viernes, 1 de abril de 2022

Vamos todos a Brasil

Marzo 30 del 2022


FIBA sorteó los grupos para el AmeriCup que se jugará en Brasil entre Sep.02/11.2022, un sólo país y no la torpe iniciativa del 2017; tres grupos con República Dominicana en el cuadro B junto a Argentina, Islas Vírgenes, y Puerto Rico.

Máximo-Tepo- Tapia




El Grupo A lo conforman Canadá, Colombia, Uruguay, y los anfitriones; el Grupo C lo lucharán Estados Unidos, México, Panamá, y Venezuela. La primera etapa se jugará en el Ginásio de Esportes Geraldo Magalhāes de Recife, también conocido como el Geraldão (15,000 parroquianos), y la Arena BRB Nilson Nelson de Brasilia (11,396 asientos).


Entre ambas ciudades hay un trayecto de 2,130 kilómetros . Los cuartos de final, semifinales, y final en Recife, capital del estado de Pernambuco; La Venecia Brasileña, La Capital del Nordeste, con una población estimada, para el 2021de 1,661,017 habitantes. La ciudad del noreste con el mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH-M) y cuarta capital brasileña en jerarquía de gestión federal (después de Brasilia, Río de Janeiro, y São Paulo).


A los cuartos de final concurrirán los dos mejores de cada grupo, y los dos mejores terceros. La justa otorgará siete plazas para los Juegos Panamericanos del 2023 que se desarrollarán en Santiago de Chile entre Oct.20.2023 y Nov.05.2023.



En el último estado del “ranking” FIBA, los dominicanos cedimos un espacio, resbalamos, pero todos callaron. Cada día vivo más maravillado de nuestras mordazas… ¿a qué se le tiene tanto miedo?… ¿a no sobrevivir sin una acreditación?… ¿a perder el favor de una poca generosa payola?… ¿a retaliaciones de un pánfilo presidente de federación con aspiraciones más allá de sus capacidades?


Argentina es un oponente de enormes recursos y buena dirigencia pese a no estar en su mejor momento; Puerto Rico es nuestro vecino y rival de cercanías, una historia que deslumbra, pioneros en nuestra área geográfica en muchos aspectos, con duelos frente a nosotros de mucha emotividad, racha que inició Eduardo Gómez en marzo del 1974; e Islas Vírgenes es y será siempre un misterio, amplio material humano que nunca se ha congregado absolutamente.


¿Nosotros?… aparte de querernos mucho, y todo análisis está aliñado por una enorme falta de objetividad, tenemos un colectivo que nunca ha colocado a sus mejores hombres; esta vez el relevo de la NCAA no podrá mostrarse porque las universidades habrán iniciado el año lectivo, y por enésima vez los NBA alegarán que están en su etapa previa a la presentación a los campos de entrenamiento. Sin olvidar que nuestro cuerpo técnico tiene poquísimas luces.


“Muchos años de rivalidad, pero respeto. Dos culturas que se relacionan mucho por el amor que se siente hacia lo deportes no solamente en baloncesto, también el béisbol. Hemos sido competitivos por muchos años”, dijo Carlos Arroyo, actual gerente general de la escuadra puertorriqueña, en torno a compartir grupo con República Dominicana (Primera Hora, matutino editado en San Juan, Puerto Rico, Mar.30.2022).


Ninguno de los tres co-gerentes dominicanos pudo disponer de 18 horas para estar presente en Miami, Florida. Tampoco pudo el gerente administrativo de FEDOMBAL, ni su secretario general, tampoco Mario Guerrero Heredia, acompañante de Rafael Fernando Uribe Vásquez en todos sus viajes… ¿qué une tanto a esta pareja?… ¿cuál es la complicidad entre estos dos señoritos?… ¡Virgensantísima!… que yo sepa, este Guerrero Heredia no trajo nada a la actividad, y cuando se marche, nada dejará.



Mejor hablemos de Víctor Liz, porque mi imaginación vuela, vuela, vuela muy lejos. ¿Por qué hay tantas cobardías exhibidas en la figura de Rafelin?


A Miami llegó Francisco García, que si fue enviado como representante de FEDOMBAL será una factura carísima que habrá que pagar. Si FIBA lo invitó las cuentas serán más generosas.


Con esta AmeriCup se cumplirán 10 años con Al Horford fuera del equipo nacional; nueve de la última presencia de Karl-Anthony Towns; siete sin James Feldeine, y nadie jamás ha cuestionado nada. Vivimos la inédita posibilidad de integración de Chris Duarte, tres veces expulsado de las selecciones formativas, y siempre por el mismo entrenador.


Voy a tomarme un “agua perra” de menta y tilo. ¡Vengo ahora!


Yo no apuesto, no hago brujerías, no ando con un rabo de gato en los bolsillos, ni compro pañuelos colorados, pero nada me garantiza mi dinero invirtiendo en el colectivo dominicano. Por cierto, Eduardo Najri sigue apoyando y patrocinando… ¿hace patria el chico de Laboratorios Doctor Collado?… ¿imprime un brazo de poder con cada peso?



“Veterano, mete la manita… la manita limpiecita, mueve los numéricos”… decía el doctor Pildorin (Radhames Sepulveda).


Para la ventana de febrero pasado FEDOMBAL invitó a 26 jugadores, y no conforme con tan amplío listado realizó un campamento en Santiago, no tengo dudas, tampoco la confirmación, que esa veleidad estuvo a cargo del Ministerio de Deportes, a quien se sangró. 


“Hay mucho chance de tener jugadores importantes ya que será en el mes de septiembre en Brasil y los esfuerzos de la FEDOMBAL estarán concentrados en presentar al mejor equipo posible”, señaló al Listin Diario (Mar.30.2022) Melvyn Miedlop López Guillen, capataz del colectivo.


Sacaré un pañuelo, secaré mis lágrimas… lo tiraré al río y veré como se lo lleva la corriente.


¿Desprestigia López Guillen a su grupo de “caritas”?… hay que ser muy desvergonzado para lanzar una frase tan ligera y políticamente incorrecta. “Donde Dios no puso, no puede haber”. ¿Está sacando a flote algunos malestares dentro del grupo que se mantienen ocultos desde hace varios años?


¿Da Uribe Vásquez la nalga por batatas?… favorecido y bendecido por Fernández Mirabal, Danilo Díaz Vizcaino, y Francisco Camacho; arropado por Luis Mejía Oviedo… Danilo Medina le facilitó un salario de secretario de estado, íntimo de Wellington Amín Arnaud Bisonó, el del INAPA, que ya Nuria Piera colocó en su radar… algún melao ha de tener el nieto de Nano Uribe.


Hace 38 años asistimos al único Torneo de Baloncesto de las Americas efectuado en tierras brasileñas, esa vez en Sâo Paulo, debut de Fernando Arturo Teruel Capri con la selección mayor, después de ser nombrado en noviembre del 1983, en reemplazo de Pedro David Curiel. No nos fue nada bien: 1-7, últimos en una tabla de posiciones que se jugó a una sola ronda.



Los brasileños ganaron invictos (8-0), seguidos de  Uruguay (6-2), y Canadá (6-2). Panamá (5-3) fue cuarto. Los medallistas asistieron a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles y también al Mundial de 1986, acompañados de los panameños. Sin posibilidades México (3-5), Puerto Rico (3-5), Argentina (2-6), Cuba (2-6), y los dominicanos.


Permitimos la nada halagadora cifra de 101.8 puntos por juego, pese a estar conducidos por el mago de los sistemas defensivos; marcamos 92.1 que debe ser nuestra cifra tope en eventos de este tipo. Cuba, 100; RD, 92 (May.15.1983); RD, 88; Argentina, 83 (May.16.1983); Canadá, 110; RD, 82 (May.17.1983); Puerto Rico, 107; RD, 98 (May.18.1983); Uruguay, 110; RD, 106 (May.19.1983); Panamá, 115; RD, 98 (May.21.1983); Brasil, 93; RD, 78 (May.22.1983); y México, 96; RD, 95 (May.24.1983).



