martes, 16 de abril de 2019


Williamson, recibe el John R. Wooden Award y se marcha a la NBA; el dominicano Townes, mención de honor

Abril 16 del 2019


Los diarios nacionales no publicarán una nota relativa a este hecho, los medios electrónicos pasarán por encima, porque “ya no es noticia”… ¿cuándo una reseña deja de ser tal?.... yo lo tengo claro, aquí nadie trabaja para ni por el baloncesto, de todas maneras, ¡vamo’ al mambo!... Zion Lateef Williamson añadió a su larga cosecha de galardones en 2019 John R. Wooden Award, reconocimiento que se entrega al más destacado jugador en el baloncesto universitario, en ambas ramas. El jugador de Duke University se une a Kevin Durant y a Anthony Davis como los únicos estudiantes de primer año en ganar este honor.
Williamson

El dominicano Marques Townes (6’04, 208, SG, senior, Sep.03.1995 en Edison, New Jersey), quien ya estuvo en la selección nacional que participó en los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe llevados a cabo en el verano del 2018 en Barranquilla, Colombia, recibió mención de honor por parte de Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés).

Williamson, Player of the Year para Associated Press, All-American, y quien también cargo con el Naismith College Player of the Year, NABC Player of the Year, Sporting News Player of the Year, USBWA National Freshman of the Year, Karl Malone Power Forward of the Year Award, contará la estación 2018-19 como su única en el baloncesto universitario; justamente en esta fecha se declaró para el draft de la NBA, donde se espera que sea elegido como primer pick. Una temporada eléctrica que acaricia uno de los máximos honores de baloncesto universitario. Registró 22.6 puntos por juego con un 68.0 por ciento (296-de-435) de aciertos en sus tiros de campo, el segundo mayor total de toda la nación. También aportó 8.9 rebotes, 2.1 asistencias, 1.8 tapones y 2.1 robos por juego. Dos manchas si quedaron reflejadas: 64.0 por ciento (130-de-203) y un lastimoso 33.8 por ciento (24-de-71) desde las profundidades.
Townes

El 2019 Consensus All-America Team dejó los siguientes nombres para el primer equipo: Williamson (6’07, 285, PF, freshman, Jul.06.2000 en Salisbury, South Carolina, residente en Spartanburg, South Carolina) de Duke, R.J. Barrett (Rowan Alexander Barrett Jr. 6'07, 202, SG, freshman, Jun.16.2000 en Toronto, Ontario, residente en la cercana Mississauga, Ontario) de Duke, Grant Williams (6’07, 236, PF/SF, junior, Nov.30.1998 en Houston, Texas, reside en Charlotte, North Carolina) de Tennessee, Ja Morant (Temetrius Jamel Morant; 6’03, 175, PG, sophomore, Ago.10.1999 en Dalzell, South Carolina), de Murray State y Rui Hachimura (6’08, 230, PF/SF junior, Feb.08.1998 en Toyama, Japón) de Gonzaga.

El segundo equipo fue conformado por: Jarrett Culver (6’05, 190, SG, sophomore, Feb.20.1999 en Lubbock, Texas) de Texas Tech, Carsen Edwards (6’01, 200, PG, junior, Mar.12.1998 en Houston, Texas) de Purdue, Ethan Happ (6’10, 237, PF, senior, May.07.1996 en Milan, Illinois) de Wisconsin, el puertorriqueño Markus Howard (5’11, 175, PG/SG, junior, de Chandler, Arizona) de Marquette, y Cassius Winston (6’01, 185, PG, junior, Feb.28.1998 de Detroit, Michigan) de Michigan State.

El entrenador de Oklahoma, Lon Kruger (Lonnie Duane Kruger; Ago.19.1952 en Silver Lake, Kansas) se llevó a casa el premio al entrenador del año
Jarrett Culver

En su cinco de estrellas AP colocó en el primer equipo a R. J. Barrett, Ja Morant, Grant Williams, Zion Williamson y Cassius Winston. La Asociación de Escritores de Baloncesto (USBWA, por sus siglas en inglés mencionó a Barrett, Morant, Hachimura, Williams y Williamson. Mientras la NABC englobó a  Barrett, Hachimura, Morant, Williams y Williamson, selección idéntica a la de la USBWA. The Sporting News trajo a: Barrett, Hachimura, Williams, Williamson, le bajó los humos a Morant e incluyó a Cassius Winston.

En el segundo equipo, AP introdujo a Culver, Edwards, Hachimura, Happ, y Howard. USBWA colocó a Culver, Edwards, Cassius Winston, Happ, y Howard. La NABC englobó a Edwards, Happ, Howard, Winston, y a De'Andre Hunter (6’07, 225, SG, sophomore, Dic.02.1997 en Philadelphia, Pennsylvania) de la Universidad de Virginia. The Sporting News mencionó a Culver, Happ, Howard, Morant y Dedric Lawson (6’09, 230, PF, junior, Oct.01.1997 en Memphis, Tennessee) de la Universidad de Kansas.

Para el tercer equipo se contó de la siguiente manera: AP corrió con los nombres de Brandon Clarke (6’08, 215, SF, junior, Sep.19.1996 en Vancouver, Canadá, reside en Phoenix, Arizona) de Gonzaga; Kyle Guy (6’02, 175, PG, junior, Ago.11.1997 en Indianapolis, Indiana) de Virginia, De'Andre Hunter también de Virginia, Dedric Lawson de Kansas, y P. J. Washington (6’08, 228, PF, sophomore, Ago.23.1998 en Louisville, Kentucky, reside en Dallas, Texas) de Kentucky. USBWA se decantó por: Chris Clemons (5’09, 180, PG, senior, Jul.23.1997 en Raleigh, North Carolina) de Campbell, Mike Daum (6’09, 235, PF, senior, Oct.30.1995, de Kimball, Nebraska) de South Dakota State, De'Andre Hunter de Virginia, Dedric Lawson de Kansas y P. J. Washington de Kentucky. NABC se inclinó por Culver de Texas Tech, Daum (South Dakota State), Kyle Guy (Virginia), Dedric Lawson (Kansas), y P. J. Washington de Kentucky. The Sporting News cerró con Brandon Clarke (Gonzaga), Carsen Edwards (Purdue), Kyle Guy (Virginia), De'Andre Hunter (Virginia), y P. J. Washington de Kentucky.
Ja Morant

Prensa Asociada otorgó mención de honor a la siguientes jugadores, colocados por orden alfabético:  Keith Braxton (6’05, 208, SG/PG, junior, May.16.1997 de Glassboro, New Jersey) de Saint Francis (PA), Ignas Brazdeikis (6’07, 215, SF, freshman, Ene.08.1999 en Kaunas, Lituania, residente en Mono, Ontario) de Michigan, Tookie Brown (Quindarious Deavundre Brown; 5’11, 180, PG, senior, Nov.22.1995 en Augusta, Georgia, reside en Madison, Georgia) de Georgia Southern, Chris Clemons de Campbell (ya mencionado más arriba), R. J. Cole (6’01, 185, PG, sophomore, de Union, New Jersey) de Howard, Jeremy Combs (6’07, 215, SF/PF, senior, Nov.24.1995 de Dallas, Texas) de Texas Southern, Jarron Cumberland (6’05, 205, SG, junior, Sep.22.1997 en Wilmington, Ohio) de Cincinnati, Daum de South Dakota State (también ya mencionado), Jordan Davis (6’02, 185, PG, senior, Jun.06.1997 de Las Vegas, Nevada) de Northern Colorado, Cameron Delaney (6'04, 205, SG, senior, de Harker Heights, Texas) de Sam Houston State, Lamine Diane (6’07, 220, SF, freshman, de Dakar, Senegal) de CSU-Northridge, Daniel Gafford (6’11, 235, PF/SF, sophomore, Oct.01.1998 Oct. 1, 1998 en El Dorado, Arkansas) de Arkansas, Rapolas Ivanauskas (6’10, 225, PF, junior, Feb.15.1998 en Kaunas, Lituania, residente en Barrington, Illinois) de Colgate, Ty Jerome (6’05, 195, SG, junior, Jul.07.1997 en New York, New York, reside en New Rochelle, New York) de Virginia, Cameron Johnson (6’09, 210, SG, senior, Mar.03.1996 en Moon Township, Pennsylvania) de North Carolina, Jón Axel Guðmundsson (6’05, 190, PG/SG, junior, Oct.27.1996 en Grindavík, Islandia) de Davidson, Anthony Lamb (6’06, 227, SF, junior, de Rochester, New York) de Vermont, Fletcher Magee (6’04, 200, SG, senior, Nov.13.1996 en Orlando, Florida) de Wofford, Caleb Martin (6’07, 200, SF, senior, Sep.28.1995 en Mocksville, North Carolina) de Nevada y C. J. Massinburg (6’03, 194, SG, senior, Abr.14.1997 de Dallas, Texas) de  Buffalo.
Ty Jerome

