de su secretario general Alberto García, ofreció su versión para un mejoramiento de la estructura del baloncesto dominicano en general que pasa por una reorganización administrativa, la regionalización del mapa deportivo y un profundo cambio en la filosofía de las categorías formativas, saber o no si la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL) trabajará en ese sentido está aún pendiente.

viernes, 24 de agosto de 2012


Quique Nocent, exquisita pluma de La Nueva Provincia, diario de Bahía Blanca, Argentina, publicó el pasado 16 de agosto estas lineas para el deleite de todos.

ENFOQUE
¿El único Dream Team?
     "Dream Team fue el de Barcelona. No hubo otro igual".
     En el tema básquetbol, es una de las frases más escuchadas en los últimos cinco Juegos Olímpicos, desde Barcelona para acá. En consecuencia, aparece obvio que lo comparte una gran mayoría de opinantes.
     Las líneas que siguen pretenden dar otra óptica, aclarando que no lleva la menor intención de formar parte de una inútil controversia.
     Veamos.
     Es posible oir que Pete Sampras fue el tenista más grande de la historia. Otros se inclinarán por Roger Federer o Rafael Nadal. También que Joe Louis resultó el mejor peso completo. A lo que se opondrán los sostenedores de Rocky Marciano o Muhammad Alí.
     La lista puede seguir y la (estéril e impropia) discusión prolongarse hasta el infinito. ¿Por qué? Porque tanto en tenis como en el boxeo no hubo (no hay) un metro ni un reloj para medir las performances. Lo mismo ocurre con el básquetbol, el fútbol y algunos otros deportes.
     Nótese que no hay sitio para disentir en atletismo, natación o ciclismo, por citar, donde también brillaron formidables exponentes y, sin embargo, sus marcas resultaron pulverizadas.
     Fuera de duda queda claro que el deporte --así, en general-- evoluciona, algunos más rápido que otros pero la superación se da en todos los órdenes. Es inapelable.
     Volviendo a la selección de los estadounidenses, ¿Kobe Bryant,
Carmelo Anthony, LeBron James, Kevin Durant, Chris Paul y Kevin Love no están a la altura del Dream Team de 1992?
     ¿Tenemos que aceptar, entonces, que el básquetbol es un deporte que no ha avanzado?
     Tengo la fuerte sensación de que este presente sólo es superado por los recuerdos...

miércoles, 25 de julio de 2012


¡Adiós Caracas!

Cuando el relej marcó la conclusión de las acciones de ese domingo Jul.08.2012, todo estaba consumado. República Dominicana había perdido los dos boletos que logró tener en las manos y que le hubieran llevado a los Juegos Olímpicos de Londres. El primero lo dejó en manos de Lituania que virtualmente nos aplastó, y el segundo lo arrebató Nigeria, que nos sacó todo el aire, nos dejó sin fuerzas para el tramo final y desistió de abrir espacio para dudas.

Ha sido la manera más dolorosa de desaprovechar un instante de éxtasis; tenerlo todo al alcance de las manos, a 40 minutos de un triunfo y no alcanzar lo que se nos ofreció una y mil veces. Primero unos blanquitos descoloridos y después unos negros más negros que nosotros, diría un dominicano de a pies.

Pese a que todo el mundo ha señalado lo positivo de SouthGate, de John Calipari, de Orlando Antigua, de Pedro Pablo Pérez, de Leo López y quien sabe cuantos actores más, este equipo fracasó. Repito, este equipo fracasó.

Se me taladró la cabeza enésimas veces repitiéndosenos que estaríamos en Londres, que Londres era la meta, el único objetivo posible; fuera los que no traen nada positivo escribió uno en su cuenta de twitter. Fue lo mismo en Mar del Plata como en Caracas. La posibilidad de perder nunca estuvo en las cabezas de ese grupo. Lo único que hay que reconocer es que estuvimos con posibilidades donde nunca antes tuvimos, para perder como siempre. De los segundones, nadie se recuerda.

Conversé en una ocasión con Jorge Rolando Bauger (quien debería estar ya en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano) sobre unas declaraciones de Pele. El astro brasileño señalaba que, contrario a todos, el mejor jugador de futbol que jamás ha existido se llamó Zizinho (Tomas Soares da Silva), un hombre que regateaba como pocos, creaba como nadie y sirvió de inspiración al propio 10 y su generación. El de Comodoro Rivadavia e incondicional de Estudiantes de La Plata me señaló: “es la verdad de O Rey, pero Zizinho, que ciertamente fue espectacular, no llegó nunca a ganar un titulo mundialista, pudo en el 1950 en el Maracaná, pero Brasil se quedó fuera”.