En cinco ocasiones nos tatuaron 100 puntos o más. Algo que no sucedió en los Juegos Panamericanos de Caracas, un año antes. Teruel Capri, por formación académica, tiene un buen discurso; por lo extendido de su permanencia en los costados de la cancha, suscita una admiración que se ha ido resquebrajando; pero además de sus laudos, su cacareada defensa fue un espejismo, y la gran mayoría de sus jugadores reventados en sus articulaciones, por un empeño no efectivo y menos planificado en preparación física.


De 11 jugadores asistimos con seis defensas: José Luis Domínguez (Boyón), Víctor Hansen, Winston Royal, José Mercedes Del Rosario (Maita), Iván Mieses, y Máximo Tapia (Tepo). Para las labores interiores y perimetrales: Tony Sánchez, Vinicio Muñoz, Víctor Chacón, José Molina, y José Vargas (El Grillo).


Carlos Alberto Raffaelli (Chocolate) una de las grandes figuras del baloncesto albiceleste antes a la Generación Dorada, fue figura; Adolfo Peraza (Guri), Miguel Cortijo, Esteban Camisassa, Carlos Romano (El Negro), Daniel Arejula, Sebastián Uranga, y un debutante Diego Maggi. Todas figuras en mis afectos. Brasil bajo la rectoría de Renato Brito Cunha, contó, entre otros, con Gerson Victalino (el jugador que más veces vistió la camiseta verdeamarela), Israel Machado Andrade, Marcel de Souza, Wilson Setrini, Óscar Daniel Bezerra Schmidt, Adilson de Freitas Nascimento, Eduardo Nilton Agra Galvâo (estuvo en Santo Domingo con el Esporte Clube Sírio de Såo Paulo; máximo galardonado del Campeonato Sudamericano de Clubes, con ocho conquistas. Ganó también, en 1979, el Campeonato Mundial de Clubes de Baloncesto), y Marcos Leite (Marquinho).


En 1984 debutó por Puerto Rico un referente continental como Jerome Mincy, le acompañaban Mario Morales (El Quijote), Ángel Santiago (Cachorro), Angelo Cruz.


Puerto Rico ocupa el tercer lugar del medallero  histórico, con tres medallas de oro, cinco de plata y dos de bronce; solo superados por Estados Unidos con siete preseas doradas y una de plata. Mientras que Brasil tiene cuatro de oro, dos de plata y otras cuatro de bronce. 


Edición 19 del torneo donde únicamente Argentina, 

Puerto Rico, Brasil y Canadá han dicho presente en todas las 18 ocasiones previas.


República Dominicana estuvo ausentes en las versiones de 1980 (San Juan, Puerto Rico), 1988 (Montevideo, Uruguay), 1992 (Portland, Oregón, Estados Unidos), 2001 (Neuquén, Argentina), y 2009 (Las Vegas, Nevada, Estados Unidos). Fuimos sede en el 2005, logramos una medalla de bronce en Mar del Plata, Argentina (2011), y hemos estado presentes en las últimas cinco versiones. 


Exhibimos una marca histórica de 34-60; desglosando por presidente de FEDOMBAL logramos: 6-10 con Federico Lalane José; 4-20 con Julio Subero Montas; 15-18 con Frank Herasme Díaz; y 9-12 con Uribe Vásquez, cuartos en el 2013 (Kenny Atkinson como entrenador); sextos en el 2015 (López Guillen como dirigente); y séptimos en el 2017 (nueva vez con López Guillen)… retroceso absoluto en cada presentación dentro de la cacareada “la nueva era”… en minúsculas por ese tufillo siempre revente ante Rafael Leonidas Trujillo Molina; primer benefactor del ya mencionado abuelo.


Un resbalón más y nos quedamos fuera de presentarnos en Chile a finales del año venidero.


Felix Acosta Nuñez, el As, hubiera dicho: “efectivamente amigos fanáticos, estamos en camino a la AmeriCup de Brasil”; y Buck Canel hubiera agregado: “no se vaya, que esto se pone bueno”.


miércoles, 30 de marzo de 2022

¿Se blindó AstraZeneca para burlarnos a todos nosotros?

Marzo 30 del 2022


Que AstraZeneca se blindó con su contrato donde facilitaría vacunas a República Dominicana, no entregó una sola dosis, y se burló de todos… lo encuentro de lo más normal. ¿Debería extrañarme?… creo que en lo absoluto.



El Ministerio de Salud Publica extendió un registro sanitario a la vacuna en cuestión en Dic.30.2020… ¿contaba el laboratorio nacional con los medios necesarios para esta expedita autorización?… después no me quedó claro la presencia de Jochi Gómez en el berenjenal comercial de este entramado. Gómez es hijo de Guillermo Gómez productor de Aeromundo, el espacio donde Luis Abinader concedió su última entrevista antes de las elecciones de Jul.05.2020..


AstraZeneca, según entiendo no tiene un representante oficial en el país, pero si distribuidores; sus operaciones se manejan desde una oficina para América Central y el Caribe.


En los tribunales internacionales hemos perdido todas nuestras demandas, y no decir los desventajosos de nuestros “acuerdos comerciales”. Abogados y políticos que se venden como patriotas de altísima gama, y son casi héroes de una nacionalidad que no acaba de fraguarse. ¿Donde está Sonia Guzmán?… en Washington… ¿alguien recuerdos el Acuerdo de Madrid?… Juan Temistocles Montas, de no tener nada pasó a intocable.


¿Hubo coimas en la expedita firma?… todos tenemos la percepción que no hay un espacio comercial público/privado donde no haya existido un manejo irregular. “Voten, honorables, voten.


La multinacional no puede alegar lejanías, ha producido muchas de sus vacunas en México y Argentina, en esta última nación asociada con una empresa local.


¿Es verdad que vivimos tiempos nuevos, tiempos de cambio?… hay señales que ponen a pensar al más bonito. Me duele que Abinader le haya dicho a mi mamá: “doña Dora, no la defraudaremos”.


Mientras el hacha va y viene, busco a quien firmó los acuerdos con AstraZeneca y lo cuelgo por sus intimidades en el parque Independencia o en la Plaza de la Bandera, así de simple; después suspendo a la multinacional de toda actividad comercial en nuestro territorio por 20 años (Seroquel, Nexium, Zoladex)… ¿queremos libre comercio?… si, porque no, pero con trato justo para todos.


Finalmente, instruyo a Salud Publica y a su departamento de Drogas y Farmacias, modernizado con un larguísimo nombre, pero iguales costumbres, a facilitar los procesos a la industria farmacéutica local, capaz de producir el 95 por ciento de nuestras necesidades, pero eternamente golpeada desde esa institución, que debería ser de todos. 


Como simple ejemplo un registro sanitario para un producto producido localmente tarda en ser aprobado hasta tres años, cuando no debería esperar más de 90 días. ¿Somos un país tan especial?… 


Si nos sirve de consuelo, la vacuna de AstraZeneca produce aislados casos del síndrome de Guillain-Barré (France Press, Sep.09.2021). Aquí esa patología hizo su fiesta.



sábado, 19 de marzo de 2022

Mi adiós a Corporancito, maestro de las oportunidades
Marzo 18 del 2022
 
 
Una mañana cualquiera llegó mi hermano Francisco a la oficina, y me soltó, inesperadamente: «¿tú conoces a un tal Corporancito?... ese tipo me dio una tanda, pero una verdadera tanda ayer en el supermercado, a punto que creo haber vivido una experiencia de esas que no se repetirán jamás»… le dije que acelerara que la mañana era larga, el sol ya estaba con pilas nuevas, y cantó: «esperaba ser atendido en el deli y alguien me saludó llamándome por mi apellido… acto seguido él se acercó y preguntó si tú y yo éramos parientes o por lo menos conocidos; le respondí que sí, y acto seguido se hincó en medio del supermercado… me moría de la vergüenza, casi me besaba los zapatos, y no podía reaccionar porque tenía la niña en brazos».
 
«Apenas pude decirle: amigo, ¿usted está bien?... reincorpórese, se levantó y me dijo: lo que pasa es que Luis Rafael Madera Campillo me salvó la vida, y como él se esfuma como si fuera un ilusionista, yo nunca he podido darle las gracias».

A Josesito no se le puede tildar de maestro en ninguna de sus habilidades, pero si subrayar su don de gente, su simpatía, y una generosidad a flor de piel; poco riguroso en labores mundanas, sus apasionamientos por el trabajo, y sin lugar a dudas, alguien que sirvió bien a quienes les dieron la ocasión de acompañarlos. Rasgos discretos para alguien que no pretendía mucho para sí; quizás estar donde había posibilidad de guisar sin comprometer su nombre.