También, Garrison Mathews (6’06, 204, SG, senior, Oct.24.1996 de Franklin, Tennessee) de Lipscomb, Luke Maye (6’08, 240, PF, senior, Mar.07.1997 en Cornelius, North Carolina, residente en de Huntersville, North Carolina) de North Carolina, Drew McDonald (6’08, 250, PF/C, senior, Sep.09.1996 en Cold Spring, Kentucky) de Northern Kentucky, Sam Merrill (6’05, 210, PG/SG, junior, de Bountiful, Utah) de Utah State, Jaylen Nowell (6’04, 201, SG, sophomore, Jul.09.1999 de Seattle, Washington) de Washington, Olumiye –Miye- Oni (6’06, 210, SG, junior, Ago.04.1997 en Northridge, California) de Yale, Shamorie Ponds (6’01, 175, PG, junior, Jun.29.1998 en Brooklyn, New York) de St. John's, Myles Powell (6’02, 195, SG/PG, junior, Jul.07.1997 en Trenton, New Jersey) de Seton Hall, Admiral Schofield (6’06, 241, SG, senior, Mar.30.1997 en Westminster, Londres, Inglaterra, reside en Zion, Illinois) de Tennessee, Marial Shayok (Marial Makur Shayok; 6’06, 198, SG, senior, Jul.26.1995 en Ottawa , Ontario) de Iowa State, B. J. Stith (6'05, 205, SG, senior, de Lawrenceville, Virginia) de Old Dominion, Matisse Thybulle (6’05, 200, SG, senior, Mar.04.1997 de Scottsdale, Arizona, residente en  Issaquah, Washington) de Washington, Jake Toolson (6’05, 205, SG, junior, Mar.06.1996 de Gilbert, Arizona) de Utah Valley, el dominicano Marques Townes de Loyola (Illinois) , como se señaló en el segundo párrafo, el puertorriqueño Tremont Waters (6’00, 175, PG/SG, sophomore, Ene.10.1998 en New Haven, Connecticut) de LSU, Coby White (Alec Jacoby White; 6’05, 185, SG, freshman, Feb.16.2000 en Goldsboro, North Carolina) de North Carolina, Justin Wright-Foreman (6’02, 190, PG/SG, senior, Oct.27.1997 de Queens, New York) de Hofstra, y Cameron Young (6’06, 205, SG, senior, de Los Angeles, California) de Quinnipiac.
Algo que alguna vez me gustaría se produjera en mi país: el Colegio Americano de Directores de Información Deportiva (CoSIDA, por sus siglas en inglés), College Sports Information Directors of America, anunció el 2019Academic All-America Team, con Joe Sherburne (6’06, 220, SF/SG, senior, Ene.15.1996 de Whitefish Bay, Wisconsin) de UMBC encabezando a todos con un perfecto promedio de 4.00 siendo estudiante de Finanzas Económicas (Financial Economics) y ciencias de la información. En cancha Sherburne estuvo en 34 juegos, todos como iniciador, con 36.5 minutos de media, disparó para un 47.9 por ciento de campo, 38.7 por ciento desde las profundidades y 87.7 por ciento desde la línea, concluyendo con 13.9 puntos, 5.6 rebotes, 3.5 asistencias.
Joe Sherburne 

Acompañaron a Sherburne en el primer equipo a académico: Marcus Bartley (6’05, 200, SG, senior, de Decatur, Illinois) de Southern Illinois Salukis, 4.00 en Administración deportiva, aportó 5.1 puntos por jornada; Seth Dugan (7’00, 240, C, senior, de Otsego, MIchigan) de Western Michigan Broncos, 3.97 en Finanzas, líder anotador (16.6) y de rebotes (9.9); Skylar Mays (6’04, 220, SG, junior, de Baton Rouge, Louisiana) de LSU Tigers, tercero en anotación (13.4), contruyendo además con 3.3 rebotes y 2.1 asistencias, 4.01 en kinesiología (pre-medicina); y Tyler Seibring (6’09, 225, PF, senior, de Normal, Illinois) de Elon Phoenix, 3.95 en Inglés con un “minor” en Economía, líder anotador del conjunto (16.5), segundo en rebotes (5.6) y letal desde atrás del arco (41.2 por ciento).

En el segundo equipo de estos 2019Academic All-America Team aparece un nombre tan sonoro como Luke Maye de North Carolina, 3.47 en Administración de Empresas; le acompañan James Foye de Dartmouth, 3.96 en Economía, Zachary Hunsaker de Brown, 4.00 en Economía, con un “minor” en Portugués; Michael Jacobson de Iowa State, 3.80 en Finanzas; y Dylan Windler de Belmont, 3.74 en Contabilidad.

El tercer equipo del 2019Academic All-America Team quedó integrado por Amidou Bamba de Coastal Carolina, 3.97 en Finanzas; Sam Bittner de Fresno State, 3.90 en Administración de Empresas con un “minor” en Empredurismo; Clayton Custer de Loyola–Chicago, 3.52 en Finanzas y concomitantemente lleva una maestría, en el mismo reciento, donde ha conseguido 3.75; Brooks DeBisschop de Northern Arizona, 3.96 en Finanzas; y finalmente, Matt Pile de Omaha, 3.90 en Medicina Química.
Williamson

¿Qué podrían avanzarnos las estadísticas de nueva generación sobre la eficiencia de este Zion Williamson?... sin lugar a dudas, porque lo observamos a cada salida, es un espectáculo sobre las duelas, y un luchador infatigable que posee unas prodigiosas facultades físicas.

Hablar de transición, cortes, tiro tras una recepción, rebotes defensivos, trabajo en el poste bajo, exposición energética, pick and roll como manejador de la pelota, continuidad después del bloqueo, eficiencia tras pase a la mano, pick and roll como hombre grande, y resulta tremendamente dominante excepto en los tiros tras una recepción.

En estos momentos en NCAA está siendo tremendamente dominante; es obligatorio señalar que en situaciones de transición o con espacios abiertos logra mayor resplandor, proyecta ese portentoso físico, y su rendimiento brutal manifiesta el impacto que ha logrado.


Es obvio que brilla más, por lo que proyecta su físico… pero su rendimiento en múltiples acciones de media pista refleja la barbaridad de impacto que está teniendo. Esa mezcla de potencia, velocidad e intensidad es difícil de encontrar, y los precedentes no son abundantes.

ESPN publicó hace unas semanas, un reportaje en el que se analiza desde un punto de vista científico lo que ocurre en la cancha. Se encargó un estudio a una universidad sobre la fuerza del jugador comparada con el impacto de un vehículo. El resultado es que recibir una carga de este jugador equivale a un choque frontal contra un jeep a una velocidad de 15 kilómetros por hora.
Camino a la NBA, hay quienes que con su estatura y peso puede jugar permanentemente en las posiciones interiores, cerca del canasto, y desde allí, exprimir al máximo sus condiciones.