República Dominicana aún no se ha inscrito entre los grandes, es la verdad, monda y lironda; solo amenaza, estamos aún lejos de meternos en el paquete de los mejores del mundo. Pese a ello, siempre hemos tenido el material atlético para competir, siempre hubo nombres para estar en la cima.

Antonio –Chicho- Sibilio fue en su momento uno de los hombres más cotizados de toda Europa, es la hora que sale a relucir en todos los históricos. Jack Michael Martínez no es uno de los jugadores mejores pagados fuera de la NBA por sus actitudes frente a los demás y la manera de enfocar el trabajo en el viejo continente. Hugo Cabrera no tenía nada que envidiarle a Alvan Adams, Joe Bryant (el papá de Kobe), Glenn Mosley o Kamil Brabenec (líder anotador en el Mundial del 1978); Evaristo Pérez no era menos que Carey Scurry, Pete Verhoeven, John Pinone o Duje Krstulovic; Vinicio Muñoz era tan bueno como lo podrían ser Tony Campbell, Eduardo Agra Galvao, Peter Vilfan o Esteban –El Gallo- Pérez; José –El Grillo- Vargas triunfó al lado de muchos grandes y no hay que ir muy lejos para compararlo con Arístides Dos Santos, Diego Osella o Gerald Kazanowski, el es nuestro Dino Menneghin, nuestro Ubiratan Pereyra; y de Luis Felipe López frente a un Shane Heal, Darius Maskeliunas o Alberto Herreros.

Como les imputó una vez por televisión Andrés Salomón Dahuajare Nader, economista, lasallista, y ahora miembro de la parcela de Miguel Vargas Maldonado, a los funcionarios del gobierno, y aunque se escuche feo, a los que me critican por la espalda, que busquen lápiz y un cuaderno y aprendan la lección cada vez que escribo.

Al final estimo que no merecíamos ganar. Un triunfo hubiera sido un premio enorme para un gigante holgazán, que aún tiene una estructura muy débil. Los aditamentos colocados sobre la piel del baloncesto dominicano son apenas artificios para vernos mejor. Hay que fortalecer brazos y piernas, la cavidad toráxica y encima de ello colocar una versión diferente de juego.

Terminamos sin pasaje para Londres, pero no brota quien se haga responsable de la derrota del equipo, nadie ofrece la minima palabra y pienso que en el tiempo tampoco llegará quien la brinde. La propaganda mediática, las bocinas y los que cambian un análisis por un anuncio de radio o televisión nos repetirán hasta cansarnos lo que no es verdad.

Nadie tampoco sabrá nunca cuando le costó ese equipo al pueblo dominicano. Cuantos beneficios hubo, si los hubo. El silencio o las bravuconadas serán lo único que romperá el viento. Mientras Calipari aconseja, desde Las Vegas, quien deberá ser su sucesor, la representación dominicana que debió asistir al Centro-Basket Sub-15 pasó sin pena ni gloria; ni siquiera hubo interés de llamar a una pre-selección. “El nuevo acuerdo con FEDOMBAL implica también un apoyo a las selecciones menores”, me pareció escuchar no hace mucho tiempo. ¡Más bueno que es así!

Señalé que llevábamos un equipo mal estructurado, fundamentado sólo en dos hombres y después integrado sólo por piezas de complemento. Fueron tantas nuestras veleidades que arriesgamos a un Edgar Sosa, sabiendo que no podía accionar; incluimos a Manuel Guzmán que no aportó nada; relegamos a Gerardo Suero quien venía de ser uno de los mejores anotadores de toda la NCAA; se apuntó a Francisco García para mostrar las mismas inconsistencias de siempre; se repitió hasta la saciedad que Karl-Anthony Towns es muy joven para entregarle responsabilidades; de Josh Asselin mejor ni hablar.

John Calipari es al final de cuentas o muy buen actor o un cretino que por unos pocos dólares acepta cargar con todos esos desvaríos.

Se nos sigue tratando de vender espejos y chucherías por lingotes de oro. La empresa privada  frente a la lerda actitud, mil veces reiterada, de buscarse una comisión, bajo la responsabilidad de FEDOMBAL, que piense más allá del dinero. Al final, lo mismo, la empresa privada está recibiendo las mismas aportaciones del Gobierno Dominicano, las mismas de siempre, sólo con el disfraz de SouthGate.

¿Resulta la selección argentina tan onerosa como la dominicana?

Pregunta tonta número uno: ¿a quien recurrió siempre FEDOMBAL a la hora de los apremios?... a Luis Manuel Bonetti, secretario administrativo de la Presidencia… pregunta tonta número dos: ¿quién es una de las dos cabezas visibles de SouthGate en el baloncesto?... José Miguel Bonetti, sobrino del primero… pregunta tonta número tres: ¿quién es la cabeza visible de SouthGate en el glamour del béisbol profesional?... Luis Manuel Bonetti. ¡Saque sus cuentas!