La hegemonía barrial no le tocó, cuando su hermano se convirtió en un travieso vivaracho con mayúsculas, un déspota de escasa o nada ilustración limitado por la Máximo Gómez, Américo Lugo, María Montes, y la avenida San Martin, él ya estaba en otra parte; aunque cedió en años recientes, sin desprenderse del criterio propio.

Pasó un domingo cualquiera en el Palacio de los Deportes, jugaba el Mauricio Báez, primer partido de una doble cartelera, cuando se corría desde las 4:00 de la tarde, y se armó la tangana; los de Villa Juana, que aún no tenían ninguna corona en la cabeza luchaban denodadamente por mantenerse en la competencia. Seguro una llamada adversa, un pito que no satisfizo, y aquello se encendió; hielo, vasos, botellas, los fanáticos en medio de la cancha, el tiznado de amarillo y azul blandiendo y esgrimiendo la bandera de los mauricianos. La policía decide actuar… como siempre ha pasado, escasos efectivos, la instalación abaratada, llena de bote en bote, tarde soleada y calurosa. Coctel perfecto para las temeridades.

Mientras los ánimos encontraban otros rumbos, a espera de las conciliaciones, que los árbitros regresaran a la madera dura, decidí salir del ahora VTS; caminaba pegado a la pared exterior de la instalación y al llegar a “la puerta de la ambulancia” encuentro una «griscelda» estacionada medio a medio, un único pasajero, y como cinco policías alrededor, macanas en mano. Algunos guiños con el solitario habitante de aquel vehículo, y le pregunto al que parecía más maduro de esos incipientes vestidos de gris: ¿y ese?... obtuve como respuesta: «ese, ese está más muerto que vivo; él no lo sabe; tenemos ordenes de que hay que dar un ejemplo con los revoltosos, y usted sabe, eso es darle pa’ bajo».

Después de darme detalles el tipo me pregunta: ¿es usted militar?... lo dejé en ascuas: ¿qué usted piensa?... me dice: «alto, bien vestido, pelo recortado, paseándose con esa seguridad de quien está armado y dispuesto a todo… si comandante, usted es militar. Tengo la total seguridad… ¡a sus órdenes!». Saludo incluido.

Se escuchó desde el fondo, clamando dentro de la desesperación: «¡coñoooo!... dile que también eres periodista del Listín Diario, que estas tomando nota, y que ya eres testigo de mi fusilamiento, porque cuando salgamos de aquí, me van a matar… quizás seas el último de mis amigos que me vea con vida… ¡Madera, Madera… ¡coñaaaaaaaazoooo!... no es juego… ¡ya me oriné en los pantalones!... ¡me van a matar!». El mismo sujeto al que había preguntado se me acercó: «¿es verdad que usted también es periodista del Listín?»… si, le respondí; agregué: «ya tomé nota de la identificación del vehículo, y de sus nombres, por si las moscas».

En Mar.17.2022 recibo la noticia de que Juan José Heredia Castillo (Sep.09.1953 en Santo Domingo; Mar.17.2022 en Santo Domingo), Josesito, Corporancito, había decidido marcharse a otras dimensiones; a esas que nadie quiere partir, pero termina en ellas. Me tocó.

Inesperadamente, lo agarró el COVID-19 a finales del 2021, le pegó durísimo, y no se recuperó plenamente. Pasó mucho tiempo interno, lo despacharon, pero la inefable guadaña, el único ser que permanecerá eternamente invicto, vino por él… no estaba buscando a Wenceslao, no se equivocó, pero como el mismo Wenceslao, ya José tenía “el caco pelao”.

Quizás descansó de este valle de lágrimas, posiblemente no quería irse a ese espacio de donde nadie ha vuelto; aquí por momentos supo nadar sin que se le mojara la ropa.

Ameno, divertido, jovial, me hubiera gustado tenerlo más tiempo cerca, pero me alejé cuando vinieron las desavenencias con su hermano; la sangre, pienso, pesa más que el agua. «Leo, es una mierda», me dijo en Dic.04.2012, telefónicamente, la noche después que Alicia Ortega desenmascaró a los adquirentes de El Progreso de La Fe, y donde su sobrina (Alba Cecilia Heredia Guerra) era la primera en el listado mostrado por la periodista. La noche después que me di el gustazo de decirle a doña Noy (Cecilia Guerra de Heredia): «usted tiene todo mi respeto, pero cargar por tantos años con el marido que lleva a cuestas, no lo merece ninguna mujer sobre la faz de la tierra, y excúseme que estoy encolerizado por lo mequetrefe que es Leo, una decepción permanente para todos queriéndose hacer el simpático».

La última vez que me topé con Corporancito me dijo: «Leo te tiene un miedo que se caga nada más escuchar tu nombre y ahí mismo le entra una sirimba» … expláyate, le dije, y soltó: «cuando él escribió que había dos acabando con la honorabilidad de gente seria, todos de su corte, esperaba que te quedaras callado, frisarte frente a la comunidad, que entraras en pánico, porque, según él cree, al editor deportivo de El Nacional no se le responde, pero no imaginó jamás que le cantarías de la forma como lo hiciste, le diste en lo más profundo, fíjate que jamás ha vuelto a mencionarte».

Se refería a mi agriodelimon: «Decadencia sin dignidad; los que se ahogan en un tarro de kétchup, tiran piedras con techo de vidrio (jamás de cristal), y botan mierda por las narices», Jun.02.2019, donde apuntaba: «Corporán colocó en Frio y Caliente (Jun.02.2019): “dizque hay dos “farsantes” que escriben de deportes, que viven atacando a gente seria, pero ni locos se atreven a darle leña a los traficantes de drogas. ¡Anjá! Y es fácil?».

Añadí: «¿Darle leña a los traficantes de drogas?... ¿está usted insinuando que puedo ser cómplice de ellos?... ¿le pasó por su sucia cabeza un instante donde me observó defendiendo, protegiendo, encubriendo, o tengo relaciones con dominicanos que han tomado ese camino pecaminoso para salir de la pobreza, en primera instancia?... peones de jorocones que ni por asomo dan la cara. Cada quien lucha desde la barrera que ha escogido, la mía ha sido el deporte. Sólo le recordaré que a usted Fernández Reyna lo nombró como miembro del Consejo Nacional de Drogas (CND), dependencia de la Presidencia de la República, organismo creado mediante la Ley 50-88, en el año 1988, y usted mismo me confesó: “estando en el Consejo de Drogas nunca firmé una acta, tú crees que yo voy a ser el pendejo que mande a un narcotraficante deportado y después ese mismo tipo me mande a matar; yo todo se lo pasaba a Vincho (Marino Vinicio Castillo Rodríguez, abogado, ha vivido creyéndose dueño de todas las verdades, uno que debió ser actor de Hollywood, quizás nos adornaran varios premios Oscar por su teatralidad) para que firmara y así me lavaba las manos”».

A Corporancito me lo encontré en la boletería del Coliseo Roberto Clemente en San Juan Puerto Rico, 1993 para la Copa de las Américas, debut de Luis Felipe López con la selección dominicana, y me dice: «aquí ando con todos mis muchachos»… ¿y cuantos son?... pregunté; no recuerdo el número exacto, los cuenta y me dice: «¡ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy coño!... se me perdió uno». Localicé una nota que señalaba que la prole de José está formada por: Jamille Marie, Joan José, Juan José, Jeancarlos, Alba Patricia y Josué Alexander; uno de ellos es amigo cercano de mi hijo Diego.

Después asistió al Centro-Basket de 1997 celebrado en Tegucigalpa, Honduras. De regreso a Santo Domingo, en el Aeropuerto Internacional Toncontín (IATA: TGU, OACI: MHTG), también llamado Teniente Coronel Hernán Acosta Mejía, me dije a mi mismo: «como comerciante yo no puedo decir que no volvería jamás por estos rumbos, pero si es por mi gusto, no regresaría». Detrás de mí, venia Corporancito, como si me leyera el pensamiento salió de su boca: «a un país como este lo que le hace falta es un hombre como Joaquín Balaguer; se hubiera dado gusto construyendo, porque aquí todo está por hacer».