Puede ser ancla defensiva y ya es un buen protector de aro, con margen para mejorar, ya es un jugador determinante en este lado de la pista. Sin problemas para cambiar por su velocidad y su capacidad de recuperación hacia canasta, esta facultad le convierte en una pieza valiosa a la hora de configurar entramados defensivos.


Ya posee una buena capacidad reboteadora (8.9 por partido en la NCAA), algo que se nota más a la hora de dominar principalmente el rebote defensivo. Por aquí no parece que hubiera problemas ¿Riesgos?... por su falta de altura, puede conceder posiciones de lanzamiento de media distancia a pívots que sean mucho más altos. Pese a sólo contar con 6’08 desde el piso es capaz de actuar atrás con un centro de gravedad bajo para poder aguantar a sus pares gracias a su físico robusto.

Obviamente la posibilidad de utilizar a Williamson como 5 viene vinculada a formatos de small-ball (estilo de juego que sacrifica la altura, la fuerza física y la baja ofensiva/defensa posterior a favor de una alineación de jugadores más pequeños por su velocidad, agilidad y mayor puntuación, donde se usa con regularidad el lanzamiento de distancia). Ahí Williamson es impresionante a campo abierto. Contraataques, transiciones explosivas y violencia para finalizar en el aro. Una mezcla de Draymond Green con las piernas de Blake Griffin.


A nivel de creación encontramos uno de los perfiles más interesantes de Williamson, en un potencial rol de point-center, algo que pretendió hacer aquí Leandro De la Cruz con Tito Horford, por la buena capacidad de pasar el balón que tenía este jugador. Puede generar ventajas con balón y crear con balón ejecutando desde el pick and roll (de poco uso en los sistemas de Mike Krzyzewski). Todos hemos podido observar su capacidad para generar sus propios tiros, arrojando su espectacular físico contra defensores más grandes, o bien castigando a defensores más pequeños en cambios. Y obviamente, continuando hacia el aro para finalizar en alley-oops gracias a su tremendo físico.


miércoles, 10 de abril de 2019


Ganó Virginia la NCAA mostrando el corazón de un caballero

Abril 08 del 2019


Al final, como pronosticó el entrenador Carlos Morales, ganó el que llegó primero a 50 unidades; Virginia Cavaliers tocó primero la media centena, necesitó agregar 35 enteros y añadir cinco minutos para finalmente domesticar a Texas Tech Red Raiders, “la universidad más bella al oeste del Mississippi, hasta llegar a Stanford”, de acuerdo al escritor James Albert Michener (Feb.03.1907 en Doylestown, Pennsylvania; Oct.16.1997 en Austin, Texas). Las acciones en el US Bank Stadium de Minnneapolis colmado a capacidad concluyeron 85 por 77 (32/29, primera mitad; 36/39, complemento; 68/68, a la conclusión del tiempo reglamentario; 17/9, tiempo añadido), sin resquicio para el desinterés.


El dominicano Brandone Francis fue el mejor en el equipo de Chris Beard con 17 enteros, sumó 4 rebotes, mientras conectaba 7-de-12 desde el campo, incluyendo 3-de-7 desde más allá del arco, el total más alto registrado a su paso por los Red Raiders. Francis se convirtió en tendencia en las redes sociales, muchos comentarios, inclusive uno muy hipócrita de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL), pero entre todos sobresalía uno de mi hijo mayor Luis Madera Cirio en su cuenta de Twitter: “cinco años después de su muerte, y gracias a Brandone Francis, se siguen viendo los resultados del trabajo de Héctor Báez en La Romana (Héctor Jacinto Báez Pérez, Dic.12.1955 en La Romana; Feb.22.2014 en La Romana. Sin dudas alguien que cubrió efectivamente cada paso dentro del baloncesto, jugador, técnico, gerente, el más capaz de nuestra generación y por lo que se aprecia, de la que nos seguirá también). Y pensar que todavía no es Salón de la Fama, que vergüenza”.

En las páginas de los diarios, nada o muy poco… “se publica lo que los dueños de los periódicos o los editores, con alguna libertad, quieren”, me señaló una cronista. ¿Así están los tiempos?... ¿y la información veraz, objetiva, diáfana?... en una reunión reciente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SID) los representantes dominicanos se mordieron la lengua cuando allí debieron exponer la mordaza que pretende colocar el Gobierno Dominicano a los escasos periodistas dominicanos que no se han dejado seducir por los emolumentos y estipendios que se otorgan por distintas vías.


Además del dominicano, otro jugador latinoamericano estuvo ahí, Francisco Caffaro (7’01, 235, C/PF, freshman, May.19.2000 en San Jorge, Santa Fe, reside en El Trébol, Santa Fe) de Argentina, quien a pesar de no poder jugar un sólo minuto, por lesión, se consagró campeón de la NCAA con la Universidad de Virginia.

Si bien es cierto que ambos equipos mostraron sus armas defensivas, casi excelsas, la ofensiva fue que los colocó en la ruta al título; ambos trataban de ahogarse a cada minuto, a cada instante, en cada posesión, como rivales que sabían que no había más que ese día para llenarse de leyendas, vestirse con el traje de Zeus; hay que agregar la madurez y la fortaleza de Francis, quien en los momentos decisivos, cuando el virtuoso resguardo Orange and Blue a su canasta parecía conseguir sus objetivos, reflotaba a unos Red Raiders con el agua hasta las narices. El colofón parecía convertirse en un rio sin final, uno y otro lograban columpiarse cuando no había más remedio.
Francis

Las lecciones que se pueden conocer de estos 45 minutos son infinitas, nos dicen entre otros muchas cosas que ambos dirigentes, tanto Tony Bennett (Anthony Guy Bennett, Jun.001.1969 en Clintonville, Wisconsin, único entrenador vivo en ganar en tres ocasiones el Henry Iba Award for National Coach of the Year, sólo un mítico John Wooden alcanzó un galardón más, señalado como el mejor entrenador defensivo vivo desde el año 2015, hijo de una leyenda de los banquillos como Dick Bennett para quien jugó en Wisconsin-Green Bay, donde estuvo también el dominicano Benito Flores) como Chris Beard (Christopher Michael Beard; Feb.18.1973 en Marietta, Georgia, sirvió 10 años en  Lubbock como asistente de Bobby Knight y Pat Knight, se reinventó marchándose a la División II con McMurry War Hawks, una estación, y Angelo State Rams, dos campañas, a principios de esta década. Pasó en el 2015-16 por Arkansas-Little Rock Trojans donde consiguió 30-5; firmó como capataz en UNLV, pero en menos de tres semanas aprovechó la partida de Tubby Smith a Memphis y se hizo con la vacante… uno, porque sus tres hijas viven en Lubbock (está divorciado) y dos, porque en esta universidad dio sus primeros pasos en los banquillos), terminarán convertidos en referencia del baloncesto universitario, de esos que dejarán huellas profundas al pasar, y se especula que en los próximos 20 años ambos serán referencia obligada. No dude verlos de nuevo, en un futuro cercano, en estas instancias.


Desde hace ya doce meses, el equipo de Bennett había convivido con la sombra de aquella derrota frente a UMBC y ha bailado entre cocodrilos durante el torneo, víboras venenosas dispuestas a impregnar el más mortífero tóxico psicofármaco, evitando dentelladas casi en cada parada, viviendo a golpe de milagros para colocarse en la final. Primero ante Purdue Boilermakers, con la canasta in extremis que forzó la prórroga, y en semifinales ante unos Auburn Tigers que tenían la victoria en el bolsillo después de un parcial de 0-14: de 57-47 (a 5:24 del final) a 57-61 a falta de sólo 17 segundos, hasta que apareció Kyle Guy.