Lamentablemente usted no puede asistir a un evento de relevancia mayúscula sin las armas necesarias. Sin un jugador definido para la posición uno. Juan Coronado fue más allá de sus posibilidades, siendo un combo-guard; Ronald Ramón venia desde la banca con limitaciones físicas; Sosa, lesionado; se ignoró a Manny Quezada y Joel Ramírez, para citar dos ejemplos.

No teníamos un bombardero con arsenal destructivo, capaz de causar daños importantes en las huestes contrarias. Una explicación sobre Luis Flores o sobre un cacareado Sammy Mejia es necesaria. Que García apareciera frente a Macedonia resultó un hecho fortuito, sus rendimientos nunca han sido los requeridos.

Manuel Fortuna jugó con un corazón enorme, tanto o más que sus propias calidades, se creció como nunca, quizás como nunca volveremos a verlo, pero esa no es una apuesta segura. Es imposible batallar 26 minutos, en noches corridas, frente a hombres que le superan hasta 20 centímetros en estatura y 40 libras de peso.

El trío de Horford, Martínez y Báez son en este momento la muestra más sólida de nuestra solvencia y responsabilidad.

De la dirección técnica sólo se escuchan maravillas. Las bocinas repiten hasta la saciedad que es el mejor entrenador que jamás hemos tenido en nuestro banquillo. Pretendiendo borrar e irrespetar nombres de Humberto Rodríguez, Faisal Abel, Osiris Duquela, Leandro De La Cruz, Fernando Teruel, Héctor Báez, José Manuel Monsalve, José Luis Domínguez. Preguntémonos antes si alguno de ellos contó con una cartera abierta para gastar a sus anchas.

Es mejor Calipari tácticamente que Julio César Lamas, Rubén Magnano, David Blatt, Kestutis Kemzura, Ayodele Bakare, contra los que se enfrentó en estas aventuras.

Supera a Sergio Hernández, Ettore Messina, Pablo Laso Biurrún, Sandro Gamba, Sergio Scariolo, Néstor García, Enrique Tolcachier, Steve Konchalski, Brett Brown, Jonas Kazlauskas, Jazmin Repesa, Ilias Zouros, Aíto García Reneses, Svetislav Pesic, Zeljko Obradovic, Dusan Ivkovic, Bozidar Maljkovic, Petar Skansi o Aleksandar Petrovic. ¿Podría un sólo dominicano responderme esa pregunta?... ¿suenan muy extraños esos nombres?... un amigo me dijo, los conozco a todos, le respondí, dame el celular de cualquiera de ellos, llámalos y dile que pongan un cubierto más en la mesa que iras a cenar; me contestó, no tengo con ellos la familiaridad que tienes tu. No me metas para lo hondo.

El tema que debería ser aclarado de frente a todos los dominicanos y de una vez y por todas, es el costo que supuso la contratación de Calipari. El dirigente más dispendioso en el baloncesto universitario de los Estados Unidos, sobre los 4 millones al año, por ser el sucesor de Adolph Rupp y Joe B. Hall, incentivos y beneficios colaterales, como la nimiedad de los 20 asientos para los partidos de football de la universidad, el uso de las instalaciones para sus campamentos, es el mismo que se hace cargo del equipo de una nación pobre sólo para recibir “donaciones para su fundación”.

Señalamientos de ese tipo son irresponsables, de mal gusto, abren espacios para una enorme especulación. Calipari habló claro y fuerte el May.17.2011 en el edificio corporativo de la Compañía Dominicana de Teléfonos: “he venido aquí a hacer negocios”.

Cuando se le recomendó a SouthGate procurarse el seguimiento de nuestros rivales en la cita caraqueña la respuesta fue una carcajada. Muestra grosera de prepotencia, arrogancia, presunción, impertinencia, pedantería, engreimiento, soberbia, jactancia, inmodestia, fanfarronería, desconocimiento e incapacidad. “Tenemos al mejor coach del mundo y ese nos llevará a puerto seguro”. Dos veces se quedó sin atar los cabos, sin tensar cuerdas y sin atracar.

Después, el partido de exhibición en Las Vegas, que lo único que nos dejó serán las historias de nuestros muchachos jugando contra las grandes figuras del momento de la NBA. ¿Y los beneficios?... ¿a la fundación de Calipari?

Las condiciones de trabajo que se les han brindado a los hombres y mujeres que hacen baloncesto en el país han sido deprimentes. El equipo nacional siempre ha tenido enormes carencias, pero el alma de equipo ha existido siempre. José Luis Domínguez ha sido siempre un artista en el manejo de los recursos humanos; Miguel Cruceta, por lo menos en la etapa que lo conocí, hizo de tripas corazón, sin dinero, manteniendo una actitud positiva. José –Maita- Mercedes y Orlando Antigua nunca tendrán el valor de decir lo contrario.