Al momento de su deceso, Juan José era presidente de la Asociación de Baloncesto del Distrito Nacional (ABADINA); trabajo en algún momento en Producciones Apolo con Andrés Van der Horst Requena; auditor de la Corporación de Aguas y Alcantarillados de Santo Domingo (CAASD), auditor financiero de la Secretaria de Estado de Obras Públicas y Comunicaciones (SEOPC), en ambas instituciones bajo las directrices de Ricardo Canalda Carvajal. Su último cargo público fue el de miembro del pleno de la Cámara de Cuentas de República Dominicana. En Jul.05.2019, Danilo Medina Sánchez, entonces Presidente de la República, le concedió el beneficio de la jubilación y asignó una pensión especial del Estado Dominicano por una labor de 25 años en la administración pública.

La primera vez que asistí a un partido de baloncesto superior fue en el Pro-Pre de 1973, de la mano de mi vecino y compañero de aulas Ismael Cristóbal Tapia Japa, y de Roberto Fernández, El Alemán, también lasallista, y vecino del ensanche La Fe, primo de mi compañero Diógenes Horacio Fernández Arnemann; esa noche jugaban Mauricio Báez frente al Club Deportivo Naco, y ahí estaba Josesito, para entonces le apodaban «Semillita», «un fantasmoso», se valía de todos los sortilegios para no pasar desapercibido, trataba de convertir las jugadas más simples en verdaderos actos acrobáticos, fungía de dos, lo discutía todo frente a los árbitros, responsable de hacer ofensiva para su equipo.

Le acompañaban un interminable e incombustible Guillermo Prensa, jugó cinco décadas diferentes, Julio -Yuyo- Pozo (fallecido en Oct.09.1980 a la edad de 34 años), Julio -Julito- Veloz, que también estaba en La Salle, Francisco -El Bizcocho- Rojas, Miguel -El Muerto- Miranda, William Sterling, Ramón -El Mamito- De La Cruz, Andrés -Pacoñé- Rodríguez,  y Rafael -Nabo- Pozo, hermano de Yuyo, hasta donde la memoria nos alcanza.

Los naqueños estaban plagados de lasallistas: Antonio -Cuqui- Langa, Froilán Tavares Cross, Francisco Adolfo Prats Ceara, no recuerdo si José Amable Frometa, se sumaban Aldo Leschhorn, Rafael -La Flecha- Espaillat, Jaime Felipe Castro Lambertus (fallecido Abr.25.2018), su hermano Marcos Alejandro estaba conmigo en La Salle; también ahí, comiéndose el banco Ángel Iván Brea Jiménez, quien años después empezó a publicar la columna Donqueando en El Caribe. Regresamos a La Fe con el papá de Franchy, que en esos tiempos vivía en la Paraguay, cerca de la Máximo Gómez; tiempos donde aún La Banda Colorá daba sus últimos coletazos. Caminamos deprisa, no nos encontramos con ningún facineroso en el trayecto, y cada quien arribó a su casa en perfectas condiciones.

Corporancito estuvo en la pre-selección nacional camino a los XII Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, sorpresivamente fue uno de los últimos cortes; decía que lo sacó de ese colectivo la llegada de Eduardo Gómez, El Vaquero, yo siempre entendí que el último de los que no integraron esos 12 había sido Espaillat. Esos últimos eliminados, además de Heredia Castillo, y Espaillat, también incluían a Pedro -Chacho- González, un juvenil Leopoldo Ortiz, y Julio -Tito Fuentes- Greo. Tuvo la suerte de anotar los primeros dos puntos en la inauguración del Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional, ya bajo techo (Jul.25.1974), jugando ante San Lázaro.

Para no llamarnos a confusión antes del Superior del Distrito Nacional la instalación albergó las competencias de baloncesto de los XII Juegos; y los primeros canastos que se anotaron ahí fue en una práctica que llamó Humberto Rodríguez en Ene.01.1974, se abrieron las puertas de nuestro más insigne coliseo techado; un canasto lo perforó Alejandro Tejeda Jaquez, y el otro Frank Prats.

José no fue un cultivador cultural sofisticado, fuera de su círculo más intimo no sabremos nunca si se entregaba a leer asiduamente, ni conocimos que tuviera un aparato crítico desconcertante, pero sabía llevar las conversaciones. Nunca intentó perecerse a su hermano Leito, un mapa para novela negra de la última mitad del siglo XX, y lo que corre del actual. Entabló otros combates, aprendió a entender y valorar un horizonte democrático más allá de los límites barriales.

Sus interacciones con conocidos, amigos, gente común y corriente fueron un experimento de relación con terceros que todavía merece nuestra atención; caballero cercano, sin intimidades para el resto de sus pares, algo que no han alcanzado a dominar los herederos del que debió ser principal bastión de Villa Juana, consumido por el yoísmo de alguien que se llama a sí mismo El Niño Culicagao de Villa Juana, una burbuja de narcisismo que terminará estallando llevándose a El Marchante por delante; el mismo que aún casi en los 80 años de edad, sigue haciendo diabluras con Luisin.

Corporancito no colocaba barreras, nunca se le vio clavando banderillas frente a un semejante, no cultivaba el desprecio frente a quienes no concordaban con sus ideas, era accesible y asequible, quizás nunca se desprendió de todas las banalidades, escudándose en sensibilidades más humanas, y la experiencia de haber vivido a diferentes ritmos.

¡Váyase en paz, amigo!... más adelante nos volveremos a encontrar, espero dentro de unos 65 años, porque así me han dicho mis médicos. Usted, sin querer queriendo, fue sujeto y predicado; escribía un presente no para adoctrinar, ni reescribir o transformar el presente; eso es un maestro sin necesidad de aulas; no tanto alguien que nunca se equivoca sino alguien que reconoce que el equívoco debe transitarse.


lunes, 28 de febrero de 2022

Agrios edulcorados
Versión 2022 - número 1
Febrero 26 del 2022

  

Hoy, Feb.26.2022, quien en vida se llamó Rafael Joaquín Madera Castillo, pasaba a otras dimensiones hace justamente 30 años, como se lee en su tumba: «quien tanto amó, está con Dios». Con muchas virtudes y otros tantos defectos, lo he recordado cada día de ese extenso lapso, para ser exactos 10,958 amaneceres.

Rafael Joaquín Madera Castillo

Inagotable, sagaz, sociable (condición que no heredé, pero si mis vástagos), servicial, comprometido, irrepetible, como muchos otros padres en todo el globo terráqueo que se dedican a lo suyo. Mi mamá decía que si hubiese sido mujer hubiera terminado en «cuero» (dominicanismo de prostituta), porque no sabía decir que no. Teniendo como 14 o 15 años mi tía Frida (Frida Stresse Cépeda de Verdier, aún entre nosotros) me apuntó: «te tengo miedo, los hijos de gatos cazan ratones, y tú eres hijo de Rafael Madera»; en ese momento no la comprendí.

 Si empiezo a recordar no terminaría jamás. Un 31 de diciembre, reunido con Pepito Bosch, ambos con dos «petacazos en el buche» (tragos) recordó todas las fincas en el trayecto de Santiago a Montecristi, y a quienes pertenecían; no conforme, hizo lo mismo en vía contraria. No le perdía ni pie ni pisada a Olga Guillot cuando venía al país, y los celos de mi mamá, encrespados. Un tipo como Carlos Francisco Elías, Cuchi, para mí, uno de los más completos intelectuales dominicanos, me repitió siempre: «el viejo Madera es un personaje como pocos en nuestra sociedad».

Si usted, quiere recordarlo junto a mí, mi tía Marina, su hermana, aún entre nosotros, quien me dijo hace poco «son solo 86 que tengo, conduzco y me valgo por mí misma»; una de las tres mujeres en todo el globo terráqueo con los ojos azules más profundos que jamás haya conocido, mis hermanos Dora Elisa, María Isabel (viuda de Francisco), Maritza, Rosa Linda, Ruth, Rosangelis, y Michael, libere una brevísima plegaria, sin importar su confesión. Allá, en la dimensión que esté, sonreirá gustoso.




sábado, 19 de febrero de 2022

Basketmania
Febrero 19 del 2022
Un monumento para Melido, y Sobao, y un tercero para La Boa Jones
 
 
En esta fecha (Feb.19.2022), se efectuará el Juego de las Leyendas del Baloncesto de República Dominicana, en su versión local, la acción correrá desde las 11:30 de la mañana en las instalaciones del Club San Lázaro, en el sector de Jobo Bonito, en los límites de la ciudad amurallada. Esta ocasión tiene como atractivo que estará presente la figura de La Boa Jones, sin quizás el importado más espectacular que jamás jugó en el Palacio de los Deportes de Santo Domingo.