Beard capeó la fama del recién llegado, "el tipo más importante de la Final Four pero al que nadie conoce", apuntó un periodista, más de una de las universidades con programa rimbombante ha puesto los ojos sobre él, y detrás, Mark Adams, su gurú defensivo y un veterano que estaba fuera del negocio después de graduarse hace cuatro décadas en Texas Tech y entrenar por casi todos los rincones del país. Adams es el padre del kill drill, el ejercicio en el que una unidad defensiva tiene que lograr tres stops seguidos contra ataques que cambian jugadores antes de poder descansar. El objetivo es la perfección, y desde luego la han logrado: los Red Raiders rompen el pick and roll central, envían los ataques rivales a los laterales o la línea de fondo, cargan ayudas con esquemas propios de otros tiempos (cuando el triple no era un arma de uso constante), cambian y ajustan con la precisión de las mejores defensas de la NBA y llegan a puntear (como mínimo) todos los tiros exteriores. Si su defensa es histórica por números, cada rival al que se han enfrentado dice después que en realidad no es lo que parece en los números: es algo muchísimo peor.
Empire State vestido de Cavs

El juego final de la temporada contó con una buena dosis de talento universitario de altísimo nivel, jugadores de mucha envergadura, inteligentes, competitivos y atléticos; compromiso y sentido colectivo personificado, aquellos que tienen el potencial de ser estrellas en la NBA. Su lado amargo es desnudar a los que pese a las grandes cifras, los elogios más halagüeños, quedan desvestidos en los momentos apremiantes; los ejemplos son infinitos. Hunter de Virginia está en el lugar ocho en los pronósticos del draft para este verano. La estrella de Texas Tech, Jarrett Culver, elevado ya a los altares, sería la selección número cuatro, en los actuales momentos, de acuerdo a un borrador simulado que generó el técnico Ricky O'Donnell. 

La escuadra de Tony Bennett, en el tiempo añadido, logró un lapso de 11-0que resultó sepulturero, los Red Raiders no reaccionaron hasta que apareció un canasto de Kyler Edwards (6’03, 200, SG, freshman, May.03.1999 de Arlington, Texas) a falta de 17 segundos en la pizarra. En ese fatídico tiempo extra, un canasto de Mooney valido para tres, más otro logro ofrecieron a los Red Raiders una temprana ventaja de 73 por 70 antes de la andanada de los Cavaliers, quienes tomaron el control y no volvieron a mirar atrás; Texas Tech se limitó a 4-de-11 en sus lances en esos 5 minutos, incluyendo un 1-de-5 en triples, siendo superados 17 por 9, con un 12-de-12 desde la línea de los suspiros y una ventaja en la captura de rebotes de 7 por 3.


De'Andre Hunter (6’07, 225, SG, sophomore, Dic.02.1997 en Philadelphia, Pennsylvania) cargó con la responsabilidad ofensiva de los Cavaliers desgranando 27 puntos, se anexó 9 rebotes y cristalizó 4-de-5 intentos desde hay que afinar la puntería, pese a no colocar números en la casilla de anotación hasta el minuto 18; Kyle Guy (6’02, 175, PG, junior, Ago.11.1998 en Indianapolis, Indiana) sumó 24, y Ty Jerome (6’05, 195, SG, junior, Jul.07.1997 en New York, New York, reside en New Rochelle, New York) colocó 16 con la guinda de 6 rebotes y 8 asistencias.

Guy estuvo los 45 minutos sobre la madera, pero Hunter y Jerome también pasaron de los 40 minutos. Culver, Moretti, y Mooney también desmenuzaron 40 minutos o más sobre la duela. El dominicano Francis pasó 37 sobre la tabla.

Los ganadores consiguieron el 45.8 por ciento de sus lances de campo (27-de-59), el mismo porcentaje en sus intentos desde las profundidades 45.8 por ciento (11-de-24), y 87.0 por ciento en sus visitas a la línea (20-de-23), se apuntaron 39 rebotes, 28 de ellos defensivos, se repartieron 15 asistencias, 3 bloqueos, 4 robos de balón, 11 balones perdidos y cometieron 15 faltas personales. Alcanzaron 16 tantos en segundas oportunidades, 16 puntos en la pintura, la banca sumó 6 tantos, apenas 2 enteros en fast-break y se generaron 10 rayitas por pérdidas del balón del rival en un partido que se empató en 9 ocasiones y cambió de mando 13 oportunidades.


Los Red Raiders, en el revés, lograron el 42.9 por ciento de sus disparos de campo (27-de-63), incluyendo un 33.3 por ciento en sus aventuras desde las profundidades (10-de-30), y un 86.7 por ciento desde la línea (13-de-15), atraparon 32 rebotes, con 23 defensivos, se repartieron 9 asistencias, perdieron 8 balones, robaron 6 y bloquearon 3; alcanzaron 9 unidades en segundas oportunidades, fabricaron 22 tantos en la pintura, la banca generó 29 rayitas y 11 tantas salieron de los errores del rival.

¿Fue el último juego de Hunter y de Jerome al servicio de Bennett?

¿Qué pensará el dominicano Ron Sánchez de este logro?... Sánchez llegó a Virginia de manos de Bennett, fue su asistente en Washington State, ese señorío de los Cavaliers pasa por las acciones del petromacorisano, “head associate coach” desde el año 2015. En Washington State el técnico dominicano primero trabajó como asistente de Dick Bennett, desde el 2003, continuó con el hijo, y ambos llegaron a Charlottesville en el 2009. En el lapso que estuvo con Virginia fue parte de tres equipos campeones de serie regular de la ACC, dos equipos campeones del ACC Tournament, y seis visitas al NCAA Tournament, incluidos en Elite Eight en el 2016. Estoy seguro que está feliz.
Francisco Caffaro

Los Cavaliers estarán en Charlottesville a partir de las 4:00 de la tarde del martes, pero en las oficinas Bennett empezará a romperse la cabeza tratando de ver si un multifacético Hunter salta definitivamente a la NBA este verano.

Virginia (35-3, 16-2 ACC) se apuntó su primer título nacional, pero además, extendió su marca de victorias para una campaña a 35; Jerome se convirtió en el miembro número cuarenta y nueve en alcanzar la mítica suma de 1,000 dentro de la universidad, sumando 1,011 con un año de elegibilidad; el mismo Jerome empató en la tercera posición con sus 202 asistencias, en la lista historia de asistencia por año; Guy, también con un año más de elegibilidad, se colocó en el lugar 23 entre los mejores anotadores del programa, reuniendo 1,323 tantos; Hunter, a quien le restan dos años de elegibilidad, anotó 20 o más puntos por ocasión 12 con el uniforme de los Cavaliers; Guy se encontró con su partido número 16 con 20 puntos o más; Guy resultó electo Jugador Más Valioso del Final Four; y a él se unían Hunter y Jerome en el NCAA Final Four All-Tournament Team  junto a Jarrett Culver (6’06, 190, SG, sophomore, Feb.20.1999 en Lubbock, Texas) y Matt Mooney (6’03, 205, SG, senior, Jun.04.1997 de Wauconda, Illinois) de Texas Tech.

Todos podríamos pensar que el multipremiado Ralph Sampson encabeza el listado histórico, pero en realidad es el cuarto en el escalafón con 2,228, le superan Bryant Stith (2,516), actualmente asistente en el conjunto de Old Dominion University; Jeff Lamp (2,317), mejor anotador de la liga española en 1992; y Buzzy Wilkinson (2,233).

El trío de Guy-Hunter-Jerome se combinó para 67 de los 85 puntos de Virginia. Mooney no replicó su rendimiento épico de las semifinales, pero terminó en dobles figuras contra los Wahoos y Culver tuvo problemas en el campo todo el camino (5-de-22 desde el campo, 0-de-6 de tres), aunque fue la amenaza ofensiva más destacada cuando los Red Raiders necesitaban engrampar canastas al final del tiempo regular para forzar el tiempo extra; antes y después como me señaló el compañero con quien observaba las acciones “parecía desculado”, más diplomáticamente diré que lucía desdibujado.