No me cansaré de repetir que este grupo fracasó. Prometió y no cumplió. En estos instantes deberíamos estar haciendo maletas para estar en Londres, para hacer tours por la ciudad y pensar en el Palacio de Buckingham, en el Big Ben, en las orillas del Támesis, en el cambio de guardia, pasear por la catedral de Westminster, perderse en la City o tratar de encontrarse en las calles con el príncipe Guillermo y la bella Kate.

Insisto, tienen que reclamarse responsabilidades ante la derrota. FEDOMBAL (Federación Dominicana de Baloncesto) no puede hacerse ciega, muda y sorda ante el fracaso de su selección, del conjunto del pueblo dominicano. Se ha jugado perversamente con los sentimientos y anhelos de toda una nación.

Por hoy, suficiente. Grabaré las palabras de Rafael Calderón para repetirlas a cada momento. Es tiempo que Dios se apiade del baloncesto dominicano.

El entusiasmo y la pasión vital no tienen nada que ver con esa basura post-moderna llamada optimismo.


domingo, 8 de julio de 2012


40 minutos para la gloria

Para Rosendo Ledesma, amigo desde aquellos tiempos donde nos teníamos nada, donde los intereses no se interponían entre las almas, donde la ciudad era más chica y menos golpeante, y la solidaridad se multiplicaba.

La mañana me sorprende con unas afirmaciones de Antonio –Chicho- Sibilio que son para analizar y pensar: “ustedes están a 40 minutos para que 10 millones de almas lean su historia”. Aquello hay que tomarlo grafía a grafía ya que El Monstruo de Haina no es la persona más locuaz sobre la faz de la tierra, siempre desearíamos más de sus criterios y es uno de los dos dominicanos que ha estado en las competencias de baloncesto de unos Juegos Olímpicos. El otro lo fue Carmelo Travieso. Agregó además: “nadie sabe en que manos está el pase a Londres”.

Concluidas todas las instancias sólo restan 40 minutos para la conclusión del Pre-Olímpico de Caracas, donde ya Rusia y Lituania alcanzaron su cometido. El avión de 12 puestos tiene 11 ocupados y aún hay dos pasajeros en la sala de espera; ambos esperan la decisión de abordar para ir tras la quimera, para los dominicanos será la primera ocasión en una cita olímpica, para los nigerianos sería alcanzar su sexta Olimpiada de manera consecutiva.

Nunca un equipo africano en este clásico había pasado de la primera ronda, Nigeria se alzó con sus clasificaciones siempre de manera directa. Ello habla de la historia de una nación y de las clasificaciones de todo un continente que nos hemos empeñado en negar. En el repechaje pasado, Puerto Rico sufrió la más punzante de las posibilidades, quedar entre los cuatro y perder dos veces. Historia que nadie jamás quiere redundar, pero que siempre transcurrirá.

Rosty Ledesma 
Muy temprano en la mañana recibo una notificación de esa leyenda del baloncesto dominicano, no precisamente como jugador, que responde al nombre de Rosty Ledesma, solicitándome mi opinión y posibilidades de derrotar a esos “morenos”. Ledesma es uno de los personajes más gratificantes de todo lo que envuelve la actividad, una bendición en un mar plagado de lobos. Le solicité un poco de tiempo, porque la noche no había sido muy agradable.

La única verdad es que no hay vuelta atrás. Esta noche se ocupará la última plaza para estar en Londres, sin ninguna otra peripecia. Es quizás el partido más importante que haya tenido que librar el baloncesto dominicano en toda su historia, una victoria sería importante; una derrota abriría un mar de conjeturas, pero de todas formas hemos llegado a instancias jamás soñadas.

Hay que saltar con todo a la cancha y ejecutar sin cesar, ejecutar una vez tras otra, sin desmayos, sin temor. Nadie espera la imposición de los más exacerbados principios que se reclaman, la noche caerá serena sobre Caracas, sobre el puente de los leones, el Monumento a Carabobo en El Paraíso, sobre el Ávila, por la avenida Los Próceres, La Pastora, Chacao, en El Cafetal, en Montalbán, las Colinas de Vista Alegre, los Palos Grandes, La Vega; el único anhelo es ver el pabellón tricolor más arriba, más arriba, mucho más.

Ike Diogu 
Quizás buena parte de lo que deseamos se queda en las letras de la canción Caballo de Patas Blancas que cantaba Antonio Aguilar y que fue éxito en los tiempos de nuestros padres: “caballo de patas blancas, con herradura de acero, hay que brincar las trancas antes de que salga el lucero, y vas a llevar en ancas a la mujer que yo quiero”.