Willie D. Jones, Hutch (6’09, 195, PF, Sep.01.1959 en Buffalo, New York, egresado de Vanderbilt Commodores, pick número 54 en el draft de 1982 por Los Angeles Lakers), fue conocido en República Dominicana como La Boa Jones, apodo que nació en un almuerzo en los salones del Hotel Hispaniola, y se inmortalizó, está de regreso al país, después de una ausencia de 35 años, gracias a las gestiones de Melido Sánchez, y Leonardo Jourdain, ambos árbitros FIBA, en su momento, que organizan todos los años un encuentro con las leyendas del baloncesto dominicano, tanto dentro de nuestras fronteras como en la ciudad de New York.
 
La actividad concita la atención de todos: inclusive en más de una ocasión los políticos han tratado de boicotearla (New York, 2016).
 
Jones jugó la estación 1977-78 para Buffalo State College Bengals donde en 21 choques dejó promedios de 7.1 enteros, 6.9 rebotes, 0.3 asistencias, con un 44.4 por ciento de aciertos desde el campo, y 53.8 por ciento desde la línea de libres. Pasó a Vanderbilt reclutado por el entrenador Wayne Dobbs (Jun.12.1939; Feb.10.2015 en Smyrna, Georgia, 1979 SEC Coach of the Year), para quien paradójicamente no jugó; la elegibilidad académica la cumplió a las órdenes de Richard Schmidt (Sep.03.1942; actualmente entrenador de la Universidad de Tampa, desde 1983 en la posición, 41 años en el cargo), y el último año le toco un legendario del nivel de C. M. Newton (Charles Martin Newton, Feb.02.1930 en Rockwood, Tennessee; Jun.04. 2018 en Tuscaloosa, Alabama, quien repartió sus 30 años como entrenador entre Transylvania, 1956 al 1968, Alabama, 1968 al 1980, y Vanderbilt, 1981 al 1989; como jugador ganó el NCAA Tournament en 1950-51 siendo miembro de Kentucky Wildcats bajo las directrices del legendario entrenador Adolph Rupp). En seis ocasiones distinguido como SEC Coach of the Year (1971-72, 1972-73, 1974-75, 1976, 1987-88, y 1988-89). Newton fue además presidente de USA Basketball desde 1992 a 1996; y en buena medida uno de los artífices del primer Dream Team.
Willie D. Jones, Hutch, La Boa Jones

En la estación 1979-80 disputó 25 encuentros, reuniendo 9.0 enteros, 5.7 rebotes, y 0.4 asistencias, lazó para un 57.5 por ciento desde el campo, y un 68.5 por ciento desde la línea; al año siguiente reunió, 9.5 tantos, 4.4 rebotes, 0.3 asistencias, 0.4 lances bloqueados, 0.5 robos de balón, disparando para un 66.7 por ciento desde el campo (110-de-165), entre los mejores a nivel nacional, e implantando una marca para la competitiva Southeastern Conference (SEC), además de un 74.7 por ciento desde la línea, todo en 29 partidos disputados. Para la campaña 1981-82 dejó 15.8 puntos, 6.4 rebotes, líder de la casilla, y 0.2 asistencias, con 58.7 por ciento en lances de campo, y 72.2 por ciento en sus visitas a la línea (104-de-144); 1982 All-SEC First Team.
 
Ese 66.7 por ciento de efectividad en lances de campo alcanzado en la campaña 1980-81 es actualmente segundo en el listado histórico de los Commodores, fue superada para 1989-90 por un 67.8 por ciento que reunió Steve Grant (80-de-118). Además, ocupa la segunda casilla en porcentaje de canastos de campo convertidos en su carrera con Vanderbilt, 60.5 (367-de-606), solo superado discretamente por un 60.6 de Will Perdue (519-de-856), durante 1984-85, y 1986-88.
 
Durante los años que Jones estuvo en Vanderbilt fueron seleccionados como Southeastern Conference Men's Basketball Player of the Year: en 1979-80, Kyle Macy de Kentucky Wildcats; en 1980-81, Dominique Wilkins de Georgia Bulldogs; y en 1981-82, Dale Ellis de Tennessee Volunteers. Considero que si usted conoce medianamente de baloncesto sabrá quienes son estos nombres que siempre se escribirán con letras mayúsculas.
 
Ese 1981-82 el equipo en manos de Newton, además de Jones contaba con: Phil Cox (5’11, freshman), que dejó 13.5 puntos, 2.1 rebotes, y 2.1 asistencias, y actualmente está sembrado como el cuarto mejor anotador en la historia de la academia; Jeff Turner (6’09, PF, sophomore), con historia NBA, que reunió 9.3 tantos, 5.4 rebotes, y 0.9 asistencias; Al Miller (6’05, SG), 6.5, 3.5 rebotes, y 1.4 asistencias; Al McKinney (6’02, G, sophomore), 5.6, 2.1 rebotes, y 3.2 asistencias; James Williams (6’06, SF, junior), 5.3 puntos, 3.3 rebotes, 0.7 asistencias; y Ted Young (6’08, C, junior), 5.2 puntos, 3.4 rebotes, y 1.0 asistencias.

Después de luchar denodadamente por quedarse en unos Lakers que arrancaron la estación 1982-83 con Magic Johnson, Norm Nixon, Kareem Abdul-Jabbar, Jamaal Wilkes, Michael Cooper, James Worthy, Kurt Rambis, y Bob McAdoo; Pat Riley lo coloca en waivers en Oct.25.1982. Días antes se habían desprendido de un finísimo tirador como Kevin McKenna (Oct.08.1982), y habían traído al veterano centro Joe Cooper (Sep.20.1982). Cooper, como dice Joaquín Sabina, duró: «lo que duran dos cubos de hielo en un whiskey on the rock» (licenciado en Nov.08.1982). Al término de la campaña adquirieron, vía la agencia libre, a Billy Ray Bates y al fortísimo delantero Steve Mix, de cara a la post-temporada.
 
Pero Jones recaló en Nov.17.1982 con los San Diego Clippers, vía la agencia libre, y allí permaneció hasta Dic.20.1982; era el equipo de Terry Cummings, quien termino esa campaña como NBA Rookie of the Year (23.7 puntos, 10.6 rebotes, 2.5 asistencias), Tom Chambers, Michael Brooks, Al Wood, Lionel Hollins, Craig Hodges, Randy Smith, Bill Walton, Richard Anderson,  Jim Brogan,  Jerome Whitehead, apareció Joe Cooper en 13 jornadas, entre otros, y ya Joe Bryant, el papá de Kobe, había tomado otros rumbos. Con el uniforme de los Clippers, Jones dejó 90 juegos, 9.4 minutos por salida, 4.4 puntos anotados, 1.9 rebotes. Recaló al terminó de la campaña 1982-83 con Las Vegas / Albuquerque Silvers (el colectivo fue relocalizado en Feb.10.1983) donde en 33 choques dejó huella de 15.3 puntos, 5.8 rebotes, 1.4 asistencias, con un 50.8 por ciento de efectividad en lances de campo (203-de-400) y un 74.2 por ciento en sus visitas a la línea (98-de-132), todo en 29.9 minutos por salida.
 
En el verano de 1983 Jones llega a República Dominicana para jugar por el Club San Lázaro. Esa aventura se corrió desde un martes como fecha inaugural (May.17.1983), pero 48 horas antes del primer salto al centro los de Jobo Bonito no tenían importado y se le avecinaba una multa de 5 mil pesos de la época. Pedro David Curiel, Pututi, había sido designado como director técnico de los lazareños, y casi en modo de desesperación giró una llamada telefónica a un servidor, le respondí «que yo no estaba en esas lides, que prefería descansar del baloncesto y sus interioridades»… ¡insistió!... nos reunimos en una oficina que tenía Pochy Rodríguez Elías (Pochy es apodo), en la avenida Bolívar, al lado del Colegio del Apostolado y frente a lo que fue el Supermercado Wimpy’s.