Virginia se convirtió en la trigésimo sexta universidad en capturar el campeonato de baloncesto universitario de la NCAA. Resultó además, el título para un equipo que nunca había llegado a estas instancias de Magic Johnson y Michigan State cuando superaron a Larry Bird e Indiana State en Mar.26.1979. Tony Bennett se garantizó el pináculo del baloncesto universitario por primera ocasión en su carrera

La Universidad de California en Los Ángeles es la académica con más títulos alcanzados, once (1964, 1965, 1967, 1968, 1969, 1970, 1971, 1972, 1973, 1975, 1995), le sigue Kentucky con nueve (1948, 1949, 1951, 1958, 1978, 1996, 1998, 2012), North Carolina ostenta seis (1957, 1982, 1993, 2005, 2009, 2017) y Duke, cinco (1991, 1992, 2001, 2010, 2015), lo mismo que Indiana (1940, 1953, 1976, 1981, 1987).

Múltiples coronas han alcanzado también Connecticut, cuatro (1999, 2004, 2011, 2014), Kansas, tres (1952, 1988, 2008), Villanova, tres (1985, 2016, 2018), Cincinnati, dos (1961, 1962), Florida, dos (2006, 2007), Michigan State, dos (1979, 2000), Louisville, dos (1980, 1986), North Carolina State (1974, 1983), Oklahoma State, dos (1945, 1946), y San Francisco, dos (1955, 1956). Una diadema exhiben: Arizona (1997), Arkansas (1994), California (1959), CCNY (1950), Georgetown (1984), Holy Cross (1947), La Salle (1954), Loyola-Chicago (1963), Marquette (1977), Maryland (2002), Michigan (1989), Ohio State (1960), Oregon (1939), UNLV (1990), Stanford (1942), Syracuse (2003), UTEP (1966), Utah (1944), Wisconsin (1941) y Wyoming (1943).

En el plano individual, el dirigente con más títulos es John Wooden que se apuntó 10, todos con UCLA (1964, 1965, 1967, 1968, 1969, 1970, 1971, 1972, 1973, 1975), le secunda Mike Krzyzewski con cinco, todos con Duke (1991, 1992, 2001, 2010, 2015), cuatro tiene Adolph Rupp, todos con Kentucky (1948, 1949, 1951, 1958). Tres cuentan Jim Calhoun (1999, 2004, 2011), todos con Connecticut; Bobby Knight (1976, 1981, 1987), todos con Indiana; y Roy Williams (2005, 2009, 2017) todos con North Carolina.


Dos coronas alcanzaron: Denny Crum (1980, 1986) con Louisville; Billy Donovan (2006, 2007) con Florida; Henry Iba (1945, 1946) con Oklahoma State; Ed Jucker (1961, 1962) con Cincinnati; Branch McCracken (1940, 1953) con Indiana; Dean Smith (1982, 1993) con North Carolina; Phil Woolpert (1955, 1956) con San Francisco; y Jay Wright (2016, 2018) con Villanova.

Una corona exhiben, colocados por orden alfabético: Phog Allen (1952), Jim Boeheim (2003), Larry Brown (1988), John Calipari (2012), Everett Dean (1942), Steve Fisher (1989), Bud Foster (1941), Joe B. Hall (1978), Jim Harrick (1995), Don Haskins (1966), Jud Heathcote (1979), Howard Hobson (1939), Nat Holman (1950), George Ireland (1963), Tom Izzo (2000), Doggie Julian (1947), Ken Loeffler (1954), Rollie Massimino (1985), Al McGuire (1977), Frank McGuire (1957), Pete Newell (1959), Kevin Ollie (2014), Lute Olson (1997), Vadal Peterson (1944), Rick Pitino (1996, 2013, esta última declarada vacante por violación a las normas de la NCAA), Nolan Richardson (1994), Bill Self (2008), Everett Shelton (1943), Norm Sloan (1974), Tubby Smith (1998), Jerry Tarkanian (1990), Fred Taylor (1960), John Thompson (1984), Jim Valvano (1983), y Gary Williams (2002).


Entre los entrenadores activos, se cuenta: Mike Krzyzewski con cinco coronas (1991, 1992, 2001, 2010, 2015); Roy Williams con tres (2005, 2009, 2017); Jim Calhoun, otras tres (1999, 2004, 2011); Jay Wright suma dos (2016, 2018); y una se reparten Jim Boeheim (2003), John Calipari (2012), Tom Izzo (2000), Bill Self (2008) y Tubby Smith (1998).

Los títulos de Kentucky han conocido cinco entrenadores: Adolph Rupp, Joe B. Hall, Rick Pitino, Tubby Smith y John Calipari; los de Kansas, tres: Phog Allen, Larry Brown, y Bill Self. Nortth Carolina también ha visto como tres entrenadores le han llevado a la gloria; Frank McGuire, Dean Smith, y Roy Williams. Dos capataces han tenido, en sus momentos de mayor brillantez: Connecticut: Jim Calhoun y Kevin Ollie; Indiana: Branch McCracken y Bobby Knight; Michigan State: Jud Heathcote y Tom Izzo; North Carolina State: Norm Sloan y Jim Valvano; UCLA: John Wooden y Jim Harrick; y Villanova: Rollie Massimino y Jay Wright.

Oficialmente, Rick Pitino es el único técnico que ha llevado al Final Four tres equipos diferentes: Providence (1987), Kentucky (1993, 1996, 1997) y Louisville (2005). John Calipari también condujo tres equipos diferentes al Final Four, pero Massachusetts y Memphis fueron descartados por violaciones a las normativas de la NCAA.


Doce “head coaches” han llegado al Final Four con dos equipos diferentes: Roy Williams, Eddie Sutton, Frank McGuire, Lon Kruger, Hugh Durham, Jack Gardner, Lute Olson, Gene Bartow, Forddy Anderson, Lee Rose, Bob Huggins, y Lou Henson. Larry Brown llevó a UCLA al Final Four de 1980, pero fue desbancado debido a violaciones a los manuales de la NCAA. También llegó con Kansas en 1986 y 1988.

Hasta el choque entre Cavaliers y Red Raiders, el partido final había conocido siete alargues: North Carolina 54, Kansas 53… tres tiempos adicionales (1957); Utah 42, Dartmouth 40 (1944); Cincinnati 65, Ohio St. 60 (1961); Loyola 60, Cincinnati 58 (1963); Michigan 80, Seton Hall 79 (1989); Arizona 84, Kentucky 79 (1997); y Kansas 75, Memphis 68 (2008).


La victoria y coronación de los Cavaliers llegó tras 388 días después del más aplastante revés emocional que jamás haya conocido el Big Dance (en el año de 1963 Loyola-Chicago Ramblers produjo la mayor diferencia de puntos que haya conocido el NCAA Tournament superando a Tennessee Tech Golden Eagles, 111 por 47. Un abismo de 64 tantos ante de doblegar a Cincinnati Bearcats en el juego por el campeonato, 60 por 58). Los miembros del equipo de Virginia parecían perros de presa detrás de cada balón, la velocidad en sus desplazamientos defensivos y el movimiento efectivo del balón lograron sus metras; los Red Raiders jamás fueron un convidado de piedra, a pesar de haber fallado sus 8 primeros lanzamientos, enseñaron a cada paso por qué son una máquina de provocar cortocircuitos que llena de terror el corazón de sus rivales, un equipo que jamás tenía la opción de rendirse como una posibilidad.