Nigeria, esa de jugadores tan negros como nosotros, intentó en años anteriores con dos técnicos con experiencia NBA, Sam Vicent y John Lucas. El primero de recordación para la tropa de los Leones de Santo Domingo y Eduardo Najri, quien adujo una infección gastrointestinal y se marchó del país (ello le abrió las puertas en la conducción del equipo a José –Maita- Mercedes). Ahora están en manos del local Ayodele Bakare, señalado como un maestro en el movimiento de sus fichas.

Llama la atención que 9 de los jugadores de la escuadra nacieron en los Estados Unidos; de todo estar correcto, tienen un sistema de reclutamiento muy efectivo. Hay chicos de estos que han jugado en Wake Forest, Arizona State, George Mason, Maryland y Nebraska, todas instituciones de primer nivel.

En Caracas los nigerianos perdieron en su debut frente a los locales, por apenas 2 tantos, pero se recuperaron para superar a Lituania, en un partido donde todo el mundo pensó que cumplirían y se marcharían a casa. Se especula que también los lituanos prefirieron no toparse con los griegos en los cuartos de finales. Lo cierto es que estas Águilas Verdes pasaron por encima de los helenos, por la minima, en un partido donde todos suponíamos estaba de un solo lado; así llegó la sorpresa mayúscula del Pre-Olímpico.

Ayer el esfuerzo no fue suficiente para doblegar a los rusos y hoy están en estas instancias frente al combinado dominicano. Quizás con la ventaja única que han estado en todos los grandes escenarios mundialistas.

Bakare trata de insuflar confianza y serenidad a sus dirigidos todo el camino. No desmaya en su accionar y cuenta con un equipo altamente atlético. Podrían alegar que el quinteto no está completo, podría incluirse a un Salomon Alabi (7’01, C, 1988, Toronto Raptors), pero de que tienen un arsenal ofensivo, lo tienen. En la competencia el combinado acumula porcentajes interesantes: 45.9 desde el campo, 34.4 detrás del arco y 76.9 desde la línea.

Al-Farouq Aminui  
Una de las primeras opciones a la hora de las ejecuciones es el delantero Al-Farouq Aminui (New Orleans Hornets), egresado de Wake Forest University, con 6’09 y 200 libras. Habilidoso, seguro, juega generalmente en la posición tres, pero busca los rebotes y comparte con el resto de la escuadra. Sobre la pista se transforma en una máquina de hacer puntos y jugadas para la historia. No hay récord que se le resista. El tirador Adeola Dagunduro (6’05, 200, SG, University of Nebraska) fue una bomba a su paso por el colegial en los Estados Unidos y aquí fue un verdugo contra los griegos, “una metralleta para ser descubierta”.

Ekene Ibekwe (6’09, 220, PF, Jul.19.1985) no las ha tenido todas consigo esta vez, pero es atlético, habilidoso y cumple a ambos lados de la cancha. Pasó por la Universidad de Maryland donde escribió una historia fascinante, es apenas el cuarto jugador de esa institución, brillante por demás y plagadas de nombres con aureola, que reúne mil puntos, 700 rebotes y 200 lances bloqueados.

Debajo de los tableros el obstáculo es Ike Diogu, 6’08, 250 libras de peso, egresado de Arizona State, refuerzo de los Capitanes de Arecibo en Puerto Rico, actualmente en China con los Xinjiang Flying Tigers con toda una historia detrás para un hombre nacido en Sep.11.1983 en la ciudad de Buffalo (Nueva York), de donde es Willie –La Boa- Jones. El hombre no sólo ha sido dominante en la zona pintada, también ha aportado en este periplo 11.6 tantos por juego.

Anthony Skinn es el armador (6’01, 175, Feb.08.2983), encargado de poner la pelota en manos de los demás, tiene cierta virtud ofensiva que trata de aprovechar en beneficio de los propios. Pasó por la modesta George Mason University.

Pero Nigeria también necesita de su banca, hoy como nunca, y el juego tiene que pasar por las manos del otro Aminu, de Obasohan, de Oguchi y de Oyedeji. Apellidos que no se escriben fácil, pero tampoco se pronuncian de manera expedita para nosotros.

Aminu (6’10, 1987), hermano del de New Orleans, estuvo en Georgia Tech donde en sus últimos dos años condujo con autoridad a esa institución en una conferencia tan fuerte como la SEC, actualmente juega para el Elain Chalon en Francia con muy buenos números. Derrick Obasohan fue este mismo año refuerzo de los Cocodrilos de Caracas (6’07), es un arma letal desde la media cancha, estuvo en la Universidad de Texas en Arlington. Chamberlain Oguchi (6’06, 1986) es un delantero pequeño que pasó por la Universidad de Oregon y terminó su elegibilidad académica en Southern Illinois University. Olumide Oyedeji (6’10) fue draft de Seattle Supersonics, es un veterano de cientos de batallas y un trotamundos del baloncesto.