Jones en Italia

Nos congregamos Rodríguez Elías, Curiel, Manuel Suero, un inolvidable Cholo, mi hermana Rosa Linda, Pututi, y un servidor (May.16.1983); llevé 5 nombres de posibles jugadores. Es difícil recordar quienes fueron los otros canasteros propuestos. Mientras llamadas iban y venían, Cholo se divertía llamando a José Ravelo, que estaba encargado del Naco, diciéndole: «estoy cerrando con un americano que se comerá la liga». Repitió esa operación como tres o cuatro veces, pero en ningún momento teníamos nada en las manos, ni siquiera una promesa.
 
Cansados, abatidos, y sin resultados, decidimos cerrar la oficina; en los primeros escalones el teléfono timbró, quien estaba del otro lado lo dejó correr más de lo esperado, con la lengua afuera Rosa Linda levantó el auricular, había un interlocutor del otro lado de la línea, que después de un fonético «/gud ivnin/» disparó: «soy Hutch Jones, sé que ustedes me han tratado de localizar… ¿para que quien saber de mí?»… ¡nos quedamos perplejos!... ¡enmudecimos todos!... ya contábamos con una posibilidad.
 
Acordamos que en la mañana del martes (May.17.1983) él tomaría el vuelo desde Buffalo a New York, y ya en New York arrancaría en Dominicana de Aviación que cubría la ruta JFK/SDQ saliendo a la 1:30 de la tarde. Manifestó: «total, si surge algún imprevisto sólo perderé 75 dólares, y no habré salido de Estados Unidos». Curiosamente ese día fui a almorzar en casa de mis viejos en los Jardines del Hotel El Embajador. A la 1:00 de la tarde, entró una llamada, era Jones notificándonos que se regresaba a Buffalo ya que en el puesto de la CDA no había ningún boleto a su nombre.
 
Le solicité 15 minutos más, que fuera paciente. Aquí iríamos a mover cielo y tierra… ¡el avión estaba lleno!... ¡no aparecían ningún lazareño!... ¡virgensantísima!... Llamee a New York, alguien en la terminal del JFK me garantizó que lo subiría, sin importar el costo. Di por concluido el caso, y me retiré al ensanche La Fe.
 
A la 5:00 de la tarde se me ocurrió llamar al presidente de San Lázaro, de entonces, si usted recuerda el nombre, ¡bien!... porque yo no. Le dije: «en unos minutos su americano debería estar aterrizando en Las Américas»… recibí como respuesta un sórdido: «estoy trabajando y dudo que a estas horas se consiga a alguien que esté dispuesto a ir hasta el aeropuerto».  Estaba ya que echaba ¡humo por las orejas!... debí de mentarle la madre como cinco mil veces en medio segundo; total, arranqué, en la esquina me encontré con Johnny Marte Quezada, Cachete, mi vecino, miembro de la selección dominicana de voleibol, y quien después se convertiría en uno de mis compadres… sólo le dije… ¡súbete!... pasé nuevamente por El Embajador a buscar a mi hermana Rosa Linda. Llegamos a Las Américas, la tarde estaba caliente y muy soleada, dejé el vehículo en medio de la calle donde se retiran los viajeros que arriban, pese a lo impertinente que siempre es la policía que está en el aeropuerto, y me encontré con Luis Cruz que llegaba para el San Carlos, me soltó: «ahí anda un moreno larguísimo y flaquísimo que me preguntó siete veces por ti… ¡lo dejé con no muy buena cara!».

Lo miré, me acerque, lo vi ciertamente delgadísimo, y le disparé: «¿tú eres Willie Jones?»… respondió positivamente. Mi compadre acercó el vehículo, y le dije ¡súbete!... estaba imperativo a la enésima potencia. Ya acomodado me devolvió el disparo, con la misma munición: «¡tengo hambre!»… ¡errrrrrrrrrrrrrrrr pipo!... yo tenía un billete de 10 pesos en los bolsillos…
 
Pasé el trayecto de regreso bastante callado… ¿cómo haré para saciar esta urgente necesidad?... tomé la San Martin y antes de cruzar la avenida Máximo Gómez pasó una chica, muy elegante, y el tipo me suelta sin ningún remordimiento, en un español de lo más entendible: «¡linda señorita!»... miré a Rosa Linda y nos desternillamos de la risa; yo no iba a ir por tercera ocasión a la casa de mis viejos… me detuve en la San Martin al número 236, y le dije a Iván Brea, en la redacción del matutino Hoy: «él es Willie Jones, será el refuerzo de San Lázaro»… salimos, dejamos sus maletas en mis oficina, se puso «chivo, más chivo que un chivo de la loma». Asalté el colmado de la esquina (aún está ahí, calle 37 a esquina Alexander Fleming, en el ensanche La Fe), y con 50 que me prestó el banilejo Luis Mejía (nada que ver con Luis Rafael Mejía Oviedo), me dirigí al Club Deportivo Naco; ya el restaurante estaba abierto… nos atendió un señor mayor que brindaba un servicio exquisito.
 
Sentados a la mesa, Mr. Jones, Willie Jones, se anotó con dos filetes a la Chateaubriand… el señor nos pregunta: ¿ustedes qué van a pedir?... se escuchó un profundo silencio, como queriendo decir: «silencio, que están durmiendo los nardos y las azucenas, no quiero que sepan mis penas, porque si me ven llorando morirán». Rosa Linda me susurra: «pero nos repartimos un chicharrón de pollo entre los tres, que vienen muy surtidos»… la fulminé: «los dos filetes son 44, tengo 60, agua, refrescos, propina… suma, resta, multiplica y divide»… cuando llegó el primer plato, Mr. Jones, Willie Jones, se antojó de un simpático: «¿pero es verdad que ustedes no van a comer nada?».
 
Saliendo del restaurante nos encontramos con la directiva en pleno del Naco, y les propuse: «aquí está su refuerzo, el que nos llevará a una corona finalmente, nadie sabe que está aquí, ni siquiera los que estoy auxiliando». Alguien me dijo: «tu mejor que nadie sabes que traemos a Marcelous Starks, porque si no lo recuerdas tú fuiste la última persona que consultó Humberto Rodríguez y diste el visto bueno, además en lo que llega contratamos a Derek Sailors, que fue compañero de Frank Rodríguez en New Mexico State». Humberto Diego Rodríguez Elías, para entonces entrenador del Naco, y hermano de Rodríguez Elías, el benefactor de los lazareños.

Starks (6’08, C, Nov.14.1952 en Chicago, Illinois, egresado de Murray State en 1974) recaló en el italiano Fortitudo Bolonia, de 1978 al 1982; fichó por el Barcelona, donde se encontró con Antonio Sibilio, Chicho, 1982 al 1984; regresó a Italia con el Pallacanestro Treviso, 1984-85; estuvo también en España con el Círcol Catòlic de Badalona, 1985-86; y OAR Ferrol, 1985-86; regresa a Italia donde agotaría sus tres últimas campañas vistiendo de corto: Napoli Basket, 1986-87; Pallacanestro Pavia, 1987-88; y Virtus Bolonia, 1988-89. Sailors (6’08, PF/C) compiló la estación 1982-83, jugando para los Aggies bajo la conducción técnica de Weldon Drew, 14.3 puntos, 7.3 rebotes, y 2.7 asistencias. Nacido y criado en Lincoln, Nebraska, acaba de publicar su primera novela histórica «A Copper Town Summer», posteriormente se graduó en la Universidad de Nebraska. Actualmente reside en Clarkdale, Arizona; está escribiendo su próxima novela, una historia basada en sus experiencias como jugador de baloncesto profesional en Europa.
 