Hoy contamos con un campeón inédito en el baloncesto masculino de la NCAA.

lunes, 8 de abril de 2019


El último mambo de este 2018-19

Abril 08 del 2019

Un sencillo detalle: para hoy no hay partidos señalados en la NBA, desde que tengo uso de razón la mejor liga del mundo respeta la programación de la NCAA; en República Dominicana, la Liga Nacional de Baloncesto (LNB), que nadie sabe si saltará al ruedo en este 2019, ha torpedeado incisivamente los superiores de las diferentes ciudades, especialmente el Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional, con el aval irrestricto de la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL).


¡Vamo’ al mambo!... Texas Tech Red Raiders (31-6, 14-4 Big12) con el dominicano Brandone Francis (6’05, 205, SG, senior, Sep.10.1994 en La Romana) tiene una cita ante Virginia Cavaliers (34-3, 16-2 ACC) esta noche en el U.S. Bank Stadium (66,655) de Minneapolis, Minnesota, y el resultado nos mostrará un campeón inédito en el NCAA Tournament. Esta vez llegaron al duelo final dos de las cinco mejores defensas de la nación, ya no hay más expectativas, una y otra sofocaron a sus rivales; las identidades de Red Raiders y Cavaliers tienen una huella en común: defensa, defensa, defensa.

Texas Tech disputará por primera ocasión el título nacional, después de imponerse a Northern Kentucky Norse, Buffalo Bulls, Michigan Wolverines, Gonzaga Zags y Michigan State Spartans, en cada momento con una defensa que doblegaba al rival casi hasta la humillación y una anotación suficiente. Los Red Raiders están por primera vez en una Final Four y tienen marca de 8-1 en las últimas dos campañas dentro del NCAA Tournament. TTU y Virginia se medirán por inédita oportunidad en la historia de ambos programas, este año los Red Raiders no se enfrentaron a ningún equipo de la ACC y en estos momentos tienen marca adversa frente a los conjuntos de esa conferencia, 8-22.


Virginia, la única sembrada en la posición uno que queda luchando en este NCAA Tournament, ha logrado una eficiencia defensiva entre los mejores cinco en seis de los últimos ocho años. En esta estación, antes del partido frente a Auburn Tigers, ocupaban el quinto lugar. Los Red Raiders son propietarios de una de las defensas más feroces de la memoria reciente. La eficiencia defensiva ajustada de los Red Raiders (84 puntos por cada 100 posesiones) es la mejor desde que se comenzaron a rastrear los datos en el año 2002. Como su rival de la fecha también está por primera vez en el juego final del campeonato y en tres ocasiones ha alcanzado el Final Four (1981, perdió de North Carolina Tar Heels, 78 por 65 en semifinales, teniendo a Ralph Sampson, Jeff Lamp y Craig Robinson, que jugó aquí con San Carlos; 1984, cayó ante Houston Cougars en semifinales teniendo a Olden Polynice, Ricky Stokes, Rick Carlisle, Tom Sheehy, y Othell Wilson, en tiempo extra 49 por 47; y este 2019).

Apenas concluyó la tanda sabatina el entrenador Carlos Morales subió este brevísimo comentario a las redes sociales: “Virginia vs Texas Tech por el campeonato de la NCAA. El primero que llegue a 50 gana”. Honestamente… ¿hay maldad en sus palabras?... ¿tienen cocorícamo estas letras?... el puertorriqueño es una referencia del análisis del juego, una autoridad de fama mundial, mi hijo mayor me ha repetido más de una vez: “yo no entiendo como aquí hay quienes osan tomar un micrófono y comentar sobre los juegos, si es tan fácil instruirse sólo escuchando a don Carlos”. Otro, de cuyo nombre me gustaría no recordarme me dijo: “nos enfrentamos en la semifinal de Centro-Basket 1997 en Tegucigalpa, él (Carlos Morales) salió para ESPN y yo estoy trabajando en un basement (sótano) en Nueva York”.
Francis

Cocorícamo es un dominicanismo, de reciente uso, que expresa duda, ocultamiento de algo mayor, confusión. Lo cierto es que de acuerdo a CBS, los juegos del sábado marcaron la primera vez desde que comenzó a usarse el reloj de tiro en 1986 que ninguno de los cuatro equipos envueltos en las semifinales nacionales no pudo alcanzar los 65 puntos.

TTU buscará convertirse en el segundo equipo del estado de Texas en ganar el campeonato nacional y el primero desde Texas Western, ahora Texas en El Paso, se impuso a la poderosa maquinaria de Kentucky en 1966, un duelo que encerró otras muchas alternativas. Los Miners de Don Haskins estaban formados casi íntegramente por jugadores de color, de hecho en el quinteto no había un blanco, y los Wildcats no tuvieron un afroamericano hasta la campaña 1969-70, Thomas Robert –Tom- Payne (7’01, 275, C, Nov.09.1950), cargó con la distinción de jugar para el legendario Adolph Rupp. La suerte no le acompañó, se le acusó en 1977 múltiples delitos sexuales, condenado a cadena perpetua, en Nov.20.2018 recibió libertad condicional después de pasar la mayor parte de las últimas cuatro décadas en prisión.

Los Red Raiders han limitado a sus oponentes de este año a sólo 58.8 puntos por juego y le han concedido apenas un 36.8 por ciento de sus tiros. Séptimos con un margen de puntuación a favor de 13.4 y propinando 183 bloqueos. Además, son decimos manteniendo los equipos contrarios en un 29.3 por ciento de aciertos en triples. Ofensivamente, los de Chris Beard disparan para un 47.0 por ciento desde el campo, válidos para la casilla 46 a nivel nacional y fueron segundos en este aspecto dentro de la Big-12 Conference.


Individualmente, Davide Moretti (6’02, 175, PG, sophomore, Mar.25.1998 en Bologna, Italia) ocupa el segundo lugar en la nación con 92.2 por ciento en la línea de tiros libres donde reúne 95-de-103 en su segunda temporada, mientras que Tariq Owens (6’10, 205, PF/C, senior, Jun.30.1995 en Utica, New York, reside en Odenton, Maryland) tiene el séptimo peldaño en total de lances bloqueados con 91 después de los tres contra Michigan State y el duodécimo escalón en bloqueos por juego con 2.50. Jarrett Culver (6’05, 190, SG, sophomore, Feb.20.1999 en Lubbock, Texas) ocupa el segundo lugar de la Big-12 con sus 18.6 puntos y Matt Mooney (6’03, 205, SG, senior, Jun.04.1997 de Wauconda, Illinois) también fue segundo en la conferencia con 1.86 robos por partido.

Culver, primer Big-12 Player of the Year en la historia del programa, con 249 canastos de campo convertidos, ocupa el segundo lugar de la conferencia y el puesto 22 en todo el país en disparos realizados y la casilla 35 con 689 puntos cristalizados. Añade además 6.3 rebotes y 3.7 asistencias.

Chris Beard
Los Red Raiders buscan convertirse en el primer equipo de la Big-12 Conference en ganar el título nacional desde que Kansas lo alcanzó en 2008. Los Cavaliers detuvieron a sus rivales en sólo 55.5 puntos, líderes de la nación, y en el camino del March Madness doblegaron a Gardner-Webb Runnin' Bulldogs, Oklahoma Sooners, Oregon Ducks, Purdue Boilermakers y Auburn Tigers.