A grandes rasgos esos son nuestros rivales de ocasión. Es un conjunto que juega en equipo, maneja el balón, sabe golpear, tiene un juego interior sólido y puede brindar una sorpresa. La selección de este equipo casi “made in USA” en su versión para el clásico caraqueño tiene muchos matices, pero el más importante es que es un grupo de hombres curtidos en la actividad, con excelentes marcas en el plano internacional, relativamente joven y con ganas de mostrar que están cerca de los grandes, al hálito de una mirada, aún a las puertas de la gloria deportiva.

Decía Lucila Godoy Alcayaga, a quien todos conocemos como Gabriela Mistral, chilena y premio Nóbel de literatura, que: “la experiencia es un billete comprado después del sorteo”. Esta vez trataremos de adquirir experiencia con ganancia de causa, ese es nuestro sueño.

Desde el 1978 jamás habíamos vuelto a estar en una competencia con equipos de todo el mundo, esta será una semana para recordar y guardar.

sábado, 7 de julio de 2012


Crónica para un sábado de julio

El viernes era para quedar borracho de tanto baloncesto: cuatro partidos en Caracas, en el Pre-Olímpico; final del baloncesto del Distrito Nacional entre San Lázaro y el Mejoramiento Social (BAMESO); y un duelo que no dejaba dudas entre Argentina y Brasil, en preparación para los Juegos Olímpicos de este mes. Pero el toque de queda era el enfrentamiento entre República Dominicana y Macedonia en el Poliedro.

Desde temprano cientos de fanáticos empezaron a elevar plegarias, a encender sus velas y visitar a santeros. Como todo se sabe en esta vida, hubo quien, temprano en la mañana, abandonó la concentración dominicana para aparecerse en la consulta de una afamada sibilina con asiento en Caracas venida de los llanos.

Había un calendario que cumplir, todas las apuestas favorecían a las causas europeas, la única indecisión era el tercer partido, donde precisamente estaban los dominicanos. La tarde dejaría sus resultados y los minutos se irían deshojando. La primera hora, los rusos se llevaron a los angoleños 80 por 65. No hubo sorpresas.

A media tarde, se rompieron todos los libretos y llegó un resultado jamás imaginado. Nigeria se llevó por delante a la selección de Grecia, por la minima, 80-79. Aquello era destronar a una de las tropas más sólidas del viejo continente, la que se ha mantenido luchando en todos los escenarios, la misma que ganó el repechaje del 2008, a la de una cuarta posición del ranking de la FIBA, una de las naciones que más beneficios económicos brindan a todo el engranaje del negocio. !La vida te da sorpresas, sorpresas de da la vida!, cantaba una vez Rubén Blades.

República Dominicana doblegó a Macedonia, que se quedó sin gasolina en la parte final de la jornada, 86-76, que sufrió una andanada ofensiva de Francisco García ¡que por fin, por fin, por fin! se puso los pantalones largos en un partido de la selección dominicana, con 21 tantos en la parte complementaria de la jornada, camino a un total de 28 unidades.

El relámpago Bo McCalebb nos condenó impadiosamente en la primera parte del partido, pero los dominicanos sacaron de donde no tenían para hacer acopio de una fortaleza interior que se expresó en los últimos tres parciales. Los primeros 10 minutos brindaron una ventaja de 23-10 a los europeos, pero el dominio concluyó en ese mismo instante. Antes de la pausa, los dominicanos libraron un cuarto de 18 unidades por parte.

El complemento se basó en dos parciales favorables a los dominicanos, 26-15 y 32-20, con la soberbia demostración de García. Los macedonios se fueron a los camerinos con la lengua afuera, jadeando, como si esos 40 minutos le resultaban un tramo insalvable. Esto también lo vivieron frente a los angoleños en el primer partido en Caracas y en cada uno de los partidos de exhibición en Puerto Rico. El trópico no les sentó bien.

Más tarde, Lituania necesitó electrochoques y epinefrina para librarse del colapso que suponía una derrota contra Puerto Rico. Las acciones mantuvieron en vilo a todos y concluyeron 76-72. En Arvydas Sabonis en las gradas, los bálticos sabían que necesitaban de ese triunfo para no bajarse del avión.

Hoy, rusos y nigerianos y más tarde, lituanos y dominicanos. A primera hora, si no es que es estas Súper Águilas Verdes terminan convertidas en cazadoras de equipos grandes, no deben existir mayores sorpresas.