Rosa Linda nos solicitó la dejáramos en su casa, volvimos a los Jardines de El Embajador; llegamos al Palacio de los Deportes hinchados, pletóricos, observamos el encuentro inaugural de la temporada en las butacas que solíamos ocupar en el segundo piso, casi debajo de la pizarra oeste, donde se sentaban unos naqueños sobresalientes e inolvidables: mi compadre Eric Ramos Lebrón, que en ese entonces era gerente financiero del Naco, su esposa Sylvia Troncoso de Ramos, la hermosísima Ana Rossina Troncoso (hermana de mi comadre Sylvia), Ángela Miranda, recientemente fallecida, Picky Troncoso (también hermana de mi comadre Sylvia), Humberto Yepes, entonces novio de Picky, y pocos más. A todo esto, yo seguía sin ubicar a algún miembro de la directiva de Jobo Bonito.

Terminado el juego, apareció Cholo, fugaz, y se esfumó inmediatamente… quizás pasó más de media hora,  reapareció, me dice: «llévalo a la pensión de doña fulana [nunca pude retener el nombre de la señora, quizás por indignación], que ahí es que duermen todos nuestros jugadores». Lo paré en seco: «hablamos de un hotel de aceptables condiciones, no de una pensión; no se está pidiendo un cinco estrellas lujoso, pero si donde reine un ambiente adecuado, se pueda descansar sin que nadie lo moleste, corra el agua permanentemente y tenga todas las comodidades higiénicas». No terminamos esa noche en buenos términos, pasamos a buscar las maletas a La Fe, y lo ingresé en el Hotel Comodoro de la avenida Bolívar. Revisamos las habitaciones, y entiendo que quedó complacido.
 
Miércoles (May.18.1983), 9:00 de la mañana, llamé al Hotel Comodoro, pedí la habitación de Mr. Jones, Willie Jones, le pregunté si había desayunado, me dijo que no. También le cuestioné de la práctica a las 9:30 de la mañana en el Palacio de los Deportes; nadie le había informado. Deje todo lo que estaba haciendo, lo pasé a buscar y terminamos en el Palacio de los Deportes. Recuerdo que se me acercó Manolo Prince para decirme: «yo creo que puede dar el grado»… sonreí.
 
Almuerzo en el Hotel Hispaniola, toda la plantilla, los directivos, y un servidor como invitado. Uno de los chicos soltó: «se parece a una boa, largo, estirado, y la cabeza pequeña». Inmortalizado e inolvidable apodo que ha superado todas las barreras del tiempo dentro de los límites de la actividad del baloncesto dominicano, inclusive para quienes nunca lo vieron jugar. ¡La Boa!... ¡La Boa!... !La Boa!... !La Boa Jones!... rugía el Palacio de los Deportes.
 
Primer partido, miércoles, me aproximé a la instalación alrededor de las 7:00 de la tarde; estaba acompañado, para más señas. Alguien me ubicó, ese día me conformé en los asientos del primer piso, a mitad de las graderías, a mano derecha del Palco Presidencial, no era el lugar donde frecuentemente me sentaba. Me dice: «ahí está el negro diciendo que no va a salir a jugar, alega que no hay contrato». Dejé a la dama lo más acomodada posible, bajé a los camerinos, y la cosa estaba bastante acalorada. Cholo, a punto de explotar; Mr. Jones, Willie Jones, mirando a todos lados nervioso, sabiendo que no tenía a nadie a quien asirse, y no sé cuántos actores secundarios más.
 
Exponen el uno y el otro… ¡nadie quería ceder!... le dije a Mr. Jones, Willie Jones, juega que antes del próximo partido tendrás tu contrato, y de este juego, yo te lo garantizo. Hablamos también de mejorar la dieta diaria para alimentación, seguro de salud, y algunas menudencias más. Pero el negro quería garantías, y firmamos en una servilleta, como único recurso, que por demás fue lo único que apareció por los alrededores.

¡Salto al centro!... ¡oigan la bullaaaaaaaaaa.amigos!... arrancan las acciones y Mauricio Báez toma rápido control de las mismas… Iván Mieses en lo suyo… José Vargas, El Grillo, parecía impotente tras los disparos de Mieses…Apolinar Andújar, Tony Fraden, Alberto Smith, el pequeño y pimentoso Radhamés Díaz, José Novas, un jovencísimo Lucas Guerrero, Luis Duluc, Johnny, interminable y siempre bien dispuesto… ¿y Mr. Jones, Willie Jones?... tres faltas personales en los primeros minutos, relegado a la banca. En los instantes finales de la primera mitad, el entrenador Curiel regresa a Jones a la acción, y cometía su cuarta personal.
 
Oír lo que gritaban los lazareños colocados detrás de mí era un verdadero martirio. ¡Ese refuerzo hacia 14 días que estaba encerrado en uno de los apartamentos de San Lázaro, bebiendo y drogándose!... cantaba un borrachito con reiterada frecuencia.
 
En un momento de la pausa larga se me acercó José Oscar Fernández, El Tró, y barrió el piso conmigo. ¡Un espectáculo!... para no devolverle con la misma moneda y no asustar a la dama, lo seguí hasta mitad de la rampa que él había decidido seria su salida de la instalación. Le devolví palabra por palabra, volví a ocupar mi asiento, bastante exaltado.
José Vargas, El Grillo

No había más Jones en el resto del encuentro, hasta 3:14 antes de la chicharra. Los de Villa Juana estaban dominando el marcador justamente por 14 de diferencia; virtualmente todos entregados. No sé qué pasó realmente, la instalación se encandiló, el bullicio resultaba ensordecedor… parecía que había resucitado un muerto… Mr. Jones, Willie Jones volaba por los aires, propinó tapones, tomó rebotes, robó balones, parecía un pulpo con ocho brazos, en la tirada anotó 6 enteros, y San Lázaro logró lo imposible, se llevó la victoria.
 
El vespertino El Nacional tituló: «Jones: de villano a héroe»… paseábamos por Las Atarazanas cuando compramos el periódico de la tarde (May.19.1983), que en ese entonces tenía la competencia de Última Hora. Algo que pasó desapercibido, ese mismo día, nacía la complicidad dentro del tabloncillo entre un Grillo, y una Boa.
 
Alguien me susurró, y no recuerdo quien fue: «le vamos a dar un chance más a tu americano». Miré el calendario y tocaba el domingo a primera hora contra San Carlos que tenía a Evaristo Pérez, y a un refuerzo que duró poco tiempo en el país llamado Elvis Rolle (6’11, 225, C, Feb.08.1958 en Cat Island, Bahamas, egresado de Florida State Seminoles en el 1981, había pasado dos campañas en Oral Roberts Golden Eagles, pick número 42 en el draft de 1981 por Los Angeles Lakers; se estableció en Italia, entre 1981 y 1985 cerró filas en el Virtus Bologna; ficha del Pallacanestro Livorno, 1985 a 1988; pasó a Francia con el AS Monaco Basket, 1988-89; segunda parada en el Pallacanestro Livorno, de 1989 a 1992; siguió en el Virtus Roma, 1992-93, y cerró su historia en el Pallacanestro Trapani en el 1994) y olvidado pese a ser uno de los de mayor hoja de vida que había llegado al país; recomendado también por un servidor a Francisco Acevedo Gautier, Quique, que había entrado en el entramado sancarleño.
 
En la jornada dominical al medio tiempo, La Boa acumulaba cifras dobles en puntos y rebotes, 20 tantos, y no recuerdo los rebotes; terminó esa tarde con 29 enteros. En la estación 1983, primera de dos con San Lázaro, Mr. Jones, Willie Jones, le regaló 14 juegos a los de Jobo Bonito, acumuló 345 enteros, para una media de 24.6, y bajó 177 rebotes, para promedio de 12.6, tercero en ambas casillas. Regresó con los lazareños en 1985, y jugó de Arroyo Hondo en 1987.
Elvis Rolle 

Pasó en May.27.1983: recibo una llamada del Hotel Comodoro: «señor Madera, estamos muy complacidos con nuestro huésped, pero usted ya tiene acumulada con nosotros una deuda que está subiendo como la espuma»… llamé a Cholo y problema resuelto. A mí, quien se llamó Manuel Adolfo Suero Guerrero siempre me resultó un ser iluminado, quizás no del todo comprendido, por eso lo recuerdo con muchísimo cariño (falleció en Sep.27.2011, ocupando la posición de vice-ministro de Deportes y Recreación). Cholo no fue un santo, pero igual está en mis altares.
 