Las 31 victorias de TTU representa una nueva marca para la institución, dejando atrás las 30 (30-2. 14-0 SWC) que alcanzaron en 1995-96 con James Dickey en el banquillo, su última estación en la Southwestern Conference, justamente antes de transferirse a la Big-12. Los Red Raiders han obtenido 25 juegos o más cuatro veces en historia del programa

Los Red Raiders tienen instinto de pistoleros juveniles a partes iguales, con Culver, secundado por Owens y Mooney, cada uno en su tercera escuela antes de llegar a Lubbock esta temporada como transferencias graduadas de St. John's y South Dakota, respectivamente. Norense Odiase (6’08, 250, PF, senior, Sep.14.1995 en Fort Worth, Texas) es un estudiante de quinto año, después que su temporada 2016-17 fue cortada por una lesión al tercer juego.
Tony Bennett

Llegar a la final del NCAA Tournament ha sido el punto culminante de un soberbio cambio de dirección impuesto por el entrenador Beard (Feb.18.1973 en Marietta, Georgia) hace tres años cuando regresó a Lubbock, después de servir como asistente durante 10 años bajo Bobby Knight y Pat Knight antes de reinventarse en la División II con McMurry (un año) y Angelo State (dos años) a principios de esta década. Pasó en el 2015-16 por Arkansas-Little Rock Trojans donde consiguió 30-5; firmó como capataz en UNLV, pero en menos de tres semanas aprovechó la partida de Tubby Smith a Memphis y se hizo con la vacante. En la estación pasada sucumbió ante Villanova en el Elite Eight, eventuales campeones.

Virginia está a un paso de completar una de las historias de manumisión más impresionantes de un año a otro en el NCAA Tournament, hace exactamente 12 meses los Cavaliers cargaron con la funesta distinción de ser el primer equipo sembrado en la casilla uno que cae frente al sembrado número 16 en primera ronda, UMBC Retrievers los derrotó 74 por 54 (21/21, primera mitad; 53/33, complemento) en el Spectrum Center de Charlotte, North Carolina, ante 17,943 parroquianos en Mar.16.2018.

Los Cavaliers enfrentan a preguntas diarias sobre su resistencia tan pronto están en un escenario mayor, como alimentados por la angustia de la pérdida ante UMBC. Gardner-Webb le hizo pasar por tremendo susto en la primera ronda de este año, cuando cayeron abajo en la primera mitad 36 por 30; se recuperaron en el tramo final con un contundente 41/20, ayudados por una banca que le respondió con un 24/9, pero el dominicano José Pérez (6’05, 195, SG/SF, freshman, Oct.14.1998 de Bronx, New York) les talló 19 enteros.


El lauro sobre Oklahoma en la segunda ronda es quizás la más directa de las cinco victorias en el la NCAA Tournament, dejaron a los Sooners con apenas de 36.5 por ciento de efectividad en sus lanzamientos para un marcador final 63 por 51 (31/22, primera mitad; 32/29, complemento). Siguió esa victoria con una magistral clase de defensiva para liquidar a Oregon, 53 por 49 (30/22, primera mitad; 23/27, complemento) con los Ducks alcanzando sólo el 37.8 por ciento de sus intentos al canasto. Después, sobrevivieron al ataque de Carsen Edwards (6’01, 200, PG, junior, Mar.12.1998 en Houston, Texas) que se despachó con 42 enteros, mientras los Boilermakers marcaban para un  49.1 por ciento desde el campo y un 43.8 por ciento en sus aventuras desde las profundidades, un disparo de Mamadi Diakite (6’09, 228, PF, junior, Ene.21.1997 en Conakry, Guinea) en el último segundo antes de sacar una victoria en tiempo extra 80 por 75 (29/30, primera mitad; 41/40, complemento;  70/70 al cumplirse el tiempo reglamentario; 10/5, en el suplementario), desechando algunos de los demonios que aún rodaban desde marzo del 2018.

Si bien las últimas dos victorias de Virginia han llegado en el último segundo y en tiempo extra, los jugadores creen que su fortuna estará determinada por algo fuera de las líneas. Tristemente no pueden olvidar que se gana dentro de esas mismas líneas.


En Abr.06.2019, los Cavaliers frente a Auburn estuvieron al punto de historia una vez más, esta vez a instantes de producir uno de los mayores colapsos en la historia del Final Four. Exhibían una ventaja de 10 puntos con 5:15 para el final, pero los Tigers construyeron un soplo de 15-3, y los Cavaliers estaban que parecían cadáveres después de que Anfernee McLemore (6’07, 220, SF, junior, Jun.18.1998 en Warwick, Georgia) hizo dos tiros libres con 17.6 segundos para la conclusión y colocar a Virginia en el borde del abismo con el marcador 61 por 57. Kyle Guy (6’02, 175, PG, junior, Ago.11.1998 en Indianapolis, Indiana) respondió con un embrague disputado de 3 puntos desde la esquina derecha con 7.4 segundos por jugarse.

Quien no lo observó en el instante, miró las miles de reproducciones que llegaron después; Guy recibe un pase dentro de los límites en la esquina izquierda, y Samir Doughty (6’04, 195, SG, junior, Ene.02.1997 en Philadelphia, Pennsylvania) le hizo una falta en el intento; aquello desató un debate que será eterno… lo contrario pasó en el choque Arroyo Hondo y Naco en el baloncesto superior del Distrito Nacional, aquel Jul.22.1983 cuando nadie llamó falta sobre Marcelous Starks (6’08, C, Nov.14.1952 en Chicago, Illinois, egresado de Murray State en 1974, séptima ronda del draft, emigró a Europa después de no conseguir un puesto ni en los “workouts”’ de Kentucky Colonels (ABA) ni con Chicago Bulls); Osiris Duquela como capataz cargó con la victoria en tiempo adicional, 86 por 85, con Mike Robinson (6’05, SG/SF, Missouri State, egresado en 1980, de Peoria Illinois) como héroe, aportando 28 enteros, pese a que en la acera contraria además de Starks figuraban Winston Royal (Albany State), Hugo Cabrera (East Texas State), Antonio Sibilio (Barcelona), y Tito Horford (University of Miami).


Guy dibujó su responsabilidad, había logrado un 81.8 por ciento de aciertos en la línea, venció cualquier ansiedad, tomó aliento, golpeó con los dos primeros intentos, sobrevivió a un helado tiempo muerto por parte de Bruce Pearl, entrenador de Auburn, en su banquillo nadie se descolocó mientras su dirigente Tony Bennett ofrecía las instrucciones finales… hay que tener claro que en el baloncesto dominicano ningún árbitro, a excepto Reynaldo Mercedes hubiera tenido la capacidad para llamar esa jugada. Si hubiera sido al Mauricio Báez, nadie cobra esos lances. Y calmó con el tercero para darle a Virginia una improbable victoria 63 por 62.

El instante heroico de Guy eclipsó un juego fuerte y completo de Ty Jerome (6’05, 195, SG, junior, Jul.07.1997 en New York, New York, reside en New Rochelle, New York), quien terminó con 21 puntos, nueve rebotes y seis asistencias al tiempo que golpeaba 4-de-9 intentos desde el rango de los tres puntos. Si bien muchos consideraban que el tiro de tres puntos que intentaría Auburn era su mayor fortaleza en este juego, Virginia neutralizó esa arma al conseguir 7-de-19 desde lo profundo y limitando a Auburn a un 29 por ciento (9-de-31).


Guy terminó con 15 puntos y De’Andre Hunter (6’07, 225, SG, sophomore, Dic.02.1997 en Philadelphia, Pennsylvania) agregó 14, 5 rebotes y 2 asistencias. Diakite estuvo 36 minutos sobre la duela, marcó sólo dos unidades, bajo 6 rebotes y bloqueó 5 lances del rival. Los Cavaliers lanzaron para un 49.0 por ciento desde el campo (5-51), 36.8 por ciento desde las profundidades (7-19) y apenas un 50.00 por ciento desde la línea (6-12); fabricaron 8 tantos en segundas oportunidades, empataron el juego en cinco ocasiones, las acciones cambiaron de mando en 13 oportunidades, lograron 26 enteros en la pintura y la banca aportó 2 puntos.

Aunque Virginia usa una alineación de cuatro defensas, Hunter es un delantero que puede jugar en las posiciones tres y cuatro, tomar sus aventuras desde más allá del arco y operar en el poste bajo. Odiase y Owens pasarán tiempo cuidando a Hunter y Diakite, con la expectativa de que los 6’10 de Owens puedan ocasionar alguna grieta, quien además, de seguro utilizará la longitud de sus brazos para negarle rapidez de Hunter en los costados y también enfrentarlo en la pintura. El de los Cavaliers tendrá la suficiente libertad para sacarse la asignación defensiva de los Red Raiders.