 Kalnietis 
A segunda hora, lo nuestro. Los dominicanos buscando vencer toda la historia, viviendo instancias jamás pensadas. Lituania uno de los equipos con más tradición de todo el mundo, tres veces campeones en el Europeo antes que la Unión Soviética los absorbiera y después de la ruptura de esta, de inmediato se colocó en los primeros planos del planeta.

El dirigente Kestutis Kemzura evadió enfrentarse a los griegos en cuartos de final y prefirieron irse frente a Puerto Rico, que los puso a sufrir, para esperar el ganador entre dominicanos y macedonios. Llegó apostando a una mezcla de hombres veteranos y una juventud emergente que los mantendrá en los primeros planos de la escena.

Es posible que nombres como Simas Jasaitis (6'08, SF/SG, 1982), Mindaugas Lukauskis (6'06, SG/SF, 1979), Giedrius Gustas (6’03, PG, 1980), Arvydas Eitutavicius (6’02, PG/SG, 1982), Marijonas Petravičius  (6’10, PF/C, 1979) más los hermanos Kšištof Lavrinovič (6’11, PF/C, 1979) y Darjuš Lavrinovič (7’00, C, 1979) jamás vuelvan a estar en este conjunto nacional, pero detrás hay un relevo que incluye nombres como Martynas Gecevičius (6’04, SG, 1988), Deividas Gailius (6’07, SF/SG, 1988), Mindaugas Kuzminskas (6’09, SF/SG, 1989), Donatas Motiejūnas (7’00, PF/C, 1990) y Martynas Andriuškevičius (7’01, C, 1986).

Selección de Lituania, 2012 / Caracas
No.
Nombre             
POS
Mide
Pesa
Nació
Equipo 2011-12
4
Rimantas Kaukėnas
SG
6'04
220
Abr.11.1977
Montepaschi Siena, ITA
5
Mantas Kalnietis
PG
6'05
205
Sep.06.1986
LKL. Zalgiris Kaunas
6
Jonas Mačiulis
SF
6’07
235
Feb.10.1985
Armani Jeans Milano, ITA
7
Martynas Pocius
SG
6'05
190
Abr.28.1986
LKL. Zalgiris Kaunas
8
Tomas Delininkaitis
PG/SG
6'03
180
Jun.11.1982
LKL. Zalgiris Kaunas
9
Darius Songaila
PF/C
6'09
248
Feb.14.1978
Galatasaray Café Crown, TUR
10
Deividas Sulkys
SG/SF
6’05
196
Mar.12.1988
Florida State University
11
Linas Kleiza
PF
6’08
245
Ene.03.1985
Olympiacos B.C, GRE
12
Paulius Jankūnas
PF
6'09
250
Abr.29.1984
LKL. Zalgiris Kaunas
13
Šarūnas Jasikevičius
PG
6'04
205
Mar.05.1976
Fenerbahçe Ülker, TUR
14
Jonas Valančiūnas
C/PF
6'11
235
May.06.1992
LKL. Zalgiris Kaunas
15
Robertas Javtokas
C
6'11
270
Mar.20.1980
LKL. Zalgiris Kaunas


Del equipo dominicano, esperar sólo que muestre su garra y pueda superar esta enorme prueba.

Los lituanos han basado su juego en una rotación de 8 jugadores, con poca participación del veterano Songaila, mientras la conducción está en manos de dos jugadores de épocas diferentes, Jasikevičius (4.3 asistencias) y Kalnietis (6.3 asistencias), de ahí, una de las primeras opciones es Kleiza para después buscar los intentos con Mačiulis, convertido en una bestia en la capturas de los rebotes, el veterano Javtokas y Kaukėnas.

Descifrar esta maquinaria es siempre compleja y hay que partir de sus habilidades individuales.

Jasikevičius 
Jasikevičius, es un base con buena altura pero nunca fue un gran atleta, terminará como uno de los mejores europeos de la posición, ayudado por un terrible lance (dispara unos 5 triples por noche, encestando sobre el 40 por ciento). Crea sus lanzamientos manejando la pelota por más de 5/6 segundos. No penetra en la actualidad, pero nadie tampoco quiere verlo en la línea de libres (convierte el 85 por ciento de los intentos). Es creativo con los pases y efectivo corriendo el pick and roll. Competidor incansable, pero su furia dentro de la cancha le lleva a perder muchos balones. En estos momentos su defensa permite muchos huecos.

Kleiza tampoco es un atleta consumado, pero tiene un dominio increíble debajo de los palos, gracias a su potencia física y determinación. Su puede superar a su oponente aprovechará su cuerpo, es un jugador al estilo Héctor Báez, que a la hora que decidió atacar la canasta es indetenible. Su juego desde el dribling es previsible. Su lance exterior es inexistente y cuando toma esa vertiente es inconsistente; suele arriesgarse detrás del arco. Es débil tratando de hacer rotar el balón y carece de agilidad para defender interiores más atléticos. Buen rebotero para su posición. No es recomendable irse a un duelo físico con él. Depende de los demás ofensivamente; es ideal para salir desde la banca por su falta de virtuosismo.