Como en todo en la vida, hay gente atribuyéndose méritos que no tienen, y me excusan los que se puedan sentir aludidos; los aprovechados, especuladores, muchas veces con tintes de abusadores tiránicos que no estarán jamás en mis reinos. Pasa en todos los eventos deportivos, en la sociedad dominicana es materia frecuente… en mis tiempos de adolescencia los que se presentaban en una fiesta sin ser invitados eran «los paracaidistas», eran los que más bailaban, tratando de estar activos al momentos de ser descubiertos, algunas veces se hacían tan fantásticos que los dueños de la fiesta los dejaban, previo averiguar de quien eran hijos, eran también los que más comían, y muchas veces también los que más bebían. Ahora mandan los oportunistas, si usted no les frena.
 
El resto es historia.
 
Cerrando estas líneas me llama César Santos Rivera, que para ese 1983 era el propietario de La Opera de El Conde, mi amigo y hermano, compañero de todas las batallas de entonces; Cesarín para sus íntimos fue selección nacional de futbol para los Juegos Panamericanos de 1971 efectuados en Ibagué, Colombia, junto a su inseparable amigo el doctor Mariano Estrada. «Luis, eres un hijo de la gran puta, con permiso de doña Dora, estoy en Roatán, Honduras, si me hubieras avisado dos días antes ahí estuviera»… esto nos sirve de ejemplo del poder de convocatoria de Mr. Jones, Willie Jones.
 

 

miércoles, 16 de febrero de 2022

Basketmania
Febrero 16 del 2022
Avance informativo... los 40 tantos de Omar Silverio
 

Omar Silverio se despachó con 40 puntos, saliendo desde la banca, el total más alto de su carrera, cristalizando 11 de 16 intentos desde las profundidades, y ayudando a Hofstra Pride (18-9, 10-4 Colonial Athletic Association) a conseguir su quinta victoria consecutiva, batiendo 97 por 64 a Elon Phoenix (8-19, 5-9 Colonial Athletic Association), el encuentro se efectuó en el Schar Center de Elon, North Carolina (Feb.15.2022).

Silverio (Omar Silverio Grullón, 6’03, 200, SG, senior, Nov.05.1998 de Bronx, New York; una transferencia desde Rhode Island Rams), además de su 11-de-16 desde las largas distancias, disparó 12-de-18 desde el campo, cifra donde están incluidos sus triples, y 5-de-5 desde la línea de libres. Atrapó 4 rebotes, repartió 2 asistencias, se robó 2 balones, perdió 1 pelota, y cometió 2 personales en 30 minutos sobre la madera dura.
Omar Silverio

Los máximos anteriores del miembro de la selección sub-18 de República Dominicana para el Panamericano del 2016 efectuado en la ciudad chilena de Valdivia, habían sido 28 puntos y ocho triples, cifras que quedaron destrozadas.
 
Silverio resultó el más copioso anotador de toda la jornada en el baloncesto masculino, División I, de la NCAA; le secundaron Jalen House (6’01, 160, PG, junior, May.02.2001 en Phoenix, Arizona; una transferencia desde Arizona State Sun Devils; hijo de Eddie House que reunió 11 campañas en la NBA, nieto de Henry Bibby, tres títulos nacionales con UCLA, nueve años en la NBA, y por 10 años técnico de Southern California; sobrino de Mike Bibby, 14 estaciones en la NBA) dibujó 34 en la victoria de New Mexico Lobos ante Wyoming Cowboys, 75 por 66; Collin Gillespie (6’03, 195, SG/PG, super senior, Jun.25.1999 de Huntingdon Valley, Pennsylvania) congregó 33 en el triunfo de Villanova Wildcats ante Providence Friars, 89 por 84; Gaige Prim (Gaige Calburn Prim, 6’09, 235, PF/SF, senior, Abr.08.1999 en Aurora, Colorado) se estacionó en 32 rayitas mientras conducía a Missouri State Bears a una victoria sobre Indiana State Sycamores, 79 por 70; Jarius Hicklen (6’03, 175, PG, sophomore, Oct.30.2000 de Dallas, Texas; una transferencia desde Oklahoma Baptist University) marcó 31 mientras guiaba a North Florida Ospreys a un lauro, 72 por 69, ante Liberty Flames; el choque entre Wisconsin e Indiana que se definió 74 por 69, ambas escuadras dibujaron una figura con 30 unidades; por los Badgers, Johnny Davis (Jonathan Christian Davis, 6’05, 194, SG/PG, sophomore, Feb.27.2002 de La Crosse, Wisconsin), y por los Hoosiers, Trayce Jackson-Davis (6’09, 245, PF, junior con elegibilidad sophomore, Feb.22.2000 en Long Beach, California, reside en Greenwood, Indiana; miembro de la selección de Estados Unidos que ganó medalla de oro en el FIBA-Américas sub-17 en el año 2018 en Canadá). Otros 30 se anexó Ben Vander Plas (6’08, 232, PF, senior, Sep.19.1998 de Ripon, Wisconsin) mientras encabezaba el triunfo de Ohio Bobcats, 91 por 78 ante Miami (Ohio) Redhawks.
 
Aaron Estrada (6’03, 190, PG, junior, Feb.03.2001 en Woodbury, New Jersey, una transferencia llegada desde Oregon Ducks, donde jugó con Chris Duarte, y L.J. Figueroa; atendió a Saint Peter’s Peacocks en Jersey City, New Jersey, durante la campaña 2019-20) sumó 14 para secundar al dominicano, mientras repartía 7 asistencias. Darlinstone Dubar 6’07, 202, SG, sophomore, de Charlotte, North Carolina) añadió 11 tantos; y Jalen Ray 6’02, 175, PG/SG, super senior, de Hampton, Virginia; una transferencia de Hampton Pirates) colectó otros 10.
 
Hofstra convirtió otros seis disparos válidos para tres.
 
Hunter McIntosh (Abraham Hunter McIntosh, 6’02, 189, PG/SG, junior, Abr.30.2001 de Snellville, Georgia) alcanzó 19 unidades en el revés; y le acompañaron Chuck Hannah (Charles Morrell Hannah, 6’07, 229, PF/C, senior, Sep.09.1998 de Boston, Massachusetts) y Darius Burford (6’00, 166, PG, sophomore, de Bolingbrook, Illinois) con 10 tantos cada uno.
 
Hofstra tomó el control del juego a mediados de la primera mitad y nunca más miró hacia atrás. Con el marcador empatado a 17, los Pride hilvanaron una racha de 15-0 durante los siguientes 3:30 para liderar la pizarra 32 por 17 con 8:17 por jugar. Silverio tuvo dos de sus triples en la carrera y terminó la primera mitad con 25 puntos mientras los Pride ganaban por 22 al descanso, 56 por 34.
 
La segunda mitad fue más de lo mismo, ya que la ventaja de Hofstra aumentó a 26 enteros, 61 por 35, dos minutos después de la arrancada, luego de una jugada de tres puntos de Abayomi Iyiola. Los Phoenix no se acercarían a los 22 de diferencia el resto del camino, 74 por 52, con 10:05 por jugar. Hofstra terminaría el juego con una racha de 23 por 12 con Silverio anotando 13 puntos en ese arranque.
 
Silverio, quien llegó al juego con una parte de la marca histórica de Hofstra en triples convertidos con ocho (junto con Brian Bernardi y Ray), ahora es dueño absoluto de la especialidad. También colocó su nombre en el libro de récords de la CAA, eclipsando a un trío de jugadores que tenían 10 triples en un juego. Sus 11 triples también empataron el máximo de una sola temporada de la NCAA esta temporada. Es el primer jugador de Hofstra con un juego de 40 puntos desde que Desure Buie tuvo 44 contra Elon en Ene.04.2020.
 
La serie particular entre ambos combinados quedó 11-4 a favor de Hofstra. Jalen Ray ahora suma 1,670 puntos y está siete detrás de Norman Richardson en el puesto 11 en la lista de anotadores históricos de Hofstra. Los Pride exhiben marca de 9-2 esta temporada cuando mantiene a los oponentes por debajo de los 70 puntos.
 
Silverio quedó a 4 unidades del registro histórico para un dominicano en la NCAA, que es de 44 en manos de Luis Flores, entonces jugador de Manhattan en una victoria ante Fairfield, 93 por 86 (Ene.23.2003).