El juego de adentro hacia afuera de Hunter podría ser capaz de arrastrar a Owens hacia el perímetro, donde un paso de ventaja en la velocidad de Jerome, Guy y Kihei Clark (5’09, 155, PG, freshman, Ene.25.2000 en Tarzana, California, residente en Woodland Hills, California), en caso de dejar atrás a su defensor, opten por llegar al canasto para obtener una bandeja en lugar de un disparo que podría terminar bloqueado o disputado.
Matt Mooney

El dominicano Brandone Francis, quien proporcionó grandes minutos desde el banco en el partido del sábado, mientras terminaba con nueve puntos, dos rebotes y dos asistencias, probablemente también verá tiempo sobre Hunter. El desafío para el romanense de 6’05 será forzar al swingman de los Cavaliers a cambiar la línea de base por el embudo defensivo de Texas Tech cuando reciba el balón.

Diakite y Odiase serán un enfrentamiento interesante en la pintura. Los Cavaliers necesitan limitar al máximo las pérdidas de balón y jugar de forma impecable contra una defensa que rivaliza con la propia. Eso comienza con los armadores Ty Jerome y Kihei Clark. Otra será la ofensiva de sus mejores jugadores, Jerome, Guy y De’Andre Hunter. La razón por la que UVA se posicionó para ganar en el último segundo contra Auburn fueron esos tres combinados para 50 puntos. Los jugadores de Virginia también tendrán que intensificar a un Diakite (dos puntos) estuvo ausente en la ofensiva y un Jack Salt ineficaz ofensivamente que además se enfrentó a problemas de faltas.

El banco es un área donde Texas Tech podría tener una ligera ventaja dado que Virginia solo tiene siete alternativas dentro de una rotación corta con Salt (6’10, 250, C, senior, Feb.13.12996 en Londres, Inglaterra, reside en Auckland, Nueva Zelanda) y Braxton Key (6’08, 225, SG/SF, junior, Feb.14.1997 en Charlotte, North Carolina) como las principales reservas. El sábado, los Cavaliers obtuvieron sólo dos puntos fuera de sus cinco jugadores iniciales, con Salt y Key disputando sólo 19 minutos entre ambos. La profundidad de los Red Raiders es más amplia y sus reservas más productivas, ya que además de Francis está Kyler Edwards (6’03, 200, SG, freshman, May.03.1999 de Arlington, Texas) y Deshawn Corprew (6’05, 210, SG, sophomore, Jun.27.1997 de Norfolk, Virginia).
U.S. Bank Stadium

Quien espere un juego luminoso que se arme de paciencia, seguramente las acciones correrán lentas. Virginia promedia la menor cantidad de posesiones en la División I con 59.3 por juego, y Texas Tech está en el tercio inferior con 66.5 por competencia. Los Cavaliers promedian 21 segundos por posesión, los Red Raiders 18.3. Ambos equipos se contentan con trabajar sus ofensivas, pero son efectivos defensivamente a base de diferentes métodos.

La defensa el sello distintivo de Virginia, basándose en estar frente a su oponente y disputar tiros. Los Cavaliers fuerzan 10.7 pérdidas de balón por juego y están más contentos de tener una mano arriba: los oponentes disparan 28.7 por ciento desde un rango de tres puntos y 38.4 por ciento en general. Virginia es el líder de la nación en defensa con 55.5 puntos permitidos por juego y está muy cerca de Texas Tech, que ocupa la tercera casilla con 58.8 por partido.

Los Red Raiders asaltan la defensiva y obligan a los oponentes a terminar en los bordes de la pista, tanto en el perímetro como a lo largo de la línea de base, hacen que sea difícil hasta respirar cuando extienden su longitud y presión sobre el balón hasta el punto en que claramente afectan las respuestas físicas y mentales de los oponentes. Se cierran en la pintura con una ferocidad diferente a cualquier equipo en el país y son expertos en hacer cargos para aumentar su recuento de facturación. Texas Tech ha mantenido a sus oponentes con un 24.6 por ciento de tiros desde las largas distancias y un 36.4 por ciento en total en el NCAA Tournament; los Red Raiders han forzado a que sus rivales abandonen 98 canastos de campo en las sus últimas cinco victorias.


Teniendo en cuenta cómo el dirigente Beard ha jugado la carta de no favoritos toda la temporada, sin olvidar que Texas Tech fue elegido para terminar séptimo en la temporada del Big-12 después de perder a sus seis mejores jugadores, tendrá la oportunidad de hacerlo una vez más. El principal desafío de Bennett será hacer que Hunter ruede los 40 minutos y encuentre su ritmo lo más temprano posible. Tendrá un poco más de espacio para operar ya que Texas Tech es más bajo que Michigan State, pero la otra vertiente es que los Red Raiders tienen manos extremadamente activas en la defensa.

Al analizar las estadísticas de cada Final Four desde 2002  para ver cómo se ubicaron las cinco defensas principales en las rondas de semifinales y campeonatos estas sugieren que los campeones necesitan al menos una defensa aceptable, pero nada sugiere que las defensas élites cubran los diferenciales a una tasa rentable (Valdez Albizu el del Banco Central se necesitaría para que muestre la estabilidad como lo hace con la economía dominicana). De los 85 equipos con una defensa entre los cinco primeros que jugaron en el NCAA Torunament entre el 2002 y el 2018, 26 de ellos perdieron en una de las dos primeras rondas y 25 llegaron al Final Four. Los resultados semifinales y finales de esos 25 contendientes se dividieron casi perfectamente. Dos de las mejores cinco defensas se han enfrentado en seis oportunidades en las semifinales o bien en el juego por el campeonato, el choque entre Red Raiders y Cavaliers será la séptima versión.

Después de Texas Tech, la segunda defensa más eficiente en llegar a la Final Four fue Kentucky en su versión de 2015, y que incluía al dominicano Karl-Anthony Towns, cuando los Wildcats perdieron con pizarra de 71 por 64 ante Wisconsin en un concurso que superó los 131 tantos (Abr.04.2015). Después, el mejor equipo defensivo en llegar al Final Four fue Louisville en el 2013.

Los números son infinitos en sus posibilidades, tantos para predecir un hecho tan simple: los números no escogen inclinarse para que el fiel vaya a un lado. Sobre la única base de la defensa, ni usted ni yo tampoco deberíamos hacerlo. Texas Tech encajaba en la tendencia de caer derrotado ante Michigan State y no pasó así.

Gane o pierda, Virginia nos habrá demostrado que exorcizó a los demonios de su derrota ante UMBC el año pasado, y gane o pierda, Texas Tech ha tenido una temporada para recordar al llegar tan lejos.


Seguir la pauta de nuestro Carlos Mortales tampoco es una opción desorejada, cada quien tiene su favorito y vaya por ello… un servidor se inclina fervorosamente y más que piadosamente, de manera chovinista a los colores que viste el dominicano Brandone Francis Ramírez. El que nació en La Romana, el hijo de Bob Francis (6’07, SF), jugador que militó en Boston College (1986-87 y 1987-88) y Kenia Ramírez, el muchacho que lleno de ilusiones se enfundó la camiseta dominicana en el Centro-Basket sub-18 del 2011 en un equipo que incluía también a Luis Santos (ahora en Argentina), Bernardo Polanco de Puerto Plata, Diego Moquete en el Mauricio Báez, Miguel Dicent, quien llegó a la selección absoluta, Oscar Cabrera, que busca su reinserción en los primeros planos locales, Towns, y Adonis González, Ajan Alves y Richard García, a quienes parece la tierra se tragó.