Kalnietis tiene 6’06 para ser armador, lo que brinda una enorme ventaja. Es un atleta explosivo pero no tiene un certero lance detrás del arco. Es más efectivo lanzando desde el dribling que el simple jump shoot, hace pocas aventuras ofensivas desde la media cancha. Ataca el aro con determinación, sus penetraciones son peligrosas, unidas a buena velocidad y potente salto. Sabe definir con autoridad y maneja “la flotadora”. Certero desde la línea de libres. Creativo con el balón. No produce en el tablero ofensivo. Es un peligro en cancha abierta donde se hace notar. Buen defensa y puede plantarse frente a armadores y tiradores

Javtokas 
El veterano Javtokas tiene una fuerza descomunal, lo que añadido a su altura se presenta como imponente. Es explosivo, sus movimientos son mecanizados, es eficaz ofensivamente. De espaldas al canasto su juego pierde intensidad al carecer de movimientos apara dominar a sus rivales; en esas instancias su toque suele desaparecer. En el poste bajo recurre con frecuencia a un gancho que saca desde la mano derecha. La mayoría de sus intentos llegan en jugados donde sólo necesita recibir y definir, ya sea por cortes sin el balón, pick and rolls, rebotes ofensivos o asistencias de compañeros. Logra complicar a los rivales en la casilla de faltas personales, pero es débil en sus disparos desde la línea. No intenta desde la media distancia. No es buen pasador. Le cuesta generar su propia ofensiva.

Javtokas es quizás el defensor más intimidante de toda Europa. Se ele considera una bestia defendiendo el poste bajo gracias a su combinación de altura, brazos largos, fuerza bruta y fundamentos. Es intenso físicamente y no teme el one-and-one frente a cualquier otro jugador alto. Es dedicado defensivamente, pero no es un bloqueador consumado.

Kaukėnas 
Kaukėnas muestra una sólida capacidad atlética que parece no conocer limites, tiene la etiqueta de ser uno de los anotadores más proliferos y consistentes de toda Europa. Es bueno desde atrás del arco con un 40 por ciento de aciertos, y más o menos se aventura entre 4 y 5 ocasiones por salida. Su gran especialidad es el lance de media distancia, donde se convierte en letal, sacando los disparos desde el dribling, y su eficacia se debe a una mecánica fluida y veloz. Tiene los recursos para atacar el aro de manera productiva. Usa “la flotadora” parea definir el juego interno, certero desde la línea y buen pasador para ser un anotador. Competitivo como el que más, puede crear infinidad de situaciones con el balón en las manos. Es buen defensor.

Pocius es el tres de este equipo, explosivo, con buena velocidad y ágil, buen anotador que suele enracharse, generalmente detrás del arco. Es certero desde la media distancia pero deja pasar el juego desde allí. Buen pasador para la posición, pero también suele perder balones con frecuencia. Logra conseguir una buena cantidad de faltas, pero su promedio es de apenas 70 por ciento. Corre bien la cancha. Es muy buen defensor. Algunas veces ha tenido problemas con su peso, pero es veloz de piernas y pone mucha presión a sus oponentes (Máximo –Tepo- Tapia).

Valančiūnas es parte del futuro de este equipo. Es ágil para sui tamaño, juega con gran energía pese a su edad y gran parte de su ofensiva llega en la zona pintada. Efectivo en el pick and roll, buen definidor. Imponente rebotero ofensivo, pero no se destaca como pasador. Enorme potencial defensivo.

Songaila es efectivo desde la media distancia pese a su altura, casi la totalidad de sus disparos son en catch and shoot, es muy raro que pruebe desde detrás del arco. Gusta de poner la pelota en el piso y atacar a los internos más pesados. Bueno desde la línea de libres, pasador por encima del promedio. Es efectivo en las decisiones que suele tomar. No es efectivo defensivamente y comete una buena cantidad de faltas personales.        .

El partido de Argentina pasó 80-74 con 33 unidades de Manu Ginóbili y 20 más 8 rebotes de Juan Gutiérrez. En el partido, San Lázaro empató la serie final frente al Mejoramiento Social.

Nadie quiere repetir la experiencia de Puerto Rico en el repechaje del 2008; los boricuas se ubicaron entre los 4, primero cayeron ante Grecia que era local y después la mano de Dirk Nowitzki los bajó del avión.

Aun en la aeronave hay tres puestos vacíos, disponibles, pero hay cuatro pasajeros esperando el boarding pass y no se permite viajar de chivo. ¡Cuanto sufrir!